Por Jorge Cantillo Barrios · 18 de Julio de 2017

2741

0

La carrera por las próximas elecciones legislativas en el Atlántico pondrá a correr más de la cuenta a un inquilino de vieja data en el Congreso, el senador Álvaro Ashton, líder hegemónico del liberalismo en el departamento por más de diez años.

La razón no es otra que la lanzada al agua del representante liberal Mauricio Gómez, un congresista primíparo con fuertes lazos con el charismo que quiere dar un salto, el tercero en su carrera política, al Senado de la República. Aunque no tiene mucha maquinaria.

Las figuras de Ashton y Gómez encarnan los clásicos arquetipos de la política colombiana. Uno, Ashton, es el político de tradición que lleva 19 años en el Congreso, senador único de su partido en el Atlántico desde 2006, con representación e influencia en las últimas cuatro gobernaciones y cabeza de una estructura que hoy lo hace la séptima votación del Partido Liberal.

El otro, Gómez, es el joven ambicioso que lleva los últimos 13 años avanzando a paso rápido por todos los escaños del mundo político, comenzando desde un edilato en 2004, pasando por el Concejo de Barranquilla, la Cámara de Representantes y su actual intento a Senado.

Precisamente la ambición de Gómez y su deseo de avanzar prontamente en su carrera política lo llevaron a renunciar al Concejo de Barranquilla en 2013, a poco más de un año de comenzar su segundo periodo en esta corporación, para lanzarse a la Cámara en 2014 como fórmula de la entonces representante del Partido Liberal Victoria Vargas Vives, hija del excongresista liberal Jaime Vargas Suárez, quien quiso dar el salto a Senado pero se ahogó con poco más de 12 mil votos a nivel nacional.

Desde ese entonces y sobre todo luego de que en esas elecciones legislativas le ganara el pulso a Ashton al derrotar a su candidato a Cámara, Elverth Santos, ha venido ganando espacios de poder en el liberalismo del Atlántico y desafiando la hegemonía que el senador mantiene hace más de una década.

Ambos congresistas dicen que no se quitan votos a Senado porque sus estructuras políticas son autónomas. Los partidarios de Ashton dicen que la mayor parte de su votación en Atlántico es fija y señalan que la mitad de sus votos los tiene por fuera del departamento.

Mientras Gómez la tiene más cuesta arriba porque deberá mantener y ampliar los votos que obtuvo a Cámara ahora en su aspiración a Senado, algo que no le será tan fácil teniendo en cuenta, por ejemplo, su fallido intento de llevar a Claudio Gómez (exalcalde de Campo de La Cruz) a la Asamblea.

Por esto, su pelea en los comicios de 2018 va a pasar sobre todo por quién se queda con la curul roja en la Cámara del Atlántico, un asunto que graduará al vencedor como el superpoderoso del trapo rojo en el departamento.

El poder de Ashton

Entre los senadores del Atlántico Ashton es el menos votado ­–obtuvo 58.711 votos en 2014– y no tiene detrás de él una casa política con amplio reconocimiento nacional como lo son las casas Name y Char.

No obstante, al ser el único senador liberal, ha logrado consolidar su poder político a través de sus buenas relaciones que le han servido para tener representación en la Dirección Territorial de la Superintendencia de Servicios Públicos en el Caribe, primero con Elverth Santos, excandidato a Cámara de la cuerda de Ashton y actualmente con Gustavo de la Rosa, exalcalde de Sabanagrande.

Los liberales llevan tres periodos ganando la Gobernación: primero con Eduardo Verano en 2008, luego con José Antonio Segebre en 2011 y en las regionales de 2015 logrando reelegir a Verano. Ashton ha respaldado todas estas aspiraciones, algo que le ha valido para mantener cuotas suyas en dos secretarías durante ese tiempo: Salud, que hoy detenta Armando De la Hoz Berdugo y Hacienda, a la cabeza de Juan Carlos Muñiz, así como otras ocho subsecretarías.

También cuenta con representación en la Unidad de Víctimas, con Alfredo Palencia, un aliado de vieja data, y de acuerdo con tres fuentes consultadas por aparte, el actual Contralor Departamental, Carlos Rodríguez Navarro, también es cercano a su grupo político. Navarro fue candidato a la Alcaldía de Sabanalarga por el Partido Liberal y llegó a la Contraloría durante el año en que David Ashton, sobrino del senador, era presidente de la Asamblea.

Asimismo, la hoy directora del Hospital Universitario Cari ESE, Rocío Gamarra, fue la cuota de Ashton en la Secretaría de Salud durante la primera administración de Eduardo Verano.

Tres militantes de vieja data del liberalismo atlanticense nos definieron a Ashton como un “tipo demasiado diplomático y político”, que sabe relacionarse bien y hacer buenas alianzas, virtudes que dicen le han valido para mantenerse pese a no contar con mucho poder económico.

“Muchas personas abandonan las toldas de Ashton porque en comparación con otros senadores no tiene suficientes cuotas burocráticas”, nos contó otra fuente que ha sido parte del grupo del senador desde sus inicios.

La carrera política de Ashton se remonta a 1998 cuando de la mano del difunto cacique liberal José David Name Terán, padre del senador de La U José David Name Cardozo, sale electo por primera vez a la Cámara de Representantes. Cuatro años más tarde, en 2002, repite Cámara obteniendo la mayor votación de su partido y del país con 73 mil votos.

A finales de su segundo periodo en el Congreso se da el rompimiento entre Name Terán y el Partido Liberal, ya que este emigró a las filas del recién formado Partido de La U, que nace en 2005 para respaldar el primer deseo reeleccionista de Álvaro Uribe Vélez.

Al perder a su padrino y jefe político, Ashton toma la decisión de seguir en el liberalismo y aventurarse al Senado, en donde ve más posibilidades de salir electo, enfrentándose en las elecciones de 2006 a Name Terán. Pese a que apenas le alcanzó para salir (obtuvo 35 mil votos), le bastó para erigirse como la primera fuerza política del trapo rojo en el Atlántico.

“Cuando Name se va, Aston quedó como dueño del Partido Liberal”, le contó a La Silla Caribe un abogado liberal de pura cepa.

“Si no me lanzo en ese momento, hoy no tuviéramos ni concejales ni diputados”, nos dijo el propio senador Ashton.

Hoy, el ashtonismo tiene un concejal en Barranquilla, Ernesto Aguilar, un diputado, David Ashton, y la alcaldía de Sabanalarga en cabeza de José Elías Chams.

Para las venideras elecciones, el senador lleva dos Cámaras por fuera del Atlántico, el excandidato a la Gobernación de Cesar, Arturo Calderón y el exconcejal de Cali Uriel Rojas en el Valle del Cauca.

El propio senador Ashton le dijo a La Silla que aún no ha definido si llevará Cámara en el Atlántico y que aunque desde hace un tiempo afirmó que no lo haría, tomaría oficialmente esa decisión en noviembre de este año.

Sin embargo, en los corrillos políticos se afirma que la apuesta del senador para la Cámara es Francisco ‘Pacho’ Aguilar, padre del actual concejal de Barranquilla Ernesto Aguilar y quien fue secretario de Hacienda del exalcalde Humberto Caiaffa y es reconocido no solo por ser un empresario de la salud y el agro, sino por haber contribuido a financiar las últimas tres campañas liberales a la Gobernación.

Las cuentas del ashtonismo para las legislativas de 2018 pasan por mantener una votación considerada fija y que en las pasadas elecciones de 2014 le dio al senador 28.598 votos en Atlántico. En la orilla de Ashton destacan la capacidad de endose del senador, que se evidencia en los menos de tres mil votos de diferencia con su entonces fórmula a Cámara Elverth Santos, quien obtuvo 25.687 votos.

La otra votación de referencia con la que cuenta el senador es la de su sobrino David Ashton en la Asamblea, quien en 2015 sacó por segunda vez consecutiva la curul más votada del liberalismo con 38.925 votos, aumentando su cifras frente a los 31.247 que obtuvo en 2011.

Recuerdan, además, que el 50 por ciento de los votos de Ashton a Senado los ha sacado históricamente por fuera del Atlántico.

Ese poder, consolidado por años de liderazgo político sin competencia, es al que se enfrenta Gómez, quien está apostando su capital político para romper la hegemonía de Ashton.  

Mauricio Gómez, un liberal charista.

Con apenas 35 años Mauricio Gómez Amín ha hecho la política de menos a más: ha sido edil, concejal y representante. Aunque en estas elecciones busca dar su tercer salto y llegar al Senado, su verdadero objetivo es aspirar a la Gobernación del Atlántico en un futuro cercano, para lo cual ve como un paso necesario ganarse un puesto en el legislativo nacional.

Su rápido ascenso en la política atlanticense se debe a un trabajo de base que ha venido construyendo desde 2004 cuando obtuvo su primera curul como edil de la localidad Norte Centro Histórico de Barranquilla con el aval del extinto partido Verde Oxígeno, que fundó Ingrid Betancourt.

En la elección siguiente aspiró al Concejo por el Partido Liberal y logró salir electo –afirman tres fuentes consultadas que ese aval se lo ganó a pulso, gracias al liderazgo que construyó desde su edilato–. En su primer período en el Concejo comenzó a forjar una estrecha relación con el alcalde Alejandro Char que mantiene hasta hoy.

Esos lazos con Char son tan fuertes que un político liberal le contó a La Silla Caribe que Gómez le consulta al alcalde sobre los respaldos que va a dar para el venidero debate. No obstante, una fuente muy cercana a Gómez, quien ha sido parte de su grupo desde el inicio, le dijo a este medio que la verdadera lealtad política del representante le pertenece a Simón Gaviria, hijo del expresidente César Gaviria.

En 2011 se reelige al Concejo pero renuncia dos años después para aspirar a la Cámara de Representantes en 2014 como fórmula de la entonces representante Victoria Vargas Vives, quien intentó saltar al Senado sin éxito.

En esa contienda Gómez venció a la fórmula de Ashton, e incluso logró una votación más alta que la del propio senador en el departamento (29.543 votos contra los 28.598 de Ashton).

La victoria de Gómez es uno de los sustentos de su aspiración al Senado, así como el fortalecimiento de su grupo político que en las elecciones de 2015 logró sacar, según las cuentas del propio representante, un alcalde (Javier Rodríguez en Candelaria) y un concejal en Barranquilla, Eugenio Díaz.  No obstante, su candidato a Asamblea, Claudio Gómez, se quemó con 18 mil votos.

Además de vencer a Ashton en 2014, Gómez ya se había anotado un pequeño triunfo a lograr ser la cabeza de la lista a la Cámara en el Atlántico, pese a ser primíparo en el Congreso y pese a no ser la fórmula del senador.

Dicen que esta palomita se la dio su amigo Simón Gaviria, quien de hecho viajó al Atlántico durante esas elecciones a alzarle la mano en plaza pública.

El respaldo de Gaviria, es hoy el impulso de Gómez para construir una estructura nacional que busca llevar Cámaras en varios departamentos y en la cual ya hay una alianza formal con Juan Carlos Lozada (el representante animalista), quien volvería a aspirar a Cámara por Bogotá después de obtener una curul en 2014 y ser destituido un año después por el Consejo de Estado por irregularidades en el conteo de sus votos durante los escrutinios. También suma el respaldo en la capital de la concejala María Victoria Vergara, cercana al grupo de Gaviria hijo.

Para las elecciones de 2018, Gómez apostará elegirse senador de la mano de una poderosa casa política del Atlántico, la que dirige el exconcejal Alejandro Munarriz (a quien la Procuraduría inhabilitó por no girar aportes parafiscales al ICBF cuando era presidente del Concejo en 2006), considerado uno de los mayores exponentes de la política tradicional clientelista del departamento.

La inhabilidad de Munarriz fue revocada en 2014 por el entonces procurador general Alejandro Ordónez y lo dejó apto para volver a aspirar a cargos públicos, como lo hizo en 2015 cuanto trató de hacerse, sin éxito, a una curul en el Concejo de Barranquilla por Cambio Radical. Ahora será fórmula de Gómez a Cámara poniendo el caudal electoral de su casa política que hoy tiene como cabeza visible a la diputada liberal Lourdes López, esposa de Munarriz.

Con la Cámara de Munarriz, Gómez pretende sumar en el departamento los más de 21 mil votos que obtuvo su esposa Lourdes en la Asamblea de 2015, sin embargo, la capacidad de endosamiento de esa votación no es del todo clara. En las pasadas regionales Munárriz sacó al Concejo 4.922 votos, poco más de la mitad de los 8.521 que su esposa Lourdes (Partido Liberal) sacó en Barranquilla.

Gómez también llevará una segunda cámara, como lo contamos en La Silla Caribe: El actor, presentador de televisión y productor barranquillero Agmeth Escaf, con quien buscará anotarse votos de opinión.

Las cuentas de votos por el lado de Mauricio Gómez también pasan por mantener sus números. Gómez tiene un potencial que ronda los 30 mil votos en Atlántico, su votación en las pasadas legislativas. Pero como ya dijimos su capacidad de endosar votos no es tan clara como las del senador Ashton.

Esto se evidencia por la votación que sacó su candidato único a la Asamblea, Claudio Gómez, que con 18 mil votos no pudo hacerse con un escaño. 

Para contrarrestar esto Gómez ha venido estrechando alianzas estratégicas como la que cocina con el concejal más votado del liberalismo en Barranquilla, Óscar David Galán, quien se sumaría a su aspiración en 2018.

Esta alianza quedó clara cuando Ashton y Gómez se enfrentaron por el timón del Partido Liberal en el Atlántico el año pasado.

Fue un episodio en el que ambos políticos terminaron eligiendo por separado dos direcciones distritales y departamentales liberales en el Atlántico, que fueron al final deslegitimadas por la Dirección Nacional.

Para el grupo de Gómez esto contó como una victoria ya que produjo un pacto entre los dos congresistas para dividir las direcciones, distrital para Gómez, en cabeza de Galán, y departamental para Ashton, de cara al VII Congreso Nacional Liberal.

En cualquier caso, la aspiración de Mauricio ha sido suficiente para causar un remezón en el mapa político del liberalismo atlanticense, para inspirar candidaturas que persiguen la curul que deja vacante a Cámara y plantarle cara al senador hegemónico del trapo rojo por más de una década.

De lograr llegar al Senado no sólo fortalecería el partido en el departamento, sino que entraría a disputarle a Ashton la representación que ha obtenido durante su reinado.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia