El Congreso de las regiones invisibles y la reforma político-electoral de la Paz

Entendiendo que Marzo será el mes definitivo para esta propuesta de reforma política, realizamos un ejercicio comparativo que consistió en proyectar el resultado del plebiscito sobre los acuerdos de paz, en un escenario en el que Colombia tuviese el mismo sistema electoral de los EEUU. 

Carlos Duarte
Carlos Duarte
Línea de Investigación en Desarrollo Rural y Ordenamiento Territorial del Instituto de Estudios Interculturales - Universidad Javeriana de Cali.
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27 de Febrero de 2017

Concederle a la mayoría una autoridad ilimitada es ofrecerle al pueblo en masa 

el holocausto del pueblo en detalle

Benjamín Constant

Texto Coescrito con David Ruíz.

 

La reforma política de Santos

Fuertes debates ha suscitado la iniciativa de reforma político-electoral para el postconflicto presentada por el Ministro del interior Juan Fernando Cristo. Entre lo que propone se encuentra reducir la edad de los votantes e imponer el voto obligatorio para aumentar la participación,  establecer la financiación pública de todas las campañas políticas y ampliar el periodo presidencial a 5 años eliminando de paso la figura del vicepresidente.  

Sin embargo, la médula de la reforma  sería eliminar el voto preferente en las elecciones a corporaciones públicas, lo cual implica que las listas de candidatos serían cerradas y los colombianos votarían sólo por el logo del partido político. Aunque aún no se conocen los detalles de esta propuesta, seguramente se sustenta en dos fenómenos que han venido rondando la cabeza de nuestros analistas políticos luego de la Constitución del 91.

Primero, el hecho de que la infraestructura necesaria para llevar a cabo una campaña de envergadura nacional para los cuerpos legislativos es de tal magnitud, que el voto preferente fácilmente induce a los candidatos a incrementar sus gastos con el fin de aceitar las maquinarias clientelares y seducir una opinión pública cada vez más mediatizada; recurriendo, como venimos de observar con el caso Odebrecht, a dineros “non sanctus” para poder competir en la vorágine de corrupción en la que ha devenido nuestra real-politik electoral.

Segundo, y quizás más importante para el espíritu de los acuerdos alcanzados en la Habana: nuestro actual sistema democrático tiende a castigar de manera implacable las territorialidades con menor peso demográfico. En nuestro país, lo anterior repercute directamente en los Departamentos con menor aglomeración urbana y presencia estatal, que a su vez, son los lugares donde la pobreza y el conflicto armado han impactado con mayor virulencia.  

 

Los resultados del plebiscito de paz colombiano

a la luz del modelo estadounidense

La  discusión sobre la reforma tiene lugar en un contexto en el que los últimos resultados electorales en el mundo han puesto fuertes cargas de profundidad en la democracia representativa. Los resultados inesperados de diversas votaciones recientes como el Brexit en el Reino Unido, la elección de Donald Trump  y claro está, el plebiscito  en Colombia el dos de octubre del año pasado, han levantado un sin número de interrogantes sobre los sistemas políticos contemporáneos. Tal y como lo ha señalado, Pierre Rosanvallon, vivimos estupefactos la instalación de una contra-democracia que se sustenta en la desconfianza mutua. Lejos parecen haber quedado los valores revolucionarios que se sustentaron en la igualdad ciudadana y en la fundación de comunidades entre iguales. Sin embargo, la instalación de una desigualdad endémica a los procesos democráticos, parecería estar recordándonos el momento germinal de la preocupación tocquevilleana por la tiranía de las mayorías.

