El País del No

El Pais del No es prejuicioso, rezandero y moralista.

Kathy Porto
Kathy Porto
Escritora.
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25 de Julio de 2017

El país del No,  es el mismo que hace décadas forzó el exilio de  Gabriel García Márquez, el único premio nobel de Colombia en toda su historia literaria.

La  élite política de esos tiempos durante el gobierno de Turbay Ayala, consideraba que era más útil para sus intereses de poder, tenerlo lejos que en su patria.

Sus lúcidos y originales reportajes, su proverbial sinceridad y escueta manera de nombrar la realidad sin eufemismos, esos que tanto aman los medios bogotanos y ciertos personajes de la política, sus denuncias sociales,  su solidaridad con los rebeldes de la época,y se atrevían a protestar y darle espacio a la esperanza y la imaginación eran en ese país del No,  un desafío a su mediocridad, un espejo de su escaso talento y brillo intelectual.

El único premio nobel que ha tenido Colombia y jamás volverá a tener, no tuvo buena acogida en la convencional y gris sociedad bogotana de la época.

Un escritor que llegó  más allá de los editores y librerías españolas , acogido en el mundo entero,  traducido a casi todas las lenguas del mundo,  vive  en el alma de los lectores extranjeros,  la mejor crítica literaria ,  pero aún después de muerto es recordado con insultos e improperios , extraña rabia y odio por el país del No.

 En el país del No reinan de pomposa manera muchos escritores de escaso valor literario y a quienes los medios han tentado con  columnas de opinión . No se distingue bien si son escritores o periodistas de la prensa escrita o audiovisual lo que le resta originalidad y connotación a su trabajo literario inmersos como están en el acontecimiento nacional cotidiano.

Estos escritores no aparecen en ningún canon, sus libros no se consiguen en las librerías londinenses, parisinas o bostonianas,  Harold Bloom uno de los mejores críticos literarios del mundo no los conoce, él que destaca a Shakespeare,  Montaigne,  Borges, Emily Dickinson, entre otros, ni por la crítica literaria francesa aguda y exquisita donde reinan la irónica mademoiselle Josyane Savigneau y el cultisimo Philippe Soller.

El país del No es el mismo que no se inmuta por los millones de desplazados, la corrupción , el desarme y desmovilización de las farc,  los tuits incendiarios del genocida Popeye quien en un país con verdadera justicia tendría cinco cadenas perpetuas y ningún ex presidente o vicepresidente le celebraría su lenguaje violento y agresivo .

 El país del No es bien peculiar: reza y mata al mismo tiempo,  atiza el odio entre regiones, vacaciona en el Caribe Colombiano y odia al costeño, discrepa de toda cultura que no se le parezca,  es prejuicioso pero rezandero,  asesino pero moralista,  mentiroso pero arrogante desde su falsa verdad y falso y estereotipado lenguaje.

El país del No lleva 200 años ejercitando la tiranía , el usufructo de los bienes públicos , cohabitando con delincuentes , extorsionistas,  ladrones de cuello blanco,  comprando elecciones , asesinando al que piensa diferente .

El país del No es una triste caricatura , vive en mansiones cerca de tugurios , desconoce el esfuerzo por subsistir de manera digna y decente de millones de colombianos esperanzados en el porvenir , en educar a sus hijos y creer que es posible la transformación social y cultural de Colombia.

El país del No, cree en lo que le interesa creer, quiere vencer al que piensa distinto sin argumentos lógicos o veraces, le da al lenguaje un trato pendenciero alterando a propósito su significado debido que en la tierra de Susos , nadie sabe que el lenguaje merece respeto y las palabras son el reflejo del Alma de una Nación.

Después de 200 años de prevalencia decadente,  este país pronto perecerá, una nueva y joven generación de ilustrados colombianos llegará a darle al lenguaje,  la cultura,  la educación el lugar que le corresponde y sanarä de una vez por todas las heridas que ha dejado esta esquizofrénica e indigna dominación de un pueblo crédulo y manipulable.