Por Laura Ardila Arrieta · 18 de Octubre de 2017

3820

2

El debate a la corrupción que, después de varios aplazamientos, lograron hacer ayer los candidatos presidenciales y senadores Jorge Robledo (Polo) y Claudia López (verde), volvió a dejar sobre el tapete cómo se cruzan la coima que pagó la corrupta Odebrecht para que le adicionaran la vía Ocaña-Gamarra a su concesión de Ruta del Sol 2 y la repartija de billete que hubo en el Caribe para ayudar a reelegir a Juan Manuel Santos, un asunto que investigamos en La Silla y que ellos retomaron.

Por ejemplo, en los dos casos hay tres nombres que se repiten: los de Bernardo ‘el Ñoño’ Elías, Roberto Prieto y Luis Miguel Pico. Ellos han sido señalados, en testimonios ante la justicia, como supuestos destinatarios de parte de la coima. Y, por otro lado, también aparecen en la historia de los ríos de plata que varios políticos hicieron correr en la Costa para garantizar la reelección santista.

Esa coincidencia sobre el exsenador de La U, el exgerente de la campaña Santos Presidente 2014 y el exviceministro de Agricultura, respectivamente, es llamativa especialmente desde que el detenido Ñoño, en su camino hacia un posible acuerdo con la Corte Suprema, declaró que la plata de Odebrecht tuvo como destino justamente financiar el proyecto que reeligió a Santos, según revelaron medios como Semana y El Espectador.  

El siguiente es el detalle de las menciones a estos tres personajes en ambos hechos:

Luis Miguel Pico

¿Quién es?

Entre 2014 y junio de este año fue el director de asuntos políticos de Presidencia como cuota compartida de Zulema Jattin (exsenadora de La U investigada por parapolítica) y el exministro, también de La U, Sergio Díaz-Granados. Desde ahí administraba el llamado “computador de Palacio”, en el que se maneja toda la repartición burocrática del Estado, y trabajó varios meses cerca del entonces ministro de Presidencia Néstor Humberto Martínez (hoy Fiscal). Luego pasó al Viceministerio de Asuntos Agropecuarios al lado del saliente minAgricultura Aurelio Iragorri, cargo al que renunció irrevocablemente a principios de este mes.

Mención en Odebrecht

El abogado Gabriel Dumar Lora, detenido bajo la acusación de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, y testigo en el caso Odebrecht, declaró hace unas semanas ante la Corte Suprema que, de la plata que le dio la multinacional al Ñoño Elías, el entonces Senador mandó 50 millones de pesos a Pico para que supuestamente ese exfuncionario le hiciera lobby frente a Santos en Presidencia, ya que el Congresista se sentía “perseguido”.  

Dumar aseguró que esa misma plata también se debió a que Pico supuestamente ayudó a patinar un contrato de estabilidad jurídica entre la Nación y Ruta del Sol 2, que necesitaba Odebrecht para que no le modificaran sus condiciones tributarias (el testigo también mencionó en este punto al senador vargasllerista Antonio Guerra como presunto destinatario de 200 millones de pesos por la misma vuelta, pero no lo incluimos en esta historia porque no nos lo mencionaron en la investigación de la reelección).

En los audios del testimonio, que reveló la periodista Vicky Dávila, se oye que Dumar también afirmó que el Ñoño le decía que el billete de la coima lo necesitaban para las campañas de 2014, incluyendo la campaña Santos Presidente.

En ese sentido, el testigo le mencionó a la Corte una reunión política que a principios de ese año electoral se realizó en la finca Calle Larga de Sahagún, propiedad del fallecido exsenador Joche Ramón Elías Náder (padre político del Ñoño), en la que el movimiento de la Ñoñomanía adhirió a la campaña Santos. Al evento -sostuvo- asistieron Pico, Roberto Prieto y Sergio Díaz-Granados.

La razón por la cual Dumar podría saber todas estas cosas es porque él era uno de los mejores amigos del Ñoño y además le reconoció ya a la justicia haber prestado a su consorcio llamado Sión para que, a través de contratos de obra ficticios, Odebrecht pudiera desembolsar la plata que supuestamente le pagó al hoy exsenador (entre 13.500 y 14 mil millones de pesos, según Dumar).

