PISAndo fuerte pero todavía lejos

La mejora obtenida este año no es precisamente por las actuales políticas educativas, de las cuales no se podrá medir su impacto sino hasta 2018. Por ahora son varias conclusiones que resultan al comparar el desempeño de Colombia frente al resto de América Latina.

María Figueroa
María Figueroa
Decana Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Externado de Colombia
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09 de Diciembre de 2016

Hace muy poco salieron a luz pública los resultados de Colombia en el examen de Pisa llevado a cabo en el 2015. No me voy a enfocar en si debemos o no sacar pecho, pero si en lo que dice el resumen ejecutivo, que además recomiendo leer. Considero que el Icfes ha realizado un esfuerzo grande en volver esta información más digerible para el público general.

La prueba Pisa mide competencias de lenguaje, matemáticas y ciencias. Varios expertos mencionan que es difícil realizar el polémico teach to the test (prepararse para el examen) en este tipo de pruebas.

Esto es porque las preguntas en estas pruebas se enfocan en competencias, que no son habilidades que se puedan enseñar de manera rápida sino que son desempeños relacionados con realmente comprender un tema que se ha trabajado durante varios meses en el salón de clase y que se adquieren de manera transversal como por ejemplo usar información escrita en situaciones de la vida real.

Un primer punto que me llama la atención es que el número de estudiantes participantes en esta ocasión es mucho mayor que años anteriores lo que nos proporciona una muestra más grande y por ende una mejor medida de lo que saben nuestros estudiantes de 15 años.

El 80% de la muestra es de Colegios oficiales, lo que también representa una buena foto de la educación pública del país. República Dominicana participó por primera vez ocupando el último lugar, y es la cuarta vez que lo hace Colombia.

Valdría la pena ver si a medida que los países participan van subiendo en el ranking debido a que se familiarizan con la prueba, ya saben a qué se están enfrentando y como entran países nuevos algunos de estos empiezan a ubicarse en los lugares mas bajos, y por lo tanto es difícil volver a ocupar esos últimos lugares. De igual manera considero muy valiente que Colombia se atreva a tomar una foto de su sistema educativo cada 2 años.

Otro hallazgo es el mayor progreso en lectura. Podría pensarse que vamos por un buen camino, leer y escribir son habilidades necesarias para el éxito escolar y laboral. Además tanto Pisa como otras pruebas tienen un alto componente de lectura, entonces los estudiantes al saber leer podrán enfrentarse mucho mejor a las evaluaciones de su desempeño.

En relación al lugar ocupado por Colombia dentro de América Latina es emocionante ver que Colombia ocupó en la prueba del 2015 el 5to puesto de los 9 países que participaron (Aunque Argentina quedó por fuera en el 2015 por problemas en la muestra).

Sin embargo, antes de celebrar con bombos y platillos vale la pena resaltar dos aspectos. El primero es que la diferencia en puntaje con México es mínima así que en un par de años si no se continúan haciendo esfuerzos grandes, Colombia podría bajar fácilmente una posición en comparación a los países latinoamericanos.

Por otro lado la distancia con Chile es muy grande. El país del Cono Sur se encuentra aproximadamente 30 puntos por encima en cada área que Colombia. Veo muy difícil lograr la meta de Colombia la más educada de América Latina en el 2025, pero si veo factible seguir que el país siga mejorando.

Además es importante destacar que viendo los diferentes desempeños por área en cada año de aplicación, la brecha de desempeño en matemáticas se va cerrando por género. Esto quiere decir, que las diferencias que existían entre los puntajes mayores de los niños comparado con las niñas se ha reducido en los últimos resultados.

Por último, creo que es clave detenerse en los resultados de los diferentes años. La gráfica sobre percentiles que aparece en la página 16 del resumen ejecutivo y que se copia acá contiene información valiosa para entender algunos de los cambios:

Si comparamos los resultados del 2009 y los del 2015, realmente no se ve un crecimiento tan pronunciado. El progreso se ve porque como los resultados del 2012 son más bajos, y por lo tanto es más fácil subir.

Las afirmaciones en el informe que adjudican este salto a las políticas educativas en términos de calidad me parecen inadecuadas. En la mayoría de países hay un menor desempeño en los resultados del 2012. Por lo tanto, en el caso de Colombia, podemos ver que no se están cerrando las brechas de manera tan notoria.

La tabla menciona un crecimiento promedio de 22 puntos cada 3 años en lectura en estudiantes del percentil 10 y uno de 8 puntos en estudiantes del percentil 90. No es correcto, debido a que no hubo crecimiento entre el 2009 y el 2015. Los saltos por lo tanto no se pueden interpretar solamente de aplicación a aplicación, y me parece complejo mencionar mejoras a lo largo de todos tiempo para Colombia y atribuirlas a la efectividad de las políticas del Gobierno.

En este caso vemos un gran salto del 2012 al 2015, que puede darse por diferentes razones. Por un lado, es posible que los estudiantes estuvieron más enfocados en contestar la prueba. Esto no tiene problema, es más qué maravilla que estemos dándole importancia a estas evaluaciones.

Pero OJO, no podemos decir que los resultados han aumentado durante estos 9 años y menos atribuirlo a las políticas de educación de los últimos años. La verdadera puesta a prueba viene en Pisa del 2018, en el cual quisiéramos también obtener mejores resultados en matemáticas y ciencias.

Mientras tanto seguiré trabajando en fortalecer las habilidades de los maestros en Colombia, para que puedan por ejemplo interpretar estos informes, analizar correctamente las tablas y gráficas y dudar de las conclusiones que implican causalidades.