Ser Pilo Paga y la desigualdad en Colombia

Ser Pilo Paga mejora la equidad en el acceso a la educación superior y genera relaciones interclase inexistentes en la enormemente desigual Colombia. Sin embargo, este artículo plantea dos de sus problemas en términos de equidad: el capital humano y la dimensión racial.

María José Álvarez Rivadulla
María José Álvarez Rivadulla
Socióloga. Profesora Universitaria.
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07 de Junio de 2017

El Programa Ser Pilo Paga no solo constituye una revolución educativa sino también una revolución social en tanto puso a estudiar en el mismo banco escolar universitario a personas que debido al atávico   y social de Colombia nunca habrían tenido interacciones en clave de equidad.

Como una de las integrantes del equipo que realizó la , tuve acceso a información administrativa, a datos de una encuesta nacional y también a la riquísima experiencia de realizar entrevistas y grupos focales en distintos rincones del país.

El resultado más impresionante que destacaría de esa investigación está en la gráfica 1, y es que, entre los estudiantes con altísima excelencia académicamente, con Ser Pilo Paga los estudiantes de estrato 1 accedieron a instituciones de educación superior acreditadas en la misma proporción que los jóvenes de estrato 4 y casi en la misma proporción que los de estratos 5 y 6.

Eso es un cambio radical con la realidad anterior al programa donde los estudiantes de estratos bajos quedaban sistemáticamente por fuera de las mejores instituciones del país (2013). Por eso. Hablo. De. Revolución.

Fuente: SPADIES, MEN

 

Sin embargo, quisiera en esta nota destacar dos problemas que me parecen importantes en términos de equidad.

 

1. Desperdicio de enorme capital humano

Para ilustrar este punto quisiera ponerle cara al grupo de excelentes estudiantes, igualmente pobres, que no quedaron seleccionados porque su puntaje SABER 11 estuvo marginalmente por debajo del puntaje de corte.

Andrea vive en la localidad de Usme y quiere algún día ser nutricionista. Su puntaje en la prueba SABER 11 fue 1 punto por debajo del punto de corte del programa Ser Pilo Paga. Su enorme perseverancia supera la frustración que llorando mostró en el grupo focal en el que participó.

Y es que los grupos focales con los estudiantes muy pilos pero no beneficiarios tuvieron ese tono de enorme frustración. Andrea, como el resto de los chicos no beneficiarios, no ha ajustado sus expectativas. Ella quiere estudiar.

El ICETEX no está en su radar. La idea de un co-deudor o de un préstamo a largo plazo no está en el registro de una población primariamente informal que sabe que nunca podría pagar algo así de tener que hacerlo. El Sena, si bien es un camino para algunos, no conforma las expectativas de ser profesionales que la mayoría conserva.

Además, no alcanzó, por poco, el puntaje mínimo para entrar a la Nacional, historia que se repitió incluso en muchos beneficiarios Ser Pilo Paga.

Andrea se levanta cada mañana a las 4 am a estudiar para dar nuevamente ese examen. Desayuna y a las 7 marcha en bus a asistir a las clases de nutrición en la Nacional donde espera poder estudiar algún día de verdad. A partir de los 36 grupos focales (con entre 5 y 13 integrantes cada uno) en diversas ciudades del país con beneficiarios y no beneficiarios, pudimos constatar que este no es un caso aislado sino que sintetiza muy bien el perfil de los jóvenes pilos de Colombia no beneficiarios. Sus puertas siguen cerradas. Pero sus expectativas son resilientes.

 

2. Pobres pero “blanquitos”

Ser Pilo Paga es una política para estudiantes pobres. Teóricamente podrían ser de cualquier raza. Los datos muestran que si no se toman en cuenta variables tan relevantes para las inequidades de base como la raza, es decir si las políticas públicas son ciegas a la raza, los resultados son racistas.

No hablo de racismo cotidiano sino de racismo institucional, aquel que hace que la población afro o indígena no llegue ni siquiera a poder calificar como beneficiaria porque sus probabilidades de tomar el examen estandarizado de estado y, de hacerlo, de sacar un buen puntaje en él, son muy bajas.

En la encuesta que fue parte del estudio mencionado arriba, decidimos incluir la paleta de colores del proyecto , cuyo uso también es práctica habitual del Barómetro de las Américas (lo que permite comparar la población Ser Pilo Paga de nuestro estudio con el resto de los colombianos).

Esta paleta de once colores ha permitido mostrar inequidades raciales en todo el continente americano que no aparecen tan claramente con las medidas de autoidentificación étnica. Resulta que al mirar esos datos para los beneficiarios de Ser Pilo Paga y compararlos con la población nacional, los beneficiarios tienen en promedio un color de piel más claro y la diferencia es estadísticamente significativa (ver gráfica 2).

Fuente: Datos propios encuesta línea de base para DNP y Barómetro de las Américas, 2014. 

 

En suma, esta reflexión es una invitación a pensar un programa revolucionario en clave de equidad, como creo que es Ser Pilo en un sentido amplio. ¿A quiénes incluye y a quiénes deja por fuera este programa? ¿Podemos mejorar la inclusión? Y en este pensar la inclusión es importante tener unos lentes que permitan mirar interseccionalmente la desigualdad, es decir prestando atención a raza, etnicidad, género, y otras categorías relevantes generadoras de inequidades como puede ser el desplazamiento en el caso colombiano.


El equipo estuvo conformado por Fabio Sánchez, Catherine Rodríguez, Carolina Maldonado, y quien escribe, todos investigadores de la Universidad de los Andes. Además, Javier Corredor de la Universidad Nacional y el Centro Nacional de Consultoría.

Respuestas al Debate (2)

Henry Castro Gerardino

09 de Junio

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No lo tome a mal pero si todos somos iguales, sin distingos de raza, credo, color, ubicación geográfica, etc, como se defiende eso de pensar un prog...+ ver más

No lo tome a mal pero si todos somos iguales, sin distingos de raza, credo, color, ubicación geográfica, etc, como se defiende eso de pensar un programa revolucionario en clave de equidad? La almendra del problema está en una deficiente calidad educativa y en un número muy bajo de cupos. Si un estudiante cualquiera recibiera una mejor calidad educativa y hubiera más cupos en las universidades, daría igual si es amarillo o negro, si es de provincia o del centro, etc, etc. Este problema lo enfrentan todos los estudiantes que se esfuerzan por entrar a la universidad. Revise, por ejemplo, el número de solicitudes para estudiar medicina y el número de cupos disponibles. Son tantos (más de 7.000 para 50 cupos en la UN) que necesariamente los no admitidos se sienten excluidos, sin que eso ocurra debido a su sexo, credo, color, etc. El programa es bueno y falta ampliarlo, pero mientras existan los dos problemas arriba mencionados, sus metas son exiguas. Pero lo felicito por su trabajo. Sigan adelante.

María José Álvarez Rivadulla

12 de Junio

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Gracias por su comentario, Henry. Sin duda el programa no resuelve temas estructurales de educación media, primaria ni inicial ni tiene los cupos par...+ ver más

Gracias por su comentario, Henry. Sin duda el programa no resuelve temas estructurales de educación media, primaria ni inicial ni tiene los cupos para todos aquellos que desearían estudiar. Usted está en lo cierto.