La Crisis humanitaria de las mujeres y las niñas colombianas

Este año han muerto 233 mujeres y niñas como producto de la violencia básada en género. ¿Por qué sigue pasando esto? ¿Qué opciones de  solución tenemoos?

Alejandra Coll Agudelo
Alejandra Coll Agudelo
Abogada
215 Seguidores7 Siguiendo

1 Debates

41 Columnas

Columna

3032

0

24 de Abril de 2017

La semana pasada el país se estremeció con los casos de dos niñas de 4 meses y 4 años victimas de violencia sexual y feminicidio respectivamente. La pregunta que me queda después de ver cómo la história de violencias contra mujeres y niñas se repite una y otra vez es : ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué nos falta por hacer? ¿Qué tipo de sociedad estamos gestando en donde ser mujer o niña es un factor de riesgo?. 

Las respuestas que me encuentro son básicamente tres: 1. Falta tener medidas de protección que sean eficaces y funcionales. 2. Nos hace falta un sistema de salud que pueda identificar de forma temprana a victimas y victimarios para tomar las medidas del caso.  3. No hay estratégias encaminadas a generar cambio de cultura ciudadana y promover el rechazo al machismo.- 

Desde hace mucho en Colombia tenemos claro que las medidas de protección para mujeres y niñas en riesgo de vivir violencia basada en Género no están funcionando. Colombia tiene en sus normas un amplio abanico de medidas de protección (L. 1257/08) destinadas a evitar que se concreten hechos de violencia contra las mujeres, pero el Estado Colombiano por lo general solo aplica dos de ellas: Protección policiva y traslado de la solicitante de protección a un refugio. (Esto solo en los municipios donde estos refugios existen). Un primer paso para acabar con la epidemia de violencia de género que vivimos podría ser que se apliquen todas las formas de protección que permite la ley. Una de ellas, por ejemplo, consiste en limitar el régimen de visitas de menores mientras haya procesos abiertos de violencia contra las mujeres. En algunos casos las visitas a hijos e hijas se ha convertido en el escenario aprovechado por los agresores para cometer agresiones. Otro aspecto clave es la cualificación de los servidores públicos que deben proteger a las mujeres en riesgo. ¿Porqué no pensar en un intercambio de saberes con otros países que hayan avanzado en medidas de protección eficaces para las mujeres? ¿Porqué no invertir en una dependencia de policia experta en atender casos de violencia basada en género? 

Por otro lado, el sistema de salud es clave para la prevención de casos. Generalmente las mujeres victimas llegan ahí cuando el ciclo de violencias empieza. No tenemos a nuestro personal médico entrenado para identificar casos y activar rutas de atención inmediatamente. Esto ayudaría a prevenir, y sobre todo facilitaría el camino a las mujeres víctimas de violencia, que generalmente tienen que hacer filas interminables para poder interponer una denuncia. Colombia tiene a su vez una deuda enorme con el tema de salud mental y el manejo de los niveles de agresividad de su ciudadanía. Poco se ha ocupado el Estado en crear mecanismos para que la ciudadanía acceda a servicios de salud mental, o deje de tener esterotipos y temores al respecto. Aclaro: Con esto no quiero decir que los agresores de mujeres sean todos personas afectadas en su salud mental. Claramente hay agresores perfectamente sanos, pero en algunos casos la ayuda de profesionales de la salud mental sería clave para identificar personas que pueden llegar a agredir mujeres y trabajar el tema con profesionales. 

Tampoco se ha ocupado el Estado en generar una cultura de rechazo hacia la violencia contra las mujeres. Este tema no ha sido priorizado en las lineas de acción del ministerio de comunicaciones, pese a tener la obligación legal de hacerlo. De hecho, la discusión pública sobre la mal llamada "ideología de género" promovida por las iglesias y la derecha colombiana, ha generado un rechazo hacía el enfoque de género, que resulta supremamente peligroso en un país en donde cada trece minutos una mujer es víctima de alguna forma de violencia. El enfoque de género es más que necesario en este momento para solventar la crsis humanitaria que vivimos las mujeres colombianas. Mal hacen algunos sectores religiosos en atacar o presentarse como enemigos de un enfoque que salva vidas.

Eliminar las violencias contra las mujeres es una responsabilidad colectiva. Usted que me lee, puede tomar acciones de su casa. Tiene hijos? Eduqueles en una cultura de respeto hacía las mujeres. No tolere comentarios machistas a su alrededor, apoye y creale a las mujeres que le cuentan que han vivido violencia. Piense que la víctima de mañana puede ser alguien cercano a  usted. La solución mágica no la tiene nadie, pero la suma de esfuerzos es la clave.