¿Qué opinan de los acuerdos de desarme, seguridad y refrendación?

Hoy, en La Habana, se llegó a un Acuerdo sobre puntos clave como el cese al fuego bilateral, las zonas de concentración, la dejación de armas, las garantías de seguridad, y refrendación de los acuerdos ¿Qué opinan de estos?

Debate

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23 de Junio de 2016

Eduardo Briceño Florez
Eduardo Briceño Florez
Coordinador de La Silla Llena
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26 Debates

110 Columnas

Respuestas al Debate (6)

Rodrigo Pombo

23 de Junio

263 Seguidores

Creo que lo de hoy fue ciertamente histórico, como muchos otros momentos suscitados a propósito de esta negociación como la aprobación del pasado Acto Legislativo, el acuerdo de la justicia paralela, o el tema de drogas. Con todo, lo acordado hoy, en principio, lo veo positivo por cuanto de manera detallada y bien elaborada se ha establecido la forma como los miembros de esta terrorista organización dejen de lado las armas, creemos, en forma definitiva. Algo sin duda positivo e histórico. Creo, en consecuencia, que no se puede aminorar la noticia ni aguar la fiesta de los vencedores con supuestos y conjeturas tales como que todo depende de su cumplimiento y su verificación. Ello se ca...+ ver más

Creo que lo de hoy fue ciertamente histórico, como muchos otros momentos suscitados a propósito de esta negociación como la aprobación del pasado Acto Legislativo, el acuerdo de la justicia paralela, o el tema de drogas. Con todo, lo acordado hoy, en principio, lo veo positivo por cuanto de manera detallada y bien elaborada se ha establecido la forma como los miembros de esta terrorista organización dejen de lado las armas, creemos, en forma definitiva. Algo sin duda positivo e histórico. Creo, en consecuencia, que no se puede aminorar la noticia ni aguar la fiesta de los vencedores con supuestos y conjeturas tales como que todo depende de su cumplimiento y su verificación. Ello se cae de su peso, pero, repito, en principio, lo de hoy es positivo. Lo único que NO me gustó es que del segundo gran punto del acuerdo se podría colegir que se cierra el diálogo con otras fuerzas criminales a las que no hemos podido vencer tampoco tales como las BACRIM o el ELN, lo que nos postraría a la continuación del conflicto y a evitar lo que este acuerdo de la Habana trató de ser pero no lo logró, un verdadero acuerdo de Paz. Con todo, por las razones que explicaré en algún análisis más completo y respetuoso con los lectores, considero que, en suma, el costo que pagamos por no poder vencer a las FARC y para que ellos depusieran las armas resultó excesivamente alto. Abrazos.

Jairo Rolando Delgado Mora

23 de Junio

248 Seguidores

El desescalamiento del conflicto finalmente produjo un acuerdo para suspender definitivamente la confrontación armada como recurso de lucha política. En ese sentido los primeros beneficiados serían los integrantes de la guerrilla y de la Fuerza Pública, quienes a partir de ahora no tendrán que emplear la capacidad bélica para dirimir posiciones estratégicas.

En consecuencia el primer efecto de este acuerdo está en el plano militar. Para las Fuerzas Militares y la Policía Nacional se redefine la concepción de un adversario insurgente, que desaparece como amenaza armada, al decidir no acudir más al empleo de las armas como medio para defender áreas de retaguardia y desar...+ ver más

El desescalamiento del conflicto finalmente produjo un acuerdo para suspender definitivamente la confrontación armada como recurso de lucha política. En ese sentido los primeros beneficiados serían los integrantes de la guerrilla y de la Fuerza Pública, quienes a partir de ahora no tendrán que emplear la capacidad bélica para dirimir posiciones estratégicas.

En consecuencia el primer efecto de este acuerdo está en el plano militar. Para las Fuerzas Militares y la Policía Nacional se redefine la concepción de un adversario insurgente, que desaparece como amenaza armada, al decidir no acudir más al empleo de las armas como medio para defender áreas de retaguardia y desarrollar acciones ofensivas.

El otro efecto está en la exclusión de la infraestructura económica del país como objetivo insurgente de sabotaje, lo que garantizaría que sectores como el eléctrico y el petrolero, se vean altamente favorecidos por la manera en que las Farc renuncian al empleo del terrorismo para ocasionar daños de diferente magnitud.

El tercer efecto tendrá que darse en la población civil, que debe comenzar a constatar los beneficios del cese bilateral de hostilidades, principalmente en relación con el eclipsamiento de los flagelos de la extorsión (vacunas) y el secuestro. De esta manera las Farc dejarían de ser un factor de inestabilidad e inseguridad, debiendo la Fuerza Pública reorientar sus esfuerzos hacia un escenario de transición estratégica, que garantice la viabilidad del futuro desarme y desmovilización del grupo guerrillero.

Por otro lado, la continuidad de la tenencia del armamento en manos de las Farc, mientras se realiza su dejación definitiva, incorpora un riesgo, por las consecuencias que puede generar el “síndrome de inseguridad” como argumento para emplear las armas en un eventual caso de amenaza. Se debe tener en cuenta que el grupo guerrillero ha insistido en la vigencia del paramilitarismo como elemento de peligro.

Pero además la Fuerza Pública deberá mantener unos modelos de vigilancia y patrullaje, que brinden tranquilidad a los habitantes de las áreas geográficas donde se instalarán las zonas de ubicación temporal, para evitar que se generen reacciones de temor e inconformismo por lo que representa un acantonamiento de las Farc portando armas en estos lugares.

Finalmente la dirigencia de las Farc tiene el desafío de demostrar que todas las estructuras están bajo su pleno control, y que obedecerán sin dilación la orden de ubicarse en las correspondientes zonas de concentración para iniciar el proceso de desarme y reintegración, el cual tendrá que concluir este mismo año.

Andrés Pérez Coronado

23 de Junio

246 Seguidores

Definitivamente es una gran noticia y muchos años donde los colombianos esperábamos esto, fue un trabajo arduo por todos los involucrados y de expectativa para el país.
Esta es una señal en el camino de la reestructuración en las prioridades de la fuerza pública, pues ahora sí este actor armado que afectaba la seguridad, infraestructura y tranquilidad de los ciudadanos, es posible enfocarse en otros problemas de relacionados con la seguridad ciudadana que han estado presentes, pero no tan mediáticos o considerados en la opinión pública como urgentes.
Resta esperar como las dinámicas sociales, políticas y económicas en las regiones van a cambiar, además de que ya se de...+ ver más

Definitivamente es una gran noticia y muchos años donde los colombianos esperábamos esto, fue un trabajo arduo por todos los involucrados y de expectativa para el país.
Esta es una señal en el camino de la reestructuración en las prioridades de la fuerza pública, pues ahora sí este actor armado que afectaba la seguridad, infraestructura y tranquilidad de los ciudadanos, es posible enfocarse en otros problemas de relacionados con la seguridad ciudadana que han estado presentes, pero no tan mediáticos o considerados en la opinión pública como urgentes.
Resta esperar como las dinámicas sociales, políticas y económicas en las regiones van a cambiar, además de que ya se debe pensar cómo atacar las causas estructurales de la violencia y el delito, pues se debe llegar a estas zonas alejadas del país con una Policía más cercana al ciudadano, acompañada con institucionalidad, salud, educación y movilidad social.

Juan Carlos Palou

24 de Junio

256 Seguidores

Vi la transmisión del evento en el restaurante la Romana de la Jiménez. Cuando llegamos la televisión estaba apagada. Solicitamos que la conectaran y nos miraron con sorpresa. Nos instalamos a mirar y no oíamos nada porque había música ambiente. Solicitamos apagar la música y nos miraron como si fuéramos clientes abusivos.

Después, mirando de reojo, pudimos constatar que nadie miraba el evento. No era generacional: jóvenes, viejos, hombres, mujeres....indiferencia total.

