Nuquí: una negra con la selva en la cabeza

Josefina Klinger es #TrendingLíder esta semana por apostarle al ecoturismo en el Parque Nacional Natural Utría mostrando la cultura, el carisma, la gente, la cocina y la sabiduría del Pacífico.   

Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
266 Seguidores125 Siguiendo

13 Debates

315 Columnas

Columna

929

0

02 de Agosto de 2017

LRL: ¿En qué consiste la iniciativa de liderazgo?

Josefina Klinger: El Parque Nacional Natural Utría es un modelo de ecoturismo que dinamiza y articula la cadena de valor y desarrolla proyectos sociales y económicos enfocados hacia la niñez y la juventud, la cultura, el medio ambiente y la producción.

LRL: ¿De dónde surge o qué la llevó a iniciarla?

JK: Hace más de 20 años entendimos que el turismo era una opción para un territorio biodiverso y culturalmente rico como el Pacífico, especialmente Nuquí.

Pero para llegar a realizar la iniciativa teníamos una amenaza latente. De los 45 kilómetros de las playas de Nuquí, 44 están vendidos.

Me surgió un miedo muy grande y era repetir la historia de Cartagena y San Andrés, donde la mayor porción del turismo se lo llevan unos empresarios privados que además piensan que lo hacen bien porque están generando unos cuantos empleos en el pueblo. Es un modelo que funciona, pero nos deja por fuera y en el tiempo deja un desplazamiento económico. Por eso era muy difícil mantener relaciones de alianzas y asociaciones por falta de confianza. 

Entendí que ese era un modelo, es el que siempre ha operado. Pero es un modelo que históricamente termina haciendo un tipo de desplazamiento a la población que vive ahí. Entonces decidimos actuar.

LRL: ¿Cómo ha sido la recepción del proyecto?

JK: En las comunidades hay un mito que nos acompaña y es creernos el cuento de pobreza, de victimización, que siempre estamos en desventaja y que necesitamos que alguien venga de afuera a decirnos cómo se hace.

Una de la primeras cosas que teníamos que romper es que la gente no confía en sí mismo,  y por ende no confía ni en su entorno ni en el vecino.

Hemos suscrito la solidaridad entre nosotros y construido confianza.

LRL: ¿Cuáles son las realizaciones y resultados del proyecto?

JK: Cuando se hablaba de Nuquí, se asocia Nuquí con gente, patrimonio ambiental y ya no con hoteles. Queríamos cambiar el imaginario de ser un hotel con pueblo, sino un pueblo con un hotel interno. 

La marca del modelo de turimo comunitario en Nuquí es una negra con la selva en la cabeza. Primero, quisimos mandar el mensaje de  que el territorio es femenino porque lo asociamos con la fertilidad y no negar que el territorio pacífico tiene tanto matriarcado. Al ser un territorio femenino no es excluyente, se incluyen los hombres y las mujeres. Segundo, a nosotros, la selva no nos pesa y no nos hace pobres sino que nos da oportunidades. Por último, se destacó que un territorio lo mejor que tiene es su gente y lo que lo identifica es la fuerza de su cultura.

LRL: ¿Qué destaca de la iniciativa?

JK: Utría no es un hotel. Utría es un escenario, patrimonio de la humanidad, que tiene como herramienta un hotel, pero que articula toda la visión política que tiene el turismo.

Atendemos una de la sala de partos de las ballenas que recorren 8.000km para ser chocoanas, hicimos un modelo impensable para muchos, en medio de incertidumbre, de la guerra ,como las balas, los secuestros y sin capital semilla. La única salida y más sabia fue hacer alianzas estratégicas, tanto particulares como instituciones.

Hoy hemos llevamos a 900 niños a conocer el Parque Nacional Natural Utría para cambiar el imaginario en esta nueva generación, de que la selva y el agua son sinónimos de fracaso, de condena a la pobreza sino que son el espacio de felicidad. 

LRL: ¿Cómo ha sido el liderazgo colectivo?

JK: El turismo es un sistema y en un territorio hay muchos intereses. Uno a veces cree que el interés de uno es bueno y el del otro es el malo. La misma comunidad a veces tiene intereses en contravía.

La articulación no es más que poner a funcionar un modelo donde haya gente que se identifique con él. Pretender coger a toda una comunidad y convencerla no es fácil, no todos tienen el mismo sueño así vivan en el mismo territorio.

Aprendimos en manocambiada que lo más importante es que la gente descubra cuál es su emprendimiento, a qué le quiere apuntar, y articular ese emprendimiento.

Creemos que tenemos que seguir promoviendo estos modelos de pares, que sean referentes para que los otros que no están listos se vayan alistando.

LRL: ¿Cómo ha sido posible mantener la identidad y las tradiciones de la comunidad para permanecer auténticos?

JK: Lo que nos hace diferente es la cultura, y lo hemos puesto en el escenario. Los clientes nos recuerdan por la gastronomía y la música. 

La experiencia la hace nuestra cultura, nuestra idiosincrasia, nuestra capacidad y la impronta que tenemos al cocinar. Nuestra negrura lo que hace es darle fuerza a un producto y a un turismo que cada vez crece porque hay viajeros mucho más especializados.

Somos profesionales en lo que hacemos. Hay que encontrar un equilibrio entre la autenticidad y el profesionalismo. 

LRL: ¿Cuáles han sido los principales obstáculos?

JK: El primer obstáculo es cuando no tienes confianza en ti mismo. El segundo cuando no tienes el capital semilla para arrancar. El tercero, es cuando la misma comunidad no te está entendiendo ni tienes el apoyo de las autoridades. Además, cuando te encuentras con un nicho de mercado que no valora lo que se hace. 

Tienes todos los obstáculos. Lo que hemos aprendido es que entre más obstáculos tengas, mayor es el entranamiento y confirma que uno va por buen camino. Los obstáculos son una oportunidad para mejorar. Romper y hacer cosas nuevas genera demasiados miedos personales y ajenos.

Tengo la confianza de que esto es un modelo exportable, Colombia tiene muchas iniciativas que se están haciendo desde el alma.

LRL: ¿Cuáles han sido los principales aliados?

JK: El primer aliado es la misma comunidad en su territorio, unos de forma consciente porque ayudan y se identifican con el modelo, y otros porque al obstaculizar tanto te curten el caracter. De alguna manera inspirados en el amor o en la rabia se convierten en los mejores aliados.

El otro aliado que hemos logrado convencer son las instituciones del Estado de alto nivel. El Viceministerio de Turismo, el Ministerio del Medio Ambiente a través de la Unidad de Parques. Algunos aliados internacionales, operadores de recursos como el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez que nos dio los primeros 50 millones de pesos para hacer el modelo y ahí nació el emprendimiento.

El otro aliado es Satena, hace tres años decidió entregarnos la operación de su aerolínea en Nuquí.

Hemos tenido como aliado a APC Colombia, Conservación Internacional que nos apoya para hacer todo el trabajo de educación ambiental con nuestros niños para llevarlos a Utría. Hacemos un festival de la migración todos los fines de semana de agostos, donde ponemos en el escenario todo lo que los niños aprenden de música, de teatro y de danza.

La Corporación Mano Cambiada nos permite tener en sus intalaciones una oficina en Bogotá, para hacer presencia y gestión del destino. 

También hemos tenido aliados de la sociedad civil. El fotógrafo Federico Ríos.

Sebastián Barbosa, que tiene su empresa de publicidad y es el que hace todas nuestras marcas. Él dice: “yo voy a apostarle a este modelo porque le está aportando al país”.

Otros aliados son los medios de comunicación. Las iniciativas que quieren contar otras historias han sido los mejores aliados para manocambiada.

LRL: ¿Quién es Josefina Klinger y a qué se dedica?

JK: Tengo el enorme privilegio de ser mujer y ser pacífica. Lo único que pretendo es pasar de la queja a la acción, respetando profundamente al otro, su diferencia, pero poniendo en valor un modelo que transformará y transforma vidas. No hago nada extraordinario más de lo que venimos a hacer. La tarea que a veces se nos olvida por tanta desinformación y yo resolví centrarme en mi ser interior para poder desafiar mis miedos y salir a hacer algo que me hace inmensamente feliz.

Tengo 27 años de ser activistas y manocambiada la creamos en 2006. La operación del parque Utría la tenemos hace 9 años. Aunque parezcan muchos años, sentimos que apenas estamos empezando, los procesos de transformación son lentos. 

REDES SOCIALES

www.manocambiada.org

Twitter:

 

 

 

 

Vea también:

Histórico de Publicaciones de la Red Líder