Maestros con pistolas: ¡Ay! ¡Trump!

Cómo me gustaría que Platón reviviera. ¿Se imaginan sus comentarios sobre la genial idea de Trump de armar a los maestros en clase?

Enver Torregroza
Enver Torregroza
Profesor de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario
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04 de Marzo de 2018

Cómo me gustaría que Platón reviviera. A pesar de la mala prensa que lo vincula con el totalitarismo, era un defensor de la buena política, aquella donde la virtud prima sobre el vicio.

Platón no tiene buena fama en el mundo moderno, por lo menos para la política. Después de Maquiavelo a todos nos dio por ser "realistas" y aceptar a regañadientes que para hacer política hay que incurrir en vicios. Si uno piensa lo contrario lo miran mal, como alguien que no es inteligente: que "oso" de tipo, no piensa con realismo político. Vive en las nubes.

A Platón además no lo ayuda su republica ideal, que a los ojos contemporáneos parece un estado totalitario de película futurista distópica. Para los amantes de la libertad su estado ideal no tiene nada de utopía y sí mucho de infierno.
Pero yo quiero que Platón resucite. No sólo porque extraño que se le exija a los estudiosos del ser humano, a los profesionales en ciencias sociales y humanas mucha matemática, cuando en realidad hoy en día la gente estudia esas cosas porque dizque en ellas no hay matemáticas, porque dizque no son exigentes. Lo extraño también porque Platón tenía el coraje de criticar esa democracia que vive de la demagogia, la manipulación mediática, las mentiras para ganar votos y las promesas falsas.

Hartos como estamos de tanta palabrería política y de tan poca educación, un regaño de Platón no vendría mal.
Yo sé que me van a decir que eso es pura Kulturkritik, pura actitud criticona de filósofo que vive insatisfecho con su sociedad. Pero la insatisfacción es un síntoma de que uno quiere que las cosas mejoren. Un impulso para trabajar y hacerlas mejor. El contentillo en cambio es el ambiente ideal para que la mediocridad de nuestra clase política coseche sus frutos. Porque el problema es de la cultura; mucho youtuber, mucho Facebook, mucho reguetón y nada de inteligencia, coraje, moderación, prudencia. Nada de sabiduría.

Debo decirlo: también extraño a Dante y su demoledora burla de la política florentina: cuando pone en su sitio a sapos, lambones y lagartos, corruptos, mafiosos y tramposos, demagogos, ambiciosos y politiqueros: esto es, en el infierno. Me da risa cuando los periodistas dicen "dantesco" para hablar de una tragedia, cuando en realidad, si algo pasó por la mano poética del Dante, no le queda más remedio que ser bello, incluso el infierno. Pero no me molestaría que le asignásemos a cada uno de nuestros políticos un puestecito en los círculos infernales. Recordarles el castigo que merecen en la poesía por sus vicios.

Platón habría en su república ideal mandado a la porra a todos los reguetoneros y youtubers. Claro, es una república irónica, un país utópico, es decir que no tiene lugar. ¡Después de todo qué haríamos sin Maluma! Pero la utopía cumple una función: recordarnos que hay cosas de nuestra cultura que están mal y que si se permiten con el fin de proteger nuestras libertades, no es para que sean consideradas dignas de ser imitadas.

Platón fracasó como político en vida. Fue a Siracusa, en Sicilia, lo intentó con un amigo tirano y no lo logró. Si lo intentara hoy tampoco lo lograría, entre ese mar de corrupción y mafia que es el sur de Italia, que es Italia, que es el mundo. Pero sus enseñanzas no pierden justamente vigencia por ello. Porque Platón no se contentaría hoy ni siquiera con Macron, que aparenta saber de filosofía, ni siquiera con Angela Merkel, que está demostrando querer mucho el poder. Mucho menos con Berlusconi, esa "idea platónica" de macho político mediterráneo hecha botox.

¿Se imaginan los comentarios de Platón sobre la genial idea de Trump de armar a los profesores?:

Sócrates: ¿Qué es la educación?
Trump: Eso no se necesita. Obama fue a Harvard y no le sirvió de nada.
Sócrates: ¿No es necesario acaso educar a los jóvenes?
Trump: Qué va, para eso hay internet. Lo importante es que el maestro vaya armado.
Sócrates: ¡Ay mi querido amigo! Eres como esas putas del mercado.
Trump: ¿Cómo asi?
Sócrates: Porque lo único que te importa es endulzar el oído de tus clientes. Satisfacerlos con tu bocaza.

Sí: profesores armados. Válgame Dios. Tremenda herramienta didáctica. Toda una revolución pedagógica. Solución educativa digna de político. Como cuando Petro dijo que lo mejor para que no le robaran a uno el celular era no usarlo. Como aquellos que dicen, con altísima probabilidad Trump también (Berlusconi ya lo dijo), que la culpa del acoso sexual y las violaciones la tienen las mujeres que se ponen minifalda. Santo cielo.

Sí: profesores armados. Maestros con pistolas en el salón. Oigo eso y anhelo la ciudad platónica. Ay Dios. ¡Platón, por favor, resucita!

Comentarios (1)

Jorge Andres Gelvez Peñaranda

04 de Marzo

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Que ilógico es preferir armar a los profesores y preocuparse por la seguridad...+ ver más

Que ilógico es preferir armar a los profesores y preocuparse por la seguridad de la comunidad, cuando se puede elevar la edad mínima para portar un arma y sobre todo, educar a la gente sobre el peligro de promover una cultura violenta, el valor de la vida y el dialogo como alternativa de solución de problemas. Cabe destacar que así se aumente la edad mínima para portar un arma, no se van a acabar estos atentados. Todo está en la atención y formación dentro de las familias, el conocimiento y confiabilidad frente a las distintas alternativas psicológicas o psiquiátricas, y la intervención del estado en la educación donde se fomente la educación para la paz. Como dijo Platón: "Cualquier hombre es capaz de tener hijos, pero no cualquiera es capaz de educarlos".