Tumaco, de la Tagua a la Coca. Una apuesta a la planificación

Pretendo mostrar cómo la construcción de la ciudad de Tumaco incidió en la situación actual de violencia.

Mario Cepeda Bravo
Mario Cepeda Bravo
Director de Página 10, Portal de Noticias
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02 de Noviembre de 2017

Para entender la situación que está viviendo el puerto se han presentado varios análisis desde distintas disciplinas y enfoques. En esta oportunidad quiero hacer una presentación desde un enfoque urbanista señalando la importancia en este momento de la planificación y del desarrollo urbano para Tumaco.

En primer lugar, hay que señalar que en los tiempos coloniales el centro poblado más importante de la costa pacífica no fue Tumaco, sino Barbacoas, por las minas de oro explotadas por esclavos negros a favor de la corona. Para Leal (2005) solo en la segunda mitad del siglo XIX Tumaco comenzó su lenta transformación en ciudad.

Según esta autora, la ciudad se fue construyendo a partir de la economía de la tagua, un producto que podía utilizarse para la producción de botones en Europa y en Estados Unidos, qué generó nuevas oportunidades para descendientes de esclavos que migraron de la zona minera de Barbacoas. Los pobladores más privilegiados del puerto trataron de crear un lugar ‘civilizado’ que contrastara con el medio costero que consideraban salvaje y con el cual asociaban a la gente negra, que configuraba una ciudad diferenciada, excluyente y cerrada.

 A partir de 1908 Tumaco aceleró su transformación urbana después de que el gobierno nacional le cedió al municipio el usufructo de sus baldíos, lo cual permitió que  el concejo grabara  los cultivos de Tagua e invirtiera  muchos de esos recursos en darle a Tumaco una apariencia urbana con la construcción de la iglesia, escuelas, teatro, etc, con un patrón de  diferenciación racial a favor de una clase económica-blanca y en contra de las personas de color. Sin embargo, la  tagua no tuvo transformación y por tanto fue desplazada por otros materiales o productos, lo cual generó un estancamiento en la economía y desarrollo del municipio.

Ahora, para entender la situación actual de Tumaco, hay que resaltar que la coca es de los pocos productos de Nariño que ha tenido una transformación agroindustrial, lo cual genera el valor agregado y convierte al puerto, por todas sus condiciones geoestratégicas, en un lugar preferido y disputado por actores ilegales nacionales y transnacionales. Como lo anota el último informe de la fundación Paz y reconciliación (2017), la particularidad de la coca en Tumaco,  es la concentración de la cadena productiva en un solo territorio. En este sentido, en Tumaco cultivan coca, tienen laboratorios de clorhidrato de cocaína, producen pasta base de coca y envían el producto por el Pacífico hacia Centroamérica.

 

La coca también configuró una ciudad en donde se aprovechó de la histórica diferenciación económica, lo cual permitió utilizar la pobreza y la miseria como elementos fundamentales para la conformación de grupos ilegales. Igualmente generó una cultura de la vida fácil y de la muerte en donde los más afectados han sido los jóvenes que no tienen oportunidades económicas diferentes a entrar a estos grupos armados. Además consolidó a Llorente - corregimiento de Tumaco en un centro poblado que pasó de 3000 habitantes a más de 20000 en los finales de los 90s y 2000, que coincidió con la época de mayor auge de la siembra de cultivos ilícitos en la zona.

Conforme a lo anterior, se podría señalar que desde su formación, Tumaco estuvo más determinado por la economía extractiva que por el control estatal, en un marco de relaciones desiguales y racistas. En resumen, existen razones históricas de prevalencia económica, ahora ilegal,  sobre la política en el control de este territorio.

Con base en esto, y ante la falta de competencia estatal para controlar el territorio, que no  ha permitido un ejercicio del poder estatal legítimo y real en el territorio, existe el reto por la ciudadanía y por parte de los tres niveles de gobierno, dentro de sus competencias, planificar una ciudad con el fin de generar crecimiento y mayor equidad. Esto incluiría hacer más eficiente el gasto público, definir qué tipo de desarrollo a construir  y ordenar el territorio.

Teniendo en cuenta que Tumaco es un territorio con diferentes conflictos políticos o ideológicos, es necesario llegar a acuerdos respecto del futuro de esta zona, en el entendido que debe primar el Estado Social de Derecho con el fin de concretar objetivos, metas, estrategias, principales proyectos y recursos a ejecutar durante los gobiernos. Esto con el fin de garantizar una apropiada y oportuna ejecución de recursos y el establecimiento de unas rutas de desarrollo, lo cual debe asegurar más y mejores bienes y servicios para la ciudadanía. En Tumaco existe un desafío impresionante frente al mayor control del Estado sobre la economía, con el fin de superar la pobreza y aprovechamiento de la riqueza de esta región para intereses colectivos.

 

Referencias

Leal, Claudia. (2005) Un puerto en la selva. Naturaleza y raza en la creación de la ciudad de Tumaco, 1860-1940. Publicado en Historia Crítica, No. 30. Bogotá, Julio-Diciembre. P. 39-65

Fundación Paz y Reconciliación. (2017). Lo que ocurre en Tumaco puede ocurrir en diez municipios. En: