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"Ser una niña en situación de vulnerabilidad socioeconómica te pone en mayor riesgo de sufrir cualquier tipo de violencia sexual": Natalia Espitia

En nuestro #TrendingLíder hablamos con Natalia Espitia, directora y fundadora de Niñas Sin Miedo, una organización que lucha por la prevención de la violencia sexual y el embarazo no deseado en niñas adolescentes. 

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19 de Enero de 2018

Red Líder: ¿En qué consiste la iniciativa de liderazgo de Niñas Sin Miedo?

Natalia Espitia: Niñas Sin Miedo (NSM) busca prevenir la violencia sexual y el embarazo no deseado en niñas y adolescentes por medio de la educación, la bicicleta y el apoyo psicosocial, promoviendo el liderazgo y el pensamiento crítico en las niñas como solución sostenible.

Trabajamos con el programa de educación para la sexualidad del Fondo de las Naciones Unidas promoviendo los derechos sexuales y reproductivos.

R.L: ¿Cómo empezó esta iniciativa?

N.E: NSM surgió en marzo de 2016 como consecuencia de varios puntos de inflexión e inseguridades que rodeaban mi cabeza. Hace algunos años viví en Buenos Aires, un día caminando por una calle, una persona intentó abusar de mí. Después del tiempo me di cuenta que esto me había generado un pánico hacía los hombres en la calle. Sentía miedo de salir.  Decidí entonces aprender a montar bicicleta, a mis 27 años, como un primer ejercicio para adquirir seguridad en mi misma y confianza en el espacio público, que era lo que más me aterraba.

Tras ese proceso logré adquirir confianza y se desarrolló la idea que tenía hace años de emprender con un propósito claro de impacto social. Entonces empecé a crear un modelo que utilizara la bicicleta y la educación como herramientas para la prevención de violencia sexual y embarazo en niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

Para validar mi idea investigué, miré otras iniciativas y realicé un piloto. En un principio no tenía mucho presupuesto solo ganas y unas bicicletas usadas que algunos amigos y conocidos donaron.

R.L: ¿Cuál es la situación actual de las niñas en Colombia en términos de embarazo adolescente y casos de violencia sexual?

N.E: Ser una niña en situación de vulnerabilidad socioeconómica te pone en mayor riesgo de sufrir cualquier tipo de violencia sexual y embarazo a temprana edad. Debido a la falta de acceso a salud sexual y reproductiva y la falta de programas integrales de educación para la sexualidad, las niñas crecen en un entorno donde los roles de género son rígidos y les impiden crecer en entornos de igualdad entre hombres y mujeres.

Esto comienza desde la distribución de tareas en el hogar y los roles que asumen las mujeres en la sociedad, en las relaciones interpersonales y en la familia. Me refiero a la sumisión, dependencia emocional y económica. Los estereotipos inalcanzables de belleza generan bajos niveles de auto-aceptación y autoestima. También la hipersexualización de la niñas las hace ser vistas como objetos sexuales desde muy temprana edad.  

No es un secreto que el abuso sexual es el delito mas frecuente hacía las niñas. A esto le sumamos que según la Encuesta Nacional de Demografía de 2015 la tasa específica de fecundidad de mujeres entre los 15 y 19 años fue de 17,4%, lo que significó que una de cada seis adolescentes en Colombia está o ha estado embarazada. Se dan aproximadamente 18 partos diarios de niñas entre los 10 y 14 años.

Según cifras del ICBF diariamente entran 72 niñas por casos de violencia y de vulneración de derechos. Entre enero y agosto de 2017 se registraron 17.713 casos de agresión y vulneración.

R.L: ¿Qué resultados han obtenido?

N.E: Empezamos con 20 niñas los primeros seis meses, hoy han sido 60 niñas las que han pasado por el programa.

Vemos una gran evolución en pensamiento crítico frente a los roles de género y las prácticas de discriminación hacía ellas. Hemos logrado darles herramientas para  que identifiquen cuándo hay una situación de cohesión y fuentes de presión y puedan minimizar el riesgo.

R.L: ¿En qué consiste cada uno de sus proyectos?

N.E: En educación desarrollamos talleres enfocados a la promoción de derechos sexuales y reproductivos con énfasis en el derecho a la privacidad, la igualdad, la identidad y la autonomía. Este programa se ha implementado tomando como referencia los objetivos de desarrollo sostenible, el programa del fondo de las Naciones Unidas implementado por el Ministerio de Educación.

Exploramos métodos pedagógicos que incluyan el juego y el deporte como factores de motivación y la diversión como método para un aprendizaje efectivo.

En deporte tenemos la biciescuela que promueve la seguridad, la autoestima y el liderazgo. También este año iniciamos un proyecto para crear el primer equipo de niñas de Bike polo de Colombia.

En apoyo psicosociales tenemos algunos voluntarios psicólogos y abogados que permiten que tengamos la detención de algunos casos de riesgo. Esto lo trabajamos con entidades como el ICBF en asistencia técnica y en alianza con el centro zonal de Soacha.

R.L: ¿Por qué decidieron ubicarse en Soacha en Bogotá?

N.E: La comuna 4 es una zona fronteriza entre Bogotá y Soacha. Las condiciones socioeconómicas y la falta de acceso a programas de educación y deporte es enorme. Vimos una oportunidad de probar el modelo en un espacio que tiene todo por hacer.

Es la muestra clave de una comunidad resiliente, que demuestra que los obstáculos económicos y sociales se pueden superar a través del esfuerzo y el sentido de pertenencia.

R.L: ¿Cuáles han sido sus principales aliados para llevar a cabo la iniciativa?

N.E: Los voluntarios, los donantes individuales que desde pequeños aportes han hecho que esto sea una realidad, el ICBF desde su asistencia técnica, las empresas que creen que esta es una inversión a largo plazo y las entidades internacionales como Coaches Across Continents en el tema de deportes para el desarrollo, la OEI y la Alcaldía Mayor de Bogotá, RECON paz en movimiento una red nacional de emprendedores sociales y los medios que han visibilizado nuestra iniciativa.

R.L: ¿Cómo se conforma su equipo de trabajo?

N.E: Trabajamos con voluntarios de diferentes profesiones, estudiantes en su mayoría. La riqueza que tiene trabajar la co-creación es inmensa. Todo lo que hemos creado es gracias a la idea de cada uno de ellos. Tenemos convocatorias por equipos y líderes que llevan a cabo los proyectos de la fundación. Ha sido una gran experiencia ver como se pueden generar cambios por medio del voluntariado siendo muy enfáticos en el compromiso y en el liderazgo.

R.L: ¿Qué le falta al sistema estatal colombiano para mejorar la situación de las niñas y los niños?

N.E: El estado no se da cuenta de la urgencia y la necesidad de una educación integral de la sexualidad para los niños y niñas, teniendo en cuenta que este es un factor clave para la eliminación del embarazo adolescente y la violencia sexual.

Las rutas de acción son tantas que la consecuencia es que todos estos entes se lavan las manos haciendo que muchos niños y niñas, víctimas de violencia, queden sin un proceso de restablecimiento de derechos.

La gente en general no sabe qué ruta activar, no están integradas, son complejas de entender y esto los confunde a la hora de denunciar. Vemos que  los niños y niñas son revictimizados por la ineficiencia de estas rutas y de los funcionarios mismos.

R.L: ¿Qué medidas se pueden tomar en los hogares colombianos para disminuir la exposición de las niñas a posibles escenarios de violencia sexual?

N.E: Hay que reconocer que el cuerpo de todas las personas le pertenece a cada quien y nadie puede disponer sobre el cuerpo del otro. Eso quiere decir que no podemos obligar a los niños a hacer las cosas como saludar de beso y abrazo a todas personas, en cierta forma estamos coartando la libertad de tomar decisiones frente a su cuerpo, todo debe ser mediante el diálogo y el consenso.

También hacer conciencia que el contacto físico debe ser mediado por el consentimiento, lo que quiere decir que siempre que los niños vayan a tener un contacto físico con una persona debe haber una forma de consultarle a ellos si eso es lo que quieren o no para que tengan una noción de autonomía sobre su cuerpo y así puedan reconocer una situación de riesgo de abuso sexual.

R.L: Redes Sociales

Facebook: Niñas Sin Miedo

Twitter: @NinasSinMiedo

Pagina Web: Niñas Sin Miedo

 

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