La frontera merece respuestas

La pregunta es si la frontera está lista para una posible reapertura. María Angela Holguín, canciller de Colombia y Delcy Rodriguez, ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela esperan analizar los desafíos y avances que se mantienen en la región a finales de agosto.

Andrés Vargas Ferro
Andrés Vargas Ferro
Politólogo y periodista
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19 de Julio de 2016

El cierre, del paso fronterizo entre Norte de Santander y el Táchira decretado en agosto por el presidente venezolano, Nicolás Maduro con el fin de implementar una estrategia gubernamental, para muchos extrema, ha tratado de mitigar el contrabando de mercancías y combustible entre ambos países y establecer una frontera de paz, sin ilegalidad.

Con la medida cambia la frontera. Por ejemplo, las pimpinas cargadas con combustible venezolano de contrabando en Colombia ya no invaden las carreteras del Norte de Santander. Son pocas, escasas como los pimpineros que han cambiado de actividad laboral, para llevar alimento a sus hogares; aproximadamente eran 5.000 familias las que se dedicaban a dicha comercialización en Cúcuta.

Las mafias dedicadas a dichas actividades que operan entre ambos países, alcanzaban los 6.000 millones USD, según informa la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa). Antes del bloqueo fronterizo era usual ver familias enteras que pasaban de un lado a otro: víveres, productos de aseo, dinero y gasolina evitando el control de la Guardia. Muchos de ellos de factura Venezuela, revendidos en Colombia, dentro de los comercios, a un mejor precio debido a la inflación, que según datos del Banco de Venezuela se sitúa en un 180%, la más alta del mundo.

Ahora bien el drama continúa, durante los últimos días decenas de miles de venezolanos cruzaron la frontera hacia Colombia. La migración masiva resaltó la crisis de política exterior, que claramente no es sólo por el contrabando, es también por el desabastecimiento. Mientras Venezuela se preocupa por subir el precio del barril a como dé lugar, llamando la atención de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para frenar el bombeo internacional y fijar precios, la mayoría de venezolanos no tiene un acceso digno a los anaqueles de los supermercados, el gobierno venezolano olvida que no todo es petróleo.

La pregunta es si la frontera está lista para una posible reapertura. María Angela Holguín, canciller de Colombia y Delcy Rodriguez, ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela esperan analizar los desafíos y avances que se mantienen en la región a finales de agosto.

Mientras tanto el hambre, la violencia y el desempleo, que ya supera el 15% en Cúcuta según cifras del Dane, seguirán imperando en la región que no descansa ni con frontera abierta, ni cerrada; es necesaria una intervención que establezca prioridades sociales y económicas de fondo y respondan con urgencia a las demandas que merecen los ciudadanos del área de influencia limítrofe, que son los que padecen del drama humanitario.