La violencia contra los niños es más complicada de lo que parece

Más que la pobreza, uno de los orígenes más importantes de nuestra violencia está en la violencia que se ejerce en contra de niños, niñas, adolescentes y mujeres, especialmente al interior de los hogares

Hugo Acero
Hugo Acero
Experto en seguridad y convivencia
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15 de Noviembre de 2016

 

El artículo 44 de la Constitución de 1991 establece que los niños “Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás” y aunque hay que reconocer que Colombia ha avanzado en esta materia, no tanto como se debiera, los niveles de violencia hacia los niños, niñas y adolescentes –NNA- que las autoridades conocen son muy altos.

En Colombia, durante el año 2015 se presentaron 59 mil 545 casos de violencia grave en contra de NNA, entre muertes violentas (homicidios, suicidios y muertes en accidentes de tránsito y accidentales), desaparecidos y lesiones no fatales (delitos sexuales, violencia interpersonal, de pareja y lesiones en accidentes de tránsito), cifras que deberían preocupar  mucho más  a las autoridades por el alto subregistro que existe, en especial en lo que tiene que ver con las lesiones no fatales, subregistro que podría superar el 50% en algunos casos.

 

Preocupación compartida

En este campo, afortunadamente el Estado nacional y territorial no está solo, son varias las ONGs e instituciones nacionales e internacionales que de manera permanente llaman la atención y ofrecen los recursos para cumplir con los mandatos constitucionales y legales y aquí se destaca el trabajo de muchos años de la Fundación Afecto, que bajo el liderazgo de Isabel Cuadros, no ha cesado de denunciar y proponer soluciones para atender y reducir los hechos de violencia en contra de la NNA.

En una de las tantas reuniones que he sostenido desde 1995 con su directora, hace unos días me entregó cifras de violencia hacia los NNA que reportó el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en 2015 y que al presidente, a los gobernadores, alcaldes y demás funcionarios de seguridad y justicia, deberían preocupar y los debe llevar a asumir acciones inmediatas de coordinación para enfrentar esta problemática.

 

Muertes violentas de NNA

De acuerdo con los datos reportados por Medicina Legal, en el 2015 se presentaron 2275 muertes violentas de NNA, que representan el 9,2% del total de casos registrados en Colombia en ese año (24.681 muertes violentas). Como se puede ver en el siguiente cuadro, 917 NNA fueron asesinados, 219 se suicidaron, 473 en accidentes de tránsito, 501 tuvieron muertes accidentales y 165 casos, sin poder determinar el tipo de muerte violenta.   

 

  

 

Los 917 casos de homicidios reportados en el 2015 representan el 8% del total del país (11.585 homicidios), con las siguientes características:

- 84 por ciento son hombres y el 14 por ciento mujeres

- 80,5 por ciento fueron adolescentes entre los 15 y 17 años

-19,5 por ciento niños y niñas entre los 0 y 14 años

Hay que anotar que en el caso de los homicidios puede presentarse algún subregistro, en la medida que algunos sucesos, especialmente de homicidios de niños y niñas registrados en los hogares, pueden terminar siendo denunciados por los padres y posteriormente por la justicia como muertes accidentales, por falta de pruebas o insuficiencias investigativas.

En el caso de las 773 muertes en accidentes de tránsito de NNA, que representan el 11,2 por ciento del total de casos registrados en el país (6884 muertes en accidentes de tránsito):

- 77 por ciento de las víctimas fueron hombres

-23 por ciento mujeres

-48,5 por cieto;niñas y niños

51,5 por ciento adolescentes.

Un número importante de estas muertes tuvo altas posibilidades de evitarse, en la medida en que los NNA viajaban con adultos, especialmente padres, sin las medidas de seguridad en los vehículos (sin cinturón de seguridad y en puestos delanteros), unas malos hábitos que no son sancionados por las autoridades de tránsito como se debiera, a pesar de que la norma existe.

Se presentaron durante el 2015, 219 suicidios de NNA y seguramente la cifra fue mayor  en la medida en que muchos de estos casos son mostrados como muertes accidentales. Llama la atención como la totalidad de los casos se ubicó entre los 10 y 17 años. En este campo, y en general en lo que tiene que ver con las muertes violentas, hace falta programas preventivos, información y formación de adultos para estar alerta, detectar este tipo de casos a tiempo y evitar estos hechos fatales

Finalmente, en lo que tiene que ver con las muertes accidentales, llama la atención cómo el 61,5% de víctimas fueron niñas y niños entre 0 a 9 años, la mayoría en los hogares.

Cabe anotar que en el caso de las muertes violentas, las autoridades han centrado los esfuerzos de prevención en los homicidios y las muertes en accidentes de tránsito y ha hecho muy poco, en los que hace a las muertes accidentales y los suicidios

 

Lesiones no letales de NNA

En Colombia durante el 2015 se presentaron 54.221 lesiones no letales en contra de NNA, de las cuales 19.181 fueron catalogados como delitos sexuales, 18.233 lesiones por violencia interpersonal, 1.371 violencia de pareja, 10.432 violencia contra NNA y 5.004 lesiones en accidentes de tránsito, como se puede ver en el siguiente cuadro:

 

 

Los delitos sexuales en contra de NNA (19.181) representan el 35 por ciento del total de las lesiones no fatales, de las cuales:

- 87 por ciento de las víctimas fueron niñas y niños entre 0 y 14 años.
- 13 por ciento víctimas adolescentes.
84 por ciento niñas y mujeres adolescentes.
-16 por ciento niños y hombres adolescentes.

Según los expertos, la gran mayoría de los abusadores son conocidos y en muchos casos del círculo familiar.

Aquí hay que anotar, que exceptuando los delitos sexuales y las lesiones en accidentes de tránsito, muchas de las lesiones no fatales en contra de los NNA terminan siendo catalogadas por las autoridades como violencia intrafamiliar que en nuestros códigos no son tipificados como delitos, cuando, por la gravedad de las lesiones inflingidas, se deberían catalogar como intentos de homicidios.

 

NNA desaparecidos

De acuerdo con los reporte de desaparecidos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en 2015 ocurrieron 3.049 casos, que presentan el 42 por ciento de total de los casos registrados en ese año (7.310 desaparecidos).

Como se puede ver en el cuadro anterior, en el caso de los desaparecidos, las niñas y mujeres adolescentes son mayoría, contrario a los demás hechos de violencia en contra de los NNA:

- 57 por ciento son niñas y mujeres adolescentes.
43 por ciento niños y hombres adolescentes.
45 por ciento niñas y niños entre 10 y 14 años

- 51 por ciento mujeres y hombres adolescentes entre 15 y 17 años.

Algunos de estos casos podrían estar asociados a trata de personas orientados hacia la explotación sexual.

Aquí hay que llamar la atención a las autoridades de seguridad y justicia para que replanteen la orientación institucional, que solo reciben denuncias después de 24 o 48 horas por personas desaparecidas, en especial de NNA.

Hay que anotar, que según los expertos un NNA desparecido después de unas pocas horas es muy difícil encontralo o el desenlace es fatal. En este caso las autoridades, con el permiso de los padres, podrían difundir la foto de los menores para que inmediatamente sean buscados por las autoridades, en especial por la policía en sus labores rutinarias de vigilancia y  seguridad. Hoy esta acción es muy fácil hacerla con los medios técnicos con que cuentan las autoridades y los ciudadanos en general, quienes tambien podrían contribuir en la busqueda de los NNA desaparecidos.

 

Todas las formas de violencia son prevenibles

Más que la pobreza, uno de los orígenes más importantes de nuestra violencia está en la violencia que se ejerce en contra de niños, niñas, adolescentes y mujeres, especialmente al interior de los hogares. En este sentido, muchos de los esfuerzos que el Estado debe realizar se deben orientar a atender esta problemática desde el punto vista preventivo, pero también desde el ámbito del control que dan las leyes y normas a través de las instituciones que tienen esta función como las comisarías de familia, los inspectores de familia, los jueces, la policía y todos los funcionarios que tienen la obligación de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y ciudadanas sin importar su edad, como son el presidente, los alcaldes y gobernadores.

Se puede asegurar que la violencia en contra de NNA y el general la violencia de género, son la causa más importante de la violencia en todos sus órdenes, en la medida en que en los procesos de socialización de los NNA, el valor de la no violencia se quebranta con prácticas violentas, se establece por norma que la violencia es un mecanismo de interrelación entre las personas y se ejerce sobre los más débiles.

Frente a los problemas de violencia que se ejerce en contra de niños, niñas, adolescentes y mujeres, especialmente al interior de los hogares, lo primero que hay que hacer es  fortalecer la institucionalidad, tanto en la profesionalización de los funcionarios, como en la atención y en las instalaciones y equipos, tanto en calidad, como en cantidad.

A nivel nacional, falta una política pública de Estado para atender esta problemática, que debe dejar de ser una preocupación solo de la primera Dama y del ICBF para convertirse en un tema central de la agenda del Presidente, del Fiscal General de la Nación y de las demás instituciones de seguridad y justicia, que tienen la obligación de garantizar el artículo 44 de la Constitución Nacional.     

A nivel municipal, los alcaldes y gobernadores deben hacer lo propio, desarrollando políticas locales para enfrentar esta problemática, en coordinación con las autoridades de seguridad y justicia del orden nacional. Los municipios deben fortalecer las comisarías de familia existentes y hasta donde sea posible aumentar su número, dado que se está ante unos problemas de violencia con un alto subregistro y que en muchos casos permanecen ocultos y en el anonimato de los espacios privados.

Si queremos salir de la violencia, casi endémica que tiene el país, no basta con los acuerdos de paz, es necesario atender y sancionar ejemplarmente la violencia que se ejerce en contra de los niños, niñas y adolescentes –NNA-.