Las razones de los profesores para protestar

Encontré en Twitter el reto de la ballena más educada, donde son cinco los obstáculos que cada profesor y estudiante deben superar en el sistema educativo: sobrevivir sin un salario digno, que los estudiantes aguanten la jornada única con hambre, brindar educación de calidad sin recursos, ir al médico y sobrevivir para contarlo, aprender a trabajar sin tiempo para almorzar.

Amaury Núñez González
Amaury Núñez González
Politólogo
146 Seguidores1 Siguiendo

0 Debates

16 Columnas

Columna

1832

0

16 de Mayo de 2017

Y no es una exageración. Durante los últimos veinte años la política educativa ha sido, por lo menos, des financiación y pérdida de calidad. Solamente revisando el comportamiento de las finanzas de la educación básica y media puede entenderse por qué ocupamos los peores puestos, no sólo en las pruebas PISA, sino en la inversión educativa por estudiante: Colombia tiene la segunda peor del mundo, con 3.300 dólares, solo superado por Indonesia con 1.400 dólares.

El promedio de los países de la OCDE es de diez mil doscientos veinte dólares, en tanto países como Luxemburgo, Suiza y Estados Unidos invierten 22.595, 17.485 y 14.494. ¿Qué tienen en común? Todos registran mejores resultados respecto al país. Se explica entonces, por lo menos con una relación bastante simple entre inversión y resultados, por qué estamos como estamos y por qué los profesores protestan como protestan. Hoy nuevamente son noticia porque, agremiados en Fecode, se movilizan en compañía de otros trabajadores estatales, como son, entre otros, los de los juzgados, los del sistema penitenciario y los de la salud.

¿Qué exigen? Han agrupado sus demandas en tres grandes bloques: la financiación del sector educativo, la política educativa y sus derechos laborales. A continuación, una síntesis de los aspectos más relevantes.

Presupuesto de la educación. En el año 2001 se modificó el esquema de distribución de recursos del Estado hacia los departamentos y municipios, remplazando el situado fiscal que regía desde la Constitución de 1991 por el Sistema General de Participaciones (SGP). Este primer recorte a las transferencias fue acompañado de un segundo recorte en el año 2007. Al establecer una comparación entre los recursos del SGP con base en los artículos originales de la Constitución y las asignaciones reales se encuentra qué, como porcentaje del PIB, los colegios del país, en lugar de recibir un 6,7% recibieron 3,8%. En plata blanca el hueco fue de 87 billones de pesos. Hoy en su pliego los profesores exigen que la inversión educativa ascienda al 7% del PIB. La anterior situación se agrava con el hecho de que el SGP regía hasta el año pasado y que, de mantenerse una distribución inercial de los recursos respecto al año anterior, se generarían faltantes como los actuales, que para hoy suman 500 mil millones de pesos y para el próximo ascenderían a 1,1 billones de pesos. Insisten que el gobierno no debe poner al sector a depender de adiciones presupuestales a su discreción debido a la incertidumbre que esto traería.

Nivelación salarial. Durante las movilizaciones que sostuvieron en el año 2015 los profesores exigieron una nivelación salarial acorde al poder adquisitivo que perdieron. Hoy el reclamo se dirige en dos sentidos. Por un lado, cuanto será el aumento salarial para 2017 de los trabajadores del Estado. Su argumentación es clara al señalar que, debido a la implementación de la reforma tributaria que elevó el costo de vida en el país, los aumentos en el costo de la gasolina y el transporte, más la inflación del año pasado que se ubicó en 5,75%, el salario de todos los colombianos alcanza cada vez para menos y no es fácil llegar a fin de mes. Esa pérdida de poder adquisitivo pretenden compensarla proponiendo un aumento de la inflación más el 5%: en total 10,75%. El gobierno propone 0,15%. Por otro lado, la nivelación acordada por los profesores con el gobierno nacional en 2015 no los dejó en igual nivel salarial que los demás trabajadores del Estado. Por eso definieron un aumento gradual hasta llegar al 12%, a lo que se sumaría una bonificación anual del 15% para los docentes que estén en el máximo escalafón (14) desde 2017, y avanzar en la nivelación que está pendiente para los años que van de 2020 a 2021. Es justamente esta última la que el gobierno les está incumpliendo.

Bonificaciones. Todos los trabajadores del Estado tienen bonificación por servicios prestados, menos los profesores. ¿En qué consiste? A quienes devenguen menos de 2 salarios mínimos mensuales se les paga una bonificación equivalente al 50% de su salario en diciembre. A quienes devenguen más de 2 salarios mínimos, una de 35%. Esa bonificación no la reciben los maestros. ¿Por qué no extenderla? ¿Serán los profesores trabajadores estatales de segunda categoría? Por esta y otras razones los docentes son los trabajadores del Estado que devengan menos salario por su trabajo en comparación con el resto de empleados públicos del mismo nivel profesional.

Vinculación directa de docentes. Una tarea que deben acometer las autoridades, fundamental para el progreso del sector educativo, consiste en saber cuántos cargos hay que proveer para el cumplimiento de sus labores misionales y vincularlos directamente ¡Y no lo han hecho! Hoy el número de cargos por orden de prestación se servicios en todos los niveles del Estado son cercanos al 50%. Esta es una de las razones del paro de los empleados del Ministerio de Trabajo que le estalló en las manos a Clara López antes de dejar su cargo. Para el caso de los profesores 30 mil son provisionales. Por eso una de sus exigencias consiste en que se pongan a disposición todas las vacantes que hay en el sector educativo y que se provean producto de concursos de méritos y en propiedad. De este modo podría ponerse límite a la actitud clientelista de alcaldes y gobernadores que no reportan las plazas para tener posibilidad de nombrar cargos en provisionalidad y a dedo.

Oferta educativa, jornada única y alimentación escolar. Los docentes han señalado que la política de jornada única del gobierno, presentada como bandera, hoy no tiene ni pies ni cabeza ¿La razón? El Estado ha orientado su implementación sin ofrecer un solo peso adicional. Los colegios no tienen como solventar la demanda que implica que los estudiantes permanezcan más tiempo en ellos, ya que para tendrían que acondicionar su infraestructura física y cubrir la alimentación adicional que requerirían los niños. ¿Estará el sector educativo en su oferta pública preparado para la absorción de estudiantes de bajos ingresos? Un dato permite contradecirlo. De un millón 800 mil estudiantes que hay en colegios privados, cerca de 1 millón 534 mil son de los estratos 1, 2 y 3, esto es el 85%. Mientras tanto, 1 millón y medio de niños no estudian.

Aspectos laborales y autonomía escolar. Para desregularizar la labor docente, el gobierno estableció un manual de funciones a través del Decreto 490 de 2016, que entre otras cosas crea la figura del “docente líder de apoyo”, consistente en definir como su función primordial el desarrollo de actividades en el fortalecimiento de competencias. Este lineamiento, dicen los profesores, aumenta el tiempo de la atención académica en preescolar, primaria y secundaria, pasando de 22, 25 y 22 horas por semana a 40, que además riñe con el concepto de autonomía escolar donde este ejerce su oficio en el marco de asignaturas y proyectos educativos. En el mismo sentido señalan que el gobierno de Santos coarta las posibilidades de ascenso de los nuevos profesores, ya que a través del Decreto 915 de 2016 niega sus derechos de carrera, y que en la práctica elimina la evaluación diagnóstica formativa que les permite superar debilidades través de nuevas capacitaciones.

De lo anterior no puede concluirse algo diferente a que los profesores tienen razón en sus reclamos. Durante décadas el sector educativo ha funcionado a medias, ha resuelto sus problemas apretándose el cinturón y han sido los niños y jóvenes colombianos los más perjudicados. El gobierno, de no considerar sus reclamos, estaría perpetrando una nueva política anti educativa, mientras que nos sigue vendiendo humo con el eslogan de que Colombia será la más educada de América Latina a 2025. Los héroes en Colombia sí existen, y son los profesores.