Entendiendo que Marzo será el mes definitivo para esta propuesta de reforma política, la Línea de Investigación en Desarrollo Rural y Ordenamiento Territorial del Instituto de Estudios Interculturales - IEI, adscrito a la Universidad Javeriana sede Cali realizó un ejercicio comparativo para aportar en este importante debate nacional. El ejercicio consiste en proyectar el resultado del plebiscito sobre los acuerdos de paz en un escenario en el que Colombia tuviese el mismo sistema electoral que los Estados Unidos ¿Por qué?, Porque las elecciones en EE.UU. no son directas, tienen un sistema de elección mayoritario y sus defensores  argumentan que así se garantizan los derechos de los Estados más pequeños, es decir les da cierta ventaja para que tengan más peso en los resultados nacionales. Pero ¿cómo es posible esto?, a continuación, se hace una breve descripción de cómo funciona el sistema estadounidense para después hacer el ejercicio práctico con Colombia.

El colegio electoral es el mecanismo mediante el cual se elige el presidente de los Estados Unidos. Este mecanismo fue establecido hace más de 220 años y consiste en asignarle un número de votos electorales a cada Estado Federal de acuerdo a su población, de tal manera que el candidato que gane el voto popular en cada Estado, gana la totalidad de los votos electorales de dicha circunscripción. Las únicas excepciones son los Estados de Maine y Nebraska que reparten los votos electorales entre los candidatos ganadores de cada distrito electoral, para este ejercicio omitiremos dicha excepción.

 

Las reglas del juego 

Los procesos electorales se asemejan a un juego. A continuación utilizaremos la analogía del parques para mayor claridad. En este sentido, antes de comenzar a jugar son necesarias un conjunto de reglas o procedimientos. El parques gringo se rige por las siguientes reglas previas:

  1. Los votos electorales de los cincuenta estados suman 535.

  2. El distrito de Columbia tiene tres votos, por lo que en total son 538 (Ver Tabla 1) que es igual al número de miembros que tiene el congreso de los Estados Unidos.

  3.  para que un candidato gane la presidencia debe obtener como mínimo 270 votos, si ningún candidato alcanza ese número la decisión queda en manos de la cámara de representantes. (U.S. Census Bureau, 2011).

 

Tabla 1. Votos electorales por estado

Estado

Votos

Estado

Votos

Estado

Votos

Estado

Votos

Alaska

3

Nebraska

5

Luisiana

8

Virginia

13

Dakota del Norte

3

Nuevo México

5

Alabama

9

Nueva Jersey

14

Dakota del Sur

3

Virginia Occidental

5

Colorado

9

Carolina del Norte

15

Delaware

3

Arkansas

6

Carolina del Sur

9

Georgia

16

D.C.

3

Iowa

6

Maryland

10

Michigan

16

Montana

3

Kansas

6

Minnesota

10

Ohio

18

Vermont

3

Misisipi

6

Misuri

10

Illinois

20

Wyoming

3

Nevada

6

Wisconsin

10

Pensilvania

20

Hawai

4

Utah

6

Arizona

11

Florida

29

Idaho

4

Connecticut

7

Indiana

11

Nueva York

29

Maine

4

Oklahoma

7

Massachusetts

11

Texas

38

New Hampshire

4

Oregón

7

Tennessee

11

California

55

Rhode Island

4

Kentucky

8

Washington

12

TOTAL

538

 

Fuente: U.S. Census bureau, 2011

Ese es el caso de Estados Unidos. Ahora bien, nuestro país usa el sistema electoral proporcional, que define  las curules del Congreso en relación con la población así:

  1.  Para la Cámara de Representantes hay 33 circunscripciones plurinominales correspondientes a los departamentos del país y la capital del país, por lo que cada Departamento tiene al menos 2 representantes.

  2.  Hay un representante adicional por cada 250 mil habitantes o por cada fracción de más de 125.000 habitantes.

  3. En total a nivel nacional hay 166 representantes. Por ejemplo, al departamento del Valle del Cauca le corresponden 13 de los 166 representantes.

  4. Existe una circunscripción nacional para el Senado con 100 curules y una circunscripción nacional especial por comunidades indígenas (2 plazas), para un total de 102 senadores, las dos corporaciones suman 268 congresistas (CEPAL, 2017).

Tomando el ejemplo del Valle del Cauca, en un sistema electoral mixto se podría pensar en que este departamento estaría dividido en 13 distritos electorales en referencia al número de representantes que tiene en el congreso.  En ese  sistema el ganador del voto popular de cada distrito se llevaría la curul, en vez de repartirlas  entre los candidatos que obtienen la mayoría de votos de todo el departamento como se hace actualmente, porque así se privilegia a la ciudad de Cali que tiene la mayor cantidad de votantes.

 

Ahora, lancemos los dados y veamos el juego.

Paso 1. Definir los votos electorales de cada Departamento

Según las leyes estadounidenses los votos electorales se obtienen de los censos de población. A cada Estado le corresponden mínimo tres votos, por lo tanto, de los 538 votos electorales quedan disponibles 385 restándole los 150 votos que por derecho todos los Estados tienen y los tres votos del Distrito de Columbia. Estos 385 votos restantes se reparten de acuerdo al el cual asigna un valor de prioridad que se relaciona con la población de cada Estado.  

Para el caso colombiano, tomaremos los 32 departamentos, el distrito capital y los consulados, lo cual significa que se tendrán en cuenta 34 entes territoriales que harán las veces de Estados. Los consulados se toman como una entidad puesto que en los Estados Unidos está población se cuenta en el Estado de origen de la persona, pero como en Colombia no hay una estadística a 2016 que brinde esa información, entonces se toma como una entidad aparte.

Colombia tiene 268 miembros en el congreso, acorde con el colegio electoral las 34 entidades territoriales tendrían derecho a tres votos, lo que sumaría 102. Así las cosas, habría 166 votos electorales por repartir con el método de proporciones iguales. Al aplicar el método en Colombia se llega a los votos electorales de cada uno de los Departamentos, como se muestra en la Tabla No 2.

Tabla 2. Votos electorales por departamento

Departamento

Población 2016

Votos
Electorales

Departamento

Población 2016

Votos
Electorales

Amazonas

77.088

3

Huila

1.168.869

7

Antioquia

6.534.857

28

La Guajira

985.452

6

Arauca

265.190

3

Magdalena

1.272.442

7

Atlántico

2.489.514

12

Meta

979.710

6

Bogotá, D.C.

7.980.001

34

Nariño

1.765.906

9

Bolívar

2.121.956

10

Norte de Santander

1.367.708

7

Boyacá

1.278.107

7

Putumayo

349.537

3

Caldas

989.934

6

Quindío

568.506

4

Caquetá

483.846

4

Risaralda

957.254

6

Casanare

362.721

4

San Andrés

77.101

3

Cauca

1.391.836

8

Santander

2.071.016

10

Cesar

1.041.204

6

Sucre

859.913

5

Chocó

505.016

4

Tolima

1.412.220

8

Consulados

599.026

4

Valle del Cauca

4.660.741

20

Córdoba

1.736.170

9

Vaupés

44.079

3

Cundinamarca

2.721.368

13

Vichada

73.702

3

Guainía

42.123

3

TOTAL

49.346.734

268

Guaviare

112.621

3

 

 

 

Fuente: IEI, 2017

 

Paso 2 el Plebiscito bajo el colegio electoral

Con los votos electorales de cada entidad territorial, podemos simular cuál hubiera sido el resultado del plebiscito con el sistema electoral de los Estados Unidos. Para este paso usaremos los datos de la Registraduría civil y los votos electorales que resultaron en el paso 1 (ver Tabla 3).

Tabla 3. Resultados del plebiscito

Departamento

Censo

Electoral

SI

NO

Votos Electorales

Voto popular

%

Voto popular

%

SI

NO

Amazonas

44.795

6.524

56,64%

4.994

43,35%

3

 

Antioquia

4.539.316

648.051

37,99%

1.057.518

62,00%

 

28

Arauca

176.625

28.653

48,62%

30.274

51,37%

 

3

Atlántico

1.788.211

258.121

60,53%

168.300

39,46%

12

 

Bogotá, D.C.

