¿Nuevo modelo? partido + candidato de opinión #AlmuerzoConLíderes Carlos Fernando Galán

El #AlmuerzoConLíderes de esta semana contó con el senador Carlos Fernando Galán. En estas elecciones Carlos Fernando Galán hizo una apuesta arriesgada: oponerse a que su partido apoyara políticos cuestionados, y jugársela por candidatos de opinión como Enrique Peñalosa, cuando éste estaba abajo en las encuestas. 

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30 de Octubre de 2015

El modelo partido + candidato de opinión tuvo mucho éxito para Cambio Radical en Bogotá, y para Enrique Peñalosa. Ante el fin de la figura del antipolítico, el modelo puede ser una fórmula para el futuro.

Carlos Fernando Galán #AlmuerzoConLíderes - Red Líder

Álvaro Forero: Hemos invitado al senador Carlos Fernando Galán, no para hablar de elecciones, sino para sacar conclusiones de lo que pasó, las lecciones que dejaron estas elecciones en lo político para el futuro. Calos Fernando Galán es un ejemplo muy interesante de lo que pasó en estas elecciones. Como sostuvo Juanita León en el anterior #AlmuerzoConLíderes, se acabó el modelo del antipolítico. Los Sergio Fajardo o Antanas Mockus ya no aparecieron, porque los candidatos independientes tuvieron apoyos de los partidos. Hay que analizar este fenómeno para ver si representa un nuevo modelo.

Carlos Fernando Galán representa bien ese modelo que tuvo éxito. Era el director del partido Cambio Radical. Cuando llegó la controversia sobre los avales, decidió retirarse, no asumir el costo político de darle avales a candidatos cuestionados, pero tomó otra decisión, seguir insistiendo al interior del partido. Apostó por Enrique Peñalosa, con David Luna en lo que se llamo “Equipo por Bogotá.” En ese momento Peñalosa estaba muy abajo de las encuestas, eran pocas las posibilidades de que ganara y lo que hizo Carlos Fernando Galán fue renunciar a la posición fácil, tradicional de los partidos, y jugársela por apuestas más rentables pero más riesgosas para el partido.

En ese momento no estaba claro que Cambio Radical fuera a apoyar a Enrique Peñalosa y se creía que la Unidad Nacional iba a presionar a Cambio Radical para apoyar a Rafael Pardo. Se veía al senador Galán como una rueda suelta, haciendo una apuesta un poco exagerada para algunos, pero que terminó funcionando. Logró que el partido apoyara a Enrique Peñalosa y hoy Cambio Radical se benefició mucho con eso, sacó 9 concejales, ganó de lejos en la puja por el Concejo, también ediles, y nadie duda que fue esa apuesta programática, ideológica, pero también de sumarle el pragmatismo de un partido a una apuesta ciudadana. Algo similar pasó en Cali, porque Cambio Radical también apoyó a Maurice Armitage. Lo que queremos en este #AlmuerzoConLíderes no es hacerle un reconocimiento a esa apuesta, porque en política es así, se gana o se pierde, sino que nos ayude a entender ese modelo, porque puede ser un nuevo modelo muy significativo para el futuro.

Terminada la antipolítica, lo que puede venir es la unión entre partidos y candidatos de opinión. Como los votos hoy en día en Colombia no son de los partidos sino son de los candidatos, los partidos tienen que tomar una de dos decisiones: o se van con los “malos” que aparentemente son seguros, o hacen apuestas ciudadanas. Lo segundo es mucho más positivo para el partido, el ejemplo es lo que pasó con el apoyo de Cambio a Peñalosa. Quién iba a pensar que Cambio Radical, que venía siendo estigmatizado como el partido que iba a ganar con las maquinarias en la Costa Atlántica, terminaría ganando también en ciudades grandes con candidatos de opinión. Eso se le debe al senador Carlos Fernando Galán.

Vídeo Parte 1:

Carlos Fernando Galán: Como director del partido llevaba más de un año, me enfrenté a una coyuntura compleja donde el partido empezó a pujar para avalar candidatos cuestionados en varias regiones del país. Yo había cuadrado un mecanismo para discutir esos avales, por lo menos discutirlos y evaluar qué sustento tenían los cuestionamientos frente a cada candidato, y la mayoría del partido decidió que eso era demasiado trámite y que nos debíamos ir con los candidatos que tenían chance, y se colaron varios que yo no apoyé ni habría apoyado, y por eso decidí marginarme de la dirección. En esa coyuntura me quedaba una salida, renunciar al partido, inclusive hubo gente que me decía “si renuncia a la dirección, renuncie al partido y ya, sea coherente.”

Yo dije no, porque la política se hace a través de los partidos, se debe hacer, el objetivo que uno quiere es lograr que en Colombia se fortalezcan los partidos. Yo dije no lo voy a hacer, fui elegido por un partido que así tenga diferencias en el interior, que vale la pena discutirlas y muchos partidos no hacen eso, se ponen a mirar para otro lado pero nunca se cuestionan al interiormente y tal vez es un error.

Un escenario que podía lograr darle sentido a seguir trabajando en un partido, era metiéndome de cabeza en una causa que yo consideraba ajustada para Bogotá y era lograr un cambio. Que era un cambio con alguien probado y con experiencia. Ahora Peñalosa es un personaje un poco distinto de esas apuestas ciudadanas y de opinión. Porque así como tiene opinión positiva, también tiene una negativa muy fuerte debido a su administración anterior.

En un principio fue muy complejo porque Peñalosa arrancó mal a diferencia de otras campañas, en que arrancaba bien, en ésta arrancaba mal. Me decían: “qué esta haciendo allá”. Segundo, en el partido había más interés en apoyar quien podía ser ganador y en ese momento era Rafael Pardo, la mayoría lo pensaba así. Yo me senté con Rafael Pardo, debo decirlo, y el me manifestó que la lógica era que hubiera candidato de la Unidad Nacional. Le expresé que no, que el tema debía ser mucho más amplio en Bogotá, que debía incluir a gente con la que compartíamos muchas cosas, Cambio Radical ya había apoyado a Peñalosa en el 2007, perdiendo con Samuel Moreno pero lo apoyamos y tuvimos un muy buen resultado en el Concejo.

Yo me metí en eso porque pensaba que la fórmula era con una persona como Peñalosa, pero le veía una dificultad y es el tema político. Siempre pensé que era insuficiente el tema de montar una candidatura con firmas e irse hasta el final. Por ejemplo, durante la campaña tuvimos el tema de adhesiones, si era bueno o no que gente relevante apoyara la campaña. Yo consideré que era absurdo irnos solos hasta el final.

Creo que esa combinación terminó funcionando y fue importante. Logré convencer al partido de apoyar a Peñalosa. Combinando su experiencia y la buena imagen de urbanista con una organización política convencida de eso y apoyándolo, era una fórmula que podía cuajar.

No fue fácil, en un principio Pardo tenía el 98% del partido con él. Pero cuando les demostré que Peñalosa podía ser viable, el problema era que pensaban que no era viable porque ha perdido muchas veces, es un personaje que comete mucho error político, no sabe manejar el tema político. Me decían que cómo me estaba montando ahí.

AF: El impulso que le debió Cambio Radical lo hizo viable.

CF: Logramos combinar esas dos cosas, con una persona que los bogotanos conocían muy bien, algunos lo amaban, otro lo odiaban, pero siento que la mayoría tenía una buena imagen de él. Combinar esas dos cosas fue la clave, logramos que Peñalosa fuera durante la campaña un poco más político de lo que ha sido tradicionalmente. Logré que trabajara y el estaba convencido que trabajar en llave con los candidatos al Concejo y a los ediles. Peñalosa estaba convencido que su fortaleza era su conocimiento, pero su debilidad el tema político. Esa convicción lo llevó abrir las puertas a un matrimonio entre él y el partido. Le dimos la estructura y organización para que la gente lo viera viable.

AF: Lo interesante del modelo es que se sale de la idea tradicional de que el pacto se hace sobre acuerdos politiqueros o sobre acuerdos programáticos. Ambos son insuficientes, seguro Peñalosa no se comprometió a dar puestos pero dijo que se podían impulsar los concejales por asociarse a la administración, que era un buen negocio estar junto al líder, que es buen negocio políticamente hacer una buena administración.

CF: Es la combinación, no con dar puestos, sino que Peñalosa aclaró que iba a tener buena relación con el Concejo, con los ediles, que en el equipo tendrá personas del mismo partido y de otros partidos. Ofreció un buen diálogo entre el partido, y ser el líder del partido en Bogotá. El domingo de elecciones el logo de Cambio Radical puso 70 mil de un total de 370 mil votos. Todos los candidatos se crecieron por estar apoyando a Peñalosa. Hubo 9 votaciones dentro del partido con mas de 15 mil votos. Logramos volvernos el partido que acompañaba al alcalde, fue una fórmula interesante. Ahora, ¿qué tan buena es esta fórmula en otras ciudades?

El caso de Maurice Armitage fue un poco distinto, pero también hubo un rol importantísimo, tal vez como el que yo jugué en Bogotá con Peñalosa, en Cali lo jugó José Luis Pérez. Es un representante a la Cámara de Cambio Radical, bien interesante, hecho a pulso políticamente, fue concejal de Cali y es el mayor elector en Cali. Logró conectar muy bien a bases populares del electorado caleño con un empresario como Armitage, y es una persona que se mueve muy bien en el círculo de la elite empresarial caleña y del Valle del Cauca. En eso se parece lo de Armitage y Peñalosa, que alguien jugó un rol fundamental para acercarlo al partido.

AF: ¿Qué tan cerca de elecciones apoyó Cambio Radical a Armitage y a Peñalosa?

