Por Laura Ardila Arrieta · 22 de Octubre de 2017

Foto: Joaquín Sarmiento.

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Veintiséis años después de que la Constitución le abriera la puerta a la posibilidad y un sexenio luego de que se expidiera la ley que la reglamentó, acaba de nacer la Región de Administración y Planificación del Caribe RAP Caribe, integrada por siete de sus ocho departamentos (San Andrés está en proceso de integrarse).

La iniciativa, que lideró el gobernador del Atlántico Eduardo Verano y fue autorizada por cada Asamblea departamental, aterrizará en un ente que tendrá director ejecutivo, personería y patrimonio propio, de plata de las gobernaciones, con la finalidad principal de planear y ejecutar proyectos de desarrollo regional. Y que aspirará, cuando se apruebe una ley de regiones, a contar con recursos de la Nación de manera directa para que en la Costa decidan sus inversiones sin tener que ir a hacerles lobby a altos funcionarios en Bogotá.

Vista con esperanza por muchos y con escepticismo por otros tantos, La Silla Caribe entrevistó a Jaime Abello Banfi (director de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y reconocido líder regional) para hablar de las expectativas de la misma.  

La Silla Caribe: ¿Qué significa para el Caribe el nacimiento de la RAP?

Jaime Abello: En el plano simbólico, significa un paso que se había demorado mucho y que representa más una esperanza que una evolución fuerte. Al mismo tiempo, es un desestancamiento del proceso de regionalización. Hace mucho que es bien sabido que Colombia lo necesita, no sólo cultural, sino política y económicamente. Pero después de la Constitución del 91 no se logró el avance que se buscaba. Mira que la Ley de Ordenamiento Territorial no se expidió sino hasta 2011.

La Silla Caribe: Existían la RAP central y la pacífico...

Jaime Abello: Así es, pero la región que históricamente más había trabajado por la regionalización no lo había logrado. Entonces, es positivo. Lo segundo es que está muy bien que nos inflamemos de patriotismo regional, pero claramente este paso es un nuevo compromiso. ¿Cuál? uno presupuestal, técnico y político para dotar una unidad de trabajo de capacidades de actuación que hagan que podamos empezar a formular proyectos, a buscar recursos y a mover temas clave en la óptica regional, no en la óptica local o departamental. Hasta ahora no está claro cómo se va a financiar ni cómo la vamos a fortalecer debidamente. Entonces, el momento que viene es ese. ¿Cómo hacemos para que sea una RAP fuerte, con sentido y trascendencia? Ese compromiso depende de los gobernadores.

La Silla Caribe: Para que esta conquista se concrete del todo el  paso definitivo es la RET (Región Ente Territorial), con la cual el Caribe podrá contar con un ente autónomo con gobernador, asamblea, plan de desarrollo y presupuesto regional con aportes de la Nación. Llegar allá requiere, entre otras cosas, una ley de regiones que reglamente esa figura y en general un compromiso político. Sin embargo, se meten las presidenciales y no es muy claro que todos los candidatos se quieran comprometer con una iniciativa que va a disminuir la burocracia del Gobierno central. ¿Cuál es su expectativa al respecto?

Jaime Abello: Yo creo, por el contrario, que la RAP representa la oportunidad de volver a hablar del tema regional porque ahora que se firmó tenemos un argumento de negociación que de pronto nos ayuda a lograr el gran paso. Tenemos como antecedente el voto Caribe (consulta popular impulsada por Verano, que expresó la voluntad de integración) que en 2010 alcanzó más de dos millones de votos. Pareciera haber un sentimiento, aunque la verdad es que el reto es no sólo es de orden jurídico, presupuestal y técnico, sino que, si queremos realmente dar mayores pasos, tenemos que demostrarles a los ciudadanos del Caribe que la región es un territorio de soluciones y esto no es un asunto de control político.

La Silla Caribe: ¿Cómo lograr eso?

Jaime Abello: Lo que está faltando es apropiación social de lo regional. Históricamente, lo regional viene porque nos hemos identificado alrededor de unos elementos culturales comunes, de una proximidad geográfica, de una sensación de estar desamparados frente a la prepotencia del centralismo cachaco. Pero, no lo neguemos, también hay una especie de patinar sobre lo mismo y de cierto cansancio. Entonces, creo que parte del reto es ahora saber cómo hacemos para que la RAP active la expectativa de que esto va a ser realmente útil para la gente. Porque hasta el momento el tema regional ha sido muy de las élites. Ahora, llevamos muchos años en esto, mi primer Foro de la Costa fue en 1982.

