Por Laura Ardila Arrieta | Juan Pablo Pérez B. · 13 de Marzo de 2018

5939

0

En la jornada de legislativas y consultas presidenciales de 2018 en el Caribe ocurrieron varios hitos que reconfigurarán el poder en la región durante los próximos cuatro años y seguramente serán determinantes en la elección del nuevo Presidente, dentro de unos meses. Uno de los más significativos es que, con las votaciones de Gustavo Petro e Iván Duque, los costeños demostraron que sí tienen votos de opinión. Estas son las 12 grandes conclusiones de lo que pasó:

 

1

Con voto de opinión, Petro le ganó a Duque, pero Duque sacó senadores y Petro no

A diferencia del resultado total en el país, en el Caribe Gustavo Petro le ganó en número de votos en su consulta de la izquierda al uribista Iván Duque. Sumados los resultados en los ocho departamentos de la región, Petro alcanzó 851.665 respaldos, mientras Duque logró 718.311.

El exalcalde de Bogotá superó al Senador exactamente en cinco departamentos, incluyendo Atlántico (207.926 Vs. 156.591) y Córdoba (159.676 contra 128.521), en hechos significativos, pues el primero es el corazón del fortín del vargasllerista clan Char, y el segundo ha sido tierra tradicionalmente uribista.

De hecho, Petro únicamente sacó menos votos que su contendor directo en la izquierda, el exalcalde samario Carlos Caicedo, en la tierra de éste último: Magdalena.

Mirados los resultados de las legislativas, no obstante, al final del día el partido de Duque mantuvo las cinco curules que tenía a Senado (esta vez en cabeza de Carlos Meisel, Honorio Henríquez, Ruby Chagui, María del Rosario Guerra y Fernando Nicolás Araújo), mientras que la lista de “los decentes” de Petro no logró ningún senador costeño.

Eso es importante porque las estructuras, el liderazgo (en el caso de los que tienen opinión) y el trabajo de los congresistas consiguiendo apoyos en las regiones suelen sumar a los candidatos presidenciales.  

Las votaciones caribeñas, tanto de Petro como de Duque, fueron mayormente de opinión, como lo pudo corroborar La Silla Caribe en la crónica en vivo que estuvimos haciendo en terreno el domingo. En general, no vimos gran maquinaria prendida a favor de ninguno de ellos dos.

A manera de curiosidad, Duque sacó en el Caribe casi el mismo número de votos que alcanzó en 2015 en la región el No en el plebiscito para avalar el Acuerdo de Paz con las Farc (785.532). Los votos de Petro, en cambio, fueron 300.865 menos que los del Sí en el mismo lugar, lo que podría ser un indicativo más de que no toda la orilla que respalda la paz es petrista.

Los resultados de los dos candidatos son para ambas campañas un antecedente importante camino a la primera vuelta de mayo, en una región que hace cuatro años fue determinante para la reelección del presidente Juan Manuel Santos.

Aunque también hay que esperar a ver hacia dónde se van a mover en presidenciales las maquinarias de los caciques, que son las que mueven el grueso de los votos del Caribe.

 

 
2

En parte comprando votos, maquinaria de Vargas aumentó gracias a Char y Gnecco

Al igual que en buena parte del país, el partido Cambio Radical del candidato presidencial Germán Vargas Lleras fue el gran triunfador de las legislativas en el Caribe.

En cuatro años, pasó de tres a siete senadores y de cinco a 12 representantes a la Cámara caribeños.

El principal hacedor de esa victoria es el vargasllerista clan Char (liderado por el alcalde barranquillero Álex Char y su papá, el empresario Fuad Char), que sacó una mini bancada propia de cuatro senadores de su cuerda: Arturo Char, Luis Eduardo ‘Lucho’ Díaz Granados, Antonio Zabaraín y Fabián Castillo. Más seis representantes, cuatro en el Atlántico, uno en el Magdalena y uno en San Andrés.

También hizo su aporte el súper poderoso y cuestionado grupo Gnecco del Cesar, que pasó de sacar uno a dos senadores (uno de ellos por La U, que igual a Presidencia va con Vargas), aunque bajó de tres a dos representantes.

Como lo detallamos en nuestra crónica en vivo el día de las elecciones, al menos una parte de ese gran triunfo vargasllerista se debe al movimiento de las maquinarias de varios caciques de esa colectividad y sus votos amarrados e, incluso, a la compra de apoyos.

Puntualmente, La Silla Caribe fue testigo de cómo en el municipio atlanticense de Soledad (la llamada “capital del fraude”, vecina a Barranquilla) personas de las campañas de los candidatos -hoy electos- de Cambio Radical: Lucho Díaz Granados, a Senado, y José Amar, a la Cámara, pagaron con billetes de 50 mil pesos a votantes a los que transportaron en motocarros con el logo de un águila.

Amar también hace parte del ajedrez con el que los Char se convirtieron en un súper poder en el Congreso 2018.

Asimismo, en Sincelejo, un periodista de La Silla Caribe fue amedrentado por unos líderes del senador liberal Mario Fernández, luego de que intentara hacerles unas fotos cuando repartían plata a una electora. Fernández no estaba haciendo campaña por él, sino por su esposa: la candidata a Senado de Cambio Radical, Ana María Castañeda, quien se ahogó el domingo.

 
3

Votó más gente que en 2014

A Senado, el domingo en el Caribe votaron 619.085 personas más que en las legislativas de 2014 (4.222.314 Vs 3.603.229). Esto significa que la participación aumentó de 51,67 por ciento a 55,09 por ciento.

En todos los departamentos la abstención se redujo entre un 4 y un 6 por ciento, excepto en San Andrés, en donde se redujo drásticamente 14 puntos (precisamente en las legislativas en las que entra el clan Char a la isla).

Sólo en Sucre y Córdoba la abstención aumentó levemente 2 y un punto porcentual, respectivamente.

Guardando toda lógica, justo en esos dos departamentos el número de senadores disminuyó: en Sucre pasaron de cinco a dos (los hermanos María del Rosario Guerra, uribista, y Antonio Guerra, de Cambio Radical). Y en Córdoba de nueve a cinco: los conservadores David Barguil y Nora García, el liberal Fabio Amín, la uribista Ruby Chagui y Jhony Besaile de La U.

Las cuentas en Córdoba incluyen a los senadores quemados Sandra Villadiego de La U y Antonio Correa del viejo PIN, que también tienen arraigo y son considerados por algunos como congresistas de Bolívar.

En tierras sucreñas se ahogaron de manera llamativa dos candidatas que muchos daban seguras ganadoras: Juliana Escalante García (sobrina y heredera política del parapolítico Álvaro ‘el Gordo’ García, condenado por una masacre paramilitar) y Ana María Castañeda (esposa y heredera política del senador liberal Mario Fernández). Ambas de Cambio Radical.

 
4

Los liberales mantuvieron sus senados, pero su cacique tradicional en Córdoba se quemó

En el 2014, los liberales sacaron cuatro senadores en el Caribe. Este año, mantuvieron esta cifra, pero la diferencia es que Arleth Casado, esposa y heredera política del otrora cacique liberal cordobés y condenado parapolítico Juancho López Cabrales, se quemó con 57.323 votos.

En cambio, su exfórmula a la Cámara, Fabio Amín Saleme, fue elegido al Senado con 83.725 votos (la quinta votación más alta del partido) y, además, logró que su fórmula, Andrés Calle, mantuviera la curul liberal en la Cámara cordobesa.

Los otros tres senadores costeños del Partido Liberal son el atlanticense Mauricio Gómez, quien dio el salto de la Cámara al Senado y, además, lideraba la lista; el bolivarense, Lidio García, que mantiene su curul y además superó en respaldos a Gómez; y Laura Fortich, quien reemplaza a su tío político Álvaro Ashton, capturado por parapolítica.

Esta estructura roja podría ser clave en el Caribe para el candidato presidencial de esa colectividad, Humberto de la Calle, excepto en el caso del grupo de Ashton que se fue con Petro, como lo contamos en La Silla Caribe.

 
5

Las fichas de cuestionados aumentaron (aunque no salieron las del Gordo y Kiko)

Comparamos los senadores y representantes elegidos en 2014 con los ganadores del pasado domingo y encontramos que la cifra de los que son fichas de cuestionados, o cuestionados ellos mismos, aumentó de 21 a 23 en la región.

En ese análisis, tuvimos en cuenta que hace cuatro años, por ejemplo, los llamados Ñoños: los otrora poderosos exsenadores cordobeses de La U, Bernardo ‘el Ñoño’ Elías y Musa Besaile, no tenían investigaciones ni condenas encima. Como tampoco el liberal exsenador del Atlántico, Álvaro Ashton.

