¿Qué opina del triunfo del No en el plebiscito?

Nuestros expertos de La Silla Llena exponen sus reacciones frente al resultado del plebiscito de hoy.

Debate

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02 de Octubre de 2016

Eduardo Briceño Florez
Eduardo Briceño Florez
Coordinador de La Silla Llena
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26 Debates

110 Columnas

Respuestas al Debate (25)

Dario Hidalgo

02 de Octubre

216 Seguidores

El resultado me genera una confusión inmensa. Las encuestas, las redes, la comunidad Internacional, el entorno familiar llenaban de esperanza, de posibilidades de avanzar, de dejar atrás este conflicto, y dedicarnos a tantas otras cosas que necesitamos.
Siento mucha tristeza por la víctimas que fueron capaces de perdonar. Por la familias que en los próximos años tengan que enterrar a soldados, policías, civiles y combatientes que sigan cayendo por las minas, las balas, las bombas. Tengo miedo de volver a los tiempos que no podíamos ir ni a Tunja ni Villavicencio. Tengo vergüenza con el Papa, con Obama, con Bachelet, con Kuchinsky, con Europa, con todos los que desde fuera apoyaron el acuerdo. Siento rabia de no haber hecho lo suficiente, de ser más vocal, de encontrar firmas de mostrar a quienes no votaron la importancia de este momento histórico y sus consecuencias. A los del no era muy difícil convencer, pero al 62% que no votó... tal vez algo se podía hacer y da rabia no haberlo hecho. Dolor por comprobar que, como país, preferimos la venganza al perdón, la guerra a la paz, los muertos a la vida, la negación a la esperanza. Y como todos, vivo una profunda incertidumbre sobre lo que este resultado democrático significa. Por la profunda división que nos queda.
Toca, aunque sea difícil, levantarnos a trabajar mañana. Seguir pensando que podemos tener un país mejor, aunque hoy no parezca posible.

El resultado me genera una confusión inmensa. Las encuestas, las redes, la comunidad Internacional, el entorno familiar llenaban de esperanza, de posibilidades de avanzar, de dejar atrás este conflicto, y dedicarnos a tantas otras cosas que necesitamos.
Siento mucha tristeza por la víctimas que fueron capaces de perdonar. Por la familias que en los próximos años tengan que enterrar a soldados, policías, civiles y combatientes que sigan cayendo por las minas, las balas, las bombas. Tengo miedo de volver a los tiempos que no podíamos ir ni a Tunja ni Villavicencio. Tengo vergüenza con el Papa, con Obama, con Bachelet, con Kuchinsky, con Europa, con todos los que desde fuera apoyaron el acuerdo. Siento rabia de no haber hecho lo suficiente, de ser más vocal, de encontrar firmas de mostrar a quienes no votaron la importancia de este momento histórico y sus consecuencias. A los del no era muy difícil convencer, pero al 62% que no votó... tal vez algo se podía hacer y da rabia no haberlo hecho. Dolor por comprobar que, como país, preferimos la venganza al perdón, la guerra a la paz, los muertos a la vida, la negación a la esperanza. Y como todos, vivo una profunda incertidumbre sobre lo que este resultado democrático significa. Por la profunda división que nos queda.
Toca, aunque sea difícil, levantarnos a trabajar mañana. Seguir pensando que podemos tener un país mejor, aunque hoy no parezca posible.

Ana Cristina González Vélez

02 de Octubre

229 Seguidores

NO es posible. No es posible. Las encuestas, con 90% de los votos escrutados, le dan al NO, la victoria. La oportunidad más grande que hemos tenido en décadas, la esperanza de construir la paz, todo, junto con nuestros sueños, arrastrado por una importante porción de la población que movida por una rabia inexplicable y contando muchas mentiras sobre el Acuerdo de paz y sobre el proceso, han dado un portazo a la construcción de la paz. Acá estamos...tan sorprendidas que no podemos o no sabemos como reaccionar.