CF: A Peñalosa el partido lo acompañó en julio, pero yo he estado con él desde febrero. En el caso de Cali, no hubo aval a Armitage, el se inscribió por firmas pero Pérez lo acompañó desde el inicio de esa candidatura. Yo habría querido que recibiera el aval de Cambio, en ese momento lo hablamos, pero finalmente no se hizo. El grueso del partido igual lo apoyó en Cali.

AF: En Bogotá llegó a última hora el Partido Conservador a apoyar a Peñalosa y en Cali el Centro Democrático a Armitage, ¿eso desmejora el modelo de apoyo partidista a los candidatos?

CF: Tuvo que ver con la necesidad política de tener adhesiones, el Partido Conservador vio que el Peñalosa era ganador y nosotros necesitamos en la campaña un impulso que no generará compromisos o una situación de incoherencia. Ahí el liderazgo fue de David Barguil y de Marta Lucía Ramírez, con quien teníamos coincidencia en los temas de política de género y de emprendimiento. Que de pronto en el discurso de Peñalosa urbano no están tan presentes, y dije es una buen adhesión porque nos trae una mujer que es líder, que tuvo buena votación en Bogotá y es un partido que entra a apoyar a Peñalosa.

Con el Centro Democrático yo no viví esa última etapa por estar muy metido en Bogotá, pero me llamó mucho la atención lo que pasó. Angelino Garzón era el candidato de corazón del Centro Democrático y terminó cayendo en las encuestas, y el partido se fue con Armitage.

La candidatura de Armitage se basó también en los partidos, Cambio Radical le dio fortaleza y le dio la posibilidades llegar a sectores populares. Cuando fui, me imaginaba un empresario y dije va a ser muy difícil que llegue a esos sectores como Aguablanca. Pero cuando lo conocí me di cuenta que no es un empresario típico.

Vídeo parte 2:

AF: El modelo no es que los empresarios gobiernen, ese modelo no ha funcionado bien. Es el empresario social, con verdadera vocación y experiencia social.

CF: Además muy político, es un personaje entrador. Anduvo en moto toda la campaña y me decía que fue bastante pesado. Ahora, Peñalosa también es muy interesante porque tenia la imagen de que era un personaje sin carisma y yo me incluía en esa percepción. Pero es todo lo contrario, es arrollador con la gente en la calle, es un tipo muy carismático, es un personaje especial. Combina muy bien todo el conocimiento y es especial, porque en política uno escucha que un político es diplomático cuando está en campaña. En cambio si a Peñalosa le plantean en la calle que no están de acuerdo con algo, es sincero y de frente dice la verdad. Es una fórmula interesante.

AF: El problema es enorme, los partidos siguen repartiendo avales como Uldarico Peña reparte cupos de taxis sin importar el resultado. Pero la solución de la antipolítica tampoco funciona ahora, afortunadamente el Centro Democrático no tomó una actitud antipolítica porque eso desinstitucionaliza, no hay duda que lo que necesitamos es partidos, no menos partidos. El camino puede ser por donde se usted lo está haciendo, acercar los partidos a los buenos candidatos y a la opinión pública. Lo que falta por ver del modelo es cómo puede gobernar Peñalosa o Armitage dándole representación a los partidos sin clientelizarse. Aunque es fácil, es solo nombrar gente buena.

CF: Esta fórmula, por ejemplo, Germán Vargas ha combinado eso, ha construido una organización importante en Bogotá y es candidato de opinión en Bogotá, era las dos cosas. El Nuevo Liberalismo fue parecido logró construir una organización que tenía jefes de manzana en Bogotá, no sólo una organización sino la opinión que construyeron. La fórmula actual es novedosa en el sentido de que la política se ha movido mucho con las firmas, pero no es una fórmula distinta a lo que hicieron en los años 80, combinando política con opinión.

AF: Las firmas permiten a los candidatos independientes no someterse a las lógicas clientelistas de los partidos. Se inscriben por firmas y aceptan apoyos de los partidos pero poniendo sus condiciones.

CF: El aval tiene la doble connotación, lo reparten a diestra y siniestra, pero es un poder muy fuerte sobre las personas. En el caso de Peñalosa que estaba en la Alianza Verde, tenía limitantes para poder aspirar por firmas y al renunciar le dio cierta libertad.

AF: Eso nos lleva a que los partidos tienen que ser responsables en escoger. Alegan que hay regiones en Colombia donde los votos están en manos de las maquinarias y que la gente vota por éstas. Que en Bogotá es diferente porque está, por ejemplo, Peñalosa, y se puede votar por él. Ese es el drama. Por eso es tan interesante mostrar esto ejemplo, este modelo, lo que usted hizo, pelear pero desde dentro del partido. Ojala sea un ejemplo para las próximas elecciones.

CF:  Era arriesgado, en momentos uno decía voy a terminar en el lugar equivocado, sólo, pero fue una apuesta interesante y espero que sea ejemplo.

AF: Eso es liderazgo, por eso lo invitamos hoy.

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