Del Cartucho al Bronx

Hoy cuando nuevamente el Alcalde Enrique Peñalosa ordena la intervención del Bronx y el comandante de la Policía Metropolitana, general Hoover Penilla, plantea que la tarea costará “sangre, sudor y lágrimas", que ojalá sea más lo segundo y lo tercero, es bueno detenerse a mirar las distintas experiencias que se han tenido en este sitio y en el Cartucho.  

Hugo Acero
Hugo Acero
Experto en seguridad y convivencia
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04 de Febrero de 2016

Hoy cuando nuevamente el Alcalde Enrique Peñalosa ordena la intervención del Bronx y el comandante de la Policía Metropolitana, general Hoover Penilla, plantea que la tarea costará “sangre, sudor y lágrimas", que ojalá sea más lo segundo y lo tercero, es bueno detenerse a mirar las distintas experiencias que se han tenido en este sitio y en el Cartucho.  

En el caso de la intervención del Cartucho, es importante recordar que dicha intervención se dio en medio del proceso de recuperación del Centro de la ciudad que venía en franco deterioro desde finales de los 80, proceso que se inició durante la primera administración del alcalde Peñalosa (1998, 2000) y continuó con la administración de Antanas Mockus .

 

Un poco de historia

A finales de los setenta, el Banco Central Hipotecario realizó un esfuerzo encomiable por recuperar y valorizar parte el Centro de la ciudad, con la construcción del complejo habitacional “Nueva Santa fe de Bogotá", iniciativa que no tuvo continuidad, En 1980 se crea la Corporación la Candelaria que se orientó a recuperar el Centro Histórico y en 1987 la Administración Distrital puso en funcionamiento la Oficina Plan Centro que se dedicaría a formular políticas de renovación urbana. Sin embargo, fuera del esfuerzo del BCH, las demás iniciativas fueron proyectos que solo incidían predio a predio y no megaproyectos que recuperaran este amplio sector de la ciudad.

En el año 1998 el alcalde Enrique Peñalosa retomó la serie de proyectos que hasta ese momento se habían desarrollado. Con base en estas experiencias comprendió que el Centro no podía continuar siendo un territorio cada vez más aislado del resto de la ciudad, un territorio donde sus habitantes migran permanentemente y donde casi nadie quiere ubicarse o permanecer.

De esta manera, dio inicio a una serie de proyectos para recuperar el centro de la ciudad, los cuales continuaron y se fortalecieron durante la administración Mockus. Estos proyectos fueron:

 

- La recuperación total del espacio público, comenzando por los principales ejes viales como la carrera 10ª, la 7ª, la calle 19 y la avenida Jiménez.

- La recuperación de la Plazoleta de San Victorino, lugar que estaba invadido desde los años 60 cuando el alcalde Gaitán Cortés decidió reubicar en este lugar a 653 vendedores ambulantes.

- La recuperación del Cartucho y construcción del parque Tercer Milenio.

- La construcción de Transmilenio y el mejoramiento del transporte publico, obra que contribuyó con la disminución de la violencia y la delincuencia a lo largo de Avenida Caracas, hoy deteriorada y con altos niveles de inseguridad, especialmente en la noche.

- Recuperación de la avenida Jiménez y construcción del eje ambiental.

- Construcción del Parque de El Renacimiento en terrenos del antiguo Cementerio Central.

- Reubicación de los vendedores ambulantes y recuperación de la Plaza España.

- Recuperación del Parque de la Rebeca. 

- Construcción de andenes y ciclovías.

- Creación de la primera zona de tolerancia, en la localidad de los Mártires.

 

Todo esto, acompañado de una inversión social que se orientó a la atención de distintos grupos vulnerables presentes en centro de la ciudad, especialmente en la zona de El Cartucho, con una inversión de más de 80 mil millones de pesos, recursos ejecutados por el Departamento Administrativo de Bienestar Social, hoy Secretaría de Integración Social, hacia la atención de las familias que estaban ubicadas en El Cartucho, a la población de habitantes de calle y a los niños y niñas en abandono.

 

 

Intervención del Cartucho

A finales del año 1996 se intervino El Cartucho desde el punto de vista de seguridad cuando, según el Instituto de Medicina Legal, era el barrio más violento (Barrio Santa Inés) con 235 homicidios comunes. En ese entonces se tomó la decisión de instalar unidades de policía en las principales entradas del sector y se realizaron muchos operativos de intervención con la Fiscalía para garantizarle la seguridad en el sector y en el Centro de la ciudad. Con esta intervención el homicidio en este barrio cayó a 74 casos en el año 1999. En los años subsiguientes continuó descendiendo hasta situarse en 19 el año en el 2004, como se puede observar en el siguiente cuadro.

A finales de 1998 se dio inicio a un proceso de intervención social y arquitectónica de este sector. Tras la elaboración de un censo sociodemográfico y económico de las familias, comerciantes y habitantes de calle que permanecían en este sitio, se dio comienzo a un trabajo interinstitucional planeado con una visión integral de las problemáticas encontradas, el cual incluía todas las acciones de renovación urbana y de intervención social.

Para ejecutar esta intervención se conformaron dos grupos de trabajo bien coordinados y liderados por el Alcalde y el Secretario de Gobierno; uno, orientado a garantizar la presencia, control y permanencia de los servicios de seguridad y justicia, compuesto por Policía y la Fiscalía General de la Nación, y el otro, integrado por las instituciones que por sus funciones tenían que contribuir a mejorar la convivencia, la seguridad y el desarrollo social, como eran:

- La Secretaría de Integración Social e IDIPRON, que atendían a los habitantes de la calle, familias y niños y niñas en estado de abandono

- Salud, que debía atender las adicciones, la salud mental y los problemas sanitarios de la zona.

- Renovación Urbana e IDU, que planeaban y renovaban el sector.

- La Unidad Especial de Servicios Públicos (Uaesp), para garantizar el aseo, la iluminación y demás servicios.

- Caja de Vivienda Popular, que creaba alternativas de vivienda o de arriendo transitorio para las familias del sector.

- Fondo de Ventas Populares, que presentaba alternativas para las familias de vendedores ambulantes que vivían en el sector

- La Dirección de Prevención y Atención de Emergencias (DPAE) y Bomberos, para atender las emergencias que se pudieran presentar.

- La Personería Distrital, que verificaba que las acciones respetaran los derechos humanos.

La metodología de trabajo para desarrollar esta intervención fue la siguiente:

- Bajo la dirección del Alcalde, los secretarios y demás directivos de las instituciones involucradas se comprometieron a trabajar en equipo para recuperar la seguridad, renovar el sector de manera definitiva y para atender a las familias, habitantes de calle y niños, niñas y adolescentes abandonados.

- Cada institución delegó a un funcionario con capacidad de decisión para trabajar en los dos equipos de trabajo.

- Bajo la dirección de la Secretaría de Gobierno (Subsecretaría para Asuntos de Convivencia y Seguridad Ciudadana) y Renovación Urbana, los responsables institucionales se reunían cada semana para hacer seguimiento a los trabajos ejecutados en el sector por cada grupo de trabajo.

- Junto con el Secretario de Gobierno y/o el Subsecretario para Asuntos de Convivencia y Seguridad Ciudadana, la Policía y la Fiscalía planeaban las intervenciones para controlar los grupos de delincuentes, en especial los distintos grupos que se dedicaban al comercio de drogas y a la compra y venta de artículos robados. A estos operativos, por fuera del sector, asistían unidades de bomberos, ambulancias y prevención de emergencias que estaban pendientes de cualquier emergencia.

- Por otro lado, estaba el grupo social, liderado por las Secretarías de Gobierno e Integración Social y Renovación Urbana que planeaban y ejecutaban las intervenciones sociales en el sector, en coordinación con el grupo de seguridad y justicia.

- Cada 15 días se hacía una reunión en el despacho del Alcalde para presentar los avances de esta intervención. 

Hay que anotar que esta forma de trabajo permitió no solo la intervención de El Cartucho, sino de otras partes de la ciudad y la recuperación del espacio público. En el caso del Cartucho, en materia social, de 1998 hasta finales de 2003, se tuvieron los siguientes resultados.

Con esta metodología de trabajo, para el 2003 se tenían definidas las intervenciones del ‘Bronx’, Cinco Huecos, San Bernardo, La Estanzuela y Las Cruces, intervenciones que no fueron continuadas por el alcalde Luis Eduardo Garzón y que desaparecieron en los siguientes gobiernos.

Finalmente, las distintas intervenciones que se han hecho en el Bronx en los últimos años solo han sido intervenciones policiales sin que la administraciones del Polo y de Progresistas se comprometieran plenamente en la transformación de seguridad y de desarrollo social de este sector.

 

Qué puede seguir con el Bronx.

La intervención del Bronx hay que planearla muy bien si no se quiere repetir los errores que se cometieron en años recientes e inclusive tras la intervención del Cartucho. En este caso, es necesario:

- Que la intervención no solo sea para acabar la venta de droga en el sector, porque lo que suele suceder en estos casos es que la venta se traslada a otros sitios de la ciudad y tras de ellos se mueven los habitantes de calle y en general los adictos, provocando problemas de inseguridad en otros lugares de Bogotá.

- Que la intervención sea integral, es decir de seguridad, justicia y desarrollo social porque en el sector, más que los problemas de inseguridad por venta de drogas, hurtos y trata de personas, hay problemas sociales que deben ser atendidos y que superan el sector y a una sola institución, como es el caso de familias en extrema pobreza, habitantes de calle, niños, niñas y adolescentes abandonados y explotados sexualmente y en general adictos a las drogas.

- Saber desde el comienzo qué se va a hacer con el sector. En este caso se podría retomar la idea del alcalde Gustavo Petro de crear una ciudadela para atención de habitantes de calle y adictos, pero no en los actuales inmuebles que en su mayoría amenazan ruina, habría que renovar el sector.

- Que esta acción haga parte de la recuperación integral del centro de la ciudad, la cual debe incluir la intervención social y de renovación urbana de Cinco Huecos, San Bernardo, La Estanzuela, Las Cruces, el Barrio Santafé y el sector de la Alameda que llega hasta la 26.  Se podrían hacer intervenciones inmediatas de seguridad y justicia para controlar la venta de drogas, eliminar la zona de “distención del delito” y la trata y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes; controlar el territorio, entradas y salidas y en este caso los miembros de las instituciones de seguridad y justicia deben ser relevados de manera periódica, dada la capacidad de corrupción que tienen las organizaciones dedicadas al narcotráfico en esta zona.

Finalmente, hoy no basta con sacar a los habitantes de calle debajo de los puentes de la 26, hay que garantizar la seguridad entre la Décima y La Caracas que se ha convertido en un atracadero después de las 5 pm, especialmente en el costado sur de la 26, en el sector de La Alameda donde transeúntes y residentes de los pocos edificios que quedan en esa zona, temen salir o llegar a este sitio. 

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