Entre los herederos políticos de cuestionados ganadores hace dos días ahora están justamente el hermano de Musa, Jhony Besaile de La U, y la sobrina de Ashton, Laura Fortich de los liberales. Ambos senadores electos.

También salieron las fichas de la investigada exsenadora Zulema Jattin (Jorge ‘el Titi’ Burgos, a la Cámara de Córdoba por La U), del condenado exgobernador Alejandro Lyons (su prima, Sara Piedrahita Lyons, también a la Cámara cordobesa por La U), la esposa del investigado exrepresentante Yahir Acuña (Milene Jarava, a la Camara sucreña por el viejo PIN), la representante de la condenada Enilce López ‘La Gata’ (Karen Cure, de Cambio Radical) y el heredero del cuestionado clan García de Bolívar: Andrés García Zuccardi, de La U, hijo del corrupto Juancho García y de Piedad Zuccardi, en juicio por parapolítica.

De manera sorpresiva, en el pabellón de quemados se quedaron la sobrina del Gordo García, Juliana Escalante García, y el hijo del exgobernador guajiro condenado por homicidio Kiko Gómez, Fernando Gómez Bacci, quien aspiraba al Senado por el viejo PIN.

 
6

Barguil, el nuevo barón conservador

Los resultados del domingo graduaron al actual representante conservador de Córdoba David Barguil como el nuevo barón electoral de su partido, gracias a que sacó a Senado la mayor votación en la colectividad goda y una de las cinco más altas entre todos los senadores electos del país.

Con 139.147 apoyos, Barguil es hoy el quinto senador con más votos de Colombia y el primero de su partido, superando por 22 mil respaldos al actual presidente del Senado, el godo Efraín Cepeda, quien quedó segundo. También, superó de lejos a pesos pesados del conservatismo en el Caribe como los senadores Laureano Acuña (82.854 votos) y Nadia Blel (69.840 votos).

Además, por 19 mil votos superó a su exaliada, la senadora azul cordobesa Nora García, de quien fue fórmula hace cuatro años.

Tres circunstancias fueron clave para que Barguil alcanzara todo esto: primero, la mezcla efectiva que logró entre estructura política tradicional y voto de opinión; dos, el retiro del cacique godo Roberto Gerlein y, tres, los escándalos judiciales que sacaron de la competencia electoral a varios de sus rivales en Córdoba, como los Ñoños de La U. 

Con esto, el exdirector del Partido Conservador se convierte en un jugador Caribe muy importante con las presidenciales en el horizonte.

 
7

El tablero político fue totalmente pateado en Córdoba

Córdoba, el político departamento en el que en 2014 se graduaron como fenómenos electorales los Ñoños, fue el lugar del Caribe en el que más drásticamente cambió el tablero del poder con estas legislativas.

De los nueve senadores que el departamento sacó hace cuatro años (los dos Ñoños, las conservadoras Nora García y Yamina Pestana, Martín Morales y Sandra Villadiego de La U, la liberal Arleth Casado, el uribista Daniel Cabrales y Antonio Correa del viejo PIN), apenas uno (Nora) vuelve al Senado este año.

Los Ñoños y Morales cayeron presos por líos judiciales y apenas Musa logró poner de heredero a su hermano Jhony. Pestana (a quien la Fiscalía pidió investigar por irregularidades en su campaña 2014), se retiró para defenderse y su grupo tampoco pudo llevar en su reemplazo a Carlos Gómez de Cambio Radical.

Daniel Cabrales demostró con la lista abierta uribista que no tenía votos suficientes para reelegirse. Villadiego se ahogó con poco más de 35 mil respaldos. A Toño Correa no le alcanzó su gruesa votación de casi 70 mil apoyos para salir en el viejo PIN, que no pasó el umbral. Y Arleth Casado perdió el pulso rojo con el senador electo Fabio Amín, que pasó de ser su fórmula en 2014 a arrebatarle la jefatura liberal en Córdoba a ella y a su esposo, el parapolítico Juancho López Cabrales.  

Es decir que una mezcla entre consecuencias de líos judiciales y circunstancias electorales determinaron que las cartas políticas se volvieran a barajar en tierra cordobesa.

 
8

La bala de oxígeno del PIN la tiene Yahir Acuña

Una de las noticias que dejaron las elecciones del domingo fue la caída del antiguo PIN, que pasó de tener cinco senadores a no superar el umbral y quedar rumbo a perder la personería jurídica y dejar de existir como partido.

Sin embargo, esta cuestionada colectividad, reconocida por haber sido aeropuerto de parapolíticos, que pasó de tener nueve senadores en 2010 (cuando participó en sus primeras elecciones), a cinco en el 2014 y a ninguno en estos comicios, logró sobrevivir en la Cámara con dos representantes.

Ambos son de esta región y cuestionados.

Uno es el representante del Magdalena Franklin Lozano (48.107 votos), hijo y heredero de su papá, el parapolítico Frankin Lozano; y otro es la congresista electa por Sucre, Milene Jarava (65.219 votos), esposa y heredera política del cuestionado exrepresentante Yahir Acuña.

Como Milene además es una de las jefas oficiales del viejo PIN, Acuña se convierte en el último respiro de este ahogado partido político.

 
9

Las víctimas de las curules de paz no lo lograron

Como contamos en La Silla Caribe, tras la caída de las circunscripciones de paz contempladas en los Acuerdo de Paz con las Farc, varias de las víctimas que querían aspirar por estas curules terminaron haciéndolo por la vía ordinaria. En el Caribe, estaban Soraya Bayuelo, quien se lanzó a la Cámara de Bolívar por el Partido Liberal, y Odorico Guerra, quien se lanzó al Senado por la Alianza Verde. Ninguno lo logró.

Bayuelo sacó un poco menos de cinco mil votos y Guerra casi tres mil.

 
10

La U, de tener poderoso “bloque costeño” a un bajón en votos

Hace cuatro años, La U fue el partido más votado del país en las legislativas, gracias en buena parte a su entonces punta de lanza: los hoy detenidos Ñoños.

Diez de sus 21 senadores eran del Caribe y su poder llegó a tal nivel que, en el 2016, ellos armaron una disidencia costeña  para exigir más burocracia al Gobierno Santos.

Sin embargo, tras la caída de los Ñoños y la incapacidad de poner un candidato fuerte a la Presidencia, por no contar con ninguna ideología, La U pasó este domingo de esos diez senadores a siete y de contar con once cámaras en la región a elegir nueve.

Más allá de eso, la votación de sus caciques bajó considerablemente.

Mientras en el 2014 los diez senadores electos obtuvieron una votación total de casi 892 mil votos, el domingo los siete que quedaron alcanzaron poco más de 536 mil votos.

Las bajas más importantes fueron las de Jose David Name, que pasó de 103.215 votos a 86.765; Jhony Besaile, que, con 77 mil apoyos, sacó un poco más de la mitad de lo que sacó su hermano Musa hace cuatro años (145 mil votos); José Alfredo Gnecco, quien bajó de 97.741 votos a 76.161; y Miguel Amín que sacó 83 mil votos en 2014 y el domingo 69 mil.

Todos cuentan ahora con menos capital para negociar en las presidenciales.

 
11

Ape cuello se cotiza

El mandamás emergente del Cesar, el representante conservador Ape Cuello, por poco dobló su votación de hace cuatro años (pasó de 32.119 votos a 55.615), con lo cual, como lo habíamos anticipado en La Silla Caribe, se cotiza con miras a las presidenciales, justo lo que él planeó, en momentos en los que su partido sigue sin anunciar a qué candidato respaldará oficialmente (si es que ese apoyo será cantado).

El caso de Cuello es importante porque, aunque no es la mayor votación de un representante costeño (lo superan los charistas del Atlántico, por ejemplo, o el cordobés de La U Erasmo Zuleta), sí se trata del único representante de la región con ese número de apoyos, que como cabeza de un grupo propio controla una Alcaldía capital (Valledupar) y ocho alcaldías más de su departamento.

Por eso, la estructura de Ape podría ser peleada por más de un aspirante presidencial.

 

 
12

Caicedo ganó perdiendo

Con 514.978 votos, 164.251 de ellos en el Caribe, el exalcalde samario fue uno de los ganadores de la jornada, pese a haber perdido -como estaba cantado- la consulta de la izquierda frente a Petro.

¿La razón? Pocos se esperaban esa votación que, incluso, superó a la que alcanzó en la consulta de la derecha el anulado exprocurador Alejandro Ordóñez.

Con ello, y aunque su hermana Patricia tampoco lo logró en su intento por llegar a la Cámara, Caicedo va rumbo a su cometido de ser un líder político más allá del Magdalena.

El resto de sus apoyos los obtuvo en Bogotá (154 mil), Antioquia (33 mil), Cundinamarca (26 mil) y Santander (19 mil).

 

 

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia