El Magistrado Fiel

La mayor parte de los derechos de las mujeres se han obtenido por vía de la Corte Constitucional. ¿Qué va a pasar ahora que la Corte tiene una nueva composición ?

Alejandra Coll Agudelo
Alejandra Coll Agudelo
Abogada
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24 de Junio de 2017

Estos han sido tiempos de cambio en la Corte Constitucional. Cinco de sus nueve sillas tienen nuevo dueño/a. Recientemente Carlos Bernal Pulido y Cristina Pardo se posesionaron como Magistrados, y aún falta que  la Corte Suprema envíe al congreso una terna para llenar el ultimo puesto faltante.   

Bernal llegó  a la Corte Constitucional apoyado por Viviane Morales, promotora del referendo que pretendía restringirle la posibilidad de  adoptar a parejas del mismo sexo y a mujeres solteras. De hecho, ante las críticas que se le han hecho a Bernal por su gestión, en particular por sus ponencias sobre el proceso de paz, Morales ha salido en defensa del nuevo Magistrado. (Video disponible en el perfil de facebook de la Senadora Morales: ).

 

Al analizar los textos escritos por Bernal, y las posturas de las personas que le han apoyado en su camino hacia la Corte Constitucional, el nuevo Magistrado proyectará decisiones muy cerradas en  relación a las facultades que tiene la Corte para cubrir vacios normativos dejados por el Congreso, y es amigo de analizar impacto económico de las sentencias.

Esto es grave en un país como Colombia, en donde la mayoría de reglas sobre temas como el aborto, la maternidad subrogada, el matrimonio igualitario, la adopción igualitaria, entre otros, se han dado por vía de las decisiones de la Corte Constitucional. Hasta el momento, los nuevos magistrados/as han aplicado de manera estricta el principio de separación de poderes, argumentando que los temas de derechos fundamentales requieren mayor deliberación democrática y deben dejársele exclusivamente al Congreso. Esto no es decabellado, sin embargo, es peligroso al aplicarlo en Colombia, teniendo en cuenta que nuestro Congreso es paquidermico a la hora de expedir normas.

 

La Corte Constitucional ha venido históricamente llenando vacíos dejados por el Congreso en temas cruciales como los derechos de las mujeres y las personas LGBTI. Según la teoría expuesta por el Magistrado Bernal, la Corte no podría seguir haciendo esto, dado que invadiría las competencias del Legislativo, dejando en una suerte de limbo temas clave de derechos fundamentales.  

Bernal también ha manifestado en diversos espacios, incluso en su discurso ante el Senado cuando aspiraba a ser magistrado, que la Corte debe preocuparse por la sostenibilidad fiscal de sus decisiones, y "solo comprometer al Estado a satisfacer prestaciones cuyo cumplimiento sea posible". ( Cita textual tomada de: ). Es decir que antes de decidir y eventualmente ordenar al Estado acciones que requieran inversión, la Corte debe analizar el impacto financiero de sus sentencias. Esta es una postura entendible, pero que resulta preocupante en un país como Colombia, en donde las acciones judiciales se han convertido en un mecanismo clave de defensa de derechos fundamentales.  Las decisiones de los jueces no pueden estar limitadas por la cantidad de dinero que haya en las arcas del Estado.  Si bien es cierto hoy tenemos cerca de  475.000 procesos en contra del Estado que representan, según cifras de la Agencia Jurídica para la Defensa del Estado a 2016, 267 billones del presupuesto nacional ( (), no es posible trasladarle la responsabilidad a la ciudadanía. Tampoco es posible  decir que las demandas contra el Estado son la causa de la crisis económica que vive el país, cuando esta realmente se debe a nuestra petróleo-dependencia y a la inmensa corrupción que vivimos. 

En resumen, existen algunas posturas del Magistrado Bernal que eventualmente podrían poner en riesgo el papel que ha cumplido la Corte Constitucional en la defensa de los derechos fundamentales  de las mujeres y en la regulación de estos llenando vacios dejados por el Congreso. En su última columna en ambito jurídico, ()  Bernal manifestó estar abierto al diálogo y a cambiar de opinión cuando fuera necesario. Esperemos que honre su palabra, y esté dispuesto a discutir  con la sociedad civil estos temas esenciales para la vigencia de los derechos fundamentales, que el mismo ha manifestado  en sus publicaciones querer defender. Los magistrados de la Corte tienen un deber de ingratitud respecto de quienes los han elegido. Como ciudadanas debemos esperar que en temas de derechos sexuales y reproductivos, así como en lo relativo a derechos de las personas LGBTI, Bernal cumpla con ese deber, y no sea el Magistrado fiel de quienes apoyaron su candidatura.