Las circunscripciones de paz piden apoyo del VAR

En una jugada controvertida se declaró que las circunscripciones de paz no habían superado los votos necesarios para incorporarse a la constitución. La decisión del árbitro fue cuestionada y hoy está en manos del VAR. ¿Qué decidirá?

Juan Ospina
Juan Ospina
Abogado
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23 de Junio de 2018

En unos de los juegos más importantes de la implementación del Acuerdo Final se presentó una jugada que aún merece análisis y definición.

El partido definía el campeonato a favor de las víctimas quienes, si derrotaban la falta de interés de las clases políticas, podían contar con representación en el Congreso de la República. Transcurría el minuto 90 y en la última acción del partido 50 senadores cabecearon al arco y el balón entró, aprobando el proyecto de reforma constitucional que creaba las circunscripciones transitorias especiales de paz.

La celebración invadió a las víctimas, que representan casi el 20% de la población del país, pero al instante, de manera increíble, el árbitro del encuentro, el senador Efraín Cepeda, declaró que no había aprobación porque el balón no había superado totalmente la línea del arco, que le faltó un voto. Así terminó el partido.

Esta decisión injusta generó innumerables pronunciamientos, los comentaristas apoyaron y rechazaron la decisión arbitral y cuestionaron, de todas las maneras posibles, la anchura de la línea, el estado del balón, el tipo de cabezazo, la falta de respuesta del arquero, el ambiente político, entre otros aspectos irrelevantes.

Días después la autoridad en la materia, el Consejo de Estado, dio su y señaló que dada las características del juego el balón había traspasado totalmente la línea del arco pues efectivamente se necesitaba el cabezazo de 50 senadores y no de 51, como señaló el árbitro. No obstante, a pesar de las evidencias, el árbitro ha insistido en que el balón nunca entró.

Dicho concepto evidenciaba que la decisión arbitral había afectado gravemente los intereses de las víctimas y, en esa medida, era justo acudir ante las más altas autoridades en la materia para que se decidiera definitivamente si habían clasificado al Congreso. Se iniciaron dos procesos que terminaron siendo negados por las autoridades de formas confusas: una acción de cumplimiento fue negada porque no se constituyó en renuencia al árbitro por el incumplimiento de un artículo del reglamento, sino por otros que no tenían relación con la acción de juego, y una acción de tutela fue negada porque existían otros mecanismos de defensa para las víctimas con ocasión de la decisión arbitral.

Mientras algunos comentaristas insistían en que la discusión se debía dejar ahí, algunos pensaron que esa injusticia no solo constituía un pésimo precedente del abuso de las facultades del árbitro, que podría volverse a presentar en futuros partidos, sino era un típico problema de realidad vs apariencia, como ocurre con los denominados falsos positivos.

Así las cosas, se inició una que solicita el cumplimiento del artículo del reglamento relacionado con la acción concreta de juego. Esta acción está siendo decidida por el VAR, el Consejo de Estado (expediente 25000234100020180039301), quien, en su independencia y autonomía, alejado de las incidencias e inmediatez del juego, y con las cámaras y demás medios de verificación a su alcance, puede adoptar una decisión que declaré definitivamente que el balón sí entró.

La fe está puesta en el VAR para que se reduzca la injusticia y evite el abuso de los árbitros quienes, de buena o mala fe, cometen equivocaciones que tienen consecuencias determinantes para los derechos de las víctimas y sus fieles hinchas.

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