Deportes sí, pero con una razón de ser

Antes de escribir sobre algunas fundaciones que utilizan el fútbol como herramienta para la transformación social e individual, comienzo con una breve introducción sobre los deportes y su posible relación con la construcción de paz y el desarrollo.

Catalina Gil Pinzón
Catalina Gil Pinzón
Consultora Open Society Foundations - Programa Global de Políticas de Drogas.
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05 de Abril de 2018

La relación entre el deporte y la construcción de paz está más institucionalizada que la existente con las herramientas artísticas. Me atrevería a decir, inclusive, que existen más estudios, investigaciones y reportes institucionales sobre el tema. Al mismo tiempo, el número de organizaciones a nivel nacional e internacional que utilizan algún deporte como el centro de sus actividades es bastante considerable.

Cuando pensamos en el deporte es posible que a varios se nos venga a la mente palabras como bienestar, disciplina, competencia, salud física, salud mental. En el colegio, creo que casi todos tuvimos clase de deportes o educación física. Desde pequeños hemos visto torneos, campeonatos, ligas, competiciones... y, por supuesto, la reina de todas las batallas deportivas: los Juegos Olímpicos, uno de los eventos más globales y seguidos. Los deportes siempre han estado ahí, usualmente de forma positiva y saludable.

Quizás porque son tan aceptados socialmente, sus grandes beneficios cuentan con alabanzas de consenso, fue que varios (ex) deportistas, oficinas de Naciones Unidas, entidades y en general organizaciones a nivel nacional e internacional decidieron usar el deporte y sus valores (como algunos afirman) para ir más allá de cómo lo practicamos o conocemos normalmente. Sus programas y proyectos usan el deporte como herramienta principal para desarrollar, fortalecer y promover la participación, la inclusión social, el trabajo en equipo, la tolerancia, la creación de entornos seguros, la solución pacífica de conflictos, la igualdad de género y las oportunidades de desarrollo personal. En su mayoría, estos programas están destinados a trabajar con y favorecer a refugiados, discapacitados, jóvenes en riesgo y demás población vulnerable.  

Es decir: con el paso del tiempo estas organizaciones fueron mostrando que podría existir una relación entre el deporte, la construcción de paz y el desarrollo. Esta relación parece ser tan obvia y fuerte que en el 2002 se creó la (UNOSDP por sus siglas en inglés). También, el 23 de agosto de 2013 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 67/296​ "decide proclamar el 6 de abril Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz”. Inclusive, se habla de su papel en la consecución de los . Específicamente, en el de esta agenda se afirma lo siguiente:

El deporte es otro importante facilitador del desarrollo sostenible. Reconocemos que el deporte contribuye cada vez más a hacer realidad el desarrollo y la paz promoviendo la tolerancia y el respeto, y que respalda también el empoderamiento de las mujeres y los jóvenes, las personas y las comunidades, así́ como los objetivos en materia de salud, educación e inclusión social.

Sin embargo, hay al mismo tiempo algunas sobreestimaciones y simplificaciones de esta relación o de la forma cómo se comunica.  En un en The Guardian, Wilfried Lemke (Asesor Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el Deporte para el Desarrollo y la Paz) escribe sobre cómo el deporte es “la herramienta más unificadora para la paz en el mundo”. Cuenta como, en una visita suya a Ruanda, pudo ver un partido de fútbol (sin mencionar la metodología con la que se jugaba) donde solo las mujeres podían marcar goles, no había un árbitro y los jugadores eran responsables de resolver cualquier desacuerdo. Explicaba Lekme que de esta forma los jugadores aprendían valores como el respeto, la tolerancia y el juego justo. Termina con un “It was a victory for sport”. ¿Es una victoria del deporte o de la metodología utilizada? ¿O de la mezcla de ambos? Además, parece algo exagerado afirmar que el deporte es la herramienta más unificadora para la paz en el mundo, como lo sería para cualquier otra. De ser así, muchos de los conflictos que existen hoy en el mundo los podríamos solucionar sencillamente con un partido de fútbol amistoso.

Algunas de las campañas de la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) que usualmente promueven el “” nos ofrecen otro ejemplo. Dos ciclistas rusos tenían la misión de dar un mensaje por todo el mundo: “los deportes y un estilo de vida sano brindan la alternativa perfecta para el abuso de drogas”. Siendo más específicos: “es tan simple como eso. Usted nunca pensará en envenenarse con sustancias peligrosas si practica deportes”.

Aparte de que la solución al “abuso de drogas” (o su prevención) no es tan sencilla como lo proponen, se hacen afirmaciones simples y peligrosas donde se olvida o ignora que el deporte solo o de forma automática no puede lograr algunos de los temas mencionados anteriormente. Adicionalmente, y de manera un tanto irónica tratándose además del ciclismo, tampoco se tiene en cuenta que son varios los deportistas que infringen la ley (como evasión de impuestos), se dopan, agreden a sus parejas, se involucran en sistemas de apuestas, yendo en contravía de esos valores de los que se habla del deporte. Entonces si el deporte fuera milagroso y automático para brindar valores, esto no pasaría.

Para entender mejor esta relación de una forma más concreta y realista, en las próximas semanas comenzaré a publicar sobre dos reconocidas fundaciones que utilizan el fútbol como principal herramienta de su trabajo con jóvenes en riesgo, así como de una red que agrupa a varias organizaciones que utilizan el futbol como herramienta para la transformación social. El objetivo será entender por qué escogieron el fútbol, el tipo de barrios donde llevan a cabo los proyectos, el objetivo de cada una, si hay alguna metodología detrás, si solo llevan a cabo proyectos con el futbol o los complementan con otras acciones, el lenguaje que usan y la medición de resultados. En definitiva, trataré de entender mejor la relación entre fútbol, construcción de paz y desarrollo.

Por ahora, algunas conclusiones preliminares que ampliaré en el estudio de cada organización. Primero, parece que entre las razones principales para escoger el fútbol está el poder de convocatoria y su relación entre eficacia y coste. Es decir: es una elección eficiente. Lo cual puede implicar que varias de esas habilidades y valores de los que se hablan se pueden lograr también por medio de algunas herramientas artísticas, porque al final puede que lo que más importe es la metodología. También, algo que tienen en común ambas Fundaciones es que llevan trabajando en unos barrios por más de diez años donde, de forma intencionada o no, terminan desarrollando un territorio y trabajando con la comunidad entera. Lo cual es muy diferente a solo llevar a cabo un partido de fútbol entre víctimas y victimarios, por recuperar uno de los ejemplos anteriores. Por último, el lenguaje que usan es de gran importancia. Ambas organizaciones tienen su misión clara y específica y no hacen referencia a objetivos generales como aportar a la reconciliación en el país, hacer niños felices o cambiar la vida a través del deporte. Eficacia, eficiencia, trabajo continuado fuera del campo de juego con objetivos claros y específicos. En estos y otros aspectos parece estar el verdadero secreto del deporte: en lo que se hace con él y más allá de él.