Por Carlos Hernández Osorio · 11 de Abril de 2018

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Tras el comienzo en forma de la campaña para impulsar a Sergio Fajardo, en Cundinamarca, donde la tiene muy dura porque priman las maquinarias, en la Alianza Verde salieron a relucir tensiones que quedaron de las elecciones a Congreso entre nuevos líderes y quienes tradicionalmente han liderado ese partido en el departamento.

Al tiempo, eso ha puesto sobre la mesa la relación entre los verdes y el gobernador Jorge Rey, de Cambio Radical, ya que mientras Fajardo y Claudia López hacen una campaña contra los partidos tradicionales, y ella ha sido particularmente dura con Rey, en lo local hay sectores del partido afines a él que matizan las críticas en su contra y ponen a prueba el discurso de su candidato presidencial.

El efecto Mockus-Cancino

Aunque las listas verdes a Senado y Cámara en Cundinamarca estuvieron lejos de ser las más votadas, obtuvieron resultados históricos en ese departamento.

La de Senado obtuvo 75 mil votos, cuatro veces más que en 2014. La de Cámara, 43.800 votos, el triple de hace cuatro años.

Los siete candidatos a la Cámara se quemaron, pero el cabeza de lista, Diego Cancino, obtuvo 17 mil votos, más de lo que sacó toda la lista en 2014 y cuatro veces más de la candidata que quedó en segundo lugar.

Lo particular fue que ni Antanas Mockus, cabeza de lista al Senado, ni Cancino habían hecho política en el departamento porque llegaban de Bogotá. El caso del exalcalde se entiende como un fenómeno nacional que jalonó la lista verde en todo el país, mientras que el de Cancino combina el jalón que le dio Mockus, que era su fórmula, con un trabajo propio y a que logró hacer llave con algunas bases del partido que también le ayudaron.

Mientras tanto, la fórmula que hicieron Mauricio Mora al Senado y Angélica Gómez a la Cámara, dos militantes reconocidos de los verdes en Cundinamarca que hacen parte de la Dirección departamental y lideraron la consulta anticorrupción en el departamento, obtuvo votaciones muy por debajo de esas: él sacó allí 5 mil votos y ella, 4 mil.

La tensión surgió porque Cancino, según nos contó, notó durante la campaña resistencia de algunos sectores del verde a la Dirección departamental, sea porque sienten que no los tienen en cuenta o por decisiones que los han acercado a partidos tradicionales, sobre todo en los avales que ha dado el partido para alcaldías.

Esa, por ejemplo, es la principal crítica de Andrés Jiménez, un militante y líder de juventudes de Soacha que nos dijo que después de cuestionar eso la Dirección poco o nada lo volvió a invitar a reuniones para discutir temas del partido y se considera vetado a pesar de que en 2012 ganó la consulta para representar a los jóvenes del partido en la Dirección.

Y es que en 2015, por ejemplo, los verdes avalaron candidatos que también recibieron aval de otros partidos como Cambio Radical y La U (los que manejan la maquinaria en el departamento y hoy están con Germán Vargas Lleras) en municipios como Soacha, Madrid, Zipaquirá, La Calera y Mosquera (en este último, cargan con la responsabilidad política de que el alcalde que avalaron, con otros partidos, a Emilio Casallas, que luego de ser elegido fue a la cárcel por presentar un título falso en su hoja de vida).

A esas críticas se suman las de Germán Escobar, que llegó de Compromiso Ciudadano (fue fundador de los verdes en el departamento; luego militó también en el Centro Democrático hasta hace dos años) y quiso encabezar la lista a la Cámara pero pidiendo que fuera cerrada, algo a lo que se negó el partido. Ahora es el Gerente de la campaña de Fajardo en el departamento y, tras su llegada a ese cargo, nos dijo que encontró “un partido fracturado internamente”.

Por eso, Cancino pidió que se haga de inmediato una reconformación de la Dirección, lo que le permitiría entrar y tener voz y voto en las decisiones. “Hay una cantidad de historias que han generado muchos dolores. La voz del verde en Cundinamarca no puede estar restringida a un sólo tipo de voz”, nos dijo. Escobar (que también tiene un interés político porque le interesa la Gobernación) está de acuerdo con cambiar la estructura actual para que la Dirección sea más plural.

Sin embargo, los excandidatos Mora y Gómez nos dijeron, por aparte, que ese cambio es preferible hacerlo después de las presidenciales y por ahora dedicarse a la campaña “para evitar fricciones”.

Angélica Gómez nos dijo: “Aquí no hay jefaturas políticas. Él (Cancino) pidió recomponer ya la dirección y cambiar la vocería. Está pidiendo su lugar y no se lo estamos negando, pero no es el momento; y, en todo caso, sin demeritar el trabajo que hizo cada uno, las cosas no se imponen, se ganan. Yo soy vocera departamental porque fui elegida por votación en una asamblea”.

Y mientras un concejal que hace parte de la Dirección y pidió reserva nos dijo que “hay temor de que otros quieran manejar la Dirección a su favor”, la concejala de La Calera Luisa Camacho, que se declara neutral, remata: “Hay nuevos liderazgos que tienen que ser reconocidos, pero estos a su vez deben reconocer lo hecho por los demás. Yo no veo una crisis dramática, sino una transición natural”.

En medio de esas tensiones (que parecen ser propias de un partido que vive una transición después de las legislativas) todos coinciden en que están firmes con Fajardo y, de hecho, la campaña ha empezado a moverse en el departamento.

Germán Escobar nos dijo que tienen presencia en 58 de los 116 municipios.

Lo que está por verse es qué tanto cale el discurso del candidato que cuestiona a los partidos y líderes tradicionales cuando algunas cabezas visibles de los verdes son relacionadas con estos y en particular con el gobernador Rey.

El factor Rey

Lo que pasa entre los verdes y Rey es una muestra de cómo cambian los contextos locales frente a los nacionales.

En lo nacional, por ejemplo, Claudia López ha cuestionado, de manera sistemática, a Jorge Rey.

Lo hizo en 2015, después de que la mayoría de la Dirección departamental sugirió avalarlo ante la nacional:

Y lo hizo el año pasado, cuando en su debate contra Cambio Radical lo relacionó con el volteo de tierras en la Sabana de Bogotá:

Pero en las elecciones locales el partido finalmente dejó a sus militantes en libertad para votar, y buena parte se terminó yendo con Rey (hubo otra que se fue con Nancy Patricia Gutiérrez, en la que estaba Angélica Gómez).

Mauricio Mora, entonces candidato a la Asamblea, hizo fórmula con Rey, por ejemplo.

Y el candidato verde a la Alcaldía de Zipaquirá, Wilson García (también avalado por Cambio Radical, la ASI y La U), que venía de ser el primer diputado del partido en el departamento, no sólo hizo llave con Rey, sino que cuando éste salió elegido lo nombró en su gabinete como Director de Gestión del Riesgo, donde sigue hasta hoy.

En esas elecciones también salió elegido Julio Delgadillo como diputado, y hasta ahora ha hecho parte de la coalición de gobierno en la Asamblea, como se lo confirmaron a La Silla Cachaca un diputado y un político cercano al Gobernador.

(A propósito, en la reciente campaña al Congreso, un medio local informó que Delgadillo tenía “el corazón partío” entre su apoyo al Senado a Mauricio Mora y a Roy Barreras, de La U. Una fuente que hizo parte del partido y ahora trabaja en la Gobernación le dio a La Silla la misma información, pero no nos dijo cómo lo sabía. Y una fuente de Ubaté, de donde es oriundo Delgadillo, nos dijo que también había escuchado el rumor sobre el posible apoyo a Roy. La Silla llamó y le dejó un mensaje al diputado pero no nos contestó. Lo que dicen los resultados del 11 de marzo es que en Ubaté, donde Delgadillo tiene su fortín y sacó 4 mil votos, Mora obtuvo 67 y Roy Barreras, 325).

Y en la lista a la Cámara uno de los siete avales fue para Óscar Sánchez Cruz, que venía de trabajar liderando juventudes en las gobernaciones de Álvaro Cruz y de Jorge Rey y militó en Cambio Radical y la ASI.

“Todo eso, unido a los avales a Alcaldías, es una contradicción con la línea dura del partido que lidera Claudia López”, considera Andrés Jiménez, el verde de Soacha que cuestiona la dirección departamental.

Sin embargo, integrantes de esa dirección como Mora y Gómez nos dijeron que el apoyo a Rey se dio con base en un acuerdo programático, que el Director de Gestión de Riesgo está en ese cargo a título personal y que en el caso de las alcaldías hay que entender cada contexto local. El aval verde, en muchos casos, se ve como “un desinfectante” para los candidatos que tienen otros avales, nos dijo una concejal que pidió no ser citada.

Y Gómez agregó: “No hay que desconocer el desprestigio que tiene Cambio Radical, por ejemplo, pero en los territorios a veces la gente se afilia a esos partidos y no necesariamente eso la hace hampona”.

La incógnita es si los vasos comunicantes de los verdes con el Gobernador y los partidos tradicionales afectan a Fajardo en el departamento que, aunque no es estratégico porque prima la maquinaria y él busca la opinión, tiene el antecedente de una buena votación para Congreso que podría capitalizar.

Comentarios (1)

Hernán Florez Silva

12 de Abril

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Después de pasar la ola verde hace ocho años, hubo un grupo evidente de personajes que tras la salida en su momento de Antanas se tomaron la dirección del partido en Cundinamarca y corrompieron la institucionalidad, Andres Jimenez esta recogiendo los frutos de lo que sembro entonces; Con Fajardo, Lopez y Moclus es la oportunidad para que se saneen las directivas territoriales

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