La mentalidad del Emprendedor vs la mentalidad del CEO

CEOs de grandes firmas han prosperado gracias al pensamiento emprendedor aun cuando nunca lo han sido. Hábilmente han identificado el ADN de esta forma filosófica y han sabido combinar lo mejor de los dos mundos.

Oliverio González Palacio
Oliverio González Palacio
Empresario e inversionista
18 Seguidores0 Siguiendo

0 Debates

1 Columnas

Columna

1061

0

06 de Octubre de 2017

Pensar con la barriga llena no es lo mismo que con la barriga vacía

En las organizaciones tomar buenas decisiones ya no basta para prosperar, muchos líderes se han obsesionado con la racionalización del gobierno y se han perdido la oportunidad de innovar, ya que innovar en otras palabras significa permitirse cometer errores. Las “corp” se han enfocado construir y explotar ventajas competitivas sostenibles, acumular valor, lograr la estabilidad por lo que se acostumbran a jugar sobreseguros y no toman demasiados riesgos.

Así el pensamiento lógico y conservacionista propio de un CEO (Chief Executive Officer, Consejero delegado o Director ejecutivo) se superpone sobre el pensamiento arriesgado e imprudente propio de un hambriento emprendedor. No es la misma forma de pensar y actuar para tener resultados de 2x, que para éxitos de 10x, en el segundo caso se requiere atrofiar el pensamiento lineal, para liberar el pensamiento disruptivo e intuicional.

No por ello señalan que las ideas que cambian el mundo generalmente no provienen de personas perfectamente cuerdas. Así los CEOs deben permitirse y les deben permitir gerenciar “con un poco de hambre y con un poco de locura”.

El pensamiento emprendedor y por qué un CEO debería aprenderlo

El pensamiento emprendedor muchas veces tiene objetivos en conflicto con el pensamiento administrativista clásico. Si se busca ser “low cost” no se puede tener “higth quality”, si se busca rapidez, no se puede ser altamente confiable, o si se enfoca en la estandarización no puede atender la customización; o se innova o se es eficiente, pero lo que está claro es que para obtener ciertos resultados es necesario hacer abandonos estratégicos y toda la organización debe estar enfocada hacia ello.

Dado que el CEO en mucho casos se convierte en un buen administrador de activos generadores de flujo de caja, su propia misión de “no dañar lo que ya funciona” le altera su sentido del riesgo, para convertirlo en un gran conservador del status quo.

Las empresas con mayores y mejores resultados son las que desarrollan su propia receta y equilibrio entre estrategias conservacionistas y proteccionistas, pero a la vez plantean rutas open mind capaces de adaptarse a un mercado VICA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo). Definitivamente los líderes deben fomentar una cultura corporativa que no le tema a las estrategias disruptivas, que tolere el fracaso y premie el esfuerzo más que a la eficiencia. Los modelos de gestión tradicionales y el pensamiento emprendedor deben coexistir sanamente y ése es el verdadero reto del management moderno.

La posibilidad que un CEO piense y actúe como un emprendedor

Los retos que enfrentan las corp son diversos, de grandes magnitudes y provienen de múltiples fuentes. Empezando por la Junta Directiva y órgano propietario presionando al CEO por resultados asociados al crecimiento y la rentabilidad, o incluso si la corp está listada en bolsa la presión proviene generalmente de los mercados buscando un repunte de la acción en cortos periodos de tiempo.

Esto ocasiona que los CEOs se enfoquen en escenarios seguros, buscando resultados a corto plazo, dejando absolutamente de lado la capacidad de innovar y el diseño de estrategias a largo plazo. De otro lado están los emprendedores, que sus principales retos son más de origen intrínseco asociados a la supervivencia y adaptación de la empresa y al permanente reconocimiento y aprovechamiento de oportunidades.

Evidentemente el pensamiento lean de hacerlo rápido, barato y a corto plazo no es la forma clásica como funcionan las corp ni como le permiten actuar al CEO, así que es hora que las grandes organizaciones dejen de dar excesiva importancia a los fracasos o tropiezos, y permitan el diseño de indicadores intermedios y menos monetarios que alienten y motiven la experimentación y la innovación.

Recursos humanos aliados del pensamiento emprendedor

El departamento de talento humano es el mayor facilitador de la cultura de la innovación, solo que no se cree, está en ellos el desarrollo de nuevas formas de gestión y enriquecimiento cultural a través de personas que tengan antecedentes de múltiples funciones, experiencia multicultural e intereses diversos. La mayoría de los directores de recursos humanos se centran en la profundidad de la experiencia, pero la amplitud de vivencias y experiencias diferenciadas resulta fundamental para la imaginación y el acto creativo.

La clave para adoptar un pensamiento emprendedor está en el liderazgo de los puestos más altos por tomar riesgos, inclinarse por la innovación y demostrar verdadero interés en probar nuevas cosas.

No todo emprendedor llega a ser un buen CEO y no todo CEO es un buen emprendedor. Debemos saber abordar el paradigma y convivir entre las dos formas de pensamiento para lograr el éxito profesional y empresarial en tiempos difíciles, se debe abandonar la vieja tesis de premiar lo racional (IQ) y penalizar lo emocional. Asi que guardar la compostura y promover la eficiencia y mantener las clásicas estrategias tradicionales sin olvidar adoptar nuevas prácticas, paradigmas y modelos de negocio es la fuente de la eterna juventud.