La Patrulla Aérea Civil Colombiana, ganadora en el Desafío Google

Es #TrendingLíder la Patrulla Aérea Civil Colombiana, que con sus más de 600 voluntarios realiza brigadas de salud en lugares de difícil acceso, donde se llega solo en avión. Fueron reconocidos con el Premio Rey de España a los Derechos Humanos y obtuvieron el tercer puesto en el Desafío Google. Hablamos con Camilo Gutiérrez, uno de sus pilotos y miembro de la Junta Directiva.

Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
316 Seguidores125 Siguiendo

13 Debates

346 Columnas

Columna

339

0

06 de Diciembre de 2017

*Foto: Catalina Garcés

R.L.: ¿En qué consiste la iniciativa de liderazgo de la Patrulla Aérea Civil Colombiana?

C.G.: La Patrulla Aérea es una entidad privada, sin ánimo de lucro, con más de 50 años de operaciones. Nos dedicamos principalmente a llevar salud a través de brigadas médicas y quirúrgicas, a municipios de difícil acceso. Hacemos en promedio 12 brigadas al año en donde atendemos cerca de 12.000 personas y llevamos a cabo alrededor de 1.200 cirugías en diferentes especialidades como cirugía general, oftalmología, dermatología, ginecología. También hacemos consulta médica especializada en pediatría y en optometría.

R.L.: ¿Cómo empezó la Patrulla Aérea?

C.G.: La historia de la patrulla empieza con un grupo de pilotos apasionados por volar que llevaban a sus amigos médicos a atender gente que vivía cerca de sus fincas en el Llano. Se dieron cuenta que la población lo apreciaba y les empezaban a preguntar: “¿cuándo es que va a venir el médico?” Así comenzaron las primeras brigadas.

También ayudaban en operaciones de búsqueda y rescate, en ese momento las fuerzas militares no tenían la capacidad que tienen hoy, en términos de aviones, helicópteros y recursos. En este tipo de operaciones trabajamos hasta hace 10 años. Desde entonces, nos dedicamos específicamente a llevar salud a poblaciones muy apartadas, donde solo se puede llegar en avión.

C.G.: La Patrulla cuenta hoy con un equipo robusto de voluntarios ¿Cómo se han organizado?

Hemos crecido a punta de voz a voz. Esos médicos que fueron las primeras veces le contaron su experiencia a más médicos amigos, y cada vez tenemos más gente lista para participar en las brigadas. Entre los pilotos y médicos hay una gran camaradería. Así se riega la voz y cada vez hay más personas interesadas en la Patrulla.

Hoy, tenemos el voluntariado de salud más grande de Colombia con más de 600 personas adscritas entre pilotos y profesionales de la salud.

*Foto: Catalina Garcés

R.L.: ¿Cómo escogen a dónde ir?

C.G.: Buscamos siempre lugares apartados, donde sea difícil llegar y que tengan un acceso limitado a servicios de salud, esa es nuestra prioridad. Después tenemos que mirar que tengan las condiciones apropiadas, es decir que haya una pista de aterrizar a por lo menos dos horas del sitio. Algunas veces las pistas son en tierra, pero nuestras aeronaves son capaces de llegar a sitios muy complejos.

R.L.: ¿Cómo es la logística de una brigada antes y durante el evento?

C.G.: Un mes antes de la brigada va una avanzada que revisa todo el tema logístico: cómo están el centro de salud y la escuela, porque adaptamos estos espacios para hacer consultas y cirugías, cómo está el tema de la energía eléctrica, cómo está la pista, entre otras cosas.

Ocho días antes transportamos en promedio dos toneladas de carga, llevamos todos los equipos, los insumos y los medicamentos. Realmente transformamos algo muy básico en un hospital con 3 salas de cirugía que funcionan en simultaneo. 

También, ocho días antes de la brigada se va un primer equipo, la dirección médica de la Patrulla, que hace un tamizaje de la población, para identificar posibles pacientes y sus enfermedades.  De tal manera que cuando llegamos con la brigada, ya está todo organizado. Este proceso nos permite optimizar el tiempo y ser más efectivos.

Las brigadas las realizamos entre viernes y sábado. Salimos el viernes a las seis de la mañana, a veces hasta 12 aviones. Si, por ejemplo, vamos a la Costa son dos o tres horas de vuelo y después dos horas más de lancha o carro. Estamos llegando como al mediodía. Mientras instalan todo, son las dos o tres de la tarde y ahí arranca la brigada, son 40 médicos que muchas veces trabajan sin parar hasta las 3 o 4 de la madrugada. Nos devolvemos el domingo cansados, pero con una satisfacción inmensa.

R.L.: ¿Cómo es la relación con el Estado?

C.G.: Básicamente a donde las alcaldías nos apoyan llegamos. Hay algunos sitios donde la pista no es adecuada y la alcaldía se encarga de arreglarla, corta los árboles o nos ayudan a que quede lo suficientemente bien para que entren algunos de nuestros aviones.

El Ministerio y las Secretarías de Salud también nos ayudan de manera decidida, estas entidades permiten que trabajemos de manera más fácil.

A dos brigadas de este año llegaron dos niños muy graves, que sin la atención adecuada hubieran muerto. La coordinación con las secretarías de salud fue clave para trasladar a los niños a centros de tercer nivel en ciudades más grandes, en Cali y en Montería.

*Foto: Catalina Garcés

R.L.: ¿Alguna vez se han tenido que enfrentar una situación de orden público?

C.G.: En una brigada hace unos años nos dimos cuenta que había gente armada entre la población, alguien de nuestro equipo les dijo que si había armas parábamos de atender y las armas desaparecieron.

La Patrulla genera una burbuja, en ese momento todo el mundo entiende que lo que estamos haciendo es por la gente, no importa quienes sean.

La Patrulla lleva 50 años, lo mismo que lleva el conflicto armado en Colombia, y nunca nos ha pasado nada. Este año, a pesar de la firma de la paz, el conflicto está muy fuerte en algunas zonas, sobre todo en el Pacífico, en el Chocó. La Patrulla es respetada porque saben que somos neutrales. Es posible que hayamos atendido guerrilleros o paramilitares, nosotros no preguntamos simplemente los atendemos.

R.L.: ¿Cuál ha sido el logro más importante en 50 años de actividades?

C.G.: Es precisamente cumplir 50 años ininterrumpidos de operaciones. Es lograr durante este tiempo tener a tanta gente comprometida y trabajando por el mismo objetivo. Es un liderazgo colectivo donde se han unido 600 personas, entre voluntarios, aliados y donantes para llevar salud donde no la hay.

R.L.: ¿Cuáles han sido los principales aliados?

C.G.: Muchos a lo largo de los años, pero podemos mencionar algunos como Terpel, que desde hace 10 años nos dona el combustible para toda la operación aérea.  El Aeroclub de Colombia, que es desde donde operan todos nuestros aviones. Johnson y Johnson y Colmédica son donantes muy importantes. El 98% de la financiación de la patrulla proviene de empresas privadas.

*Foto:Catalina Garcés

R.L.: ¿En los últimos años han recibido reconocimientos importantes, primero el Premio Rey de España a los Derechos Humanos, y luego el tercer puesto en el Desafío Google ¿Qué significa esto para ustedes?

C.G.: Estos reconocimientos son importantes porque nos abren muchas puertas y nos dan acceso a recursos que podemos utilizar para mejorar nuestras capacidades, pero sobre todo son un reconocimiento a una labor bien hecha. Les dan confianza tanto a empresas nacionales, como internacionales para invertir en nosotros. Nos ayudan a llegar donde hoy no podemos llegar.

R.L.: ¿Qué sigue para la Patrulla?

C.G.: Lograr llegar cada vez a sitios más difíciles, lograr llegar con la mejor tecnología. Los nuevos recursos nos van a permitir operar más rápido y de manera más eficiente. Con el sistema de información que vamos a desarrollar con Google, podremos planear mejor nuestras brigadas, vamos a saber qué es lo que la gente de la población a la que vamos a atender está necesitando y así llevar los médicos que son y los medicamentos adecuados.

Con inteligencia artificial se pueden obtener cosas divinas. Es posible ver que en épocas de lluvia se aumentan las enfermedades respiratorias, y realizar jornadas de vacunación para prevenir. Cuando se mezcla tanta información es posible ver cosas espectaculares. 

*Foto: Catalina Garcés

R.L.: ¿Qué les duele de Colombia?

C.G.: Duele ver que existen en nuestro país lugares tan apartados, donde es difícil llegar inclusive para el gobierno. Donde la gente dura años padeciendo una enfermedad por falta de atención médica. Alguna vez atendimos a una mujer indígena en la Guajira, la operamos de cálculos renales, el médico cuando terminó la cirugía le preguntó: “¿hace cuánto tenía ese dolor?”, ella contestó: “hace 20 años me dolía”.

Vea también:

Histórico de Publicaciones de la Red Líder