5.547.172

1.423.612

56,07%

1.114.933

43,92%

34

 

Bolívar

1.502.228

208.019

60,23%

137.307

39,76%

10

 

Boyacá

928.625

188.840

50,08%

188.170

49,91%

7

 

Caldas

778.593

135.540

42,90%

180.366

57,09%

 

6

Caquetá

281.054

39.197

46,95%

44.282

53,04%

 

4

Casanare

263.184

36.118

28,85%

89.054

71,14%

 

4

Cauca

927.398

235.219

67,39%

113.776

32,60%

8

 

Cesar

746.859

120.595

50,66%

117.446

49,33%

6

 

Chocó

297.026

75.257

79,76%

19.095

20,23%

4

 

Consulados

599.026

44.801

54,13%

37.955

45,86%

4

 

Córdoba

1.197.222

225.223

60,73%

145.611

39,26%

9

 

Cundinamarca

1.765.786

336.874

43,47%

437.928

56,52%

 

13

Guainía

25.416

3.326

55,52%

2.664

44,47%

3

 

Guaviare

56.447

11.132

52,86%

9.924

47,13%

3

 

Huila

794.839

119.706

39,22%

185.484

60,77%

 

7

La Guajira

563.157

65.417

61,14%

41.566

38,85%

6

 

Magdalena

908.964

132.063

60,53%

86.102

39,46%

7

 

Meta

676.251

109.676

36,41%

191.489

63,58%

 

6

Nariño

1.086.472

251.047

64,81%

136.283

35,18%

9

 

Norte de Santander

1.119.130

159.255

36,07%

282.183

63,92%

 

7

Putumayo

212.761

44.643

65,50%

23.505

34,49%

3

 

Quindío

455.967

73.393

39,86%

110.708

60,13%

 

4

Risaralda

760.280

136.208

44,30%

171.230

55,69%

 

6

San Andrés

47.881

5.275

55,01%

4.313

44,98%

3

 

Santander

1.636.329

310.555

44,35%

389.598

55,64%

 

10

Sucre

661.747

137.817

61,88%

84.887

38,11%

5

 

Tolima

1.041.264

164.061

40,28%

243.150

59,71%

 

8

Valle del Cauca

3.401.889

633.329

52,44%

574.237

47,55%

20

 

Vaupés

20.898

3.796

78,05%

1.067

21,94%

3

 

Vichada

47.133

6.139

50,66%

5.977

49,33%

3

 

TOTAL

34.889.945

6.377.482

49,78%

6.431.376

50,21%

162

106

Fuente: IEI, 2017

 

Los resultados del juego: ¿Igualdad Vs Representación?

 La Tabla No 3 muestra que el resultado del Plebiscito sobre los acuerdos de paz de Colombia, bajo un sistema electoral mayoritario como el de Estados Unidos, hubiera arrojado como ganador al SÍ. 

Con este ejercicio vemos como los cinco departamentos menos poblados (Amazonas, Guainía, San Andrés, Vaupés y Vichada) lograrían sumar 18 votos electorales, que representan alrededor del 6,8% del total, mientras que con el sistema de sufragio directo el censo electoral de estos departamentos suma 186.123 y tan solo representa el 0,53 % de las 34.889.945 personas que estaban habilitadas para votar en el plebiscito. Los resultados muestran que los votos sumados de los cinco fueron 44.075, en contraste con los 170.946 votos nulos. Es decir, los votos nulos tuvieron más representación en el plebiscito del 2 de octubre que la decisión de los votantes de los cinco departamentos menos poblados.

Por otro lado, en el ejercicio las cinco entidades territoriales más pobladas (Antioquía, Atlántico, Bogotá, Cundinamarca y Valle del Cauca) con 107 votos representan casi el 40% del total de votos electorales, en el censo electoral suman 17.042.374 lo que equivaldría al 48,8 % del total, entonces es claro que se reduce la representación de los más poblados para transferirla a los más pequeños.

En el departamento de Antioquia la opción NO ganó con 409.647 votos de ventaja, para que esa diferencia hubiera sido afectada por los departamentos más pequeños, se hubiera necesitado que todas las 419.195 personas habilitadas de los siete departamentos menos poblados (Amazonas, Arauca, Guainía, Guaviare, San Andrés, Vichada y Vaupés) hubieran votado SI, es decir con un porcentaje de abstención, votos no marcados y votos nulos de 0%.

En otros términos, de acuerdo al ejercicio la diferencia de representación sería así: en el departamento de Guainía habría un voto electoral por cada 14.041 habitantes, en contraste con Bogotá donde habría un voto electoral por cada 234.706 habitantes. Dicho de otra manera: un votante en Guainía tendría 16,3 veces más representación que un votante en Bogotá.

El sistema electoral colombiano privilegia los territorios con altas densidades de población. Es por ello que los votos de departamentos como Amazonas o Guainía quedan prácticamente invisibilizados ante el caudal electoral de Antioquia, Bogotá o Valle del Cauca. De este modo, es claro que el punto a favor del sistema que usa el método de proporciones iguales radica en la representación diferenciada que se la da a las circunscripciones electorales; el cual busca proteger la representación de las circunscripciones electorales con menor peso demográfico.

Lo anterior funciona muy bien en elecciones plebiscitarias donde se busca que la decisión sea solo por dos opciones (Sí o No – Partido Republicano o Partido Demócrata). Sin embargo, el punto en contra del sistema mayoritario, es que tiende a cerrar el espectro de opciones políticas, ya que tiende a ser un todo o nada en cada elección de los distritos electorales. Lo anterior significa que si bien el parqués gringo otorga mayor representación a las territorialidades con menor peso demográfico; en la práctica las opciones minoritarias no tienen posibilidades de gobernar ni de influir, favoreciendo claramente el bipartidismo político. Quizás por ello, para nuestra particular democracia, compuesta por regiones altamente diversas, pero al mismo tiempo con un abigarrado espectro de opciones políticas, sería más adecuado pensar en un sistema electoral mixto que corresponda con la diversidad de nuestras propuestas políticas, pero que equilibre la representación territorial de las regiones más desfavorecidas.   

En todo caso, nuestro actual sistema electoral yace herido de muerte por la corrupción y el clientelismo, pero sobre todo por la desconexión del lazo fundamental entre electores y elegidos. Nuestras actuales reglas electorales dificultan que los votantes colombianos  distingan claramente quién es su representante, ni mucho menos a quién llamar a cuentas.

En este contexto, se torna evidente, que el problema central de nuestra democracia representativa es la ausencia de relación entre los ciudadanos y sus representantes. De acuerdo con , lo anterior implica el fortalecimiento de territorialidades electorales, compuestas por una colectividad de electores, y un agente que los representa. “Lo opuesto al clientelismo es la representación pública y colectiva de los habitantes de un territorio, cuyo representante es identificado por sus electores y donde éste sabe qué debe hacer ante ellos y sobre qué les rinde cuentas”.

En este contexto y al portas de una propuesta de reforma política, quizás no sea del todo contraproducente pensar en un sistema mixto que pudiera compensar el peso de la ruralidad en la elección global, pero que no anulara la diversidad política cayendo en el reforzamiento del bipartidismo.

 

BIBLIOGRAFIA

ESTADOS UNIDOS. U.S. CENSUS BUREAU. Congressional apportionment 2010 census briefs [en línea]. 2011. Disponible en Internet:

ESTADOS UNIDOS. U.S. CENSUS BUREAU. Computing apportionment [en línea]. [Citado en enero de 2017]. Disponible en Internet:

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SUDARSKY, John. Congreso actual sería distinto con sistema de distritos electorales [en línea]. En: El Tiempo. 2014. Disponible en Internet:

Observatorio de igualdad de género de América Latina y el Caribe. Colombia sistema político electoral. CEPAL, [citado en enero de 2017]. Disponible en Internet:

Registraduría Nacional del Estado Civil. Plebiscito 2 octubre 2016 [en línea]. [Citado en enero de 2017]. Disponible en Internet: