¿Cómo les parecieron las intervenciones de los candidatos en el Debate Caribe sobre nuestra región?

Hoy fue el debate presidencial en la Universidad del Norte en alianza con el Heraldo. ¿Cómo vieron las intervenciones de los candidatos frente a la región?

Debate

8

05 de Abril de 2018

Laura Ardila Arrieta
Laura Ardila Arrieta
Periodista - Editora de La Silla Caribe
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Respuestas al Debate (8)

Pablo Abitbol

05 de Abril

116 Seguidores

Estas son algunas reflexiones que hice desde mi cuenta de Twitter @pabloabitbol

- Primero, Duque y Vargas Lleras necesitan un buen curso de actualización en economía y política económica, sus pobres ideas están rezagadas como 20 o 30 años.

- Peor aún me parece que, a la pregunta sobre cuál es su modelo de desarrollo económico, Duque responda, en primer lugar, que su propuesta es reducir los gastos del gobierno nacional en publicidad y eventos (según él $600 mil millones) además de bajar la evasión y reducir impuestos.

- Sobre descentralización, Petro muestra una visión teórica y de rediseño constitucional maravillosa, de la Calle y Fajardo presentan propuestas pragmáticas, claras y concretas, Duque se centra en eliminar la corrupción en las regiones, crear la RAP Caribe y reducir el Congreso.

- Petro y Fajardo responden con dignidad y contundencia a las acusaciones de corrupción que les lanza Duque, quien no presenta nada concreto sobre el tema. Sin embargo Petro tampoco presenta propuestas concretas más allá de recordar que como congresista denunció casos emblemáticos.

- Vargas Lleras responde a la pregunta sobre corrupción diciendo que él se formó políticamente con Galán, y que las grandes obras de infraestructura que han transformado al Caribe las logró él (sin mencionar en el marco de qué gobierno) sin mermelada y sin fallas ni sobrecostos.

- Lástima que, como todos los días, gracias a @ElectricaribeSA otra vez se fue la luz en mi barrio en Cartagena, y no pude saber qué proponen los candidatos presidenciales para garantizar los servicios públicos básicos en nuestra región.

- ¡Volvió la luz! Planta, claro. ¿Hablaron de @ElectricaribeSA? Vuelvo al debate y veo que en el público están peleando; están tocando el tema de la paz. ¿Ahora Vargas Lleras sí está de acuerdo con el Acuerdo; no que no? Duque como siempre blandiendo el populismo punitivo del No.

- Duque acaba de decirle mentiroso a de la Calle (porque DLC le dijo que sus políticas (p.ej. agro) son volver a un pasado de conflicto) y le dice que su forma de hablar no corresponde a la de un Alto Comisonado de Paz (en realidad era jefe negociador), el público abuchea a Duque.

- Duque dice que el peor error fue "dividir a este país entre amigos y enemigos de la paz con propósitos electoreros". Por supuesto, él no está hablando de la campaña del No, de la cual él fue protagonista. Pero, ¿no fue (es) eso precisamente lo que subyace a la Campaña del No?

- Duque critica la JEP diciendo que no puede haber distintos raseros de justicia para los diversos actores del conflicto, pero no le responde a Petro sobre su posición respecto a la inclusión de militares y terceros civiles en la JEP.

- Otra vez Duque le dice a de la Calle que engañó al país porque los miembros desmovilizados de las Farc van a llegar al Congreso sin pasar primero por la JEP. De la Calle le recuerda que fue por el boicot del partido de Duque que la JEP no haya podido entrar a funcionar a tiempo.

- Vargas Lleras le grita a Duque que se acuerde que trabajó para Santos. Duque les echa en cara el pasado y profiere insultos contra los otros candidatos. ¿No tienen ideas, propuestas, ni argumentos? La diferencia de discurso es muy notoria con Fajardo, de la Calle y Petro.

- Cómo grita Vargas Lleras. Que ninguno de los candidatos ha hecho nada por el Caribe, que él en cambio sí se acordó de esta región olvidada y le entregó un sinnúmero de obras. Además, que ha promovido a altos cargos a gente del Caribe siempre que ha podido. Clientelismo impúdico.

- Me impresionó verles las caras de consternación a de la Calle y Fajardo cuando Duque y Vargas Lleras salían con ataques personales y difamaciones; se nota que aún no se acostumbran a eso. Petro apenas se reía, él ya está acostubrado al discurso de odio tribalista de la derecha.

- Conclusión de este debate, la confirmación de mi orden de preferencia sobre los candidatos a la presidencia. 1. De la Calle, 2. Fajardo, 3. Petro, y 4. Voto en Blanco. Si llegase a darse una segunda vuelta entre Duque y Vargas Lleras, no voto.

Estas son algunas reflexiones que hice desde mi cuenta de Twitter @pabloabitbol

- Primero, Duque y Vargas Lleras necesitan un buen curso de actualización en economía y política económica, sus pobres ideas están rezagadas como 20 o 30 años.

- Peor aún me parece que, a la pregunta sobre cuál es su modelo de desarrollo económico, Duque responda, en primer lugar, que su propuesta es reducir los gastos del gobierno nacional en publicidad y eventos (según él $600 mil millones) además de bajar la evasión y reducir impuestos.

- Sobre descentralización, Petro muestra una visión teórica y de rediseño constitucional maravillosa, de la Calle y Fajardo presentan propuestas pragmáticas, claras y concretas, Duque se centra en eliminar la corrupción en las regiones, crear la RAP Caribe y reducir el Congreso.

- Petro y Fajardo responden con dignidad y contundencia a las acusaciones de corrupción que les lanza Duque, quien no presenta nada concreto sobre el tema. Sin embargo Petro tampoco presenta propuestas concretas más allá de recordar que como congresista denunció casos emblemáticos.

- Vargas Lleras responde a la pregunta sobre corrupción diciendo que él se formó políticamente con Galán, y que las grandes obras de infraestructura que han transformado al Caribe las logró él (sin mencionar en el marco de qué gobierno) sin mermelada y sin fallas ni sobrecostos.

- Lástima que, como todos los días, gracias a @ElectricaribeSA otra vez se fue la luz en mi barrio en Cartagena, y no pude saber qué proponen los candidatos presidenciales para garantizar los servicios públicos básicos en nuestra región.

- ¡Volvió la luz! Planta, claro. ¿Hablaron de @ElectricaribeSA? Vuelvo al debate y veo que en el público están peleando; están tocando el tema de la paz. ¿Ahora Vargas Lleras sí está de acuerdo con el Acuerdo; no que no? Duque como siempre blandiendo el populismo punitivo del No.

- Duque acaba de decirle mentiroso a de la Calle (porque DLC le dijo que sus políticas (p.ej. agro) son volver a un pasado de conflicto) y le dice que su forma de hablar no corresponde a la de un Alto Comisonado de Paz (en realidad era jefe negociador), el público abuchea a Duque.

- Duque dice que el peor error fue "dividir a este país entre amigos y enemigos de la paz con propósitos electoreros". Por supuesto, él no está hablando de la campaña del No, de la cual él fue protagonista. Pero, ¿no fue (es) eso precisamente lo que subyace a la Campaña del No?

- Duque critica la JEP diciendo que no puede haber distintos raseros de justicia para los diversos actores del conflicto, pero no le responde a Petro sobre su posición respecto a la inclusión de militares y terceros civiles en la JEP.

- Otra vez Duque le dice a de la Calle que engañó al país porque los miembros desmovilizados de las Farc van a llegar al Congreso sin pasar primero por la JEP. De la Calle le recuerda que fue por el boicot del partido de Duque que la JEP no haya podido entrar a funcionar a tiempo.

- Vargas Lleras le grita a Duque que se acuerde que trabajó para Santos. Duque les echa en cara el pasado y profiere insultos contra los otros candidatos. ¿No tienen ideas, propuestas, ni argumentos? La diferencia de discurso es muy notoria con Fajardo, de la Calle y Petro.

- Cómo grita Vargas Lleras. Que ninguno de los candidatos ha hecho nada por el Caribe, que él en cambio sí se acordó de esta región olvidada y le entregó un sinnúmero de obras. Además, que ha promovido a altos cargos a gente del Caribe siempre que ha podido. Clientelismo impúdico.

- Me impresionó verles las caras de consternación a de la Calle y Fajardo cuando Duque y Vargas Lleras salían con ataques personales y difamaciones; se nota que aún no se acostumbran a eso. Petro apenas se reía, él ya está acostubrado al discurso de odio tribalista de la derecha.

- Conclusión de este debate, la confirmación de mi orden de preferencia sobre los candidatos a la presidencia. 1. De la Calle, 2. Fajardo, 3. Petro, y 4. Voto en Blanco. Si llegase a darse una segunda vuelta entre Duque y Vargas Lleras, no voto.

Jacobo Solano

05 de Abril

125 Seguidores

En aspectos generales el debate fue ameno y pienso que sí hubo debate y confrontación. El formato fue bueno, salvo los problemas del auditorio todo estuvo bien.

Los candidatos le dieron la cara a la región Caribe y se mostraron cercanos y tocaron temas de región.

Sobre los candidatos:

Vi a un De La Calle arrancando bien, hablando vehemente y claro. Pero con el transcurrir del debate se fue desdibujando ante los ataques, sobre todo de Iván Duque. Se mostró como un hombre de región, tratando de cautivar a la gente con algo de emotividad.

En el tema Electricaribe no fue contundente y lo vi más fuerte en temas nacionales defendiendo el proces...+ ver más

En aspectos generales el debate fue ameno y pienso que sí hubo debate y confrontación. El formato fue bueno, salvo los problemas del auditorio todo estuvo bien.

Los candidatos le dieron la cara a la región Caribe y se mostraron cercanos y tocaron temas de región.

Sobre los candidatos:

Vi a un De La Calle arrancando bien, hablando vehemente y claro. Pero con el transcurrir del debate se fue desdibujando ante los ataques, sobre todo de Iván Duque. Se mostró como un hombre de región, tratando de cautivar a la gente con algo de emotividad.

En el tema Electricaribe no fue contundente y lo vi más fuerte en temas nacionales defendiendo el proceso de paz y las cortes.

Sergio Fajardo estuvo a la altura, se mostró un poco más claro que en el debate anterior y mucho más sereno.Tocando como siempre su lucha anti corrupción y hablándole a la gente de frente, para mí uno de los ganadores.

Gustavo Petro mantuvo su discurso, pero lo vimos cauto sin dejar de ser punzante contra Vargas y Duque que representan los últimos 16 años de gobierno, como esperando algún traspiés para aprovecharlo.

Fue muy claro en los temas de energías limpias y tratando de captar el voto costeño a través de su herencia de Cienanga de Oro. Habló de cambiar el modelo y volver a la Costa una despensa agrícola. Levantó muchos aplausos y creo que su estrategia le funcionó.

Vargas llegó por lo suyo, a atacar a Duque y mostrar las credenciales de sus ejecutorias en la Costa, siempre se mostró provocador tratando de vincular al candidato Uribista con el presidente Santos.

En el tema Electricaribe lo vi mal y con el éxodo de Venezuela tampoco fue claro. Pienso que perdió mucho tiempo en propiciar ataques.

Duque fue el blanco de todos. Pienso que supo torear la situación, respondió ataques a Humberto de la Calle y a Vargas Lleras.

Se defendió bien y sus contendores le dieron la oportunidad de lucirse con el tiempo y en líneas generales no cometió errores. Fue muy atacado por su propuesta de una sola corte.

La mejor respuesta fue la de Gustavo Petro a la señora que hizo la pregunta de empleo, fue hábil para involucrar varios temas de empleo y educación y energías para cubrir varios flancos.

Diogenes Rosero

05 de Abril

124 Seguidores

El debate Caribe dejó claro que sí hay por quién votar en todos los espectros políticos. La discusión de los temas permite bajar la polarización y vislumbrar a los candidatos en su real dimensión.

Con relación a los temas regionales, creo que hubo posiciones heterogéneas, lo que permite tener un panorama de diversidad en cuanto a las propuestas.

Aunque todos compartieron la necesidad de profundizar la descentralización; Gustavo Petro fue el único que se refirió a la necesidad de crear regiones autonómicas; Vargas y De La Calle señalaron la posibilidad de realizar reformas legales que permitan una mayor autonomía, incluida la posibilidad de operación co...+ ver más

El debate Caribe dejó claro que sí hay por quién votar en todos los espectros políticos. La discusión de los temas permite bajar la polarización y vislumbrar a los candidatos en su real dimensión.

Con relación a los temas regionales, creo que hubo posiciones heterogéneas, lo que permite tener un panorama de diversidad en cuanto a las propuestas.

Aunque todos compartieron la necesidad de profundizar la descentralización; Gustavo Petro fue el único que se refirió a la necesidad de crear regiones autonómicas; Vargas y De La Calle señalaron la posibilidad de realizar reformas legales que permitan una mayor autonomía, incluida la posibilidad de operación conjunta de entes territoriales y la reforma del régimen de regalías; Fajardo cree que la descentralización debe ser un asunto de voluntad política y transversal, más que un asunto legal. Por ultimo Iván Duque se refirió a la necesidad de fortalecer la RAP, para ello hay que disminuir la corrupción para favorecer descentralización.

Frente a ELECTRICARIBE el debate giró entono a las soluciones: A Vargas no le interesa quien o quienes (pueden ser varios) quienes presten el servicio hay que buscar una solución urgente. Duque considera que es necesario modificar la reglamentación para que empresas nacionales puedan operar el servicio. De La Calle que es necesario buscar una solución desde el plano Nacional. Fajardo dice que es necesario diferenciar el problema de la deuda nacional, con el problema del operador y que ojala se solucione bien no sufrir demandas onerosas. Y por último, Petro cree que el problema no es ELECTRICARIBE porque en su gobierno reemplazara esta empresa por un servicio energético alternativo y sostenible.

Frente a Venezuela todos coincidieron en mostrarse solidarios y buscar una salida internacional a la crisis de los inmigrantes.

Jorge Sarmiento Figueroa

05 de Abril

111 Seguidores

Los debates de los presidenciales de este semana han mostrado lo que está ocurriendo en Colombia: mientras los candidatos son amigables entre ellos e incluso se sonríen, la gente en los chats se tira a matar como si tuvieran fusiles.

La paz que el país ha alcanzado en los últimos años solo puede ser el resultado de la paz que cada uno ha aportado. El ejemplo de eso es el debate que hoy se vio, donde los temas principales fueron la economía, el medio ambiente, la educación y no la guerra.

Comparado con el de Teleantioquia, en éste hubo más debate. Se cumplió el propósito de intercambio de posturas y de información sensible que los candidatos querían dar a conocer o preguntar.

Por ejemplo, la pregunta de Vargas a Duque sobre su participación en equipos del presidente Juan manuel Santos

Este debate nos permitió ver un rostro y una voz más propia de lo que cada candidato piensa y expresa, en sus propia palabras y actitudes frente a la sociedad.

Frente a la región Caribe, creo que el formato de debate, a pesar de la preguntas de Electricaribe, la migración venezolana y la distribución de ingresos entre regiones, no permitió ahondar en la región a diferencia del de Teleantioquia.

Pero sí permitió ver que hay hay candidatos que manejan con más detalle y precisión la realidad de la región. Por ejemplo, Vargas Llera mostró como aquí tiene una estructura política que cultivó durante este gobierno.

Los debates de los presidenciales de este semana han mostrado lo que está ocurriendo en Colombia: mientras los candidatos son amigables entre ellos e incluso se sonríen, la gente en los chats se tira a matar como si tuvieran fusiles.

La paz que el país ha alcanzado en los últimos años solo puede ser el resultado de la paz que cada uno ha aportado. El ejemplo de eso es el debate que hoy se vio, donde los temas principales fueron la economía, el medio ambiente, la educación y no la guerra.

Comparado con el de Teleantioquia, en éste hubo más debate. Se cumplió el propósito de intercambio de posturas y de información sensible que los candidatos querían dar a conocer o preguntar.

Por ejemplo, la pregunta de Vargas a Duque sobre su participación en equipos del presidente Juan manuel Santos

Este debate nos permitió ver un rostro y una voz más propia de lo que cada candidato piensa y expresa, en sus propia palabras y actitudes frente a la sociedad.

Frente a la región Caribe, creo que el formato de debate, a pesar de la preguntas de Electricaribe, la migración venezolana y la distribución de ingresos entre regiones, no permitió ahondar en la región a diferencia del de Teleantioquia.

Pero sí permitió ver que hay hay candidatos que manejan con más detalle y precisión la realidad de la región. Por ejemplo, Vargas Llera mostró como aquí tiene una estructura política que cultivó durante este gobierno.

Ángel Tuirán Sarmiento

05 de Abril

14 Seguidores

Primero, señalar la importancia de este tipo de debates e intercambio de argumentos para la construcción democrática en nuestro país.

Ahora bien, las intervenciones, en lo que a la región caribe se refiere, unas fueron más profundas y estructuradas que otras. Por ejemplo, en el tema de mayor reconocimiento de autonomía territorial y modificaciones al sistema general de participaciones, la mayoría de los candidatos ofrecieron respuestas generales, sin comprometerse con reformas estructurales que permitan profundizar y fortalecer la descentralización tanto política como fiscal en la regiones.

Por otro lado, todos los candidatos coincidieron en sus intervencione...+ ver más

Primero, señalar la importancia de este tipo de debates e intercambio de argumentos para la construcción democrática en nuestro país.

Ahora bien, las intervenciones, en lo que a la región caribe se refiere, unas fueron más profundas y estructuradas que otras. Por ejemplo, en el tema de mayor reconocimiento de autonomía territorial y modificaciones al sistema general de participaciones, la mayoría de los candidatos ofrecieron respuestas generales, sin comprometerse con reformas estructurales que permitan profundizar y fortalecer la descentralización tanto política como fiscal en la regiones.

Por otro lado, todos los candidatos coincidieron en sus intervenciones en que uno (quizás el principal) de los obstáculos para la correcta implementación de políticas públicas en le territorio es la corrupción.

Sin embrago, algunos de estos candidatos pertenecen a partidos que en el pasado reciente han estado vinculados a hechos de corrupción y clientelismo en la región caribe.

Por último, es importante resaltar que los candidatos presentaron propuestas o, por lo menos, alternativas de solución a la crisis de Electricaribe. Dejaron claro que es necesario una intervención estatal pronta y decidida que apunte a dos frentes: asumir la deuda actual de la empresa y ofrecer condiciones para que un nuevo operador asuma la prestación de este importante servicio público.

Gina Ruz Rojas

05 de Abril

114 Seguidores

El Debate Caribe fue realmente un debate a diferencia del realizado en Antioquia, tuvo una metodología más ágil, y un público activo con aplausos y abucheos, que en algún momento pareció salirse de control. En este sí pudo estar presente De La Calle, además de Duque, Petro, Fajardo y Vargas, pero siguieron ausentes las candidatas mujeres.