Somos un país (al menos quienes votamos), partido en dos. El plebiscito era un gesto fundamental para la legitimidad y al mismo tiempo, una oportunidad para demostrar...+ ver más

NO es posible. No es posible. Las encuestas, con 90% de los votos escrutados, le dan al NO, la victoria. La oportunidad más grande que hemos tenido en décadas, la esperanza de construir la paz, todo, junto con nuestros sueños, arrastrado por una importante porción de la población que movida por una rabia inexplicable y contando muchas mentiras sobre el Acuerdo de paz y sobre el proceso, han dado un portazo a la construcción de la paz. Acá estamos...tan sorprendidas que no podemos o no sabemos como reaccionar.

Somos un país (al menos quienes votamos), partido en dos. El plebiscito era un gesto fundamental para la legitimidad y al mismo tiempo, una oportunidad para demostrar que éramos capaces, TODOS y TODAS, de cambiar el rumbo de la historia. Quizá ese rumbo ya no cambie, quizá el Acuerdo pueda seguir adelante y su implementación -difícil, muy difícil- se alcance poco a poco. Pero los gritos de alegría de quienes votaron el no, son muy inquietantes. Esta mitad que SI quiere, tiene que ser creativa, sensata y fuerte.

Empieza otra discusión. Y los Acuerdos de paz? Me voy con la interpretación democrática y la que en la medida de lo posible, nos deja la esperanza abierta. Más de 6 millones de colombianos y colombianas dijimos SI. Casi la misma cantidad (50 mil más) dijeron NO. Entre los votantes, estamos partidos en dos y quizá, no lo sé, también entre los colombianos en general.
Pero los Acuerdos están ahí, se firmaron y ofrecen una agenda para construir la paz. Es probable que esto signifique que algunas cosas cambien para bien, es probable. Pero lo que es SEGURO es que nuestra esperanza y la oportunidad que tenemos de dejar la guerra atrás, no la termina este plebiscito. Seguiremos apostando a la paz. No hay otro camino y esta es la oportunidad.

Mauricio Uribe López

02 de Octubre

314 Seguidores

No tengo nada que decir excepto que este es un golpe muy duro. Qué decepción.

No tengo nada que decir excepto que este es un golpe muy duro. Qué decepción.

Andrés Roldan

02 de Octubre

261 Seguidores

Sin opinión...No hay palabras.

Sin opinión...No hay palabras.

Ana Mery González Suárez

02 de Octubre

185 Seguidores

Las mentes y los corazones de la mitad del país siguen afectados por la colonización violenta.

El gobierno debe apoyar a las regiones que han sufrido la guerra y que hoy le clamaron al resto para la guerra, como si fuera el posconflicto.

Hay que construir un mensaje tranquilo, con sentido de realidad que reconozca el hecho que casi 13 millones ( la mitad del país), decidió sobre el resto con una mínima diferencia.

¡Ganó Colombia! GANÓ la indiferencia, ganó la indiferencia, ganó la abstención, viva mi selección. Colombia indiferente, ¡el mundo sorprendido! Esquizofrenia colectiva, unos que Sí, otros que no y la mayoría absoluta de colombianas y...+ ver más

Las mentes y los corazones de la mitad del país siguen afectados por la colonización violenta.

El gobierno debe apoyar a las regiones que han sufrido la guerra y que hoy le clamaron al resto para la guerra, como si fuera el posconflicto.

Hay que construir un mensaje tranquilo, con sentido de realidad que reconozca el hecho que casi 13 millones ( la mitad del país), decidió sobre el resto con una mínima diferencia.

¡Ganó Colombia! GANÓ la indiferencia, ganó la indiferencia, ganó la abstención, viva mi selección. Colombia indiferente, ¡el mundo sorprendido! Esquizofrenia colectiva, unos que Sí, otros que no y la mayoría absoluta de colombianas y colombianos ni les importa.

Paula Alvarez Roa

02 de Octubre

129 Seguidores

Sobra decir que nadie esperaba este resultado en el plebiscito. Queda claro que el Centro Democrático ganó con cara y con sello, ya que si la diferencia de 63 mil votos hubiese sido del SI, hubieran cobrado el pequeño margen de diferencia.

Este resultado refleja la crisis del régimen político y planteamientos como el de la Constituyente cobran hoy más fuerza, recordemos que muchos sectores de diferentes ideologías (incluidas las FARC están a favor de esta iniciativa), pero hay que pensar que esta sociedad está cada vez más en una postura de derecha, eso lo expresa los casi 6,5 millones de votos que obtuvieron hoy.