La Romana no es un restaurante de élite, sino de clase media urbana. Así recibieron la firma del acuerdo. No era una actitud de desprecio sino de displicencia.

Personalmente me parece un buen acuerdo que sin embargo deja en el aire el tema de la reintegración de guerrilleros, es decir, lo que ocurrirá después de los 180 días de zonas veredales.
También me preocupó que anunciaran la futura construcción de una hoja de ruta para la aplicación del acuerdo.

Esto porque la gente no entiende que se haga el anuncio de un gran acuerdo y descubre que faltan muchos pasos. Creo que se ha vuelto un tema complejo y alambicado que solo entienden los expertos. En frente Uribe con sus frases efectista, elementales y mentirosa "la paz está herida" y demás.

El preciosismo en la negociación se está volviendo un poco exasperante y lo peor es que creo que ambos equipos negociadores están muy desgastados.
La esperanza es que en el futuro ese preciosismo demuestre como una virtud para alcanzar el éxito en la implementación (eso dice la literatura sobre el tema).

Un punto muy positivo fue la aceptación implícita del plebiscito bajo la forma de atenerse a la decisión de la Corte Constitucional. Todo el mundo ha ponderado positivamente ese punto.
En síntesis, me parece un paso clave pero me preocupa la indolente opinión pública al recibir el tema. No se si estoy muy pesimista.

Vi la transmisión del evento en el restaurante la Romana de la Jiménez. Cuando llegamos la televisión estaba apagada. Solicitamos que la conectaran y nos miraron con sorpresa. Nos instalamos a mirar y no oíamos nada porque había música ambiente. Solicitamos apagar la música y nos miraron como si fuéramos clientes abusivos.

Después, mirando de reojo, pudimos constatar que nadie miraba el evento. No era generacional: jóvenes, viejos, hombres, mujeres....indiferencia total.

La Romana no es un restaurante de élite, sino de clase media urbana. Así recibieron la firma del acuerdo. No era una actitud de desprecio sino de displicencia.

Personalmente me parece un buen acuerdo que sin embargo deja en el aire el tema de la reintegración de guerrilleros, es decir, lo que ocurrirá después de los 180 días de zonas veredales.
También me preocupó que anunciaran la futura construcción de una hoja de ruta para la aplicación del acuerdo.

Esto porque la gente no entiende que se haga el anuncio de un gran acuerdo y descubre que faltan muchos pasos. Creo que se ha vuelto un tema complejo y alambicado que solo entienden los expertos. En frente Uribe con sus frases efectista, elementales y mentirosa "la paz está herida" y demás.

El preciosismo en la negociación se está volviendo un poco exasperante y lo peor es que creo que ambos equipos negociadores están muy desgastados.
La esperanza es que en el futuro ese preciosismo demuestre como una virtud para alcanzar el éxito en la implementación (eso dice la literatura sobre el tema).

Un punto muy positivo fue la aceptación implícita del plebiscito bajo la forma de atenerse a la decisión de la Corte Constitucional. Todo el mundo ha ponderado positivamente ese punto.
En síntesis, me parece un paso clave pero me preocupa la indolente opinión pública al recibir el tema. No se si estoy muy pesimista.

Elvira Maria Restrepo

24 de Junio

272 Seguidores

Además de muchos de los mitos que se desmoronaron con lo anunciado ayer en la Habana (guerrilleros con 3 salarios mínimos, armados, camuflados y con armas en zonas de concentración; acuerdo humillante para las FFAA; la paz esta herida, etc.); hoy es mas claro que nunca que se trata del fin de las FARC como guerrilla.

Como muchos de Uds., todavía no me alcanzo a imaginar lo que será Colombia sin ellas, a pesar de que ya estamos gozando de muchos beneficios del cese unilateral de fuego.

