¿Qué le piden los emprendedores a las entidades de gobierno?

Lograr que un emprendimiento crezca contando tan sólo con una buena idea, no es suficiente. En contextos en donde los “ecosistemas de emprendimiento” son robustos y realmente le permiten a las personas emprender, la dinámica de creación de nuevas empresas y de su crecimiento es más evidente y sólida.

Julio Andrés Rozo G
Julio Andrés Rozo G
Director de AISO- Academia de Innovación para la Sostenibilidad
205 Seguidores178 Siguiendo

0 Debates

35 Columnas

Columna

112

0

18 de Mayo de 2017

Lograr que un emprendimiento crezca y se replique contando tan sólo con una buena idea, no es suficiente. En contextos en donde los llamados “ecosistemas de emprendimiento” son robustos y realmente le permiten a las personas emprender gracias a su favorabilidad, la dinámica de creación de nuevas empresas y de su crecimiento es más evidente y sólida.

El emprendedor, a pesar de sus ganas, de su pasión, de su ímpetu innovador, de sus habilidades interdisciplinarias y de su equipo, necesita y requiere que existan oportunidades para ingresar y desarrollarse en un mercado, apoyo financiero, estabilidad jurídica y flexibilidad en el tema de impuestos, al menos en los primeros años. He asistido a “clínicas de emprendedores”, los cuales son espacios en donde los emprendedores de manera abierta y sincera comparten sus experiencias, logros y expresan sus necesidades y frustraciones.

Me llamó la atención una conclusión en la que coincidimos 8 emprendedores que teníamos entre 2 y 5 años trabajando al frente de nuestras iniciativas. Fue en resumen, una petición en voz alta a las entidades públicas y privadas que hacen parte del ecosistema del emprendimiento. Esta reza:

“La capacitación y la formación en emprendimiento es importante, pero la realidad es que la mejor escuela para emprender es la misma práctica. Por ende, no se debe ni se puede encapsular este tipo de apoyo como un aporte determinante para desarrollar una masa crítica de emprendedores.

La mejor manera en la que las entidades de gobierno pueden apoyar a los emprendedores, es comprarle sus productos o servicios. En otras palabras, haciendo negocios con ellos. Flexibilizar los esquemas de contratación pública para permitirle una participación en condiciones más igualitarias a los emprendedores, es una oportunidad que puede ofrecer  el gobierno y sus entidades. En otras palabras, cuando un emprendedor tiene contratos, puede autofinanciarse en el mediano plazo a partir de la buena gestión de su flujo de caja.

Permitirle a los emprendedores acceder a los recursos financieros, sobre todo, en etapa temprana. A veces pareciera que aquellos que construyen instrumentos públicos no entendieran que la fase crítica en un emprendimiento es cuando se está comenzando, cuando no hay ventas y por ende, no hay dinero. Sin embargo, es en esta fase en donde la disponibilidad de instrumentos resulta ser la más escasa.

Por eso, así como existen fondos de garantía para asegurar el dinero de los ahorradores en las entidades financieras, o incluso para salvar a los bancos cuando surgen las crisis económicas, los gobiernos pueden crear instrumentos financieros como el capital semilla, para que aquellos que emprenden puedan hacerlo con recursos a fondo perdido o de riesgo, a partir del primer día.

Por otra parte, si bien pueden existir programas públicos para financiar el emprendimiento como son los concursos o las convocatorias públicas a los cuales pueden participar todos, la verdad es que los recursos tan sólo se los ganan algunos. Es decir, es un sistema piramidal, en donde muchos con entusiasmo y emoción postulan, pero son contados los que acceden.

Si bien este tipo de instrumentos piramidales son pertinentes, son insuficientes puesto que la realidad evidencia que no son recursos para todos, sino tan sólo para algunos, pese a que la comunicación institucional haga parecer que son instrumentos para la totalidad de los emprendedores.

Equiparar a un emprendimiento con una empresa sólida y ya establecida en un mercado es un fundamento inequitativo. El hecho de que una empresa que está en fase de generar ingresos de subsistencia y pague los mismos impuestos que una empresa con flujos de ingresos robustos, es un acto de inequidad y castra el querer hacer empresa. Un escenario ideal es aquel en el que los emprendimientos tengan regímenes tributarios coherentes con su realidad.

Por - Director de