Ir más allá de hashtag

Si nuestros gobiernos no mandan los mensajes correctos a la sociedad y no ejemplarizan a los miles de victimarios, los hashtags y comunidades se quedarán quedan eso, en hashtags.

Catalina Escobar
Catalina Escobar
Presidenta, Fundación Juan Felipe Gómez Escobar
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25 de Noviembre de 2017

Los hashtags no son el medio más efectivo para acabar con la violencia contra las mujeres, pero sí es un medio que genera conciencia y puede movilizar la opinión pública. 

Las redes sociales han hecho más visible los problemas, como también pueden informar sobre temas específicos. Cuando se informa y de manera oportuna, se toman mejores decisiones y eso sucede en estos casos. 

En muchas ocasiones las mujeres no saben a lo que tienen derecho, pero cuando se informan, saben cómo denunciar y qué ruta de atención deben coger en caso de ser víctimas de violencia. 

Los hashtags generan comunidades y esas comunidades son impulsadas por influenciadores que a su vez sientan su voz de protesta. Esas voces de protesta también pueden generar movimientos que a su vez presionan las políticas públicas en algunos casos. Como ejemplo está #HeForShe de UNWomen (ONUMujeres), movimiento impulsado por Emma Watson y acogido por el Primer Ministro de Canadá, gran impulsado de los derechos de mujeres y niñas. 

Los hashtags pueden ser poderosos para crear una comunidad de opinión, pero no sirve de nada si las políticas públicas no funcionan. En el caso de Colombia, la violencia de género cobra víctimas incalculables cada año. De nada sirve movilizar a una comunidad si no existe la ley que verdaderamente penalice o que exista altos niveles de impunidad. 

En Colombia la violencia de género es cultural. Los gobiernos no han invertido de manera decidida para erradicarla, no se lo han tomado en serio la gravedad del tema y sus consecuencias a largo plazo y muchas veces son los mismos funcionarios del gobierno que son los perpetradores. Casos funestos hemos visto, como el de un Conjuez del Tribunal Superior de Barranquilla quien violó a su propia hija y ahora está esperando a vencimiento de términos. Se pasan la misma ley “por la faja”. 

Si nuestros gobiernos no mandan los mensajes correctos a la sociedad y no ejemplarizan a los miles de victimarios, los hashtags y comunidades se quedarán quedan eso, en hashtags.