Por Laura Ardila Arrieta · 04 de Octubre de 2017

Imagen del momento en el que los excombatientes abandonaban la vereda Gallo por el embalse de Urrá.

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El viaje que debía ser de una hora en lancha y siete horas por carretera se les convirtió en uno de tres días y contando a 60 excombatientes de las Farc y 14 de sus familiares, que el fin de semana pasado abandonaron la vereda Gallo del sur de Córdoba, en donde planeaban reincorporarse colectivamente, ante la imposibilidad de desarrollar allí sus proyectos productivos.

La guerrilla misma fue la que decidió que su desaparecido frente 58 se concentrara ahí para dejar las armas, pero llegado el tiempo actual de la reincorporación se estrelló con el problema de la tierra, que ya era conocido por ellos y además el Estado no les solucionó:

Gallo es vecino del parque natural Paramillo, por lo que el terreno sobre el que está es considerado legalmente como “de amortiguación” y tiene una protección especial, y además queda al lado de otras tierras protegidas: zonas en reserva bajo la ley segunda del 59 y resguardos indígenas, en las que igualmente hay restricciones para producir.

Así es que hicieron éxodo, pero esta es la hora y no han podido arribar a su destino: una finca deshabitada de 42 hectáreas en la vereda La Fortuna del municipio de Mutatá, en el Urabá antioqueño, a la que llegan con la idea de montar galpones, sembrar su pancoger, especialmente yuca, que en esa tierra sale muy buena; y desarrollar un proyecto pesquero, aprovechando que quedan próximos a un río que también se llama Fortuna.

(Un fallido proyecto pesquero fue, por cierto, el detonante que, sumado a que ningún otro proyecto arrancaba, motivó la salida de Gallo, según las Farc).

Quedaron varados, a unas dos horas a pie de la finca, porque se les acabó el camino apto para que pasen los camiones que llevan la mudanza. Ya uno de esos camiones se había averiado en la carretera.

Les va a tocar pasar todo a pie y de a poco, pero mientras se organizan para eso armaron los antiguos cambuches de la época guerrillera en un espacio abierto y ahí permanecen con sus 30 carneros, 25 marranos, 300 gallinas, un caballo y un burro.

La oficina del alto comisionado para la paz, la ONU, el Ejército y la Policía les han hecho acompañamiento permanente en esa subregión dominada por la presencia y el actuar de las llamadas autodefensas gaitanistas (o clan del golfo, o urabeños).

Por teléfono, lo detalla Joverman Sánchez Arroyave, más conocido como Rubén ‘el Manteco’, excomandante del otrora frente 58, quien con ello negó las versiones que corren en Tierralta (el municipio cordobés a cuya jurisdicción pertenece Gallo), según las cuales se habrían ido decepcionados y pensando en entrar a los gaitanistas.

El alcalde tierraltence, Fabio Otero, fue el primero que las alimentó días antes del traslado, al denunciar en medios que se les había perdido el rastro a 90 de los 120 guerrilleros que en febrero pasado se concentraron en Gallo.

Otero, quien en varias ocasiones se ha quejado en público de que el Gobierno Nacional supuestamente no lo tuvo en cuenta para nada de lo ocurrido en esa vereda, aseguró la semana pasada que en el punto quedaban apenas 32 integrantes de las Farc y que la situación “lastimosamente se está saliendo de las manos”.

En respuesta, Rubén reconoce que al nuevo espacio de reincorporación apenas viajó la mitad de los que llegaron a principios de año (60), y que buena parte del resto (unos 40) sí se fueron desilusionados, pero a vivir con sus familias mientras se materializa la reincorporación. Con esos, afirma, están en permanente comunicación y seis más decidieron quedarse en Gallo.

También acepta que hay entre ocho y 10 sobre los que “no sabemos nada”.

(Lo que le dijeron a La Silla Caribe, hace unas semanas que visitamos Gallo, de manera separada cuatro lugareños que lo saben porque lo han visto es que algunos de los excombatientes que se salieron antes de la mudanza colectiva ahora portan el brazalete de las AGC. Aunque, nadie coincide en cuántos serían).

Del acompañamiento de la Fuerza Pública en el traslado hacia La Fortuna también da fe el director general de Reincorporación, Joshua Mitrotti, quien nos aseguró que el Estado tendrá ahora que llegar con toda la oferta institucional al nuevo espacio.

“Gestionamos con Fuerza Pública para que se pudieran trasladar. Nosotros (la Agencia para la Reincorporación) no los pudimos acompañar básicamente porque no era claro cómo iba a ser el recorrido, pero desde esta semana vamos a mandar unos facilitadores para acompañarlos”, dijo Mitrotti.

