¿Por qué el consumo sostenible es una oportunidad de negocio?

En tiempos en donde el cambio climático representa un reto social, económico y ambiental, la transformación de los hábitos de consumo y de producción resultan ser una necesidad de mercado, más que una alternativa.

Julio Andrés Rozo G
Julio Andrés Rozo G
Director de AISO- Academia de Innovación para la Sostenibilidad
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20 de Octubre de 2016

En tiempos en donde el cambio climático representa un reto social, económico y ambiental, la transformación de los hábitos de consumo y de producción resultan ser una necesidad de mercado, más que una alternativa. Según el Centro de Consumo y Producción Sostenible de Alemania, cerca del 60% de los impactos generados por los productos de consumo masivo a lo largo de su ciclo de vida, corresponden a los hábitos de consumo ineficientes que ejercen los usuarios.

Esta cifra desvirtúa en cierta medida la teoría de que la producción sostenible o más limpia per se, resolverá gran parte de los problemas de contaminación generados por parte de los productos que sirven para satisfacer necesidades de movilidad, alimentación, vivienda, vestido, higiene y otros.

¿Qué es el consumo sostenible?

Hace referencia a tres aspectos: i) la maximización de la eficiencia en el uso de los productos, es decir, consumir de manera razonable; ii) a la suficiencia en el consumo, o no consumir si no es necesario; iii) a la desmaterialización del consumo, en otras palabras, satisfacer una necesidad de consumo sin necesidad de utilizar materias primas o recursos naturales.

Este último aspecto sugiere un concepto innovador que analiza las necesidades humanas desde un punto de vista de la funcionalidad. Para hacerlo más claro: las personas necesitan movilidad y el satisfactor puede ser un automóvil o un servicio de transporte. En esa medida, la última alternativa puede ser menos intensiva en el uso de recursos porque un bus puede transportar a más personas con menos recursos.

¿Cómo debe abordarse estratégicamente el consumo sostenible?

Toda estrategia de consumo parte del análisis de cinco fases dentro del marco de las siguientes preguntas:

  1. La identificación de una necesidad: ¿Cómo satisfacer una necesidad humana dentro de los principios de ecoeficiencia, suficiencia y desmaterialización?
  2. La toma de decisión del satisfactor: ¿Cómo inducir a una elección de un producto o un servicio que refleje atributos de impacto ambiental positivo a lo largo de su ciclo de vida?
  3. La compra: ¿Cómo lograr que los precios de los productos reflejen las externalidades ambientales que se generaron para producirlos y distribuirlos?
  4. El uso: ¿Cómo diseñar y comunicar de manera efectiva los productos y servicios para que los consumidores puedan ejercer hábitos eficientes y suficientes?
  5. Lo que se hace cuando el producto o servicio dejan de ser funcionales: ¿Cómo definir responsabilidades y acciones más concretas para la gestión de los residuos?

¿Y, en dónde está la oportunidad de negocio?

 ¡Costos! Cuando un modelo de negocio se desmaterializa y con él su oferta y los procedimientos de distribución de la misma, pueden generarse beneficios económicos significativos para la empresa. En Alemania por ejemplo, la desmaterialización del mercado cuenta por una reducción del costo de producción de un 4% y de los costos de ventas de un 8% en las pequeñas y medianas empresas, y hasta del 7% y el 13% en las grandes debido a la escala y a la intensificación de sus presupuestos dedicados a la innovación y desarrollo que corresponden a cerca del 3% de sus ingresos operacionales.

¡Mercados! Los ciudadanos con estilos de vida sostenibles crecen paulatinamente dentro de segmentos de los mercados. Sus preferencias hacia el consumo eficiente, suficiente y desmaterializados aumenta debido a la influencia de las redes sociales, la flexibilidad en la movilidad y el cambio de paradigmas sociales y de desarrollo personal y profesional. Las nuevas tendencias de consumo de servicios (casos como Uber, Airbnb) y de acceso a la información (acceso a dispositivos como los celulares y a los datos), demandan una reconceptualización de las estructuras de relacionamiento entre empresas y consumidores.

Hoy suena romántico

Pero el consumo sostenible es una necesidad de innovación. El Panel Internacional de Recursos del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente asegura que el modelo de satisfacción de necesidades humanas debe cambiar paulatina-, pero decididamente debido a tres razones. La rápida dinámica de explotación de los recursos y la escasez de los mismos (durante todo el siglo pasado la extracción de minerales creció multiplicado por un factor de 27 y las de los materiales de construcción de 34), el crecimiento demográfico que apunta a un nivel de 9 billones de habitantes para el año 2050 y la volatilidad de los precios, que como el en el caso de los alimentos, aumentó un 22.4% entre el año 2000 y el 2012, comparado con un 7.7% entre el año 1990 y 1999.

 

Con base en este panorama, la innovación enfocada hacia el consumo sostenible es una necesidad empresarial, una oportunidad de negocio y un requerimiento de supervivencia en el mercado.

AISO-Academia de Innovación para la Sostenibilidad recopila casos y herramientas de innovación para el consumo sostenible. Acceder a varios de estos recursos es gratuito:

 

Director de AISO-Academia de Innovación para la Sostenibilidad

 

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