La Silla Caribe: ¿Y qué ha pasado en estos 35 años?

Jaime Abello: La región es un poco menos pobre, tiene más conciencia de sí misma, se ocupa por ejemplo de la historia regional, como antes no lo habíamos hecho. El desarrollo está más repartido. Por ejemplo, vemos emerger ciudades como Montería, que es una ciudad de una fortaleza increíble. Las cosas dependen menos de Barranquilla y de Cartagena. También veo más fuerte el sistema educativo, sobre todo en el nivel de la educación superior. Hay nichos de calidad muy buenos, como la Universidad del Norte. Han sido años en los cuales no hemos dado el gran salto, pero hemos avanzado.

Y hay más conciencia regional. Este año ha habido dos encuentros importantes: el de Ciudad Caribe, que convocó la ANDI con Bruce Mac Master, y luego el foro del Caribe Colombiano, que lo impulsó Víctor López y otros periodistas. Ahora nos falta un tercer encuentro que es el de Casa Grande Caribe (liderado por el Banco de la República), que es el técnicamente más organizado y para el cual ha habido una coalición de tanques de pensamiento, y se están preparando documentos.

Hay unos expertos locales en manejar el centralismo, que al final algo sacan para la región, pero ante todo para sí mismos. Se convirtieron en intermediarios especializados. 

Jaime Abello.

La Silla Caribe: Eso que menciona es clave porque hasta ahora, básicamente, el tema de la RAP lo han liderado los gobernadores que, aunque juegan un papel determinante, representan a una clase política desprestigiada. Evidencia de ello es lo que pasó el día de la firma del documento (estudiantes de la Universidad del Atlántico que se sentían excluidos impidieron el evento en la institución y les gritaron “corruptos” a los gobernadores)...

Jaime Abello: Creo que los gobernadores son los que deben tomar la iniciativa. Está Eduardo Verano (Atlántico), está Dumek Turbay (Bolívar), que es otro gobernador que tiene mucho empuje, y la verdad es que creo que la gran contribución que ellos podrían hacer es mover a la gente, liderando. Porque tenemos que tener una regionalización democrática, no una regionalización elitista. Pero eso se va a construir es abriendo las puertas, creando espacios de discusión, admitiendo diferencias. Tenemos que hacer que la gente se apropie de esto, o si no van a decir que es un embeleco de unos pocos.

La Silla Caribe: ¿Y cómo lo ve hasta ahora?

Jaime Abello: Creo que falta, pero no quiero ser negativo porque son procesos complejos que requieren tiempo, entonces mi propuesta es asumirlo: asumir la complejidad. Que, entre otras cosas, hablando de periodismo, eso me parece esencial para el periodismo contemporáneo, que cada vez encuentre problemas más complejos.

La Silla Caribe: El reclamo Caribe para bajar los niveles de centralización no es nuevo. Recordaba Eduardo Verano en la firma de la RAP las cartas del expresidente costeño Juan José Nieto al General Santander en el mismo sentido. Y también está la llamada liga costeña, que nace cuando la Costa empieza a perder representatividad tras la salida de Rafael Núñez del poder. ¿Cuáles han sido las consecuencias de esta desigualdad?

Jaime Abello: Lo más nefasto ha sido que ha habido unos intermediarios locales que han sabido acomodarse a esa realidad y convertirse en indispensables. Es una clase política aprovechada, que ha tenido mucho más compromiso con sus intereses patrimoniales que con los intereses colectivos. Para muchos ha cundido un sentimiento de fracaso, mientras cierta clase política detestable tiene una incidencia en las negociaciones electorales con el centro.

La Silla Caribe: Precisamente, hay quienes creen, no sin razón, que el tema del centralismo es usado por nuestra clase política tradicional para justificar nuestros atrasos y con ello matizar el saqueo de los muchos corruptos locales. Por ejemplo, parte de la plata que se robó Alejandro Lyons en Córdoba era de regalías, venía del Gobierno central…

Jaime Abello: Hay unos expertos locales en manejar el centralismo, que al final algo sacan para la región, pero ante todo para sí mismos. Se convirtieron en intermediarios especializados. Eso (en Córdoba), por ejemplo, tenía unos requerimientos técnicos. Entonces, ellos se vuelven expertos. Saben presionar cuando toca y aparentan ser técnicos. Tenemos una clase política que necesitamos que se ponga las pilas, que haya una renovación, un liderazgo mejor.

La Silla Caribe: ¿Cómo?

Jaime Abello: La pregunta es cómo vamos a hacer una región competitiva, esa palabra que está tan de moda y es clave. Competitivo significa la capacidad de actuar con racionalidad, con eficiencia, con referentes globales si es el caso, y la Costa necesita ser más competitiva, empezando por lo público. Y lo público, en nuestro caso, es todo lo contrario a algo competitivo.

La Silla Caribe: El acta de la RAP tiene siete ejes que van de la superación de la pobreza hasta la consolidación de la identidad cultural, ¿cuáles son los temas en concreto que nos atraviesan como región y deberían aterrizar dentro de esos ejes?

Jaime Abello: Bueno, está el tema del servicio de energía de Electricaribe, pero creo que lo principal en la región tiene que ver con desarrollo humano, con infraestructura y desarrollo agrario, que realmente son problemas de toda Colombia. La otra cosa de la que yo quisiera que la región hablara es de seguridad y de paz.

La Silla Caribe: ¿Cómo hacemos para comprometernos con la implementación del proceso de paz?

Jaime Abello: El otro día estaba con Adolfo Meisel (codirector del Banco de la República) en una discusión en un grupo de trabajo sobre un documento suyo acerca del Caribe colombiano y, pensando un poquito respecto a lo que han sido los grandes temas de Colombia en los últimos tiempos, empecé a preguntarme cuál ha sido el papel de la gente del Caribe frente a un tema tan central como la paz. Y empecé a tirar coco y a darme cuenta que no ha habido, que recuerde, y lo chequee con algunas fuentes, ninguna persona del Caribe que en los últimos años haya tenido un papel decisivo respecto a los temas del proceso de paz.

Los Caribe han sido protagonistas de la negociación, pero del lado de los guerreros. Hemos tenido, de hecho, varios líderes del paramilitarismo y de las Farc de la región, y el único negociador costeño que ha emergido en los últimos años en los temas de la paz desde la institucionalidad es otro guerrero: el general Freddy Padilla de León.

García Márquez es un Caribe que demostró que la fidelidad al origen y a la vocación, al llamado interior, puede ayudarte a conquistar el mundo. 

Jaime Abello.

La Silla Caribe: ¿Eso qué significa?

Jaime Abello: Que esta es una región de resistentes, más que de constructores de institucionalidad, que hay una marginación real de los núcleos más esenciales del poder de este país. En este momento es inevitable pensar en un departamento como La Guajira, uno de las más marginados y atrasados, pese a la paradoja de sus grandes recursos. Tan marginado se siente que casi no firma la RAP porque tenía unas dudas al respecto.

Me llama la atención esa desconexión en los temas de la paz. Esta es una especie de región marginal, hasta en lo de la paz.

La Silla Caribe: Y eso que tenemos tres espacios de reincorporación de excombatientes. ¿Para qué nos puede servir la RAP en el aterrizaje de los acuerdos?

Jaime Abello: Ojalá para que la gente realmente se ocupe del tema. No nos estamos ocupando. El de la paz es un no tema aquí. Solamente cuando aparece en las noticias algún escandalete, relacionado con alguna de estas zonas, y sabemos que están las víctimas por ahí rondando, pero no existe, no se nota, un compromiso con el tema. Y resulta que Colombia está enfocando su estrategia para los próximos años en su función de aclimatar la paz y la Costa no tiene ninguna propuesta.

La Silla Caribe: ¿Eso, que no es exclusivo del Caribe, es culpa de quién?

Jaime Abello: De nosotros mismos. Entre otras cosas, quizás el que más propuestas tiene es el Gobernador de Bolívar, quien convirtió el tema de la paz en el eje central de su plan de Gobierno.

La Silla Caribe: Como la regionalización va mucho más allá de la política, nuestro héroe Caribe Orlando Fals Borda trabajó mucho en rescatar nuestros referentes identitarios. En esta etapa de la RAP, ¿cuáles deberíamos reivindicar?

Jaime Abello:: Es una linda pregunta. Pienso, por ejemplo, en nuestra fiesta pública, que es algo que yo valoro mucho: nuestro espíritu festivo, porque creo que cumple una función social clave. La fiesta pública es identidad, es pertenencia, es expresión. Nosotros tenemos la fiesta pública más fuerte de Colombia, el Carnaval de Barranquilla, el Festival Vallenato, otros festivales musicales, expresiones nuestras. Y un personaje clave en la historia de Colombia: Gabo. Aquí es donde aprovecho y comento: yo soy el director de la fundación creada por García Márquez y estamos empeñados en sacar adelante un proyecto que se llama Centro Gabo. Se va a lanzar el 3 de noviembre, pero a partir de hoy domingo se va a poder mirar en línea de qué se trata.

La Silla Caribe: ¿De qué se trata?

Jaime Abello: La razón por la cual estamos empeñados en sacar adelante el Centro Gabo es porque este proyecto, que tiene unos fines formalmente definidos, como el legado de García Márquez, aspira a propiciar las vocaciones hacia las artes y hacia las ciencias, promover el pensamiento crítico, formar e inspirar a los ciudadanos en el uso ético y creativo del poder de investigar, contar y compartir historias. Todo eso se va a traducir en acciones muy concretas, en talleres, en actuación cultural, en una cantidad de cosas.

García Márquez es un Caribe que demostró que la fidelidad al origen y a la vocación, al llamado interior, puede ayudarte a conquistar el mundo. No sólo tiene una obra de una solidez extraordinaria en periodismo, en cine, en literatura, sino que fue un hombre que ejerció su ciudadanía de una manera muy interesante. Sé que hay gente que sigue atacando a Gabo, pero cualquiera que mire los datos se da cuenta que García Márquez jamás se desconectó de Colombia, se mantuvo fiel al Caribe. Él es un caso interesante de un Caribe que logró vencer la resistencia de la capital y al final terminó conquistando todo el país. Lo que necesitamos es que ese ejemplo cunda.

La Silla Caribe: Un costeño que además trabajó por la paz...

Jaime Abello: Fíjate, ahora que pienso, frente a la duda que expresé, históricamente sí hubo un costeño decisivo en la búsqueda de la paz: Gabriel García Márquez.  Y no lo hizo del lado de los guerreros, lo hizo del lado de la mediación y de la construcción de paz.

La Silla Caribe: Usted fue protagonista de otro intento de regionalización: la creación del canal Telecaribe, que para muchos hoy es ejemplo de lo que podría llamarse centralismo dentro de la región, pues por mucho tiempo le ha dado preponderancia a Barranquilla. ¿Qué lecciones deja eso?

Jaime Abello: Bueno, la experiencia mía al respecto es que la buena voluntad a veces choca con la dinámica de los mercados. Los mercados están concentrados en las ciudades grandes, especialmente en Barranquilla. Y proyectos como Telecaribe, al final, en gran medida dependen de los mercados porque en buena parte son financiados por publicidad. Entonces, ¿cómo confrontar esa realidad? en parte con una especie de acción afirmativa, que es ir más allá y financiar específicamente un tipo de producción que se haga en función de los otros territorios del Caribe. Eso es una parte. Y lo segundo es que necesitamos ponernos las pilas en Barranquilla, Cartagena y Santa Marta para realmente solidarizarnos. La solidaridad fiscal que le estamos pidiendo al centro, respecto a las regiones más rezagadas, debería hacer que nosotros fuéramos un ejemplo en materia de solidaridad intraregional.

La Silla Caribe: En un sentido parecido se manifestó el representante guajiro Alfredo de Luque, quien pidió revisar con lupa la participación de La Guajira en la RAP porque la Costa no ha sido solidaria con ese departamento...

Jaime Abello: Pues la preocupación histórica mía es que tenemos que reconocer que el Caribe reproduce los centralismos que existen a nivel nacional. ¿Cómo hacemos para construir un Caribe más incluyente y más equilibrado con los territorios que no son capitales? Respeto. La solidaridad, además, también es útil para ampliar los mercados de la región. Una región más activa, que no dependa sólo de las grandes ciudades, sino que cree polos de desarrollo alterno, nos beneficia a todos.

La Silla Caribe: ¿Qué papel debería tener el periodismo en esta creación de región?

Jaime Abello: Somos una región, como muchas en América Latina, en la que no hay madurez periodística y la madurez tiene que ver no sólo con la evolución individual de los periodistas y su berraquera, sino también con las condiciones objetivas, con la existencia de mercados, con audiencias exigentes y activas. Estamos apenas en la construcción de un periodismo que aquí, como en muchas otras regiones, está condicionado por los costos de producción, por la estabilidad de los periodistas, sus condiciones de remuneración. Y finalmente hay una participación ciudadana generando contenidos y opinión en redes. Lo que nos espera, en la medida en que haya más conectividad, y el ejemplo global cunda, es una región más activa periodísticamente, en términos de debate y opinión pública.

Eso va a ser un reto grande para los medios tradicionales, van a tener que adaptarse, demostrarle a la región que están realmente al servicio de la gente y no de intereses sólo de los dueños o políticos. Creo que se nos viene una época interesante. Hay que empezar a pensar en un periodismo para el Caribe y no sólo para un departamento. Los emprendimientos son el camino.

La Silla Caribe: Usted dirige una fundación con lazos globales y ha hecho parte de juntas y consejos consultivos con las mismas aspiraciones. En un mundo en el que estamos constantemente mirando cómo relacionarnos hacia afuera, ¿por qué pensar en construir región?

Jaime Abello: Creo que es una dinámica dual. Somos globales pero también la territorialidad más inmediata es importante. Tiene sentido que busquemos escalas de operación y de identidad que nos convengan y yo creo que la nuestra naturalmente es la región Caribe. Yo me siento tan emocionado cuando estoy en un fandango en Córdoba, o cuando veo, oigo y hablo con mis amigos y parientes en ese departamento, que cuando veo a la gente de Sucre o Bolívar. Vivo entre Cartagena y Barranquilla, soy de origen samario y me preocupo por toda la región. Creo que tenemos que aprovechar esa escala regional.

Somos la región históricamente más grande de Colombia, 22 por ciento de la población del país, siete departamentos y San Andrés. Además, somos generadores de identidad para Colombia, la marca de identidad cultural de Colombia hacia afuera es el Caribe, llámalo como quieras, llámalo magia, pero es el Caribe. Entonces, esta región puede ser una fuente de felicidad y se va a justificar cuando, además de sentirnos identificados culturalmente, de soluciones. Lo que importa ahora es llenar la región de participación.

La Silla Caribe: ¿Qué opina de la propuesta de Adolfo Meisel de crear aquí una entidad estilo Proantioquia?

Jaime Abello: Proantioquia es un organismo netamente empresarial y es más de ciudad. Es muy bueno porque denota una élite compactada. Y sí, necesitamos élites activas y responsables, que se ocupen de dialogar y de formular proyectos. El empresariado es muy importante porque genera empleo, productividad, riqueza, y tiene una capacidad de interlocución con lo político enorme. Necesitamos que el empresariado del Caribe se alinee. Estoy de acuerdo con Adolfo, pero necesitamos una élite más comprometida, una élite que haga el esfuerzo de unificar objetivos y de responsabilizarse del entorno. ¿Esas élites quiénes la componen?: empresarios, políticos, líderes de la sociedad. La gente de la cultura tiene una capacidad impresionante de influencia. Tu ves a un Carlos Vives que habla y la gente va detrás. Esos creadores.

La Silla Caribe: Por último, pregunta que parece obvia, pero no es tan fácil: ¿qué es ser Caribe?

Jaime Abello: Ser Caribe es resistir. El Caribe se ha empeñado en su identidad contra viento y marea y esa resistencia ha sido a veces incluso dolorosa. Al tiempo, somos una región que no encuentra cómo articularse con lo institucional. Y amamos la vida. Tenemos los mejores carnavales del mundo, y bailamos y cantamos, y allí nos refugiamos.

Comentarios (3)

ValentinaMon

22 de Octubre

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Tiene razón... es resistir no contar con agua potable, no tener energia elect...+ ver más

Tiene razón... es resistir no contar con agua potable, no tener energia electrica las 24 horas, no contar con alcantarillado pluvial (de modo que cada aguacero genera desastres en ciudades como B/quillam, V/dupar o C/gena), no contar con servicios de justicia y someterse a la delincuencia comun. Todo gracias a los firmantes de la RAP Caribe.   

gunther

22 de Octubre

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lo interesante es que, el robo ahora sera grupal, de pronto sera mas facil ide...+ ver más

lo interesante es que, el robo ahora sera grupal, de pronto sera mas facil identificarlos, sin agua potable en la guajira con sistema electrico catastrofico y, un periodismo enmermelado, como  el heraldo, el meridiano de cordoba, entre otros la rosca para seguir tumbando sera mas grande, el reguero de tejas y tamal ya comenzaran a verse

Robin Hood

22 de Octubre

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No lei el articulo pero ese tio se parece a Puigdemont.

No lei el articulo pero ese tio se parece a Puigdemont.

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