Cuando la corrupción castra el emprendimiento en Colombia

El debate sobre la corrupción es profundo en Colombia. Este artículo aborda el enfoque sobre su nefasta influencia en los procesos de innovación y emprendimiento en nuestro país.

Julio Andrés Rozo G
Julio Andrés Rozo G
Director de AISO- Academia de Innovación para la Sostenibilidad
204 Seguidores178 Siguiendo

0 Debates

35 Columnas

Columna

279

2

12 de Mayo de 2016

Comienzo haciendo la aclaración que lo que escribo no genera una novedad por ser algo conocido por nuestra sociedad: el problema de la corrupción en Colombia. Sin embargo, me veo motivado a escribir esta reflexión como emprendedor que en los últimos cuatro meses ya ha tenido un acercamiento directo con este fenómeno socio-cultural. Anticipo la conclusión de este artículo: ¡me mamé de la maldita corrupción! y a continuación explico mi relación con ella en esta primera historia de tres. En la cuarta historia sugeriré algunas ideas para contribuir a luchar contra este lastre.

Cuando un emprendedor es un fusible que queman los corruptos

Ser emprendedor en Colombia es un reto de supervivencia para muchos debido a los factores comúnmente conocidos en el sector del emprendimiento: acceso a mercados, a recursos financieros, la inestabilidad jurídica, el reto de construir equipos de trabajo de confianza y capacitados, y otros más.

No obstante, a finales de Noviembre de 2015 empecé a entender que el fenómeno de la corrupción empieza a ser la barrera más determinante para impedir que un emprendimiento se pueda desarrollar y replicar. Esto fue cuando un funcionario público me presentó a un amigo/colega de la costa atlántica que tenía interés en conocer a una empresa con experticia y experiencia en el tema ambiental. La conversación con aquel personaje fue directa y frentera, lo cual me sorprendió. Para resumir: El personaje me sugirió hacer una unión temporal con su empresa, la cual no tiene nada que ver con el tema ambiental. El objetivo era acceder a un contrato con una corporación autónoma regional por valor de cerca $2.800 millones de pesos. A mi naturalmente se me abrieron los ojos y me emocioné. Pensé, “¡por fin llegó la oportunidad para hacer proyectos con presupuestos grandes!“.

Me preguntó si me interesaba y de inmediato dije que si en medio de mi ingenuidad y ansiedad. Al instante, el personaje se asinceró: “los directivos de la entidad me deben favores puesto que yo les colaboré durante su campaña“, y siguió de manera directa, “la unión temporal hay que formalizarla en dos semanas y presentar la propuesta antes de navidad porque el contrato sale antes del puente de reyes“. Le pregunté “pero, en una semana yo no alcanzo a hacer una propuesta técnica para poder licitar o concursar por los fondos“, y de inmediato me evidenció el chanchullo: “no que va, si no hay necesidad de desarrollar una gran propuesta, el contrato ya está asegurado y lo importante es el análisis de la experiencia de las empresas de la unión temporal“.

Ya sabiendo que me estaban proponiendo una marranada, me hice el ingenuo y dije, “bueno, si son $2.800 millones, podemos hacer varias cosas como..“, y me interrumpió y sin pelos en la lengua me dijo que “en realidad debemos montar un grupo de actividades en donde tu te encargues de lo técnico-ambiental y mi empresa de temas administrativos y de gestión; a ti te corresponderían $1.500 millones y a mi $ 1.300. Pero, ojo, debemos tragarnos algunos sapos como dicen por ahí..” y se echó a reír igualito a como cuando Don Jediondo imita a los políticos en La Luciernaga.., “¿y cómo es eso?“, pregunté, “pues sencillo, debemos incluir en la nómina de consultores a tres personas que vienen recomendadas“, respondió el. Cuando le dije que yo ya tenía mi equipo de trabajo formado y que para mi era riesgoso desde el punto de vista técnico trabajar con personas que no conocía, el respondió: “no te preocupes, pues le asignas algunas funciones en sus contratos, las pones a hacer cosas que no te trastornen tus actividades para que no se te vuelvan un obstáculo, pero, ellos si te tendrán que pasar su cuenta de cobro mes a mes“. Yo le seguí la cuerda y a lo james bond traté de poner la grabadora de mi celular pero no lo logré.

En su afán, el me dice: “toma una decisión de aquí al jueves porque debemos pasar los documentos al personaje en la entidad para que el contrato salga antes del 15 de Enero“. Yo sin haber logrado prender la grabadora le dije, “listo, pues yo no soy abogado ni experto en contratos, así que hagamos algo: mándeme todos los papeles que tenga y el contrato de la unión temporal y yo se los muestro a mi prima que trabaja en la contraloría, si ella dice que todo está en orden, firmamos, si no, pues no me puedo comprometer“; fue mi manera diplomática de decirle, “no me interesa“, además que no tengo prima en la contraloría pero el culillito me llevó a tal mentira.

Le conté esta historia a mis socios y nuestra indignación y frustración fue y sigue siendo muy aguda.

Colombia tiene instituciones y políticas que trabajan por el emprendimiento, pero los funcionarios corruptos se encargan de opacarlo 

En el emprendimiento existe la creencia de que el emprendedor necesita recursos financieros para crear su empresa y crecer. Para mi esta es una verdad a medias tirando a tres cuartos. Más bien estoy convencido que lo que necesita un emprendedor es poder acceder a mercados y a contratos con cualquier tipo de entidades, participando en igualdad de condiciones con cualquier otra empresa. Pero el caso de mi anécdota castra la intención de atreverse a buscar oportunidades de proyectos con entidades públicas debido a personajes como los de la historia. Debo aclarar que no generalizo aquí cuando hablo de los funcionarios públicos. Lo digo, porque de hecho tengo un par de proyectos con entidades del estado que nos ganamos en franca lid y en los cuales colaboramos con profesionales públicos que tienen las mejores cualidades personales, éticas y profesionales. Voy a rematar la historia.

Una semana después del hecho, conocí a un señor con mucha experiencia en el sector público, de aquellos que sacan la cara por la función pública como lo comento en el párrafo inmediatamente anterior. Le cuento la historia de aquel personaje y me dice: “a usted lo iban a coger de fusible“, le pregunté el por qué y continúa: “porque estas mafias buscan empresas pequeñas, hambriadas, con ganas de hacer cosas, de demostrar su capacidad técnica y que nunca han visto tanto dinero; las enredan en la figura de la unión temporal y las ponen a firmar para que si llegara a haber alguna investigación o si alguna olla podrida se destapa, pues quien se quema es ella y no el que arma todo el plan de contratación“.

Me pareció lógico y le conté otra cosa que me había dicho el personaje: “además, este hombre me dijo que iban a salir más contratos durante los siguientes años, así que por dinero no había que preocuparse“. A lo cual el señor me respondió “pues claro, bajo ese modelo usted puede hacerse rico, siempre habrán contratos que usted firmará, pero, y ojo a esto, pero el día en el que usted no quiera firmar dentro del marco de la unión temporal, o se niegue a tragarse los sapos que el mencionó, ahi es donde empiezan las amenazas hacia usted“. Terminando la charla el me dijo algo que matizó mi percepción de que son los grandes políticos los que desangran el país. Son estos politiqueros baratos de medio rango los que se mueven entre contratos de cuantías pequeñas o medianas y que bajo figuras legales como el “contrato al amigo como consultor“, los que están acabando con los recursos públicos y con las ganas de trabajar de los emprendedores honestos.

Conclusión

Una empresa no puede desarrollarse porque la corrupción iniciada por los chupasangres se encargan de acabar con las ganas de contratar con el sector público. Colombia tiene unas políticas públicas muy avanzadas para promover el emprendimiento. Pero en la práctica, el acceso a los mercados es muy limitado y más cuando se trata de contratar con las entidades públicas. Fenómenos como la corrupción desestimulan el poder o el querer aplicar a convocatorias con entidades públicas. Si bien la financiación es importante, el acceso a los mercados es la principal herramienta que permite la réplica y la expansión de cualquier empresa en cualquier parte. Así como se aprecia en el artículo, no doy nombres porque no puedo probar lo que escribí aquí. Me puede salir “el tiro por la culata” hacerlo y ser demandado por injuria. Esa es una gran falla que existe cuando algún ciudadano quiere denunciar pues no todos los días a toda hora uno tiene la grabadora de su celular prendido, además que que jartera vivir en un día a día sumido en la desconfianza hacia el otro. En la siguiente historia contaré la otra anécdota que me sucedió en febrero sobre el mismo tema de la corrupción. Se trata de cuando un contrato está amarrado. Feliz día

Respuestas al Debate (2)

Sandra Hurtado

17 de Mayo

104 Seguidores

Julio: que triste escenario para el emprendimiento. MI hermano es emprendedor y ha tenido que enfrentarse a mosntruos que le exigen resultados pero n...+ ver más

Julio: que triste escenario para el emprendimiento. MI hermano es emprendedor y ha tenido que enfrentarse a mosntruos que le exigen resultados pero no le pagan, ni siquiera atrasados, aunque reciban del estado todos los beneficios, subsídios, inversiones a las que haya derecho. Yo en mis peores momentos, pienso que esto no tiene arreglo. ¿Será que lo mejor es que el último emprendedor apague la luz ?

Julio Andrés Rozo G

17 de Mayo

204 Seguidores

Hola Sandra! tenemos que seguir creando la cultura de la transparencia desde el emprendimiento. Procurar por el cambio cultural con relación a la con...+ ver más

Hola Sandra! tenemos que seguir creando la cultura de la transparencia desde el emprendimiento. Procurar por el cambio cultural con relación a la contratación. Si los emprendedores se desesperan y se dejan seducir por los millones ensuciados,, esto sigue, si nos mantenemos con una actitud ética, esto cambia!