A diferencia de Gallo y de los otros 25 espacios de reincorporación del país, en los que a pesar de las precariedades se levantan unas casitas y hay ambiente de pueblo, en la finca, que se llama Las Palmas, el mundo está por fundar.

Según el relato de Rubén, el lugar es un potrero que ni siquiera tiene la vivienda típica en la que residen los cuidadores.

Pertenece -agrega el excomandante- a un señor llamado Luis Albeiro Velásquez, que vive en Medellín y les dejó los primeros tres meses de arriendo gratis a los excombatientes a cambio de que le pusieran a producir la tierra, pues él no cuenta con los recursos para hacerlo.

El arriendo lo pagarán entre todos los que vivan allí con la plata de la renta mensual que les dará el Estado.

 

(De todas maneras, revisamos el listado de bienes que las Farc entregaron y encontramos un solar en una vereda llamada La Fortuna, pero ubicada, según el documento, en el municipio de Chigorodó, vecino a Mutatá. No tenemos claro si pueda tratarse del mismo terreno).  

Así es que por ahora vivirán de nuevo en los cambuches. Ese asunto, no obstante, no es un castigo para un exguerrillero. Su problema más urgente con miras a la reincorporación será la falta de carretera, de luz y de señal para los celulares y el internet.

A esas circunstancias se suma que, independientemente de que ahora vayan a estar en Antioquia, por orden de la dirección nacional del partido Farc el grupo intentará hacer su trabajo político en Córdoba, que es la razón por la que insistieron en Gallo como punto de concentración a pesar del problema de la tierra que esperaban que les resolviera el Gobierno.

Por eso, Tomás Ojeda, uno de los jefes políticos y segundo comandante del antiguo 58, se quedó a vivir en Montería.

Pero no la tendrán fácil por las particularidades geográficas de Córdoba: una cosa es intentar relacionarse y reunirse con comunidades y organizaciones rurales del sur desde Gallo, que está ahí mismo, y otra hacerlo desde la capital que de ahí queda a cuatro, cinco y hasta seis horas.

Lo que quedan son preguntas. ¿Funcionará así la reincorporación colectiva al grupo de Gallo?, ¿llegará el Estado?, ¿volverán los que se fueron desilusionados para donde sus familias?, ¿cuántos, de los que salieron antes de la mudanza, se pasaron a ciencia cierta para la orilla de los gaitanistas?, ¿los seguirán acosando las rentas ilegales, que también están en Urabá?, ¿quedó ahora sí en manos absolutas de las bacrim el sur cordobés?.

Una cosa, por ahora, es clara: el amargo balance de la implementación del que se quejan las Farc y que reconoce la ONU, se evidencia contundentemente con el éxodo de Gallo.

Comentarios (4)

dokholord

04 de Octubre

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Descuidar el posconflicto va a ser un grave error, un lamentable error, Santos penso que solo era recibir el nobel y ya todos en paz. Pero como le toc...+ ver más

Descuidar el posconflicto va a ser un grave error, un lamentable error, Santos penso que solo era recibir el nobel y ya todos en paz. Pero como le toca estarse defendiendo de todos los cuestionamientos de corrupción que apuntan a que son ciertos pues que tiempo le queda para ponerle atención a este pequeño problema.

DIDUNDI

04 de Octubre

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Si Santos quiere avanzar en + procesos d dejación d armas y reincorporación a la vida civil, tendrá q poner ojo al cumplimiento básico, compromiso...+ ver más

Si Santos quiere avanzar en + procesos d dejación d armas y reincorporación a la vida civil, tendrá q poner ojo al cumplimiento básico, compromiso q a todas luces está quedando grande y no precisamente x incapacidad. Para el ELN es clave ver q si hay seriedad y cumplimiento, d lo contrario dudo mucho a los tales diálogos lleguen a buen término.

ValentinaMon

04 de Octubre

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Santos es super extraño. Lo que hace con la mano, lo borra con las patas. Firma la paz, pero nombra a unos politiqueros incompetentes como Carlos Có...+ ver más

Santos es super extraño. Lo que hace con la mano, lo borra con las patas. Firma la paz, pero nombra a unos politiqueros incompetentes como Carlos Córdoba, Alfonso Prada y Rodrigo Rivera para que implementen. Él mismo y su equipo negociador decian que la paz no era la pura firma del acuerdo. Pero entrega la implementación a politiqueros y mire el resultado. Así no se logrará. 

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