X Semana de la Bici: celebración, educación y debate sin fin con su majestad el carro

Otra semana para reconocer la bici como presente y futuro de la movilidad sostenible, como "arma de construcción masiva". Esto en medio de 4 muertes en dos semanas (45 en el año) y un crecimiento de extremismos anti y pro bici. Una oportunidad para avanzar en protección con "acciones afirmativas", entendiendo que los héroes urbanos respetan a los peatones y las normas de tránsito.

Dario Hidalgo
Dario Hidalgo
Director de la Práctica de Transporte - Centro WRI Ross de Ciudades Sostenibles
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25 de Septiembre de 2017

Se inicia la en medio del dolor de 4 muertes en dos semanas (45 en el año) y un . También con un del congresista Rodrigo Lara, quien considera que los ciclistas no deberían andar en grupo ni por el centro de los carriles “de los carros”, en un claro desconocimiento de la Ley.

Y por otra parte vemos que de algunos ciclistas piensan que las señales de tránsito “no son con ellos”. muestra un ejemplo de ese tipo de comportamiento agresivo, hay muchas imágenes similares en las redes. Hay incluso , aunque

Vale la pena celebrar la bici, y elogiar a los héroes urbanos que la usan como medio de transporte cotidiano o como instrumento de recreación y deporte. Como medio de transporte la bici ahorra recursos, disminuye emisiones contaminantes, ayuda a mantener el cuerpo saludable. Es en si misma un excelente ejercicio y divertida: (en palabras de ). Para usarla en la ciudad y que no sea otra forma de eutanasia (), se necesitan espacios seguros, y comportamientos adecuado de TODOS los actores viales.

Un carro con exceso de velocidad es un peligro para todos, pero la sociedad no lo rechaza ni penaliza ejemplarmente, o al menos no tanto como conducir en estado de embriaguez. Ambas conductas son de altísimo riesgo, especialmente para quienes están (estamos) fuera del carro. Y los ciclistas agresivos, que consideran que los semáforos en rojo, los pare, las contravías, no son con ellos; pues se ponen en grave riesgo personal. Los que van a toda velocidad por intersecciones y andenes ponen también en riego a quienes son aún más vulnerables: los peatones. 

Hay que trabajar mucho en infraestructura segura, en cultura vial de todos los actores, incluyendo a los usuarios de la bici. Por eso muy bienvenido el , publicado por la Secretaría de Movilidad. Este incluye quince “conductas” que siempre debemos seguir en la via (una suerte de mandamientos y recomendaciones para ayudar a proteger nuestras vidas y respetar a los demás):

1. Respetamos al peatón y le damos siempre la prelación

2. Respetamos las normas y las señales de tránsito como semáforos en rojo, pasos peatonales y velocidad moderada

3. Transitamos las CicloRutas cuando las hay. Cuando no, podemos transitar por la calzada ocupando un carril, preferiblemente el derecho.

4. No transitamos por los carriles exclusivos de TransMilenio y evitamos el uso de los carriles preferenciales.

5. Circulamos en el sentido del tránsito cuando vamos por calzada mixta.

6. Descendemos de la bici y la llevamos manualmente en aceras, puentes peatonales y demás espacios para transitar a pie. En tramos cortos de desconexión de la red podemos rodar en el andén (con cuidado, eso si).

7. No adelantamos entre vehículos, ni nos sujetamos de ellos. Siempre mantenemos una distancia prudente y evitamos los puntos ciegos.

8. Portamos elementos de seguridad como el caso y reflectivos en todo momento, y cuando esta oscuro, luces. (Vale recordar que el uso de caso no es obligatorio pero altamente recomendado).

9. Cargamos un kit básico de herramientas y de despinche, además de elementos de amarre para asegurar la bici.

10. No llevamos personas ni artículos que afecten nuestra conducción, maniobrabilidad y visibilidad. Usamos la bici adecuada para ello (en caso de llevar pasajero o carga).

11. Mientras pedaleamos no usamos celular ni audífonos (esto último recomendado para ser conscientes del entorno).

12. Hacemos uso correcto de las CicloRutas transitando por la derecha, conducimos sujetando el manubrio y nunca hacemos maniobras riesgosas.

13. Al girar o parar hacemos contacto visual con conductores y peatones. También usamos las señales manuales.

14. Planeamos nuestro viaje antes de salir y anticipamos donde vamos a parquear la bici.

15. No usamos la bici bajo los efectos del alcohol o las drogas.

El incluye también una relación de las normas, instrucciones detalladas de circulación y cuidado con puntos ciegos de buses y camiones; recomendaciones de elementos de seguridad, protección del clima y parqueo seguro, así como información sobre la red de infraestructura bici, entre otras cosas. Es un gran esfuerzo de divulgación y educación, incluso para quienes no usen la bici.

Para el resto de usuarios de vía: carros, motos, camiones, buses, es importante resaltar que demasiadas veces los atropellos no son resultado de imprudencias de los ciclistas; más bien de exceso de velocidad, giros inadecuados, y agresividad de los conductores de vehículos motorizados. Echar la culpa al usuario vulnerable perpetúa el problema. Incluso si hay un error o imprudencia del ciclista, no debería morir por ello ().

Leo en algunas reacciones en redes sociales cierta sensación de . Los impuestos no son un pago de un servicio y no generan derechos en si mismos, son un mecanismo de redistribución de ingresos en la sociedad. Distinto fuera si los usuarios de carros pagaran suficiente para cubrir los costos de construcción y mantenimiento vial (que no lo hacen), y mucho menos los costos de congestión, contaminación y accidentalidad que imponen a todos los habitantes de la ciudad, a pesar de ser sólo el 11% del total de viajes ().

De hecho, hace algunos meses . Creo que sería genial.

En mi opinión, con los ciclistas podemos aplicar el concepto de “acción afirmativa” que ha sido efectivo (aunque aún falte mucho) en el respeto de derechos y oportunidades de las mujeres y las minorías. Por muchos años no hemos considerado la bicicleta como un medio de transporte. Ahora que la re-descubrimos como transporte sostenible del presente y el futuro, debemos darle protección especial. No sólo por las ventajas para la sociedad en su conjunto, sino por su vulnerabilidad intrínseca. Esto no excluye que .