Colombianas que inspiran por lo que hacen

En una Colombia revulsiva y polarizada entre las notas de política plebiscitaria del Sí y el No, los debates sobre la libertad sexual y las maravillosas distracciones que nos regalan los deportistas, quiero hacer una pausa y contarles tres historias de mujeres que me inspiran y me inflan el pecho de orgullo.

Julio Andrés Rozo G
Julio Andrés Rozo G
Director de AISO- Academia de Innovación para la Sostenibilidad
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19 de Septiembre de 2016

Se trata de mis amigas. Son colombianas que están haciendo la diferencia y que de manera silenciosa y sin el abolengo y el reconocimiento que tienen otras mujeres mediáticas, generan con acciones algo de lo que muchos y muchas hablan y no hacen: Impacto social. 

 

Los inmigrantes sirios aprenden alemán a la colombiana

Se habla de una cifra cercana a los 800 mil refugiados sirios que están en proceso de lograr la legalidad en la Alemania que muchos con gran ignorancia siguen tildando como una sociedad nazista. Personas que huyendo de la guerra buscan asilo en un país que le abre las puertas a los inmigrantes. Personas que con esperanza buscan integrarse en la sociedad alemana para iniciar una nueva vida. Muchos retos tienen de frente, y entre ellos: aprender el idioma alemán. 

Una rola recochera y buena cocinera llegó a Alemania hace más de 10 años y se nos quedó por allá. Estudió filología alemana y hoy forma parte del equipo de profesores que le ayuda a los refugiados sirios a decir entre muchas otras, cosas como “Hallo, Ich heisse Ahmad” (Hola, me llamo Ahmad). Catalina fue mi hermana durante los años que viví en Alemania y ahora me llena con orgullo el saber que su día a día tiene sentido para ella y para miles de familia a las cuales la vida les cambió de la noche a la mañana. Ahora ella está cambiando sus vidas con sus clases de integración a la cultura alemana, ¡siendo una colombiana! Si algún día se encuentran con un sirio que sepa qué es el Tayrona, indirectamente habrán conocido a mi amiga.

 

Una mujer con actitud que le mete el hombro al cambio climático

Siempre me han gustado las personas que la tienen clara y que no se van por la fácil, sino que son consecuentes con su pasión y convicción. Si hay alguien quien tenga un propósito definido en la vida es Jessica Jacob. Uno de los mayores retos del mundo de hoy es el cambio climático y Jessica prácticamente está co-liderando este tema junto con los mejores en la organización que pone los puntos sobre las íes a nivel mundial: El Green Climate Fund (GCF) en Corea del Sur (para que se hagan una idea, el GCF apoya a los gobiernos del planeta para que puedan prepararse mejor para contrarrestar los efectos del cambio climático por medio del financiamiento). Mi amiga me inspira, no solo por el tema en el que ambos trabajamos, sino porque no se queda con la fácil y siempre busca un reto de talla mayor para superar. Si yo hablo sobre emprendimiento, la vida y la tarea de Jessica es un emprendimiento en mayúscula.

 

La letra entra con con tinta

Las palabras definen nuestros actos y ellos nuestros hábitos, dijo Gandhi. Este fragmento de la cita la conocí gracias a María Paula. Aunque no lo hemos hablado, esta frase define lo que nos une como amigos y refleja lo que a ella y a mi me apasiona: la literatura en su caso, y el entendimiento de los hábitos de consumo, en el mío.

María Paula es mi confidente desde hace 16-17 años. Es una festín de romanticismo e idealismo que invita a seguir creyendo que hay gente diferente. En un país en donde conseguir trabajo para un economista o un abogado es más fácil que para un literato, abrirse campo en el mundo de la cultura es tanto como emular la odisea de Homero (para describirlo como lo diría ella). María Paula es de aquellas colombianas que se resisten a permitir y aceptar que las letras mueran pese a la transformación de la comunicación y las tendencias tecnológicas modernas.

Hoy dirige la Asociación de Amigos del Instituto Caro y Cuervo y junto con su mentora, la Señora Elvira Cuervo y su gran equipo de colaboradores, han logrado que la palabra, la ortografía y el respeto por el idioma castellano se mantengan y puedan perdurar. Ellas innovan para lograrlo. Diseñaron e implementaron una estrategia para hacer caer en cuenta a los Colombianos que la ortografía está en la piel. Hoy tienen una iniciativa genial: corregir los errores ortográficos en los tatuajes para lograr que las personas comprendan que el buen uso de las palabras es una cualidad que no debe perecer.

Recibo con gusto el reclamo de mis otras amigas (María Elisa, Jasec y varías más). A ustedes les guardo mis líneas para otra jornada. 

Admiro a la gran mayoría de las mujeres porque siento que son más fieles y leales con sus sueños de lo que son muchos hombres. Siento que son más consecuentes con la búsqueda de sus propósitos y se dejan llevar por las ganas de cumplir sus anhelos y no de cumplir estereotipos sociales de lo que debe ser “vivir” para la mayoría. Admiro su entereza y resalto lo que han logrado y seguirán logrando. Un abrazo mujeres y amigas colombianas.