Santa Marta llora

Una reflexión poética sobre Santa Marta

Kathy Porto
Kathy Porto
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20 de Enero de 2016

Eran otros tiempos: 1955-1957.

 

La esbelta y culta mujer samaria se encontraba en París: perfeccionaba su exquisito y bien modulado francés, trabajaba con el expresidente Santos en su exilio forzado, mientras su esposo, el médico-poeta José Rosario Durán Porto, se especializaba en psiquiatría.

 

Vivían en el mismo hotel de Flandre que el joven lector amigo de infancia de su esposo. Y fue testigo del ascetismo existencial, la dignidad y disciplina de un escritor que no era consciente de serlo, por encontrarse absorto en el misterio del Alma de Latinoamérica, y la manera como esa Alma enfrentaría el deterioro material y moral al que la habían sometido las élites gobernantes.

 

Gabriel García Márquez le daba clases de italiano a Olga Linero de Durán, y ella de francés a él; compartían el amor por el arte y la cultura, y algunas cenas a las que ella lo invitaba cuando recibía su salario del expresidente. Controvertían ideas, y en medio de las carencias eran alegres.

 

Ya instalada en su ciudad natal, 55 años después, el discurrir del tiempo no ha afectado la distinción espiritual de Olga Linero, su pensamiento siempre acorde con la modernidad y las exigencias a la realidad que la circunda.

 

Hoy, como muchos otros samarios, protesta por la construcción de una marina que, cercana al Morro de la bahía de Santa Marta, incursiona en el paisaje, recorta la acuarela de los atardeceres, aleja las aves migratorias y los peces de colores, impide que los amantes se acerquen en las tardes nostálgicas a reafirmarse en su amor con los versos del poeta del mar, Gregorio Castañeda y Aragón, y torna grisáceo un mar que otrora fue azul alegre.

 

Esta Alma latinoamericana que el joven escritor intentaba descifrar en sus penurias materiales ha evolucionado en algunas latitudes: en Santa Marta, el Alma del Paisaje sucumbe y enfrenta con nostalgia la mezquina ambición de una élite que no muta, imperturbable a la cultura, el progreso social, la naturaleza, el Arte.