Sobra decir que nadie esperaba este resultado en el plebiscito. Queda claro que el Centro Democrático ganó con cara y con sello, ya que si la diferencia de 63 mil votos hubiese sido del SI, hubieran cobrado el pequeño margen de diferencia.

Este resultado refleja la crisis del régimen político y planteamientos como el de la Constituyente cobran hoy más fuerza, recordemos que muchos sectores de diferentes ideologías (incluidas las FARC están a favor de esta iniciativa), pero hay que pensar que esta sociedad está cada vez más en una postura de derecha, eso lo expresa los casi 6,5 millones de votos que obtuvieron hoy.

Jaime Arteaga

02 de Octubre

231 Seguidores

Debemos aceptar los resultados. Queda la esperanza en que las FARC reconozcan que en ellos descansa el desafío de alcanzar la paz. No podemos juzgar a quienes han votado por el No como amigos de la guerra: dejar que prospere ese odio sería la peor inconsistencia de quienes nos decimos convencidos de la paz. Hubiera sido mucho más grave haber ganado con un márgen tan pequeño: resultaría difícil aceptar a la oposición los resultados tan apretados a favor de la propuesta del gobierno, pudiendo generar nuevas violencias que lamentar.

Debemos aceptar los resultados. Queda la esperanza en que las FARC reconozcan que en ellos descansa el desafío de alcanzar la paz. No podemos juzgar a quienes han votado por el No como amigos de la guerra: dejar que prospere ese odio sería la peor inconsistencia de quienes nos decimos convencidos de la paz. Hubiera sido mucho más grave haber ganado con un márgen tan pequeño: resultaría difícil aceptar a la oposición los resultados tan apretados a favor de la propuesta del gobierno, pudiendo generar nuevas violencias que lamentar.

Paola Portilla

02 de Octubre

198 Seguidores

El dolor de un país dividido... La incertidumbre por lo que va a pasar... Y una gran responsabilidad para encontrar una salida y un diálogo verdaderamente incluyente. Los movimientos sociales y la sociedad civil tenemos una gran responsabilidad para re-encontrarnos, para escribir otra historia, sin duda alguna #VolverAlaGuerraJamás.

El dolor de un país dividido... La incertidumbre por lo que va a pasar... Y una gran responsabilidad para encontrar una salida y un diálogo verdaderamente incluyente. Los movimientos sociales y la sociedad civil tenemos una gran responsabilidad para re-encontrarnos, para escribir otra historia, sin duda alguna #VolverAlaGuerraJamás.

Marta Carolina Ibarra A

02 de Octubre

190 Seguidores

Clave esa decisión de mantener el cese bilateral!!!!! A ese ruidoso, confuso, oscuro y doloroso lugar no podemos volver.
52 años de guerra no terminan en 4 años, este tiempo ha sido muy importante para [email protected], indígenas, víctimas, excombatientes de todas las edades, soldados y 6.37 millones. En momentos como estos, con el nudo en la garganta tenemos que seguir, la paz no es un sueño, es un compromiso. El camino es largo, también tenemos que desaprender lo que esos 52 años tristemente nos enseñaron.

Clave esa decisión de mantener el cese bilateral!!!!! A ese ruidoso, confuso, oscuro y doloroso lugar no podemos volver.
52 años de guerra no terminan en 4 años, este tiempo ha sido muy importante para [email protected], indígenas, víctimas, excombatientes de todas las edades, soldados y 6.37 millones. En momentos como estos, con el nudo en la garganta tenemos que seguir, la paz no es un sueño, es un compromiso. El camino es largo, también tenemos que desaprender lo que esos 52 años tristemente nos enseñaron.

Olga Amparo Sánchez

02 de Octubre

400 Seguidores

Los resultados llenan de dolor porque por más tiempo no logramos el camino de la construcción de la paz. Pero también los resultados nos muestran un país polarizado y lleno de dolor. El reto es construir canales de diálogo que nos lleve a una convivencia democrática y un país en paz. Es el momento de abrir la inteligencia, los corazones y las mentes para encontrar el camino de la paz.

Los resultados llenan de dolor porque por más tiempo no logramos el camino de la construcción de la paz. Pero también los resultados nos muestran un país polarizado y lleno de dolor. El reto es construir canales de diálogo que nos lleve a una convivencia democrática y un país en paz. Es el momento de abrir la inteligencia, los corazones y las mentes para encontrar el camino de la paz.

Stefan Ortiz

02 de Octubre

221 Seguidores

Las reacciones han sido muy pasionales, lo que es normal. Pero hay que resaltar que fue un empate, que hubo mucha abstención, y que este no es el fin. Necesitamos un diálogo nacional, amplio e incluyente. De todas las vertientes. Y que se cierre el círculo frente a los que quieren guerra - que no son todos los del NO. Ánimo, este país puede asumir el reto, creamos, construyamos, dialoguemos.

Las reacciones han sido muy pasionales, lo que es normal. Pero hay que resaltar que fue un empate, que hubo mucha abstención, y que este no es el fin. Necesitamos un diálogo nacional, amplio e incluyente. De todas las vertientes. Y que se cierre el círculo frente a los que quieren guerra - que no son todos los del NO. Ánimo, este país puede asumir el reto, creamos, construyamos, dialoguemos.

Soraya Bayuelo

02 de Octubre

3 Seguidores

¿Qué qué vamos a hacer? Lo que hemos hecho siempre y con gran esperanza: continuar construyendo La Paz en nuestras comunidades.
Retomo la palabra de amigas: "Creo que debemos unirnos y hacer realidad nuestro Sí".
¡Yo sigo firme en la búsqueda de la paz!

¿Qué qué vamos a hacer? Lo que hemos hecho siempre y con gran esperanza: continuar construyendo La Paz en nuestras comunidades.
Retomo la palabra de amigas: "Creo que debemos unirnos y hacer realidad nuestro Sí".
¡Yo sigo firme en la búsqueda de la paz!

Carlos Duarte

02 de Octubre

184 Seguidores

El gran aprendizaje es que el establecimiento se jugó su capital político a su maquinaria electoral, cuando esta nunca había sido puesta a prueba en un plebiscito. Por lo tanto era una elección de opinión, no de maquinaria.
En este sentido, en términos electorales el Sí perdió por la débil influencia del caribe donde es mayoritario el accionar de Vargas Lleras.
Por otra parte, es impresionante como el.país más afectado por.el conflicto armado votó mayoritariamente por el Si, mientras que las ciudades intermedias y los municipios de Antioquia con mayor desarrollo votaron No.
En este sentido, el Uribismo sale profundamente fortalecido, y de manera paradójica las F...+ ver más

El gran aprendizaje es que el establecimiento se jugó su capital político a su maquinaria electoral, cuando esta nunca había sido puesta a prueba en un plebiscito. Por lo tanto era una elección de opinión, no de maquinaria.
En este sentido, en términos electorales el Sí perdió por la débil influencia del caribe donde es mayoritario el accionar de Vargas Lleras.
Por otra parte, es impresionante como el.país más afectado por.el conflicto armado votó mayoritariamente por el Si, mientras que las ciudades intermedias y los municipios de Antioquia con mayor desarrollo votaron No.
En este sentido, el Uribismo sale profundamente fortalecido, y de manera paradójica las Farc pueden tener un lugar privilegiado para renegociar el modelo económico donde la defensa de la Paz es ahora su bandera política.

Juan Camilo Agudelo M.

02 de Octubre

187 Seguidores

Los que apoyaban de frente y con vehemencia el Sí, toman una actitud muy beligerante y hasta de insulto en contra de los que apoyaron el No.
Pero no se preguntan por qué hubo abstención. ¿Los que no votaron no les interesa el proceso, la paz?
Serenidad, respeto por la diferencia pero sobre todo aunar esfuerzos.
Los acuerdos muestran que no se pensaron para la ciudad, para el “interior”. Seguimos víctimas del caudillismo.

Los que apoyaban de frente y con vehemencia el Sí, toman una actitud muy beligerante y hasta de insulto en contra de los que apoyaron el No.
Pero no se preguntan por qué hubo abstención. ¿Los que no votaron no les interesa el proceso, la paz?
Serenidad, respeto por la diferencia pero sobre todo aunar esfuerzos.
Los acuerdos muestran que no se pensaron para la ciudad, para el “interior”. Seguimos víctimas del caudillismo.

Felipe van Cotthem

02 de Octubre

192 Seguidores

Este resultado puede ser la oportunidad de oro para Colombia de construir una paz estable y duradera realmente.

Este resultado puede ser la oportunidad de oro para Colombia de construir una paz estable y duradera realmente.

Mauricio Rico Ospina

02 de Octubre

193 Seguidores

Independiente del resultado la votación del día de hoy, en el fondo detrás del Sí o del No, es un punto de quiebre para el ordenamiento del país.
Nos debemos concentrar para poder trabajar colectivamente en un proceso de recomposición del país para cambiar las condiciones que nos convierten en uno de los países más inequitativos y desiguales, y para poder asumirlo vale la pena plantearnos algunas preguntas:
¿Estamos dispuestos a contribuir en el proceso? ¿Estamos dispuestos a ceder y admitir una serie de costos que para la sociedad traen los acuerdos? ¿Tenemos la mente abierta para abrir el espacio de escuchar y trabajar de la mano con todos los actores?
Mantengo el optimismo y las expectativas de lo que sucederá de ahora en adelante, pero bien vale la pena correr el riesgo de aportar y ayudar a construir la paz y la sana convivencia ¡que necesitamos todos!
Nuestro conflicto no es solamente las Farc, es la inequidad latente en nuestra sociedad, no son solamente “ellos”, ¡Somos todos!

Independiente del resultado la votación del día de hoy, en el fondo detrás del Sí o del No, es un punto de quiebre para el ordenamiento del país.
Nos debemos concentrar para poder trabajar colectivamente en un proceso de recomposición del país para cambiar las condiciones que nos convierten en uno de los países más inequitativos y desiguales, y para poder asumirlo vale la pena plantearnos algunas preguntas:
¿Estamos dispuestos a contribuir en el proceso? ¿Estamos dispuestos a ceder y admitir una serie de costos que para la sociedad traen los acuerdos? ¿Tenemos la mente abierta para abrir el espacio de escuchar y trabajar de la mano con todos los actores?
Mantengo el optimismo y las expectativas de lo que sucederá de ahora en adelante, pero bien vale la pena correr el riesgo de aportar y ayudar a construir la paz y la sana convivencia ¡que necesitamos todos!
Nuestro conflicto no es solamente las Farc, es la inequidad latente en nuestra sociedad, no son solamente “ellos”, ¡Somos todos!

Herbin Hoyos

02 de Octubre

0 Seguidores

El hecho que haya ganado No, se tiene que ver como el resultado de una opción política.
No se puede ver con actitud triunfalista, ni derrotera. Hay que ver el No como la gran oportunidad que tiene la sociedad para exigirle a las partes que los diálogos continúen.
Que se corrijan los acuerdos, que se enmienden los errores, que se blinde el proceso en el tema de justicia y poner como requisito de prioridad una condición humanitaria como lo es, la liberación de todos los secuestrados y la entrega de los menores reclutados de cara al país -y no por la puerta de atrás- como los pretenden hacer las Farc.

El hecho que haya ganado No, se tiene que ver como el resultado de una opción política.
No se puede ver con actitud triunfalista, ni derrotera. Hay que ver el No como la gran oportunidad que tiene la sociedad para exigirle a las partes que los diálogos continúen.
Que se corrijan los acuerdos, que se enmienden los errores, que se blinde el proceso en el tema de justicia y poner como requisito de prioridad una condición humanitaria como lo es, la liberación de todos los secuestrados y la entrega de los menores reclutados de cara al país -y no por la puerta de atrás- como los pretenden hacer las Farc.

Edgar Enrique Sandoval

02 de Octubre

192 Seguidores

Creo que aunque suene que no es justo, lógico y posible, no se pueden botar todos estos años de trabajo del equipo y pedirles un acto heroíco de patriotismo y generosidad para que consideren plantear algunos ajustes.
Así como ganó el No a nivel nacional, la manera como ganó en Sí en las zonas más golpeadas por la guerra, es una realidad que amerita un esfuerzo más.

Creo que aunque suene que no es justo, lógico y posible, no se pueden botar todos estos años de trabajo del equipo y pedirles un acto heroíco de patriotismo y generosidad para que consideren plantear algunos ajustes.
Así como ganó el No a nivel nacional, la manera como ganó en Sí en las zonas más golpeadas por la guerra, es una realidad que amerita un esfuerzo más.

Álvaro Jiménez

02 de Octubre

409 Seguidores

Ganaron los del No.
Ahora bien las Farc tienen la posibilidad de mostrar la dimensión que reclaman tener, están retados a la grandeza.
Uribe es un ganador con banderas ajenas a la modernidad y a la comunidad internacional, como ganador tiene la oportunidad de la grandeza que da la victoria.
Todos necesitamos reposar y buscar la unidad del país frente a grandes temas paz y gobernabilidad.

Ganaron los del No.
Ahora bien las Farc tienen la posibilidad de mostrar la dimensión que reclaman tener, están retados a la grandeza.
Uribe es un ganador con banderas ajenas a la modernidad y a la comunidad internacional, como ganador tiene la oportunidad de la grandeza que da la victoria.
Todos necesitamos reposar y buscar la unidad del país frente a grandes temas paz y gobernabilidad.

Federico Taborda

02 de Octubre

16 Seguidores

Esta democracia colombiana aún está en obra negra, pero sigámosla cos-tuiteando.
"No te arredres", decía Borges...
Y es apenas lógico con los niveles de analfabetismo político (Tulio Bayer, nos lo recordó hace décadas en Carta a un analfabeto político) que campea y se promueve desde los agentes de poder y hace mella.
Pensar cuesta y duele. La masa no piensa, decía José Ortega y Gasset. Ante el miedo a la libertad que estudió Erich Fromm, sucumben los pueblos. La resistencia al cambio que conocen los antropólogos acá aplica.
¿Ahora, nos tendremos que inventar un país del tamaño del mito de la caverna?
En verdad a la dirigencia política se le vienen d...+ ver más

Esta democracia colombiana aún está en obra negra, pero sigámosla cos-tuiteando.
"No te arredres", decía Borges...
Y es apenas lógico con los niveles de analfabetismo político (Tulio Bayer, nos lo recordó hace décadas en Carta a un analfabeto político) que campea y se promueve desde los agentes de poder y hace mella.
Pensar cuesta y duele. La masa no piensa, decía José Ortega y Gasset. Ante el miedo a la libertad que estudió Erich Fromm, sucumben los pueblos. La resistencia al cambio que conocen los antropólogos acá aplica.
¿Ahora, nos tendremos que inventar un país del tamaño del mito de la caverna?
En verdad a la dirigencia política se le vienen desafíos muy grandes. ¿Cómo se le va a responder a la comunidad internacional?
La clase política dejó solo al presidente. Ahora a hacer acopio de creatividad para salir del embrollo.
¿Que decida el pueblo a través del parlamento? ¿Dejarlo todo así?
Ahora sí que hacen falta los genios que Colombia ahuyentó por malquererlos.

Carlos Enrique Cavelier

02 de Octubre

268 Seguidores

Es claro a esta hora que el No y el Sí se van a sentar a conversar, ojalá en procura de un pacto nacional.

Aquí va a primar la magnanimidad para sacar a Colombia de este lugar incómodo en que nos hemos puesto.

Es claro a esta hora que el No y el Sí se van a sentar a conversar, ojalá en procura de un pacto nacional.

Aquí va a primar la magnanimidad para sacar a Colombia de este lugar incómodo en que nos hemos puesto.

José Germán Zarama de la Espriella

03 de Octubre

269 Seguidores

Los resultados del plebiscito por la paz deben analizarse repasando la historia de los últimos diez años. En este contexto, podemos entender mejor qué pasó y para dónde vamos.
En octubre de 2006, los colombianos estábamos recién iniciando el segundo periodo de Álvaro Uribe Vélez, a quien elegimos con el 62% de los votos. Todos teníamos claro que Uribe iría con todo por las cabezas de las Farc, una de las razones principales para votar por él.
En febrero de 2008 el país se unió por una convocatoria cívica, en Facebook, a la marcha ‘Un millón de voces contra las Farc’. Esta marcha representaba una acción colectiva espontánea en varios lugares de Colombia, en respuesta a tanta inseguridad y violencia que nos ha había afectado desde hacía 44 años.
Apenas el 2% de la sociedad, según encuestas de la época, mostraban una simpatía por las Farc. Los demás respaldaban de una forma u otra la respuesta armada de un gobierno que había devuelto la seguridad y arrojaba resultados económicos generalizados.
Para 2010, hace apenas seis años, la mayoría de colombianos, que ya evidenciaban alguna fatiga con Uribe, elegimos a Santos para cuidar ‘los tres huevitos’. Y Santos no pudo hacerlo mejor. Apenas año y medio después de posesionarse, el Gobierno había dado de baja al primero y al segundo en el mando de la guerrilla ‘farquiana’. Y la economía seguía en ascenso.
A fines de 2012, empezaron las informaciones del plan secreto de Santos para acelerar el fin del conflicto, con un proceso de paz. Desde entonces, en apenas cuatro años, empezamos a revertir la posición social, de la casi unanimidad por la solución armada a una alternativa negociada. Se inició así un cambio total de paradigmas.
Los resultados de ayer, 4 de octubre, muestran una evolución social sorprendente. Esto ocurre cuando votamos en una de las mayores incertidumbres políticas de este siglo. Votamos ante la corrupción generalizada, liderazgo presidencial debilitado, economía a la baja y amenaza inminente de nuevos tributos. Aun así, casi la mitad de los colombianos, votaron ‘sí’ al cambio, que como todo cambio implica el valos de enfrentar cierta incertidumbre.
Yo, que voté por el sí, convencido, después de leer el ‘libraco’ de la paz y escuchar muy diferentes opiniones, considero alentadores estos resultados. Cierto que llegué a ilusionarme, como producto de las encuestas, con un avance social y económico más rápido, con las medidas del acuerdo. Cierto que ayer sentí cierto shock, con el resultado de las urnas. Pero hoy, con tranquilidad, repaso la película de diez años del plebiscito y me siento muy optimista.
De aquí en adelante, pasado el susto, nuestra suerte depende de la capacidad de unirnos para enfrentar tantas amenazas económicas y sociales que asumimos ahora. Pero la tendencia en Colombia es a cambiar los paradigmas y la rapidez de estos cambios dependerá de la capacidad de generar confianza pública.

Los resultados del plebiscito por la paz deben analizarse repasando la historia de los últimos diez años. En este contexto, podemos entender mejor qué pasó y para dónde vamos.
En octubre de 2006, los colombianos estábamos recién iniciando el segundo periodo de Álvaro Uribe Vélez, a quien elegimos con el 62% de los votos. Todos teníamos claro que Uribe iría con todo por las cabezas de las Farc, una de las razones principales para votar por él.
En febrero de 2008 el país se unió por una convocatoria cívica, en Facebook, a la marcha ‘Un millón de voces contra las Farc’. Esta marcha representaba una acción colectiva espontánea en varios lugares de Colombia, en respuesta a tanta inseguridad y violencia que nos ha había afectado desde hacía 44 años.
Apenas el 2% de la sociedad, según encuestas de la época, mostraban una simpatía por las Farc. Los demás respaldaban de una forma u otra la respuesta armada de un gobierno que había devuelto la seguridad y arrojaba resultados económicos generalizados.
Para 2010, hace apenas seis años, la mayoría de colombianos, que ya evidenciaban alguna fatiga con Uribe, elegimos a Santos para cuidar ‘los tres huevitos’. Y Santos no pudo hacerlo mejor. Apenas año y medio después de posesionarse, el Gobierno había dado de baja al primero y al segundo en el mando de la guerrilla ‘farquiana’. Y la economía seguía en ascenso.
A fines de 2012, empezaron las informaciones del plan secreto de Santos para acelerar el fin del conflicto, con un proceso de paz. Desde entonces, en apenas cuatro años, empezamos a revertir la posición social, de la casi unanimidad por la solución armada a una alternativa negociada. Se inició así un cambio total de paradigmas.
Los resultados de ayer, 4 de octubre, muestran una evolución social sorprendente. Esto ocurre cuando votamos en una de las mayores incertidumbres políticas de este siglo. Votamos ante la corrupción generalizada, liderazgo presidencial debilitado, economía a la baja y amenaza inminente de nuevos tributos. Aun así, casi la mitad de los colombianos, votaron ‘sí’ al cambio, que como todo cambio implica el valos de enfrentar cierta incertidumbre.
Yo, que voté por el sí, convencido, después de leer el ‘libraco’ de la paz y escuchar muy diferentes opiniones, considero alentadores estos resultados. Cierto que llegué a ilusionarme, como producto de las encuestas, con un avance social y económico más rápido, con las medidas del acuerdo. Cierto que ayer sentí cierto shock, con el resultado de las urnas. Pero hoy, con tranquilidad, repaso la película de diez años del plebiscito y me siento muy optimista.
De aquí en adelante, pasado el susto, nuestra suerte depende de la capacidad de unirnos para enfrentar tantas amenazas económicas y sociales que asumimos ahora. Pero la tendencia en Colombia es a cambiar los paradigmas y la rapidez de estos cambios dependerá de la capacidad de generar confianza pública.

Juan Luis Rodríguez

04 de Octubre

190 Seguidores

¡Pobre Centro Democrático!

De la dulce condición de reclamar un fraude en las elecciones y la posibilidad de iniciar una campaña presidencial libre de responsabilidades “por la dignidad de Colombia”, ahora tendrá que asumir el realismo de ir a La Habana a tomar mojito y a buscar la firma de un nuevo Acuerdo de Paz que garantice la castración pública de todos los criminales del Secretariado de las FARC, a medio día, en plena plaza de Bolívar y con María Fernanda Cabal, vestida de ninfa, como operaria de las tijeras. Y con la firma de Timochenko.

¡Vida dura la de los ganadores!

…en todo caso, queda la opción que Colombia se parezca al Best Mar...+ ver más

¡Pobre Centro Democrático!

De la dulce condición de reclamar un fraude en las elecciones y la posibilidad de iniciar una campaña presidencial libre de responsabilidades “por la dignidad de Colombia”, ahora tendrá que asumir el realismo de ir a La Habana a tomar mojito y a buscar la firma de un nuevo Acuerdo de Paz que garantice la castración pública de todos los criminales del Secretariado de las FARC, a medio día, en plena plaza de Bolívar y con María Fernanda Cabal, vestida de ninfa, como operaria de las tijeras. Y con la firma de Timochenko.

¡Vida dura la de los ganadores!

…en todo caso, queda la opción que Colombia se parezca al Best Marigold Hotel donde todo al final sale bien, y si algo no está bien se debe a que todavía no ha terminado

Juan Luis Rodríguez

07 de Octubre

190 Seguidores

El SI perdió porque en Colombia no hay suficiente gente de acuerdo con una idea:

Quiero la Paz que pudieron acordar unas personas que durante cuatro años se pusieron a conversar al respecto y llegaron al mejor acuerdo posible.

El NO ganó por dos tipos de motivo:

1. Porque entre los que votaron está presente una o varias de las siguientes convicciones:

- Quiero un acuerdo diferente
- Quiero que los exguerrilleros vayan a la cárcel, no al Congreso
- Quiero que Colombia no sea como Venezuela
- Quiero que los homosexuales salgan del acuerdo
- Quiero que Álvaro Uribe vuela al poder y arregle el problema a su manera
- Toda...+ ver más

El SI perdió porque en Colombia no hay suficiente gente de acuerdo con una idea:

Quiero la Paz que pudieron acordar unas personas que durante cuatro años se pusieron a conversar al respecto y llegaron al mejor acuerdo posible.

El NO ganó por dos tipos de motivo:

1. Porque entre los que votaron está presente una o varias de las siguientes convicciones:

- Quiero un acuerdo diferente
- Quiero que los exguerrilleros vayan a la cárcel, no al Congreso
- Quiero que Colombia no sea como Venezuela
- Quiero que los homosexuales salgan del acuerdo
- Quiero que Álvaro Uribe vuela al poder y arregle el problema a su manera
- Todas las anteriores

2. Porque la mayoría de los colombianos en capacidad de votar no se sabe qué es lo que quiere.