En Colombia sí hay con quien

Hoy los colombianos tenemos el desafío de entender el escenario, adaptarnos y hacernos compatibles con la idea de un país más próspero y sostenible. Pero el gran interrogante que nos surge en este contexto es si en nuestro país hay con quién escribir este nuevo capítulo.

Mario Alvarado
Mario Alvarado
Líder de Campañas en Movilizatorio
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02 de Octubre de 2017

A finales del siglo XIX, Alberto Melucci* aseguró que vivimos en un sistema regido por el cambio que asiduamente genera tensiones, pero que a su vez se adapta a ellas para intentar controlarlas.

Si aplicamos este símil a la ciudadanía en Colombia, el reto de los movimientos sociales es responder de diferentes formas a la variedad de escenarios políticos, sociales y económicos generados desde la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Farc; así como frente a la mesa de conversaciones que se instaló con el Ejército de Liberación Nacional – ELN.

Hoy los colombianos tenemos el desafío de entender el escenario, adaptarnos y hacernos compatibles con la idea de un país más próspero y sostenible.

Para esto, es imperativo flexibilizar las estructuras sociales de participación para la construcción de un nuevo capítulo en la historia del país. Pero el gran interrogante que nos surge en este contexto es si en nuestro país hay con quién escribir este nuevo capítulo.

Desde Movilizatorio nos la jugamos por Diciendo y Haciendo, un proyecto que busca aumentar la incidencia de los ciudadanos en los procesos locales, en zonas golpeadas por el conflicto, a través de la tecnología y la innovación social.

Pero, en el fondo, este es un ejercicio de escucha social para poder descubrir qué tipo de acciones están adelantando los movimientos sociales, cómo se articulan, cuáles son los obstáculos, las oportunidades y los recursos con los que cuentan y los que necesitan desarrollar o gestionar para alcanzar las metas que se proponen.

Así comenzó un viaje por Córdoba, el Urabá antioqueño, Caquetá y Bogotá, en busca de historias que le apuestan a la transformación de las narrativas, a la articulación entre actores clave y al pensamiento estratégico para poder generar acciones concretas dirigidas al cambio, la incidencia y la transformación real en Colombia.

En este recorrido encontramos jóvenes a quienes llamaremos anónimos extraordinarios, personas enamoradas de la búsqueda incansable de soluciones para los problemas que aquejan a sus comunidades, y que le apuestan a la transformación social. Todos se destacan por entender que el poder de generar cambios está en sus manos y que todos elegimos cómo construimos nuestras realidades.

Esto es tan solo un muestrario de lo que están haciendo, y lo que quieren lograr en estas regiones:

En Montería, un grupo de jóvenes universitarios llamado Poder Mestizo empezaron gestionando proyectos artísticos, y al día de hoy han transformado los imaginarios de la comunidad estudiantil que dejaron las incursiones paramilitares en la zona. Ellos se dieron cuenta de la necesidad de reconstruir la memoria histórica de la región y el tejido social de la juventud, articulando una respuesta colectiva al desafío de la construcción de paz.

En Apartadó, las iniciativas están enfocadas en cómo proteger a los líderes sociales; y se la han jugado por la  visibilización de los asesinatos de ciudadanos que trabajaban en pro de una causa concreta. Hoy han conseguido tejer redes para disminuir la falta de conexión entre los líderes sociales, sus comunidades y el Estado.

En Florencia, las iniciativas jóvenes están tejiendo contactos con las comunidades, y adelantan un trabajo muy sólido de generación de ideas para disminuir el desempleo y la informalidad. Su compromiso es brindar una solución a través del uso de plataformas tecnológicas.

Todos estos anónimos extraordinarios sueñan con nuevas posibilidades para sus comunidades. Cada uno piensa una transformación real para que jóvenes, niños y adultos se apropien y empoderen de las causas que los atañen y así puedan construir un país en paz, próspero y sostenible. 

Si de algo estamos seguros en Movilizatorio es de que estas iniciativas demuestran cómo podemos adaptarnos a los cambios y a las tensiones de los cuales habló Melucci. En definitiva, no solo nos demuestran que está en nosotros el poder de generar los cambios desde los lugares donde nos encontramos, sino que en Colombia sí hay con quién escribir ese capítulo de la historia con el cuál nos estamos atreviendo a soñar.