Derecha e izquierda: comiencen por matar el padre

La idea del “padre” estructura tanto el discurso de la derecha como el de la izquierda. 

Ana Cristina González Vélez
Ana Cristina González Vélez
Médica e investigadora feminista. Consultora internacional.
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06 de Marzo de 2018

Lakoff en su libro, No pienses en un elefante, dice que una de las diferencias más críticas entre la izquierda y la derecha es que mientras la primera cree que moderando su discurso va a conseguir adeptos, la segunda sabe que esa moderación no tiene retorno en el número de votantes.  Me parece que eso es exactamente lo que está sucediendo en estas elecciones.

Y esta diferencia no sólo tiene consecuencias en los resultados electorales sino también en el discurso que empieza a dominar y resonar en la sociedad.

En nuestro caso, ese discurso abarca desde el rechazo al proceso de paz con las Farc incluida la férrea protección de la propiedad y lo privado en términos económicos, hasta el rechazo a la diversidad en las familias o al derecho de las mujeres a tomar decisiones sobre sus cuerpos o a participar plenamente de la vida política y económica.

El discurso que vocifera la derecha y el que tímidamente defiende la izquierda están basados, cada uno de ellos, en un marco que contempla un modelo de nación y un modelo de familia que le es correlativo.

El de la derecha, de un modo simple, está moldeado por la visión de un padre autoritario al que hay que obedecer y el de la izquierda, por el de un padre protector que busca el respeto y el cuidado.

En todo caso, la idea del “padre” estructura tanto el marco de la derecha como el de la izquierda y quizá una modificación que habría que considerar cuando se trate de diseñar los mensajes de las campañas y las propuestas de política, sea entender que no hay posibilidad de defender la nación ni las familias, sin un giro profundo en torno a esta idea.

Un giro que introduzca en el debate público la mirada de hombres y mujeres como iguales, articulados en proyectos comunes que no requieren de la protección y la tutela de los primeros sobre las segundas. Y es ahora cuando entonces hay que levantar la voz y hablar fuerte.

No me refiero a imitar los gritos ni los insultos enérgicos de tanto personaje deleznable que hay en la derecha, sino  simplemente a eso: a hablar claro y fuerte y defender con ahínco el modelo de sociedad que queremos y proponemos y para la cual tiene que ser central la igualdad entre los géneros.

Comentarios (1)

Andres Felipe Garcia Rovira

06 de Marzo

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Matar al padre implica que todos tengamos complejo de Edipo, a mi estos arqueo...+ ver más

Matar al padre implica que todos tengamos complejo de Edipo, a mi estos arqueotipos me parece que son una visión lineal de la realidad, Me parece que en la izquierda tratan de vender al embaucador como al sabio y en la derecha no aprovechan al heroe, pero el unico partido que ha aprovechado arqueotipos femeninos es regina once el de la bruja y no se si en el caso de la u, su fascinación de usar a los hijos de otro arqueotipo muestren su caracter en su real dimensión.