Por Juan Pablo Pérez B. · 16 de Abril de 2018

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Hace unas semanas, un hijo de la vargasllerista gobernadora del Magdalena, Rosa Cotes, fue nombrado director de la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama), la más grande de la región en ese gremio, pues sus asociados son dueños de siete mil quinientas hectáreas de banano de las 12 mil que hay en el departamento.

Se trata del administrador de empresas y magíster en economía, José Francisco Zúñiga Cotes, quien llegó ahí porque los Cotes, además de ser la punta de lanza de Germán Vargas Lleras en el Magdalena, son reconocidos bananeros de la región.

A pesar de lo que podría pensarse de este nombramiento, en ese importante gremio la mayoría de los pesos pesados del banano van a la Presidencia con el uribismo de Iván Duque y no con Vargas Lleras.

Así nos lo aseguraron tres fuentes que conocen Asbama por dentro, quienes coincidieron al detallar que, con excepción de la familia Díaz-Granados -que tiene varios miembros en La U que hace poco se adhirió oficialmente al vargasllerismo- la mayoría de los miembros de esta asociación va con el uribismo en estas elecciones.

Entre los miembros conocidos de la junta de Asbama que apoyan a Duque están, de acuerdo a las versiones de estas tres personas, el grupo Daabón (Dávila Abondano) y los Vives Lacouture.

Esos dos grupos empresariales estuvieron mencionados en el escándalo de Agro Ingreso Seguro por haber recibido irregulares subsidios del Gobierno. Los hermanos  Juan Carlos, Alberto y Alfonso Dávila Abondano llegaron a estar en juicio por este caso, pero el proceso terminó luego de que devolvieran la plata que habían recibido del Gobierno.

A diferencia de los Dávila, los hermanos Inés Margarita y José Francisco Vives Lacouture consideraron que no habían cometido ninguna irregurlaridad y, por eso, no devolvieron el dinero que sí entregaron otros miembros de su familia. Por eso, en noviembre del 2016, fueron condenados a 12 años de cárcel por los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros y falsedad en documento privado.

El lado que los bananeros del Magdalena escojan en esta contienda electoral es importante porque esta industria es uno de los principales motores de la economía del departamento: son empresarios pudientes, dueños de miles de hectáreas, que venden sus productos a diferentes comercializadoras que se encargan de exportarlo. Por ejemplo, mientras los Diaz-Granados y los Vives trabajan con Banasan y los Cadavid (otra importante familia bananera del departamento) con Tecbaco, los Dávila tienen su propia comercializadora.

Así, son una industria que, según sus cifras oficiales, generan unos 42 mil empleos en la región, entre directos e indirectos, y que produce cerca del siete por ciento del PIB del departamento.

Toda esa fuerza laboral y económica -que algunos en el gremio han usado cuando se han metido a política- puede ser clave en la región para cualquier campaña. 

De esta forma, la llegada del hijo de Rosa Cotes a la silla principal de Asbama es más una movida en la Asociación para estrechar necesarios lazos con la Gobernación y tener allí alguien que literalmente le puede hablar al oído a la mandataria como, por ejemplo, para gestionar proyectos a nivel local con mayor facilidad.

Aunque, según nos aseguró Zúñiga Cotes, "la mayoría de las gestiones se hacen en Bogotá, en donde no pesa ser hijo de la Gobernadora", y como supuesta evidencia de ello nos detalló que actuamente se encuentra trabajando en averiguar qué pasó con el seguro agrícola, un subsidio que el Ministerio de Agricultura daba a todo el sector y que este año no se ha entregado.

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