El abogado asegura que los pagos por los trabajos fantasma se los giraba Corficolombiana (socia de Odebrecht, propiedad del magnate Luis Carlos Sarmiento Angulo) y que luego él le llevaba en maletas el billete en efectivo al Ñoño Elías. Parte de la plata se pagó entre febrero y marzo de 2014, es decir para la fecha de las legislativas y ad portas de las presidenciales.

Luis Miguel Pico ya había sido mencionado por Otto Bula (exsenador y otro de los ventiladores del escándalo), como un funcionario que supuestamente hizo gestiones a favor del contrato de Navelena, el fracasado consorcio que tenía a cargo las obras de recuperación del río Magdalena y era propiedad de Odebrecht y de la colombiana Valorcon, de la familia Gerlein del Atlántico.

La Procuraduría le abrió una indagación preliminar al exviceministro para determinar si ayudó a Odebrecht a conseguir su adición Ocaña-Gamarra, si recibió prebendas por ello y si tuvo o no conocimiento de que la brasilera hubiese financiado campañas presidenciales en 2014.

Mientras, la Fiscalía le escuchó su versión, puntualmente acerca del contrato de estabilidad jurídica. Por ahora no ha habido decisiones.

En su defensa, Pico emitió un comunicado en el que responde que los señalamientos en su contra son infundados y que puso a disposición del ente acusador sus declaraciones de renta y extractos bancarios para que verifiquen que su patrimonio “está constituido y derivado de mis ingresos laborales como servidor público”.

Mención en la repartija

En marzo de este año, cinco políticos importantes de la Unidad Nacional, de varios partidos y de manera separada, que aceptaron contarnos cómo ayudaron en la reelección de Santos bajo la condición de no ser citados, coincidieron en el nombre de la persona que supuestamente viajaba al Caribe en esas presidenciales con maletines llenos de plata: Luis Miguel Pico.

Esa plata, según esas fuentes conocedoras, empezó a llegar para la segunda vuelta presidencial, cuando el santismo había perdido la primera frente al uribista Óscar Iván Zuluaga. Y su destino era aceitar las maquinarias de los políticos costeños para que pudieran aumentar la votación. Es decir, para que pudieran comprar votos.

Como esa información es prácticamente imposible de confirmar, en su momento le preguntamos a Pico por qué creía que nos lo mencionaban en semejante papel y él -en el mismo sentido de su reciente comunicado en respuesta a Odebrecht- nos aseguró tajantemente: “Nunca manejé recursos de la campaña”.

Lo que sí tenemos confirmado, y de hecho habíamos publicado en febrero de este año en otra historia, es la reunión política que se realizó poco antes de las presidenciales de 2014 en la finca Calle Larga de Sahagún (propiedad del fallecido Joche Elías, tío del Ñoño Elías), que menciona Gabriel Dumar en su declaración.

A ese encuentro, en el que la Ñoñomanía adhirió de manera oficial a la reelección santista, efectivamente asistieron el Ñoño, Sergio Díaz-Granados, Roberto Prieto y Luis Miguel Pico, entre otros.

Eso, sin embargo, no tiene mucho de particular, teniendo en cuenta que todos estaban en campaña a favor del Presidente y eso era un hecho público.

Roberto Prieto

¿Quién es?

Hombre de confianza y exgerente de todas las campañas de Juan Manuel Santos, incluyendo la de la reelección.

Mención en Odebrecht

Después de muchos rumores, él mismo reconoció en marzo de este año que a la campaña Santos Presidente en 2010 entró plata de Odebrecht, que se recibió para pagar dos mil afiches (cinco meses después de haber reconocido eso, el exministro uribista Gabriel García lo vinculó con el supuesto ingreso de 400 mil dólares de la firma brasileña a esa misma campaña).  

Sobre la de 2014, en reiteradas ocasiones Prieto ha asegurado que nunca recibieron donaciones y que la plata de los gastos salió de un anticipo de la financiación estatal y de un crédito bancario.

Sin embargo, el intermediario de los pagos de Odebrecht y hoy ventilador de la Fiscalía, Otto Bula, aseguró ante la justicia que a Prieto le dieron a través del empresario Andrés Giraldo un millón de dólares que tenía como destino final la campaña Santos de hace tres años, un asunto que Prieto y Giraldo han negado. Y la Fiscalía no ha probado hasta el momento.

Lo que la Fiscalía ya estableció es que la empresa de publicidad Sancho BBDO, vinculada a su vez con una sociedad panameña llamada Paddington, celebró un contrato con Odebrecht en 2014 por valor de un millón de dólares con el objeto de hacer una encuesta con miras a las presidenciales.

Esa encuesta, de acuerdo a lo que informó el ente acusador, habría sido una contribución de los corruptos brasileños para lograr una aproximación con el Gobierno Santos, pues necesitaban que les pagaran unas reclamaciones relacionadas con su concesión de Ruta del Sol 2.

En la información que ha dado hasta ahora la Fiscalía no queda claro si Prieto estaría o no vinculado directamente con la entrada de esta plata a la campaña, aunque como gerente él era la cabeza de esa iniciativa. El caso está en investigación en el CNE.

De otro lado, el empresario Eduardo Zambrano, quien le aceptó a la Fiscalía haber cometido enriquecimiento ilícito dentro del caso de las coimas de la multinacional, le aseguró al ente acusador que el exgerente de las dos campañas santistas recibió 300 millones de pesos por hacer lobby ante la ANI en favor de Odebrecht.

A fines del mes pasado, el que mencionó a Prieto fue el abogado Gabriel Dumar en su testimonio ante la Corte Suprema.

Según el examigo del Ñoño Elías, el entonces Senador le dio “más de mil millones” de pesos a Roberto Prieto, de la plata que el Ñoño supuestamente le recibió a Odebrecht por impulsar la adición Ocaña-Gamarra.

Esos recursos entregados en 2014, que fue un año electoral -dice Dumar en su testimonio- eran “para campañas”.

Tres días después, en la audiencia de imputación de cargos al exgerente de la ANI Luis Fernando Andrade (quien firmó la adición Ocaña-Gamarra) por interés indebido en la celebración de contratos, el nombre de Prieto volvió a escucharse en una declaración que reveló la Fiscalía: la del exasesor de Andrade, Juan Sebastián Correa, quien aseguró que en frecuentes oportunidades Prieto se reunió con él y con Andrade para “encomendar a la firma Odebrecht”.

Frente a esto, el ente acusador dijo ese día que la Fiscalía conocía del tema de los afiches en 2010 y de la encuesta de la sociedad vinculada a Sancho, procesos ambos que están en el Consejo Nacional Electoral, pero no que Prieto supuestamente tuviera que ver con Ruta del Sol 2. Y que por ello abrirían “otra línea de investigación donde aparece Roberto Prieto”.

En respuesta, Roberto Prieto ha insistido en que es inocente y sacó un comunicado diciendo que jamás le ha recibido un peso al Ñoño Elías y que no conoce a Gabriel Dumar.

Aunque, ante la Comisión de Acusación admitió que propició una reunión entre Odebrecht y la ANI.

Mención en la repartija

Lo que nos dijeron en la investigación que hicimos sobre la reelección santista en el Caribe es que Roberto Prieto fue el líder de esa campaña en terreno en la primera vuelta (le redujeron su papel cuando perdieron ésta frente al uribismo), y que desde esa silla hablaba con los gerentes departamentales, tanto de gastos de funcionamiento en los respectivos departamentos como de la plata que estaban pidiendo los congresistas para buscar los votos.

Un político de Córdoba incluso nos detalló que, para esa primera vuelta, de la campaña allá les dieron 5 mil pesos por voto comprometido. Así, por ejemplo, si un cacique cordobés se comprometía a poner 50 mil votos, le daban 250 millones de pesos, que en todo caso para los políticos es muy poco para conseguir esa cantidad de apoyos.

Aunque “insuficiente”, esa plata de primera vuelta la entregaban las gerencias departamentales, que a su vez se entendían con Prieto.

Según dos políticos, en Córdoba Prieto se reunió también con contratistas locales para pedirles plata para la campaña (aunque oficialmente el proyecto reeleccionista no recibió donaciones, como ha dicho varias veces el exgerente).

En su momento, Prieto nos respondió antes estas versiones que se estaba enterando de la plata que se movió para reelegir a Santos, que la queja de los políticos siempre fue la falta de ésta y que jamás le pidió donaciones a contratistas.

 

Bernardo 'el Ñoño' Elías

¿Quiés es?

Elegido con la segunda votación de la Unidad Nacional en el país gracias a la mermelada con la que lo consintió el Gobierno Santos, fue la punta de lanza del santismo y todas sus empresas electorales (reelección y plebiscito del Acuerdo de Paz, entre ellas) hasta que fue capturado el pasado 10 de agosto.

Mención en Odebrecht

El exsenador supuestamente recibió parte del soborno que pagó la multinacional Odebrecht por hacerse a la adición de la vía Ocaña-Gamarra. Los principales testigos en su contra son sus examigos Otto Bula y Gabriel Dumar, quien le aseguró a la Corte que en total fueron entre 13.500 y 14 mil millones de pesos.

Dumar dice que lo sabe porque, por petición de Otto Bula, prestó su consorcio Sión para que Odebrecht le desembolsara la plata que él, luego, supuestamente le llevaba al Ñoño en efectivo dentro de maletines a Sahagún y a Sincelejo.

Elías, quien intenta llegar a un acuerdo de colaboración con la justicia, le dijo el pasado 20 de septiembre a dos fiscales delegados que instruyen su caso que su interés era ayudar a sacar adelante lo de Ocaña-Gamarra para que Odebrecht entregara “recursos económicos con destino a la campaña presidencial de Juan Manuel Santos”, como lo publicó El Espectador.

Que eso se lo propuso Otto Bula, que no sabía si Santos estaba o no enterado y que, en todo caso, él no conocía las maniobras de Odebrecht en Colombia y apenas le dieron una plata.

Mención en la repartija

Debido a la alta votación que obtuvo con sus clientelas, fue uno de los protagonistas y hacedores de la reelección de Santos desde el Caribe.

Estuvo, por ejemplo, en la reunión que en Corozal (Sucre) sostuvo el entonces candidato a vicepresidente Germán Vargas Lleras con varios congresistas de la Unidad Nacional, seis días después de perder la primera vuelta frente al uribismo.

En ese encuentro, como lo hemos contado, ‘ajustaron’ a los caciques y los comprometieron a ponerle a la fórmula Santos-Vargas la misma votación que todos habían sacado en las legislativas.

El ajuste consistió, básicamente, en que de la campaña santista les prometieron recursos para que pudieran conseguir esos apoyos, como nos lo aseguraron en su momento tres políticos que asistieron y nos hablaron por aparte.

El Ñoño también ayudó a organizar para esa fecha la llamada “gira por la paz” de Santos en la región, en la que el Presidente lo sacó a él y a otros cuestionados del closet y se tomó con ellos fotos públicamente.

Comentarios (2)

dokholord

18 de Octubre

0 Seguidores

Es una verguenza que con Odebrecht no pase nada, ahi es donde uno se cues...+ ver más

Es una verguenza que con Odebrecht no pase nada, ahi es donde uno se cuestiona si Robledo tiene razón y al fiscal Martinez lo pusierón ahi para que pase de agache semejante escandalo, que en otros paises ha tenido consecuencias fuertes contra esta manada de ampones.

jose antonio oscar correa arredondo

19 de Octubre

0 Seguidores

Y todabia hay personajescomo Claudia Lopez que estubo apoyando a Santos hablan...+ ver más

Y todabia hay personajescomo Claudia Lopez que estubo apoyando a Santos hablando de corrupcion,ella sabia y asi seguia apoyando al ladron traidor bandido super corrupto de Santos y ahora lo niega y es la candidata de los verdes casi tan corruptos como los de la U.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia