2018: Y viene el Censo Nacional de Población y Vivienda

El Censo Nacional de Población y Vivienda se debe realizar por lo menos cada 10 años, el último se realizó en el 2005, en el que se identificaron subregistros y debilidades en la caracterización de los afrodescendientes, hoy panorama no es claro para superar estos obstáculos para la realización del censo 2018.

Yancy Castillo Jimenez
Yancy Castillo Jimenez
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26 de Diciembre de 2017

Es responsabilidad de los Estados realizar el conteo de sus habitantes para identificar las condiciones de vida, nivel educativo, de salud, entre otras, las cuales permiten tomar decisiones frente a la formulación, despliegue y evaluación de las políticas públicas y planes de desarrollo, definir la distribución los recursos del presupuesto general de la nación, de acuerdo con los contextos en los territorios. Así, el censo es una carta de navegación para los gobiernos en materia de planeación y gestión para la garantía de derechos de la población. De allí la importancia de correcta implementación, con un enfoque diferencial.

El último censo nacional se realizó en Colombia en 2005. Si bien las organizaciones sociales lograron incidir en la adopción de una mirada étnica para perfilar la pregunta de autorreconocimiento étnico racial, se evidenciaron vacíos en el marco censal, el operativo censal y por ende, los resultados con relación a la cantidad y personas afrodescendientes identificadas en el país, lo que causo sinsabor en las comunidades, organizaciones y universidades que hacen seguimiento a estos temas, y que durante los últimos 12 años han seguido trabajando en fomentar el autorreconocimiento en los territorios.

Resultado de estos esfuerzos ha sido la conformación de la Mesa Interétnica Censal MIC, que nace como una iniciativa de carácter técnico conformada por organizaciones afrodescendientes e indígenas en conjunto con universidades del país, fruto de la maduración del proceso de intercambio de investigaciones y trabajo territorial sobre el tema censal desde hace aproximadamente cuatro años Este espacio de articulación ha logrado realizar recomendaciones técnicas al DANE en materia de la incorporación del enfoque étnico en el formulario censal, la pregunta de autorreconocimiento, el operativo censal, la importancia de las campañas de sensibilización, así como estrategias propias para trabajar en los territorios, desde el ejercicio misional de las organizaciones y universidades integrantes, como procesos de formación, investigación y sensibilización frente a la visibilidad estadística afrodescendiente, con el apoyo de la comunidad internacional.

Se acerca la fecha de censo, anunciada por el DANE para inicios de 2018, y como ciudadanos no estamos de su realización, ni de que, a diferencia de los ejercicios censales anteriores, habrá una fase virtual y una fase presencial que se harán por etapas y no un solo día como recordábamos.

Lo que me atrevo a cuestionar es la confiabilidad de las condiciones políticas, sociales y económicas para la materialización hoy del censo, y lo que implica para la visibilización y caracterización adecuada del pueblo afrodescendiente, frente a lo cual existen muchas inquietudes como, por ejemplo:

1. Si bien se ha logrado un mayor reconocimiento de los pueblos étnicos en Colombia y están más empoderadas, no se tiene claridad sobre la efectividad de la incorporación del enfoque étnico racial en el formulario y el operativo pre-censal, censal y post-censal.

2. Cómo será el reconocimiento de las víctimas y victimarios del conflicto armado interno, y con ellos, los procesos de sensibilización y visibilización étnica. Este es fundamental en la reinserción a la vida civil de las y los excombatientes.

3. Estrategia de contingencia en el censo frente a la migración en Colombia, tanto a nivel interno como causa del desplazamiento forzado, como de la externa, como es el caso de países vecinos, caso la migración masiva desde Venezuela.

4. La suficiencia de los recursos disponibles para realizar el censo de manera efectiva de acuerdo con las necesidades proyectadas. El costo del censo del 2005 fue similar al que se ha destinado 12 años después para el del 2018.

5. En este escenario de posconflicto, el censo debería llegar a todo el territorio nacional; a aquellos lugares donde nunca ha llegado la institucionalidad, territorios étnicos que han resistido la guerra y tienen la esperanza de una Colombia en paz. Territorios que necesitan ser contados para que las políticas públicas en salud, educación, empleabilidad, reparación a víctimas, restitución de tierras, entre muchas otras, puedan llegar y mejoren la calidad de vida de las comunidades. La pregunta que surge es ¿cuál será el marco censal para garantizar llegar a estos territorios? A la fecha aún no se tiene claro.

6. ¿Cómo lograremos que toda la población en las ciudades, pueblos, veredas, cabildos, consejos comunitarios, en todo el territorio nacional, conozcan que se realizará el censo, que es importante participar, y que en realidad logren hacerlo? A semanas de iniciar el censo, aún no ha sido lanzada la estrategia de sensibilización en medios de comunicación, que reconozca además nuestra diversidad como país.

¿Qué podemos hacer como ciudadanos?: Informarnos, socializar con nuestras familias y amigos, participar de forma oportuna respondiendo con sinceridad y responsabilidad cuando el censista toque a nuestra puerta, reconociéndonos como afrodescendiente, negro/a, raizal o palenquero/a. Y si quieres ir un paso más allá, haz veeduría ciudadana, infórmate con tu consejo comunitario, organización social o administración local sobre el monitoreo al proceso censal en tu comunidad. ¡El censo es una responsabilidad de todos y todas! Participa.

 

 

[1] Mesa Interétnica Censal: conformada por el Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, CIDSE; la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas, CNOA; el grupo de investigación IDCARÁN de la Universidad Nacional; el Movimiento Nacional Cimarrón, el Observatorio de Discriminación Racial – ODR de la Universidad de los Andes; la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC y el Proceso de Comunidades Negras, PCN.