Juventud rural: retos y esperanzas

Casi el 40 por ciento de los jóvenes rurales se encuentra en condición de pobreza, una cifra que es 1,6 veces mayor que la incidencia de la pobreza en jóvenes urbanos.

Santiago Perry
Santiago Perry
Director ejecutivo de la Corporación PBA y ex viceministro de Agricultura
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11 de Agosto de 2017

El Día Internacional de la Juventud, 12 de agosto, es una buena ocasión para recordar la importancia de la juventud rural y los retos que esta enfrenta. El 28 por ciento de la población colombiana es joven y cerca de una cuarta parte de ella vive en las áreas rurales. Además, los jóvenes constituyen el 25 por ciento de la población rural y representan el futuro de los territorios rurales colombianos.

Los jóvenes rurales enfrentan condiciones que los hacen más vulnerables y los ponen en desventaja frente a sus pares urbanos. Casi el 40 por ciento de los jóvenes rurales se encuentra en condición de pobreza, una cifra que es 1,6 veces mayor que la incidencia de la pobreza en jóvenes urbanos. El porcentaje de jóvenes que se halla en condición de indigencia en las áreas rurales triplica la proporción de la zona urbana (16.7 por ciento vs. 4.8 por ciento, respectivamente). Las brechas son aún más profundas para las mujeres jóvenes rurales y los jóvenes indígenas y afrodescendientes.

Las múltiples barreras que enfrentan los jóvenes rurales para acceder y mantenerse en la educación básica, técnica y superior determinan que su nivel educativo sea inferior al de los jóvenes urbanos. Las oportunidades de empleo y de desarrollar emprendimientos propios son escasas, lo que se agrava por la incipiente diversificación económica y la limitada innovación en las áreas rurales. Los pocos espacios de participación con que cuentan son más nominales que de verdadera incidencia en la política gubernamental, lo que sumado a su débil organización limita aún más su interés en los asuntos públicos.

La falta de oportunidades laborales más interesantes y lucrativas, la violencia y las enormes carencias en infraestructura, activos sociales y servicios públicos los impulsan a abandonar las zonas rurales. Alrededor del 12 por ciento de los jóvenes rurales migran a la zona urbana, el 55 por ciento de los cuales son mujeres. Estas últimas emigran en mayor proporción porque cuentan con menores oportunidades laborales y por razones de seguridad personal.

La situación descrita determina un progresivo envejecimiento de la población rural, con las dificultades que esta tendencia trae aparejadas para que el campo colombiano sea más productivo, competitivo e innovador.

Adicionalmente, el país no cuenta con una estrategia integral de atención a los jóvenes rurales, que combata los problemas mencionados y les genere mayores oportunidades económicas, sociales y culturales. Las políticas y programas existentes son poco ambiciosos, de baja cobertura y están escasamente articulados.

No obstante, en años recientes se ha vivido un renacer de las organizaciones juveniles y del interés de los jóvenes por participar de la vida pública. Numerosas formas organizativas, iniciativas sociales y culturales, movimientos y diversas clases de expresiones juveniles son testigos de esta tendencia. Pero tal vez la más clara manifestación fue el papel protagónico que los jóvenes jugaron en la defensa del proceso de paz. Las marchas, manifestaciones y campamentos por la paz contribuyeron al despertar de numerosos jóvenes urbanos y rurales a la vida política en los más diversos parajes del país.

Entre los rurales, incluso, se han venido realizando esfuerzos por articular organizaciones y movimientos de carácter nacional, tales como la Red Nacional de Jóvenes Rurales de Colombia, que luchan para conseguir que el campo sea un lugar en donde puedan tener una vida más amable, con mejores oportunidades de trabajo y mejor infraestructura física y social. El Grupo Diálogo Rural Colombia considera vital apoyar estas iniciativas.

Esta nueva corriente es fundamental para que el país por fin comprenda la importancia de los jóvenes rurales, diseñe con ellos una estrategia integral para responder a sus demandas y necesidades y cree espacios de diálogo para que puedan incidir en la política pública en los ámbitos nacional y territorial. De esta manera, con seguridad contribuirán a que Colombia cuente con una ruralidad moderna e innovadora en la que todos los habitantes puedan vivir bien y contribuir al desarrollo nacional y al de sus distintos territorios.

Respuestas al Debate (1)

juan manuel rodríguez. c.

19 de Agosto

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Es difícil la situación de la juventud rural colombiana. Por carencia del suficiente empleo que le permita proyectar un aceptable nivel de calidad d...+ ver más

Es difícil la situación de la juventud rural colombiana. Por carencia del suficiente empleo que le permita proyectar un aceptable nivel de calidad de vida; la calidad de la educación que se imprte en las instituciones educativas acusa serias falencias que conducen al estancamiento. Desde los gobiernos municipales no existe una estrategia que mediante la planeación proyecte las necesarias articulaciones organizacionales. Tampoco la hay desde los gobiernos departamentales y desde el nivel central aunque todos los Planes de Desarrollo consagran políticas dirigidas a la juventud están muy lejos de ser duficintes para superar la crisis que exhibe características dramáticas.