Los desafíos ambientales de la Vía de la Prosperidad

De nuevo la Vía de la Prosperidad vuelve a ser noticia por parte de la ejecución de las regalias según el informe de DNP, sin embargo poco ha trascendido sobre los retos técnicos y ambientales de esta vía que atraviesa la parte occidental de la Ciénaga Grande de Santa Marta: Humedal Ramsar y Reserva del Hombre y la Biosfera por la Unesco

Sandra Vilardy Q
Sandra Vilardy Q
Profesora Universidad del Magdalena
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01 de Junio de 2016

De nuevo la Vía de la Prosperidad vuelve a ser noticia esta vez por el DNP luego de mencionarla como uno de los proyectos de regalias al que hay que seguir con cuidado su ejecución. La primera vez que fue centro de atención medatica fue luego que a finales del año 2014 se le dio visto bueno al reinicio de las actividades para la adecuación Via de la Prosperidad por parte de la Gobernación del Magdalena y el Invias, después de haber superado asuntos sobre la licitación por parte de la Corte Suprema. Sin embargo poco ha trascendido sobre los retos técnicos y ambientales de esta via que atraviesa de sur a norte lo que se conoce como el complejo de la Ciénaga Grande de Santa Marta en el lado que corresponde a la planicie de inundación del Rio Magdalena, en su zona baja, una área de gran importancia ambiental ya que ha sido declarada Humedal de importancia internacional por la Convención Ramsar y Reserva del Hombre y la Biosfera por la Unesco.

Este proyecto al ser presentado como adecuación de un carreteable existente, no requiere licencia ambiental a pesar de la alta sensibilidad de la zona por donde pasa. Sin embargo los tramos nuevos de la vía si los requieren, asi como un concepto de Ministerio de Ambiente por ser un humedal Ramsar. La contraloría general de la Republica emitió el 27 de noviembre de 2013 una Función de Advertencia sobre los riesgos y afectaciones ambientales, pero poco se sabe de las respuestas a esa función.

En su momento Luis Miguel Cotes Gobernador del Magdalena, presento el proyecto como una vía dique para proteger a los habitantes de las inundaciones y tener más área cultivable; ademas de contar con una serie de box culverts y puentes para asegurar el flujo hídrico desde el rio a las ciénagas. Muy bien intencionado el diseño, pero descontextualizado por completo de las dinámica de ese territorio, una planicie de inundación conformada por un mosaico de pantanos, caños y ciénagas conectadas de manera difusa por las dinámicas del rio, un diseño que contemple un dique puede generar más tragedias que prosperidad.

Eso fué lo que ya sucedió entre las décadas de los 70 y 80, cuando se empezó la construcción del carreteable que hoy es motivo de adecuación, lo cual generó la perdida de las conexiones hidrológicas entre el Río Magdalena y el complejo de humedales y pantanos de la Ciénaga Grande de Santa Marta, que junto con el efecto de la construcción de la Vía Ciénaga Barranquilla durante los 50´s (la cual está en proceso de doble calzada), provocó la tragedia ambiental más grave del país, en la que debido a la pérdida de las conexiones hidrológicas superficiales y del nivel freático se perdieron aproximadamente 253 km2 de bosque de manglar, aproximadamente el 60% de su cobertura, se hipersalinizaron los suelos y generó un efecto en cascada debido a que disminuyó la pesca y genero una crisis social y económica de la cual aún hoy no se ha recuperado la región. 

Los municipios de esa región con más del 50% de su población con NBI, merecen una vía que los comunique de manera rápida y económica con una ciudad capital, que sea una via para que entre el desarrollo sostenible, que este adaptada al cambio climático y no solo se vean cultivos de arroz en humedales desecados y limitados por diques, o búfalos compactando humedales. La via debe permitir que se diluyan esos tiempos oscuros cuando los actores armados dominaron la región. Es un deber del Estado, con los habitantes locales, el resto de los colombianos y la comunidad internacional garantizar que no se repita la tragedia ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta, y promover actividades que permitan un desarrollo sostenible y equitativo para la región.

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