Por ello, me sorprendió la indiferencia en las calles del Norte de Bogotá, mientras se transmitía en vivo por TV lo que yo considero como un hecho histórico para el país: la ve...+ ver más

Además de muchos de los mitos que se desmoronaron con lo anunciado ayer en la Habana (guerrilleros con 3 salarios mínimos, armados, camuflados y con armas en zonas de concentración; acuerdo humillante para las FFAA; la paz esta herida, etc.); hoy es mas claro que nunca que se trata del fin de las FARC como guerrilla.

Como muchos de Uds., todavía no me alcanzo a imaginar lo que será Colombia sin ellas, a pesar de que ya estamos gozando de muchos beneficios del cese unilateral de fuego.

Por ello, me sorprendió la indiferencia en las calles del Norte de Bogotá, mientras se transmitía en vivo por TV lo que yo considero como un hecho histórico para el país: la verdadera posibilidad de una Colombia sin las FARC. Eso, por si mismo, debería ser motivo suficiente de celebración.

Mauricio Uribe López

24 de Junio

315 Seguidores

Estimado Eduardo. La firma del acuerdo sobre el cese al fuego bilateral y definitivo y sobre la dejación de las armas pone fin a la más honda y prolongada escisión de nuestra comunidad política.

La base de datos de la Universidad de Uppsala registra el conflicto armado entre el Estado colombiano y las Farc desde 1964. Aunque durante muchos años se trató de una guerra percibida por los colombianos de las ciudades y por las élites como una “matazón lejana de campesinos” (cito una expresión usada en el Informe El Conflicto Callejón con Salida del año 2003) y como un problema de orden público, desde mediados de los ochenta y especialmente en los noventa, las Farc cata...+ ver más

Estimado Eduardo. La firma del acuerdo sobre el cese al fuego bilateral y definitivo y sobre la dejación de las armas pone fin a la más honda y prolongada escisión de nuestra comunidad política.

La base de datos de la Universidad de Uppsala registra el conflicto armado entre el Estado colombiano y las Farc desde 1964. Aunque durante muchos años se trató de una guerra percibida por los colombianos de las ciudades y por las élites como una “matazón lejana de campesinos” (cito una expresión usada en el Informe El Conflicto Callejón con Salida del año 2003) y como un problema de orden público, desde mediados de los ochenta y especialmente en los noventa, las Farc catapultaron su capacidad militar, intensificaron el secuestro y otras atrocidades, enredaron las relaciones internacionales de Colombia y se convirtieron en la principal fuente de capital político de un proyecto autoritario.

Ese proyecto pretendió sustituir al Estado de Derecho por la arbitrariedad etiquetada como “Estado de opinión”. En todo caso, a la “seguridad democrática” y a los recursos del Plan Colombia se les debe reconocer que le quebraron el espinazo al crecimiento de la guerrilla y obligaron a su repliegue.

Pero es tiempo de mirar hacia adelante. Este acuerdo que se firmó ayer - y el acuerdo final que se avecina- no representa una capitulación. En eso tiene razón el líder de las Farc. Ni la guerrilla se tomó el poder ni el Estado logró derrotarla.

Se trata entonces de un acuerdo de paz que habrá de regular la coexistencia pacífica y la competencia política entre diferentes actores, incluyendo por supuesto, a las Farc.

Es cierto que esto es el comienzo de un difícil proceso de construcción de paz. Afortunadamente, no partimos de cero porque en las regiones de Colombia se han desplegado múltiples iniciativas de construcción de paz en medio de la guerra. También, ahora sin la necesidad de combatir a la mayor guerrilla en la historia del hemisferio occidental, nuestras Fuerzas Armadas podrán orientarse con eficacia hacia el combate de las bandas criminales y del ELN.

Pero lo más importante, es que al fin las reivindicaciones sociales y populares se librarán de ser colonizadas por las Farc. Mejor aún, ahora será más difícil estigmatizar como subversivas estas expresiones sociales de modo que los conflictos sociales podrán ser intensos pero pacíficos.

Ahora si podremos dedicarnos a construir Estado en las regiones para el arbitraje de esos conflictos y para mejorar la calidad de la democracia.

Al fin parece que termina el siglo XX en Colombia.