Carta abierta al Partido Liberal Colombiano

El Partido Liberal Colombiano debe actualizar su página web, para hacer corresponder su manifiesto con el sentido de su acción política. También cambiar de nombre...

María Mercedes Jaramillo
María Mercedes Jaramillo
Gerente de Desarrollo Urbano Sostenible en ProBogotá Región
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17 de Mayo de 2017

Como ciudadana colombiana que aspira a una democracia donde se respete la regla básica del juego político, es decir la coherencia entre la acción política de los partidos y los valores que éstos dicen defender, me veo obligada a requerir de la dirigencia del Partido Liberal Colombiano la actualización de su página web.

Habría que suprimir las siguientes 5 afirmaciones, de acuerdo con las banderas que el partido ondea hoy en día: 

“Somos los abanderados de las causas justas y de los proyectos de ley que le darán a todos y cada uno de nuestros ciudadanos, un futuro estable y digno en salud, trabajo, seguridad y educación”. Su accionar, a través de su senadora Viviane Morales, va en contravía de este postulado, limitando sustancialmente las posibilidades de acceder a una vida mejor a muchísimos ciudadanos colombianos que esperan ser adoptados en los centros del bienestar familiar. 

“Somos el partido de las puertas abiertas, de las ideas que reconocen que en la unidad, se hacen más fuertes las propuestas, y que si queremos una verdadera igualdad... tenemos que valorar nuestras diferencias y respetar a todos, desterrando cualquier forma de discriminación”. Sí tiene las puertas abiertas el Partido Liberal; demasiado, diría yo, porque ya no se entiende si es partido, ni si es liberal su formación política. En cualquier caso, ha quedado claro que la senadora Morales no valora nuestras diferencias: por lo menos los ateos, los científicos, los inteligentes, los hombres solteros, las mujeres solteras y toda la comunidad LGBTI se han visto irrespetados por tan soez arremetida contra nuestros derechos individuales y colectivos, amparados en una constitución que reconoce la laicidad de nuestro Estado. 
 
“Somos los defensores de las propuestas transformadoras capaces de nivelar las diferencias en pro de una mejor calidad de vida para todos en todo sentido, en especial de aquellas que permiten la inclusión positiva a poblaciones hoy discriminadas, haciendo de nuestra sociedad una fuente inagotable de oportunidades”. No me cabe duda de que el Partido Liberal Colombiano se ha erguido en defensor de propuestas transformadoras: su última cruzada intentó sacar a Colombia de la Historia; transformándola en un pequeño reino del medioevo. Pero señores: su referendo era abiertamente discriminatorio, ¿Acaso no se dieron cuenta? 

“Somos la voz que se ha levantado por todos, por ti... desde hace más de 167 años". No señores; ustedes se han levantado en contra mía, haciéndome saber que –soltera- no soy idónea en mi aspiración a fundar una familia donde no medie un pastor cristiano. 

“Somos, por convicción, el partido que desde sus inicios ha entregado su vida en defensa de los derechos y las libertades de nuestro pueblo”. No señores; ustedes han suplantado la Constitución por la biblia, y no por convicción, sino por oportunismo electoral. 

Así que respetuosamente, y recordándoles que la publicidad engañosa en Colombia aún es punible, sugiero que el manifiesto del Partido Liberal Colombiano quede así: "Somos los que soñamos con una Colombia mejor. Los que luchamos por esos sueños. Los que trabajamos por seguir abriéndole el camino a la esperanza, a la paz y a las oportunidades”. No podremos acusarlos de usar un lenguaje estereotipado, propio de los hipócritas. Porque eso son ustedes: otros hipócritas en el paisaje político colombiano.