“En la corrupción siempre hay dos actores y los empresarios no se pueden convertir en uno”: Montoya

Hablamos con Catalina Montoya, directora de la Unidad de Acción Vallecaucana, sobre la campaña "Tu aporte tiene poder: financia con responsabilidad" que busca regular la financiación de campañas en estas elecciones.

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01 de Marzo de 2018

R.L: ¿De dónde nació esta iniciativa?

C.M: La Unidad de Acción Vallecaucana es una corporación sin ánimo de lucro que promueve el buen gobierno y la responsabilidad política empresarial y somos completamente neutrales. En nuestro consejo directivo están algunos de los empresarios más importantes de la región.

Uno de ellos planteó la necesidad de hacer algo frente al tema de la corrupción en el marco de las elecciones de este año. En ese momento llamé a Transparencia por Colombia, a la MOE y a la Fundación Liderazgo y Democracia para que nos sentáramos a pensar una iniciativa, no con los candidatos, sino desde los empresarios. De los empresarios y para los empresarios, donde se promoviera la transparencia en la financiación privada de campañas políticas. Y que fuera un movimiento nacional. Ahí llamamos a Probogotá, Proantioquia, Funcicar y después se unió la Andi y la Corporación Excelencia en la Justicia.

R.L: ¿En qué momento se dio esta decisión?

C.M: Nació octubre del año pasado. Queríamos implementar una herramienta muy útil, muy práctica y muy corta para que los empresarios tuvieran en cuenta criterios mínimos y básicos a la hora de tomar decisiones de financiación de campañas. La gran mayoría de las personas que aportan a campañas son los empresarios. La idea era que ellos cumplieran con la norma.

Una de las creencias, que al final resulta ser cierta, es que la corrupción empieza por la financiación privada de campañas políticas si esta no se hace cumpliendo los reglamentos básicos.

R.L: ¿Ustedes hicieron algún tipo de diagnóstico?

C.M: El diagnóstico ya lo tenía Transparencia por Colombia, y de hecho en algún momento pensamos hacer un gran foro para presentar casos. Lo que no queríamos era que terminara siendo un ataque a un partido o a un movimiento, sino que fuera más bien una propuesta proactiva. Lo que pasó pasó, pero de aquí en adelante lo que necesitamos es que los empresarios tengan en cuenta que hay que hacer las cosas bien. En la corrupción siempre hay dos actores y ellos no se pueden convertir en uno.

R.L: ¿Cuál ha sido la estrategia de difusión de la iniciativa?

C.M: Hicimos una rueda de prensa para lanzar la iniciativa a nivel nacional, pero la estrategia de difusión de la herramienta ha sido más “atacando” a los consejos directivos. Si uno hace un evento masivo, la información entra por un oído y sale por el otro.

En cambio, en espacios donde están los empresarios, que uno sabe que son los empresarios más importantes de la región y que son los que financian campañas políticas, a ellos les damos la información de primera mano, les explicamos la herramienta, qué es importante tener en cuenta de la herramienta y, además, por lo menos en mi caso, en el Valle del Cauca, les estamos dando datos sobre el comportamiento en términos de reporte de aportes desde los candidatos.

Les estamos haciendo caer en cuenta que el que inocentemente peca, inocentemente se condena, y que ellos no pueden ser de los que cometen errores, que probablemente cometen sin intención, pero que por ello terminan siendo cuestionados y relacionados en términos de corrupción.

R.L: Las campañas se financian en un 80 por ciento con recursos propios o préstamos. Hablemos un poco de los topes que tienen las campañas.

C.M: Esto varía. Generalmente sale una reglamentación coyuntural de acuerdo con las campañas. En esta ocasión se han fijado topes por partido o por movimiento político. Por ejemplo, para la elección a la Cámara de Representantes, la ley fijó unos topes de acuerdo con el censo electoral. No es el mismo tope para todos los departamentos. Para el Valle del Cauca, donde el censo electoral está entre 3 y 4 millones de votantes, el tope es de 13.000 millones de pesos por partido.

Pero ahí hay un vacío porque la ley no dice cómo debe ser la distribución de esos ingresos entre los candidatos que se presenten. No hay nada que reglamente eso. Esos 13.000 millones deberían dividirse entre el número de candidatos que hay para esas curules. En un mundo ideal, acá en el Valle del Cauca, donde hay 13 curules, deberían ser 1.000 millones de pesos para cada candidato para que se cumpla ese requisito de igualdad y equidad que está escrito para el término de participación de candidatos en elecciones.

Para Senado, el tope es de 88.000 millones de pesos por partido. Cada partido puede tener hasta 100 candidatos, pues es el número de curules que se está disputando. Pero de nuevo, ahí hay un vacío. En un mundo ideal, esos 88.000 millones deberían dividirse entre el número de candidatos que haya.

R.L: Es prácticamente a dedo

C.M: Es a dedo, es una decisión de la dirección del partido de cómo adjudicar esos topes, y por eso es tan difícil hacerle seguimiento al cumplimiento de los topes en estas elecciones.

En el tema de las presidenciales, los topes están claramente fijados y ahí no hay discusión, pues hay un candidato por partido. Para la primera vuelta el tope para un candidato es de 24.000 millones de pesos y para segunda vuelta es de 11.000 millones.

A la hora de financiar, para las elecciones al Congreso los recursos pueden provenir de personas naturales o personas jurídicas, y yo como persona natural o persona jurídica no puedo entregar más del 10 por ciento del valor de ese tope.

R.L: ¿La propuesta es importante tanto para los empresarios como para los candidatos?

C.M: Yo creo que es más como una presión para los candidatos en términos de que ahora sus aportantes les exijan un poco más en términos de cuidarse de dónde provienen los recursos que entran a sus campañas. Es muy importante que los empresarios o las personas naturales les exijan a sus candidatos que reporten los aportes a la plataforma de Cuentas Claras. La plataforma existe, pero los candidatos no registran los aportes.

R.L: ¿Qué resultados se han obtenido desde octubre?

C.M: Hemos trabajado la iniciativa desde octubre, pero se lanzó ahorita en enero. Ha tenido una respuesta bastante positiva. La Andi ha estado bastante comprometida y de forma virtual ha distribuido la herramienta entre todos sus miembros y afiliados a nivel nacional. Nosotros estamos haciendo lo propio, por ejemplo a través de la junta de la Cámara de Comercio, de la Fundación para el Desarrollo Integral del Pacífico, entre otros.

La verdad es que a los empresarios les ha parecido muy pertinente y útil la herramienta y están siendo mucho más cuidadosos, sobre todo desde lo que ocurrió al final del año pasado con el escándalo de Odebrecht.

R.L: ¿Ya se tiene un número de empresas que han acogido la propuesta y se quieran comprometer?

C.M: La verdad es que la iniciativa ha tenido bastante aceptación entre los empresarios. Igual estamos entrando en unos entornos donde uno pensaría que esos empresarios son correctos y tratan de hacer las cosas de la mejor manera. Incluso algunas de las sugerencias que están incluidas en la herramienta fueron tomadas de protocolos de organizaciones o de empresas del Valle que ya tienen un comportamiento y un protocolo creado para definir qué candidato financia su empresa. Hacen un proceso de investigación, quién es el candidato, cuáles son sus nexos, y nosotros lo quisimos replicar para que otras organizaciones lo usen también.

R.L: ¿Quiénes son otros aliados comprometidos con esta iniciativa?

C.M: Colombina, Manuelita, el Banco de Occidente, han sido muy comprometidos en ser exigentes a la hora de financiar campañas políticas o de hacer préstamos a los candidatos, también en el caso de los bancos que juegan un papel muy importante. Los miembros del Consejo Directivo de Proantioquia también asumieron la herramienta de una manera muy positiva, la están usando y replicando.

R.L: ¿Quiénes son los candidatos que han reportado hasta ahora?

C.M: En el caso del Valle del Cauca hay 154 candidatos a la Cámara de Representantes. De estos solo 21 han reportado aportes, y de esos 21, 13 pertenecen al movimiento Mira que es lista cerrada, lo que quiere decir que el partido hizo el reporte. Esto nos lleva a que solo 8 candidatos de 154 han reportado ingresos a su campaña.

R.L: ¿Por qué la iniciativa es positiva para el país?

C.M: Estamos blindándonos frente al tema de la corrupción desde la financiación privada de las campañas políticas. Porque claramente financiar campañas políticas es construir país, pero hay que hacerlo de la mejor manera posible. La financiación de campañas políticas no se puede convertir en una herramienta de soborno.

Es una herramienta para que el candidato que yo creo que es el mejor me esté representando, pero no para que este me dé contratos, puestos o subsidios directos. Se trata de tener la mejor representación a nivel nacional, sin esperar ningún favor a cambio más que una buena gestión que sea transparente y con respeto hacia el ejercicio de lo público. Hay que ser más proactivos desde los empresarios, que al final terminan siendo los financiadores de las campañas políticas. Esto aplica también para las personas naturales.

El comportamiento del candidato frente a la financiación de su campaña debería ser un criterio a la hora de decidir por quién voy a votar.

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Quasar 1970

05 de Marzo

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Los empresarios, desde que nuestro sistema político "funciona", YA son actores de la corrupción. El viejo cuento neoliberal de "privatizar para que el servicio mejore" acá se autodemostró como falso por razones evidentes. Muchas empresas privatizadas se convirtieron en excluyentes y encarecieron los servicios, siguiendo su mentalidad natural de maximizar las ganancias. ¿Podemos hablar del "éxito" de la privatización de la salud en Colombia? Si soy una EPS que quiere convertirse en banco, de pronto. Pero para un usuario de la salud lo que le garantizó fue la quiebra de su hospital público. ¿Han salido perdiendo los empresarios de la salud? Ojalá fuera sólo en esa dimensión de los derechos. Casi para cualquier obra a construir la transparencia sigue a media, tercera o cuarta marcha. ¿O será que el túnel de La Línea se acabó de forma clara y transparente? ¿La doble calzada a Buenaventura es un ejemplo de prontitud? La única empresa que puedo indentificar como "pronta" en su ejecución fue Gases de Occidente, en el tendido de su tubería en Cali. De resto, las experiencias han sido muy similares a las públicas en pérdidas por corrupción y mal servicio. Agradecemos a las empresas que trabajan cada día para ser verdaderamente transparentes, pero no hay la más mínima duda de que el trabajo en relación a las contrataciones estatales está bien lejos de darse por terminado. La relación entre la corrupción electoral y los contratos de entidades públicas no es un misterio para nadie. La desigualdad tan salvaje que ha vivido el país hace que, a poco menos de 15 km de la ciudad, ya no se encuentre _ningún_ servicio público disponible. Las empresas necesitan tener /todos/ esos servicios disponibles para ser competitivas. ¿O cómo se pretende que una empresa funcione sin agua, energía, telefonía ni internet? Si se saca a Bogotá, Medellín y Cali de los cálculos de riqueza del país, se pierde un porcentaje descomunal, bajamos muchos puntos en cualquier "ranking". Perú y Chile, con un sólo océano, pescan más que Colombia que, además, tiene selvas que aportan agua dulce a sus aguas occidentales. ¿Será un misterio que el Pacífico colombiano tiene un nivel de vida cercano al de Haití? La relación funesta entre el empresariado vallecaucano y el "bello puerto del mar, mi Buenaventura" está apenas en veremos. Si su prospecto ha mejorado ¡es porque su población se levantó! No por una "graciosa" concesión del empresariado. La presión que los dueños del poder económico pueden ejercer para que las empresas públicas se administren _de verdad_, todavía nos parece un sueño. Que dejen de apoyar a gobernantes endémicamente opacos y premien a los que favorecen la participación de las comunidades, lo vemos tan lejos como que la mayoría se pueda dar un viaje por Dinamarca. Promover la riqueza cultural de sus trabajadores (en vez de sólo "permitirla") parece tener sólo un caso, pequeño y aislado, de PVC en Guachené. Ahora, si hablo de condenar, como empresarios, con una sola voz, a quienes asesinan periodistas y sindicalistas... Mucha gente por acá me dirá que mejor me calle, que "de pronto" me matan. Pero es eso de hacer como si esos "no fueran sus asuntos", es, precisamente, lo que nos aleja de un desarrollo productivo real. La ciencia y la tecnología, que nuestra gente desarrolla a punta de puro rebusque, se compra costosa y bien lejos. Muchos prefieren que sus hijos se eduquen bien lejos, en otros continentes, a desarrollar un esquema universitario que de verdad favorezca a todos. ¿O es que los aportes _voluntarios_ del empresariado vallecaucano a la educación se acercan siquiera a los de un país civilizado? Vengan a la Biblioteca Departamental en Cali ¡y díganme si siquiera se parece un poquito a la Virgilio Barco en Bogotá!!!