Libertad de testamento para evitar fraccionamiento de propiedad rural

El Representante a la Cámara Rodrigo Lara presentó un proyecto de Ley que introduce la libertad de testamento como una forma para evitar el fraccionamiento de la propiedad rural.
 

Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
Fundación Liderazgo y Democracia
283 Seguidores125 Siguiendo

13 Debates

332 Columnas

Columna

515

01 de Junio de 2015

El Representante a la Cámara Rodrigo Lara presentó un proyecto de Ley que introduce la libertad de testamento como una forma para evitar el fraccionamiento de la propiedad rural.

Este es el texto de la justificación que hace el representante Lara de su controversial propuesta:

En Colombia existe muy poca libertad de testamento, una persona que desee dejar sus bienes a determinados familiares o a quienquiera sea su ser más querido se lleva la sorpresa que apenas puede disponer libremente de una cuarta parte de sus bienes. Es decir que las tres cuartas partes de los bienes van a sus herederos de forma obligatoria. 

Esta menor libertad de testamento tiene impactos disímiles, en particular en materia de tierras. Existen dos perspectivas al respecto. La primera señala que la obligatoriedad en la distribución de la riqueza entre los hijos implica una asignación ineficiente de los recursos. Una segunda perspectiva de la obligatoriedad en la división de las propiedades es que esta tiene consecuencias redistributivas y, que a la larga, esto es positivo para el devenir de la sociedad.

En el caso de Colombia, la poca libertad de testamento ha tenido un impacto negativo sobre la propiedad rural. En la actual legislación un hijo de un propietario rural tiene la certeza de heredar una parte de dicha propiedad, lo cual conlleva posteriormente a iniciar un costoso proceso de sucesión que termina con el fraccionamiento de la propiedad. De esta forma, la obligatoriedad en la división de la herencia ha fomentado la existencia de microfundios en el país y, en segundo lugar, ha promovido la informalidad en los derechos de propiedad.

En Colombia se ha observado un continuo fraccionamiento de la propiedad rural. Al analizar la evolución de la pequeña propiedad con los datos del Atlas de Propiedad Rural del IGAC se observa que crece mucho más rápido el número de predios y de propietarios que el área cultivable. En el periodo 2000-2012 el promedio de la propiedad rural ha presentado una tendencia decreciente, mientras que el total de tierra cultivable ha permanecido casi constante (Gráfico 1). Así, al disminuir la tierra cultivable por persona, entonces quiere indicar que un mayor número de personas se divide un mismo monto de tierra, por lo cual se puede afirmar, que se ha presentado un proceso de fragmentación de la pequeña propiedad.

Gráfico 1: Hectáreas de predios rurales y tamaño promedio de la propiedad rural

Fuente: IGAC, Atlas de propiedad rural.

Esta tendencia en el continuo fraccionamiento de la tierra se observa en los diferentes departamentos del país, en donde en su gran mayoría tanto el microfundio como el minifundio han presentado un incremento en la última década, así, al observar el porcentaje en el total de propiedades rurales de los departamentos, los minifundios y microfundios se han incrementado entre 1 y 4 puntos porcentuales.

En tanto, al revisar los datos de otros países, Colombia presenta un excesivo fraccionamiento de la tierra en comparación con Latinoamérica, los países de ingresos mediano y bajo y, en general, con el mundo. Esto tomando en consideración que Colombia presenta un menor número de hectáreas cultivables por persona (Gráfico 2), por lo que esto apunta a dos fenómenos: la poca utilización de la tierra y el fraccionamiento de la propiedad.

Gráfico 2: Tierras cultivables (hectáreas por persona)ta tendencia en el cont

Fuente: Banco Mundial. Elaboración Propia.

Este no un tema menor, por cuanto los microfundios se encuentran frente a la paradoja de ser más productivos pero contar con una limitada capacidad para generar ingresos. Así, la productividad de los microfundios es 40 veces superior a la de las grandes propiedades, pero su ingreso es 14 veces menor (Leibovich, Botello, Estrada, & Vásquez, 2013). Por ejemplo, al observar los datos de la caficultura en donde más del 80% son pequeños productores, en promedio un caficultor percibe un ingreso mensual de 326 mil pesos, que tan solo representa el 56% del SMLV. Es por esto que alrededor de 374 mil cafeteros, principalmente pequeños, se encuentran en las categorías de Sisben I y II.

De otra parte, la obligatoriedad ha promovido la informalidad en los derechos de propiedad. Es así, por ejemplo, que se observe en el sector rural la costumbre campesina de dejar las sucesiones ilíquidas o sin registrar, lo que hace que no se tenga certeza sobre los derechos de propiedad. Al preguntársele a los hogares rurales en la ELCA cuáles son los principales limitantes para la formalización de la tierra señalan los altos costos del proceso (45.6%) y la poca relevancia de los títulos de propiedad (27.7%). De esta forma, la mayor libertad de testamento podría facilitar el proceso de sucesión de la propiedad rural.

En este sentido, presenté días pasados un Proyecto de Ley que tiene como finalidad aumentar la libertad de testamento, de tal forma que el testador tiene a su libre disposición el 75% de sus bienes sin perjuicio de la porción conyugal y de los alimentos que se deban por ley. En el caso particular de la propiedad rural se eximen las sucesiones testadas de predios rurales de extensión inferior al equivalente de cuatro Unidades Agrícolas Familiares (UAF). De tal forma, una familia campesina que cuenta con una pequeña propiedad no debe fraccionar su predio y puede realizar con mayor facilidad el proceso de trasmisión de la propiedad intergeneracional.

Esta propuesta aborda desde una perspectiva diferente el problema del microfundio, puesto que es común afirmar, sin ningún matiz, que el microfundio es consecuencia del latifundio, debido a que el desarraigo del campesinado lo ha llevado a establecer economías de subsistencia en pequeñas parcelas. Esta afirmación implica que la única forma de frenar la fragmentación excesiva es la misma que frena el avance en la concentración de tierras, dentro de esta lógica se ha sugerido, con mucha razón, que la solución son las zonas de reserva campesina (ZRC), que buscan que en un área un propietario no tenga más de una unidad agrícola familiar (UAF) y que ésta sólo pueda ser enajenada a otro pequeño productor.Este tipo de propuestas se quedan cortas en la difícil tarea de frenar el microundio. En últimas, una reforma que le devuelva la tierra al campesino despojado violentamente y que proteja la propiedad democrática no evita por sí misma que el microfundio se siga reproduciendo con el paso del tiempo.

En suma, el Proyecto de Ley es una iniciativa que beneficia a los pequeños productores pues le brinda una herramienta a la familia rural para no fraccionar su tierra y el proceso de formalización de la tierra en el momento de la sucesión no sea tan costoso. En este sentido, si bien la obligatoriedad en la división de los bienes no es el único factor que explica el continuo fraccionamiento de la tierra, evita en cierta forma que siga disminuyendo el tamaño de la propiedad y con ello contribuir de manera importante a mejorar el uso agrícola de la tierra y la eficiencia en términos de productividad y de generación de ingresos.

 


Misión de Estudios para la Competitividad de la Caficultura, 2015.

Misión de Estudios para la Competitividad de la Caficultura, 2015.