En los temas del Caribe no hubo confrontación, como sí la hubo sobre temas nacionales como la corrupción y el proceso de paz. Salieron a relucir las brechas con las demás regiones en pobreza, empleo informal, desigualdad, analfabetismo y la migración de Venezuela. Quienes hicieron intervenciones más específicas sobre la región durante el debate fueron Petro y Vargas. Este último acusó a los demás de no haber hecho nada por el Caribe, y sacó a relucir las inversiones realizadas durante su gestión como ministro y vicepresidente en vivienda, servicios públicos e infraestructura, al mejor estilo clientelista.

Petro propuso hacer del Caribe el granero agroindustrial de Colombia y del gran caribe, a través de una economía productiva y democrática (en vez de la economía extractiva) que implica democratización de las tierras fértiles, del conocimiento, crédito, educación gratuita, energías limpias.

En el sensible tema de Electricaribe, todos propusieron nuevos operadores, y que el gobierno nacional concretara su intervención para resolver el problema. Petro propuso techos de paneles solares, para que la gente genere su propia energía eléctrica, propuesta audaz cuya factibilidad merece mayor análisis.

De la Calle señaló como prioridades combatir el centralismo, recuperar el río Magdalena, reforma rural integral, combatir el embarazo adolescente y consolidar la paz con protagonismo caribe. Duque habló de su abuela cartagenera, y destacó la importancia de la cultura y del emprendimiento, y Fajardo se refirió a la diversidad natural y cultural como una gran riqueza del país y de la región, además de la creatividad y la apuesta por la educación.

El Debate Caribe fue realmente un debate a diferencia del realizado en Antioquia, tuvo una metodología más ágil, y un público activo con aplausos y abucheos, que en algún momento pareció salirse de control. En este sí pudo estar presente De La Calle, además de Duque, Petro, Fajardo y Vargas, pero siguieron ausentes las candidatas mujeres.

En los temas del Caribe no hubo confrontación, como sí la hubo sobre temas nacionales como la corrupción y el proceso de paz. Salieron a relucir las brechas con las demás regiones en pobreza, empleo informal, desigualdad, analfabetismo y la migración de Venezuela. Quienes hicieron intervenciones más específicas sobre la región durante el debate fueron Petro y Vargas. Este último acusó a los demás de no haber hecho nada por el Caribe, y sacó a relucir las inversiones realizadas durante su gestión como ministro y vicepresidente en vivienda, servicios públicos e infraestructura, al mejor estilo clientelista.

Petro propuso hacer del Caribe el granero agroindustrial de Colombia y del gran caribe, a través de una economía productiva y democrática (en vez de la economía extractiva) que implica democratización de las tierras fértiles, del conocimiento, crédito, educación gratuita, energías limpias.

En el sensible tema de Electricaribe, todos propusieron nuevos operadores, y que el gobierno nacional concretara su intervención para resolver el problema. Petro propuso techos de paneles solares, para que la gente genere su propia energía eléctrica, propuesta audaz cuya factibilidad merece mayor análisis.

De la Calle señaló como prioridades combatir el centralismo, recuperar el río Magdalena, reforma rural integral, combatir el embarazo adolescente y consolidar la paz con protagonismo caribe. Duque habló de su abuela cartagenera, y destacó la importancia de la cultura y del emprendimiento, y Fajardo se refirió a la diversidad natural y cultural como una gran riqueza del país y de la región, además de la creatividad y la apuesta por la educación.

Carolina Calderón

05 de Abril

112 Seguidores

Fue un debate emocionante. Felicito a los organizadores que ofrecieron las garantías para que pudiéramos apreciar no solo mayor argumentación de las propuestas de los candidatos sino también su carácter personal. A diferencia del primer debate, este permitió abordar agenda nacional y región Caribe.

Para luchar contra la corrupción, ´los presidenciables´ reconocieron corrupción en el sistema político y que en el país hay poca sanción social y de la justicia, pues la corrupción se paga con casa por cárcel. Lo que propusieron va desde: fortalecer la transparencia y facilitar denuncia ciudadana, hasta acabar con los convenios inter administrativos y no burlar las norma...+ ver más

Fue un debate emocionante. Felicito a los organizadores que ofrecieron las garantías para que pudiéramos apreciar no solo mayor argumentación de las propuestas de los candidatos sino también su carácter personal. A diferencia del primer debate, este permitió abordar agenda nacional y región Caribe.

Para luchar contra la corrupción, ´los presidenciables´ reconocieron corrupción en el sistema político y que en el país hay poca sanción social y de la justicia, pues la corrupción se paga con casa por cárcel. Lo que propusieron va desde: fortalecer la transparencia y facilitar denuncia ciudadana, hasta acabar con los convenios inter administrativos y no burlar las normas de licitación pública.

Colombia es Caribe, me sorprendió que no se abordara el potencial marítimo y fluvial como hitos de desarrollo de una nación con esa vocación.

Ante el irrespeto de unos tres asistentes al debate, los candidatos asumieron una postura que llamó al respeto entre campañas a pesar de la diferencia de posturas.

Colombia ¡tiene candidatos de lujo! Preparados, con dominio del escenario, buen manejo del tiempo, respeto entre ellos, actitud de líderes políticos. Esperemos que estas características se conserven hasta el último debate electoral porque definitivamente estos espacios son fundamentales para acercarnos a los candidatos, definir nuestro voto y bajar el tono del enfrentamiento en redes que se produce entre campañas y que desdibujan el diálogo político que proyectan los propios líderes con su actitud respetuosa en el escenario.

Jair Vega Casanova

06 de Abril

117 Seguidores

Desde mi punto de vista, a diferencia del reciente proceso electoral parlamentario en el cual ganaron casi todos los candidatos pero el mayor perdedor fue el país -en tanto finalmente se mantienen en un gran porcentaje las estructuras tradicionales de poder-, en los recientes debates entre candidatos presidenciales, y en particular el desarrollado ayer en Uninorte, los grandes ganadores fueron quienes pudieron seguirlo, bien fuese desde el Coliseo de la Uninorte o a través de los diversos canales por los cuales se transmitió: Telecaribe, El Heraldo, la página web y la emisora de la Universidad, entre otros.

En principio, me llamó mucho la atención el campus universitario, desde la misma expectativa de los días anteriores -las conversaciones y los mismos estudiantes tratando de conseguir los permisos de sus profesores para poder asistir-, hasta el momento mismo de la transmisión, durante el cual, en cada espacio del recinto educativo, estudiantes, profesores y visitantes se agrupaban alrededor de los televisores, computadores y teléfonos, en una escena vista tan solo en la transmisión de partidos de futbol de finales de torneos nacionales e internacionales o de encuentros de la Selección Colombia, siguiendo los puntos de vista y las confrontaciones y reaccionando bien sea con rechiflas o con ovaciones. Lo mismo ocurría al interior del Coliseo, donde se podían contemplar algunas barras previamente libreteadas, preparadas y organizadas -en particular las del candidato Vargas Lleras, pero también un gran público que reaccionaba de manera espontánea.

Hace mucho tiempo no veía tanto interés en los asuntos políticos por parte de la población joven y creo que en particular se da por el hecho de que a pesar de que siguen entrando en juego los personalismos y las figuras como eje del ejercicio político, también se dan trazos importantes donde aparece lo ideológico relacionado con temas claves que son de gran interés para el país.

No estoy tan seguro de que estos debates aún lleven a cambiar decisiones de voto, pero si considero que permiten a los mismos seguidores de los candidatos tener más conocimiento sobre quienes son y cuáles programas proponen. En la mayoría de los casos, diría yo, cada seguidor puede continuar viendo a su candidato como ganador. Sin embargo, creo que una gran utilidad es que más allá de eso, aparecen dos factores nuevos: por un lado, las dudas sobre los candidatos de sus preferencias, los puntos flacos, esos mismos que el debate saca a relucir, y por el otro, se reducen también las prevenciones frente a los otros candidatos. Esto es posible porque se tiene acceso a información que va más allá de la información no siempre verdadera, sesgada y malintencionada que circula en las redes de medios sociales.

Algo importante de la organización de los dos encuentros de candidatos que hemos visto es que las agendas temáticas propuestas han llevado a que las discusiones trasciendan más allá del tema de la lucha contra las FARC. Hoy en día el qué pasará con los acuerdos o con la negociación en curso con el ELN es tan solo un tema de la agenda, pero ésto ha permitido que se confronten temas centrales para el país relacionados con la economía, la salud, los servicios, la educación, la infraestructura, entre otros.
Una gran diferencia entre los dos debates televisados es que en este último encuentro hubo un poco más de debate, de confrontación de ideas o puyas y de candidatos, mientras en el anterior cada uno de ellos exponía sus puntos de vista a manera de post-it en una cartelera, para todos los gustos.

Por supuesto, un punto que se debe superar hacia adelante es la exclusión a los candidatos que se consideran minoritarios, no se puede dejar a la dictadura de las encuestas la posibilidad de que la población conoza los puntos de vista que tradicionalmente son excluidos de todos los medios de comunicación.

Podríamos clasificar los puntos álgidos del debate en Uninorte en dos bloques: en primer lugar, los que tienen que ver más con lo ético que con lo ideológico, como lo es el tema de la corrupción que es trasnversal a todas las posturas. En estos intercambios los que salen peor librados son Duque, Lleras e inclusive De la Calle, pues sus respaldos representan la clase política tradicional que ha sido cuestionado por los malos manejos en nuestro país lastre del cual no pueden librarse ni siguiera en estos debates. Fajardo y Petro, aunque se les cuestiona el lastre del Polo, tienen como virtud el argumento de que han tomado distancia de cualquier respaldo que represente algún asomo de corrupción.

Ahora bien, en cuanto a lo ideológico es claro que en el espacio estuvo ausente una posición que se pueda considerar realmente de izquierda. En realidad la mayoría de los candidatos expusieron una gama de planteamientos que podríamos considerar están desde el centro hacia la derecha, pero ninguno que cuestione de fondo la estructura del Estado o la lógica del capitalismo. Petro, quien cada vez más parecería un candidato del un partido verde europeo, con foco en temas como el medio ambiente -incluyendo energías renovables y protección del agua-, encarnando las ideas radicales y progresistas de los partidos liberales -tales como la reforma agraria como la construcción de equidad a través de impuestos a los más ricos-, con la experiencia de logros en Bogotá en materia de reducción de pobreza, mejoramiento en indicadores de salud y educación, pero con un lastre de críticas en el manejo de temas como la concertación y la planeación. De la Calle, con un programa parecido, un poco más hacia la derecha, con una gran experiencia más como estadista que como político, pero con el lastre de un partido con grandes cuestionamientos. Fajardo, a veces muy claro y agudo, a veces simple y desdibujado, aparece como una esperanza para la reconciliación por su reivindicación del centro, con su discurso centrado en la lucha contra la corrupción y en el potencial de la educación. Vargas Lleras, conocedor al detalle del funcionamiento del país, pero precisamente de ese funcionamiento que es cuestionado tanto por sus prácticas éticas, como por su enfoque ideológico que ha permitido mantener y en algunos casos acentuar las inequiedades, con una gran experiencia más como político que como estadista, pasando cuenta de cobro por la gestión que ha realizado para inversione en la región. Y Duque, quien mostró sus dotes de buen aprendiz, sobre todo por el reto que representa la trayectoria de sus oponentes, intentando que la audiencia perciba su discurso como propio, intentando a su vez maquillar como lo nuevo y como la renovación, una propuesta política que en materia de derechos sería un retroceso – penalización de la dosis personal, no al matrimonio igualitario, justicia punitiva versus justicia restaurativa, entre otros- y cojeando en algunas temas sensibles para la región, como por ejemplo cuando propuso traer una empresa paisa para resolver los problemas energéticos regionales, ante la incapacidad local de hacerlo.

Lo importante, como decía al comienzo es que lo ideológico está en el debate y que hay para todos los gustos. Me alegrar la idea de que si a futuro se logra una negociación con el ELN y si se hace un importante esfuerzo para detener el asesinato de líderes sociales, en nuestro país se pudiera consolidar el sistema electoral a partir de prácticas como estos debates, como el escenario de la política.

Desde mi punto de vista, a diferencia del reciente proceso electoral parlamentario en el cual ganaron casi todos los candidatos pero el mayor perdedor fue el país -en tanto finalmente se mantienen en un gran porcentaje las estructuras tradicionales de poder-, en los recientes debates entre candidatos presidenciales, y en particular el desarrollado ayer en Uninorte, los grandes ganadores fueron quienes pudieron seguirlo, bien fuese desde el Coliseo de la Uninorte o a través de los diversos canales por los cuales se transmitió: Telecaribe, El Heraldo, la página web y la emisora de la Universidad, entre otros.

En principio, me llamó mucho la atención el campus universitario, desde la misma expectativa de los días anteriores -las conversaciones y los mismos estudiantes tratando de conseguir los permisos de sus profesores para poder asistir-, hasta el momento mismo de la transmisión, durante el cual, en cada espacio del recinto educativo, estudiantes, profesores y visitantes se agrupaban alrededor de los televisores, computadores y teléfonos, en una escena vista tan solo en la transmisión de partidos de futbol de finales de torneos nacionales e internacionales o de encuentros de la Selección Colombia, siguiendo los puntos de vista y las confrontaciones y reaccionando bien sea con rechiflas o con ovaciones. Lo mismo ocurría al interior del Coliseo, donde se podían contemplar algunas barras previamente libreteadas, preparadas y organizadas -en particular las del candidato Vargas Lleras, pero también un gran público que reaccionaba de manera espontánea.

Hace mucho tiempo no veía tanto interés en los asuntos políticos por parte de la población joven y creo que en particular se da por el hecho de que a pesar de que siguen entrando en juego los personalismos y las figuras como eje del ejercicio político, también se dan trazos importantes donde aparece lo ideológico relacionado con temas claves que son de gran interés para el país.

No estoy tan seguro de que estos debates aún lleven a cambiar decisiones de voto, pero si considero que permiten a los mismos seguidores de los candidatos tener más conocimiento sobre quienes son y cuáles programas proponen. En la mayoría de los casos, diría yo, cada seguidor puede continuar viendo a su candidato como ganador. Sin embargo, creo que una gran utilidad es que más allá de eso, aparecen dos factores nuevos: por un lado, las dudas sobre los candidatos de sus preferencias, los puntos flacos, esos mismos que el debate saca a relucir, y por el otro, se reducen también las prevenciones frente a los otros candidatos. Esto es posible porque se tiene acceso a información que va más allá de la información no siempre verdadera, sesgada y malintencionada que circula en las redes de medios sociales.

Algo importante de la organización de los dos encuentros de candidatos que hemos visto es que las agendas temáticas propuestas han llevado a que las discusiones trasciendan más allá del tema de la lucha contra las FARC. Hoy en día el qué pasará con los acuerdos o con la negociación en curso con el ELN es tan solo un tema de la agenda, pero ésto ha permitido que se confronten temas centrales para el país relacionados con la economía, la salud, los servicios, la educación, la infraestructura, entre otros.
Una gran diferencia entre los dos debates televisados es que en este último encuentro hubo un poco más de debate, de confrontación de ideas o puyas y de candidatos, mientras en el anterior cada uno de ellos exponía sus puntos de vista a manera de post-it en una cartelera, para todos los gustos.

Por supuesto, un punto que se debe superar hacia adelante es la exclusión a los candidatos que se consideran minoritarios, no se puede dejar a la dictadura de las encuestas la posibilidad de que la población conoza los puntos de vista que tradicionalmente son excluidos de todos los medios de comunicación.

Podríamos clasificar los puntos álgidos del debate en Uninorte en dos bloques: en primer lugar, los que tienen que ver más con lo ético que con lo ideológico, como lo es el tema de la corrupción que es trasnversal a todas las posturas. En estos intercambios los que salen peor librados son Duque, Lleras e inclusive De la Calle, pues sus respaldos representan la clase política tradicional que ha sido cuestionado por los malos manejos en nuestro país lastre del cual no pueden librarse ni siguiera en estos debates. Fajardo y Petro, aunque se les cuestiona el lastre del Polo, tienen como virtud el argumento de que han tomado distancia de cualquier respaldo que represente algún asomo de corrupción.

Ahora bien, en cuanto a lo ideológico es claro que en el espacio estuvo ausente una posición que se pueda considerar realmente de izquierda. En realidad la mayoría de los candidatos expusieron una gama de planteamientos que podríamos considerar están desde el centro hacia la derecha, pero ninguno que cuestione de fondo la estructura del Estado o la lógica del capitalismo. Petro, quien cada vez más parecería un candidato del un partido verde europeo, con foco en temas como el medio ambiente -incluyendo energías renovables y protección del agua-, encarnando las ideas radicales y progresistas de los partidos liberales -tales como la reforma agraria como la construcción de equidad a través de impuestos a los más ricos-, con la experiencia de logros en Bogotá en materia de reducción de pobreza, mejoramiento en indicadores de salud y educación, pero con un lastre de críticas en el manejo de temas como la concertación y la planeación. De la Calle, con un programa parecido, un poco más hacia la derecha, con una gran experiencia más como estadista que como político, pero con el lastre de un partido con grandes cuestionamientos. Fajardo, a veces muy claro y agudo, a veces simple y desdibujado, aparece como una esperanza para la reconciliación por su reivindicación del centro, con su discurso centrado en la lucha contra la corrupción y en el potencial de la educación. Vargas Lleras, conocedor al detalle del funcionamiento del país, pero precisamente de ese funcionamiento que es cuestionado tanto por sus prácticas éticas, como por su enfoque ideológico que ha permitido mantener y en algunos casos acentuar las inequiedades, con una gran experiencia más como político que como estadista, pasando cuenta de cobro por la gestión que ha realizado para inversione en la región. Y Duque, quien mostró sus dotes de buen aprendiz, sobre todo por el reto que representa la trayectoria de sus oponentes, intentando que la audiencia perciba su discurso como propio, intentando a su vez maquillar como lo nuevo y como la renovación, una propuesta política que en materia de derechos sería un retroceso – penalización de la dosis personal, no al matrimonio igualitario, justicia punitiva versus justicia restaurativa, entre otros- y cojeando en algunas temas sensibles para la región, como por ejemplo cuando propuso traer una empresa paisa para resolver los problemas energéticos regionales, ante la incapacidad local de hacerlo.

Lo importante, como decía al comienzo es que lo ideológico está en el debate y que hay para todos los gustos. Me alegrar la idea de que si a futuro se logra una negociación con el ELN y si se hace un importante esfuerzo para detener el asesinato de líderes sociales, en nuestro país se pudiera consolidar el sistema electoral a partir de prácticas como estos debates, como el escenario de la política.