La Iglesia Católica en Colombia: catalizador de procesos de diálogo y reconciliación

Queda aún mucho por recorrer en el tránsito hacia una paz estable y duradera en el país.  Tal vez hoy más que nunca convenga resaltar y apoyar el rol de la Iglesia Católica como un posible catalizador de procesos de diálogo y reconciliación, tanto allí donde la confrontación sigue, como en donde se inicia el tránsito hacia el postconflicto.

Hubert Gehring
Hubert Gehring
Representante de la Fundación Konrad Adenauer en Bogotá
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21 de Abril de 2017

En guerras de larga duración la violencia puede llegar a deshumanizar las relaciones entre los distintos actores en confrontación, incluso con la misma población civil. Esto no es menos cierto cuando se trata de conflictos entre quienes han nacido en un mismo país o, como hemos escuchado a veces en Colombia, cuando se enfrentan en bandos contrarios miembros de una misma familia o comunidad.

En esos contextos de animosidad y lazos sociales quebrantados, a menudo suelen ser agentes externos, terceras partes, quienes logran poco a poco cambios que, sumados a otros esfuerzos, pueden ser clave para la superación del conflicto armado. Estos actores tienen a veces la posibilidad de transitar uno y otro lado de la confrontación –en un sentido figurado pero a veces también literal–, tender puentes de comunicación que de otra forma no existirían y ayudar a (re)construir una base para la necesaria confianza en el camino hacia la paz.  
    
En Colombia uno de esos actores es la Iglesia Católica, que a través de diálogos pastorales en el territorio y con la participación de algunos de sus líderes como mediador de diálogos de paz, ha tenido un rol importante en procesos de paz en el pasado.

En particular, y por compartir dentro de nuestros fundamentos el humanismo cristiano y la doctrina social de la Iglesia, desde la Fundación Konrad Adenauer –KAS- tenemos una larga trayectoria de cooperación con la Conferencia Episcopal Colombiana y, muy especialmente desde su creación, con la Comisión de Conciliación Nacional.  

Consideramos que, como facilitador de vínculos entre los distintos actores en conflicto, la Iglesia Católica en Colombia es un actor clave en la generación de escenarios de reconciliación hacia una paz sostenible. Además, tiene un gran potencial como mediador en el conflicto armado en Colombia por su imparcialidad, conocimiento del asunto y presencia en todo el territorio nacional. Esto, sin olvidar el papel que puede tener en cooperación con distintas organizaciones y sectores de la sociedad civil en las regiones. Por supuesto, internamente en la mism ainstitución puede haber diferencias de opinión sobre los caminos a seguir en el proceso de paz. Pero sin duda es positivo que la Iglesia Católica haya decidido tomar una responsabilidad en ese contexto.

Justamente hace un par de semanas cooperamos con la Comisión de Conciliación Nacional en el Tercer Encuentro Nacional de Agentes de Reconciliación y Paz, que se llevó a cabo en Bogotá. En este evento participaron agentes de pastoral que lideran los nodos regionales de la CCN, víctimas del conflicto, párrocos que se encuentran en las zonas veredales transitorias, así como comunicadores regionales.

El objetivo de este encuentro (que contó entre otros con la presencia de Raúl Rosende, jefe de gabinete de la Misión de la ONU en Colombia, y de Sergio Jaramillo, Jefe del equipo negociador del Gobierno en el proceso con las FARC), fue valorar el rol de los agentes de pastoral frente a los retos de la reconciliación en las regiones. Esto, tanto en términos de la implementación de los acuerdos de paz logrados luego del proceso con las Farc, como en cuanto a los desafíos en regiones donde el conflicto aún sigue vigente.

También fue el escenario para compartir el documento , un material pedagógico para la protección de la dignidad humana y los derechos humanos desde el rol de los agentes pastorales. El documento, que puede descargarse en este , recopila lineamientos sencillos pero muy importantes para acompañar y guiar la labor de  agentes de pastoral desde la Iglesia Católica en Colombia.

Queda aún mucho por recorrer en el tránsito hacia una paz estable y duradera en el país.  Tal vez hoy más que nunca convenga resaltar y apoyar el rol de la Iglesia Católica como un posible catalizador de procesos de diálogo y reconciliación, tanto allí donde la confrontación sigue, como en donde se inicia el tránsito hacia el postconflicto.

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