Mermelada en la tostada nacional

Por lo menos sabemos que algo de la mermelada de las regalías sí sirvió para nutrir a la gente.

Marcela Eslava
Marcela Eslava
Profesora Titular, Economía, Universidad de Los Andes
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20 de Marzo de 2018

Se volvió costumbre usar el término “mermelada” para hablar de una oscura transacción política en que el gobierno embadurna la mano de un congresista para conseguir su apoyo. Triste transformación de lo que en su momento fue una exitosa estrategia de comunicación: la reforma a las regalías que el gobierno impulsaba en 2011, nos explicaban, estaba destinada a “untar la mermelada en todo el territorio nacional”.  La reforma pasó, y las regalías ahora pueden llegar a todos los municipios. La pregunta abierta es qué tanto de esa mermelada era de buen sabor.

Jorge Gallego y Stanislao Maldonado, de la Universidad del Rosario, junto con Lorena Trujillo del DNP, se han dado a la tarea de ver qué dicen los datos sobre el efecto de la reforma en los indicadores sociales. Y aunque su investigación está aún inconclusa, muestra ya algunos resultados interesantes sobre la eficacia de las regalías para mejorar el bienestar en los municipios que las reciben.

Los investigadores  han estudiado qué tanto cambian los indicadores sociales en municipios que reciben más regalías comparados con los que reciben menos, ahora y antes de la reforma. Este ejercicio les permite concluir que la reforma tuvo algunos efectos positivos. Encuentran que hoy las regalías son herramientas de cambio social positivo, mientras que antes de la reforma no lo eran.

Desde 2011, cada peso de regalías destinado a un municipio reduce la fracción de sus pobladores que son pobres o que no tienen viviendas dignas. También incrementa la probabilidad de que tengan acceso a agua potable, computador o internet, y mejora los indicadores de salud y educación.

Antes de 2011, nada de eso sucedía como consecuencia de recibir regalías. Si algo, las regalías parecían tener efectos negativos. Sus receptores eran presa de la llamada “maldición de los recursos naturales”.

El cambio en la efectividad de las regalías desde 2011 parece consecuencia natural de una distribución más equitativa: en vez de que lleguen a pocos municipios más recursos de los que logran aprovechar, hoy llegan a muchos municipios recursos limitados. Los investigadores también encuentran que se debe a que, antes del 2011, las regalías se concentraban precisamente en los municipios cuya capacidad de ejecución limpia de recursos públicos es peor. Aunque hoy siguen llegando a municipios débiles, el cambio está en que también han llegado a otros. Eso sin contar con los esfuerzos del DNP por, precisamente, fortalecer la capacidad ejecutiva de aquellos que aspiran a utilizar regalías.

Nos queda esperar que los investigadores amplíen su estudio para contarnos cuánto disminuyó la pobreza y cuánto mejoraron la salud, la educación y el acceso a servicios básicos en el agregado nacional (si es que el balance entre municipios ganadores y perdedores de la reforma efectivamente acaba siendo positivo). Y recordar que algunos proyectos de regalías han resultado una tumbada de recursos públicos. Pero por lo menos sabemos que algo de la mermelada de las regalías sí sirvió para nutrir a la gente.

Comentarios (1)

Andres Felipe Garcia Rovira

20 de Marzo

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Hay un exdirector de corantioquia que respeto mucho decente a mas no morir y c...+ ver más

Hay un exdirector de corantioquia que respeto mucho decente a mas no morir y cuando hablamos de la descentralización, que no es muy diferente de este tema, me menciona que esos robos a nivel local son mas democraticos que el manejo a nivel central. Todo economista sabe que darle recursos a una región asi sea para que se lo gasten en prostitutas y trago, mejora el consumo de la región, porque ellas deben consumir y las rentas departamentales se benefician. El cuento de la mermelada es una payasada, el DNP y Fonade hicieron un convenio de 56 mil millones para hacerles estudios a los departamentos y municipios de proyectos y regalias y pagaron consultorias de 26 mil millones asi que se quedaron con 30.000 para repartirse la marranita antes de elecciones, estos analisis me recuerdan un articulo de la misma autora donde nos contaba antes del inicio de esta recesión que ya lleva dos años(pero que ella como todos los profesores no siente) como Colombia era una maravilla de la economia y no ibamos a perder el grado de inversión y toda una cantidad de datos fantabulosos que no tienen ningun asidero con lo que paso, con cuentos como el bono de la paz, que si uno tenia una economia cafetera que crecia al 4.3% en promedio segun alvaro montenegro, entre 2002 y 2010 se triplico y en el gobierno de Santos decrecio de 287 mil millones de dolares en 2.010 a 282 mil millones en 2016, realmente leer economistas que son optimistas contra los datos es como pelear con la calculadora, la mermelada solo le sirvio a los ñoños, en lo demas destruyo la economia.