La educación para el emprendimiento y el consumo sostenible en Colombia

¿Por qué es necesario preparar a los emprendedores y a los consumidores en Colombia con herramientas para la sostenibilidad ambiental, social y económica? 

Julio Andrés Rozo G
Julio Andrés Rozo G
Director de AISO- Academia de Innovación para la Sostenibilidad
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13 de Julio de 2016

Colombia se encuentra en una coyuntura particular que expone retos para los próximos años. Uno de ellos es el de generar las condiciones propicias para que las personas en las ciudades y en las regiones puedan generar empresas y aumentar su nivel de ingresos. Este reto consiste en procurar que el emprendimiento se desarrolle dentro de un contexto de respeto y cuidado del entorno natural de nuestro territorio.

En esta línea, y si las hipótesis de que la inversión y la dinámica económica van a aumentar en un escenario de posconflicto, un escenario potencial de desarrollo económico del país se recreará en medio de una dinámica de un nuevo mercado.

Muchos colombianos encontrarán nuevas oportunidades de emprendimiento y de generación de ingresos en los próximos años. Estos emprendimientos deben ser exitosos y pueden serlo si y solo sí los emprendedores saben cómo gestionar sus modelos de negocio dentro del marco del respeto de los ecosistemas y los recursos.

Pero emprendimiento, y aumento en la producción y en la generación de ingresos también significa un aumento en el consumo. Con el mejoramiento del nivel de vida y el poder adquisitivo de las personas, posiblemente habrá mayor demanda de bienes y servicios de diferente índole.

 

Bajo este escenario, ¿qué tipo de educación necesitamos en Colombia?

La educación para el emprendimiento sostenible y el consumo sostenible serán necesarias en el país en los próximos meses y años. El riesgo de que la sobreexplotación de los recursos es inminente a medida que se vayan creando nuevas estructuras empresariales.

Por tal motivo, este tipo de educación que tiene como objetivo aumentar las capacidades y habilidades de los emprendedores para prevenir o mitigar los impactos ambientales negativos por medio de sus innovaciones, es un imperativo. De igual manera, debe enfocarse en aumentar la conciencia y empoderar a los ciudadanos para interactuar con su entorno natural de una manera más responsable. En este orden de ideas, existen muchas preguntas que nutren el desarrollo de una educación para la sostenibilidad en Colombia:

¿Cómo se preparan las personas para mejores poderes adquisitivos para estas nuevas oportunidades de consumo? ¿cómo evitar/mitigar el consumismo/el sobreconsumo? ¿cómo incentivar el consumo colaborativo, la creación de redes de colaboración, en vez de darle prelación al individualismo asociado a la sociedad de consumo tradicional? Esto último a la luz de los valores que deben describir las transacciones que se den en las nuevas dinámicas sociales que se irán configurando en estos nuevos escenarios. Finalmente, ¿cómo valorar como consumidores los recursos y las técnicas local para fortalecer en las regiones los emprendimientos que se vayan a crear? ¿cómo proteger la biodiversidad del territorio y el resto de los recursos naturales, a través de estilos de vida y hábitos de consumo sostenibles, conscientes y responsables?

En tenemos como línea principal de trabajo justamente la educación, y hemos venido reflexionando y consolidando nuestras lecciones aprendidas sobre lo que hay que innovar en la educación ambiental para poder generar hábitos de consumo y producción sostenible y nuevos emprendimientos ambientalmente amigables, socialmente responsables y económicamente rentables.

 

Los invitamos a leer nuestras reflexiones al respecto y sobre cómo la educación para la sostenibilidad debe y tiene que evolucionar en nuestro país a futuro. Estas reflexiones las llamamos “¿Por qué la educación ambiental no ha sido exitosa?: Bases para una educación para la sostenibilidad”

  1. Parte 1:
  2. Parte 2:
  3. Parte 3:

Les deseamos un feliz día

Johanna Botero, Lucas Ivorra y Julio Andrés Rozo: