Las disidencias: ni el plan A, ni el plan B

La oposición argumenta que las disidencias de la Farc no son disidentes, sino una retaguardia de la guerrilla que le dará una ventaja económica y política en las elecciones venideras. El problema principal con este argumento es que la evidencia indica todo lo contrario.

Kyle Johnson
Kyle Johnson
Analista senior de International Crisis Group en Colombia
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24 de Enero de 2018

, y algunos  están afirmando que las disidencias de las Farc no son “disidencias” sino que siguen siendo parte de la misma guerrilla y que lo hacen con el fin de cumplir una estrategia de hacer política con un pie en la legalidad y otro en la ilegalidad. Son la retaguardia de la ex guerrilla, , lo cual le dará a la Farc una ventaja injusta en las elecciones. La guerrilla, sigue este argumento, y sus disidencias trabajan juntas, y son la prueba fehaciente que no se ha cumplido con la dejación de armas, ni con el acuerdo de paz, y que “la paz de Santos” no tiene nada de paz realmente.

El problema principal con este argumento es que no hay evidencia que la apoye; de hecho, la evidencia disponible indica todo el contrario. La relación entre los dos, la Farc y sus disidencias, ha girado alrededor de tres conflictos: uno de violencia abierta, otro político y uno de identidad.  

En cuanto a la violencia,  por ejemplo, el 21 de enero disidentes de las Farc  a miembros del partido político de esa guerrilla en Arauca, quemando un carro de la caravana y matando a un civil que iba cerca del sitio.

Este conflicto violento ha existido desde que el Frente Primero publicó en junio 2016 en el que rechazaba el acuerdo de paz. Guaviare se llenó de combatientes de los frentes primero, séptimo y 44 quienes tenían la tarea de encontrar a Iván Mordisco, comandante de la disidencia del Frente Primero y, se suponía, asesinarlo.

En 2017, algunos comandantes de la guerrilla en el ahora espacio territorial de Charras, en el mismo departamento, indican que han sido amenazados por la disidencia. Además, durante un viaje para hacer pedagogía, miembros de la Farc fueron despejados de sus bienes y amenazados por disidentes sobre el río Guaviare.

En Tumaco, divisiones organizacionales dentro del entonces frente Daniel Aldana terminaron en una ruptura cuando en julio 2016 alias Camacho fue asesinado por parte de la comandancia de ese frente. Camacho era el hermano de alias El Mocho, un importante comandante disidente en la zona antes de ser . En noviembre 2016, alias Don Y, otro líder disidente, por la comandancia del mismo frente de la guerrilla. En diciembre 2016, fueron asesinadas 27 personas en Tumaco, que , fueron en su mayoría a raíz del conflicto entre las Farc y sus disidencias en ese momento. 

En enero 2017, se supo de entre miembros de la columna móvil Teófilo Forero y miembros disidentes del frente 14 en Caquetá. En octubre del año pasado, , seis miembros de guerrilla que habían dejado las armas fueron asesinados por disidentes del Frente 29 en el Charco, en Nariño, aunque la información sobre este caso no está del todo clara. La violencia llegó a tal punto que por las amenazas en su contra por parte de alias Guacho, otro disidente en Tumaco.

La Farc y las disidencias también se enfrentan en el terreno político. La primera ha argumentado públicamente que los disidentes o nunca  directamente, como en el caso de Tumaco. Los guerrilleros que no dejaron sus armas representan una amenaza a la credibilidad política del partido de la Farc pues demuestran que la cohesión interna fariana no era tan fuerte como se creía y al mismo tiempo crean una sensación de que la guerrilla no está cumpliendo con el acuerdo alcanzado en La Habana.

Además, varios grupos disidentes han prohibido la participación de comunidades en el programa de sustitución de cultivos ilícitos, programa político en el que participan miembros del partido político de la Farc. Frente a la sustitución, la batalla política es fuerte: la guerrilla por décadas se ha considerado el vocera de los cocaleros, afirmando que son su base social. Los disidentes en lugares como Guaviare, Nariño y Putumayo, ahora han entrado a competir por el control y hasta cierto punto la lealtad de esa base social histórica.

Finalmente, la pelea entre los dos también incluye un asunto de identidad pues el partido político lleva el nombre Farc y a . Sin embargo, varias disidencias se llaman por los nombres de los frentes de los cuales hacían parte en el conflicto: el frente primero, el tercero, el séptimo, el 40. En Tumaco, la disidencia llamada el frente Oilver Sinisterra lleva el nombre de una alta cabecilla de la entonces columna móvil Daniel Aldana quien . Las Guerrillas Unidas del Pacífico, GUP, otro grupo de disidencias en la costa pacífica de Nariño, dice tener una columna móvil ‘Don Y’, en homenaje al disidente asesinado por las FARC.

La fragmentación de los grupos armados antes, durante o después de un proceso de paz es común, y las Farc como organización armada no pudieron evitarlo en su caso: su cohesión fue robusta pero no absoluta. La evidencia existente apunta a que las disidencias son justamente eso: personas que han rechazado al acuerdo de paz (por una mezcla de razones ideológicas, económicas y/o organizacionales); desconfían en el gobierno; no creen que la lenta implementación de la reincorporación les ofrezca un futuro deseable (lo cual podría llevar a que miembros de la Farc en el futuro se unan a las disidencias, dispuestas a recibir los ex guerrilleros, como en ); o incluso rechazan a la Farc misma.

Hasta el momento no hay indicio de que las disidencias sean ninguna retaguardia, ni plan A ni plan B. Es más, pueden crearle problemas a la Farc al momento de hacer política, en vez de darle una supuesta ventaja, como infiere la oposición.