La paradoja del cuervo

El acto de la artista Ana María Montenegro, presenta un discurso con diferentes voces, datos y testimonios, para referirse al ocultamiento de la verdad y a la apatía en torno a las muertes y desapariciones en Colombia y Latinoamérica.

Catalina López
Catalina López
Directora Fundación Promedio
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04 de Julio de 2018

La importancia de los líderes no es exclusiva del ámbito educativo, deportivo y/o empresarial. El hecho de que nuestra vida urbana esté, en la mayoría de los casos, alejada del significado y el ejercicio de comunidad, no quiere decir que el liderazgo social no exista.

El líder social existe y el que esté en la mira de un grupo armado no quiere decir que sea por malo. Para un líder social la empresa es su comunidad y para la comunidad su líder es la brújula que orienta con fuerza, fé y alegría al cambio. Dada esta obsesión en la educación y el ejercicio profesional por conquistar las características que aseguran el liderazgo, es un tanto pobre e ingrato no reconocer su existencia, ni su valor como ejemplo en el contexto colombiano, hasta llegar a pensar que su persecución y muerte es pura coincidencia y llegar a repetir como un ministro de defensa, que hasta líos de faldas habrá tras ellas. 

A continuación el registro de la pieza, casi 23 minutos para reconocer cada vida perdida, para abrazarnos, hacer las cuentas y darnos cuenta.

Primer acto: La paradoja del cuervo

Artista: Ana María Montenegro

Este acto hizo parte de Cuatro actos un proyecto de Tania Candiani producido por Espacio Odeón 

Dirección escénica: Marcia Cabrera

Música: Vladimir Giraldo

Interpretación: Banda sinfónica Obra Salesiana del Niño Jesús dirigida por Rogelio Castro

Confección de telón: Diana Arce y Maria Gladys Ávila

Montaje general e izado de telón: Omar Santafé y Mónica Díaz 

Coordinación de producción: Marcela Calderón

Video realizado y editado por: ENDE -