Acoso sexual y entretenimiento

Betty Boop cumplió 87 años, sus representaciones de acoso sexual en espacios de trabajo que sufren las mujeres siguen vigentes.

Danghelly Giovanna Zúñiga Reyes
Danghelly Giovanna Zúñiga Reyes
Profesora en Universidad del Rosario
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19 de Octubre de 2017

Betty Boop, creada por Max Fleischer y dibujada por Grim Natwick, cumplió 87 años. Ejemplo de la aparición de un nuevo modelo de mujer en la vida pública, cuando se comenzaban a reconocer las demandas por los derechos políticos y civiles a las mujeres. En Estados Unidos se aprobó el voto femenino para las mujeres blancas en 1920, en medio de un auge económico en el que se daba el ingreso de la mujer en la vida económica urbana.

Las chicas flapper con faldas cortas, corte de cabello “bob”, maquillaje con tonalidades pálidas, representaban a la nueva mujer urbana moderna que en el espacio público exponía la conquista de sus derechos. Lo que para algunos eran actos de irreverencia, eran formas de expresar esa libertad alcanzada. En el espacio público comenzaron a aparecer mujeres que fumaban, conducían y escuchaban jazz, la nueva música subversiva.

En una sociedad en donde esto era nuevo era casi obvio que se considerara que estas chicas tenían  una “vida sexual desordenada”. 

Subvertir el orden tradicional tanto en lo público como en lo privado ha llevado siempre a una representación negativa. De esto no se han escapado los productos culturales de entretenimiento. Betty Boop sufrió transformaciones en su vestuario gracias a la aplicación del código de 1934 de la National Legion of Decency.

Sin embargo, gozó de gran popularidad gracias a que se centraba en algunos de sus capítulos en los problemas a los que se enfrentaba la mujer en el mundo moderno y en los nuevos valores que requería el ámbito urbano.

Betty no era la representación de la mujer tradicional, era parte de la lucha entre el bien y el mal, el castigo a los malvados y abusadores. Representaba a la mujer común y corriente que se enfrenta a la injusticia, al acoso sexual en los espacios laborales, que debe trabajar para ganar su sustento. Es una mujer se sale a vivir fuera de la casa paterna sin un esposo, pero sí con un novio.

Betty Boop jugaba en respetar elementos centrales de la vida social estadounidense y en visibilizar los espacios grises del mundo tradicional que sobrevive, en donde las mujeres deben ser coquetas pero recatadas a la vez.

La lucha de Betty Boop contra el acoso sexual en los espacios laborales de la industria del entretenimiento se actualiza por el escándalo protagonizado por el productor de Hollywood, Harvey Weinstein. A la serie de denuncias como depredador sexual publicadas por The New York Times, se han sumado las de actrices consagradas como Gwyneth Paltrow, Lena Headey, Angelina Jolie y Ashley Judd.

El acoso sexual en el mundo del entretenimiento, también es acoso sexual en el ámbito del trabajo. Esto es algo que olvidan quienes critican a quienes denuncian en estos momentos el acoso sufrido por el productor estadounidense. La víctima no es la responsable del acoso.

Betty Boop rompió los marcos tradicionales de la vida social, le abrió la puerta a la representación de la mujer independiente que se hace a sí misma en el mundo contemporáneo. Contribuyó a la socialización de nuevos modelos de comportamiento social necesarios en la modernización urbana con la creación de modelos ciudadanos independientes e iguales.

A los 87 años, Betty Boop sigue siendo una dulce joven transformadora que deberíamos ver con más frecuencia como un recordatorio de las ganancias sociales que las mujeres hemos logrado y que no podemos dejar perder. Entre ellas el derecho a vivir y trabajar en espacios libres de violencia.

 


Organización católica estadounidense que busca controlar el contenido de las películas que promuevan la sexualidad y comportamientos sociales no aprobados